Oriente Próximo

Un término moderno para una tierra ancestral
Joshua J. Mark
por , traducido por Agustina Cardozo
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Ancient Near East c.1500-1300 BCE (by Simeon Netchev, CC BY-NC-ND)
Oriente Próximo en la Antigüedad, alrededor de 1500-1300 a.C. Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

Oriente Próximo es un término de la era moderna para la región antes conocida como Oriente Medio, que comprende Armenia, Chipre, Egipto, Irak, Irán, Israel, Jordania, Líbano, Palestina, Siria y parte de Turquía, y que corresponde a la antigua Urartu, Mesopotamia, Elam, Persia, el Levante y Anatolia. La historia del antiguo Oriente Próximo suele situarse entre el año 6500 a.C. y el siglo VII d.C.

Aunque la ocupación humana de la región se remonta a la Edad de Piedra (en torno a 10.000 a.C.) y los asentamientos permanentes comenzaron a aparecer durante el Neolítico, en torno al 7000 a.C., la historia de la región comienza en el Calcolítico (la Edad del Cobre, en torno a 5900-3200 a.C.) y, en Mesopotamia, en el período El Obaid (en torno a 6500-4000 a.C.) específicamente.

Eliminar publicidad
Publicidad

Esto se corresponde aproximadamente con la evolución del período predinástico de Egipto (en torno a 6000 - c. 3150 a.C.) y otras zonas, pero ya existían sofisticados asentamientos permanentes y lugares sagrados mucho antes, como la ciudad de Jericó (en torno a 9000 a.C.) en Palestina y Göbekli Tepe (en torno a 10000 a.C.) en Anatolia (actual Turquía).

A menudo se dice que la región incluye el Creciente Fértil, y se la conoce como la Cuna de la Civilización.

El Oriente Próximo se define a menudo como la región bordeada por el mar Mediterráneo, el mar Negro, el mar Caspio, el golfo Pérsico y el mar Rojo, y el acceso a estas vías fluviales fomentó el comercio a larga distancia, especialmente con las ciudades de la civilización del valle del Indo (en torno a 7000 - alrededor de 600 a.C.), así como con las diversas ciudades y puertos de Oriente Próximo.

Eliminar publicidad
Publicidad

A menudo se dice que la región incluye el Creciente Fértil, y se la conoce como la cuna de la civilización, aunque la civilización también se había desarrollado en otros lugares, como la antigua China, el Valle del Indo y América.

Aun así, la región del Oriente Próximo, Mesopotamia, concretamente Sumeria, se considera la civilización más antigua de la Tierra debido a la datación establecida de los inventos y desarrollos que constituyen la civilización, entre los que se incluyen:

Eliminar publicidad
Publicidad
  • la cría de animales,
  • innovaciones agrícolas,
  • la urbanización,
  • la astronomía y las matemáticas,
  • el concepto de tiempo,
  • el comercio a larga distancia,
  • rituales religiosos y lugares sagrados,
  • prácticas médicas,
  • el pensamiento científico,
  • innovaciones tecnológicas.

La historia del antiguo Oriente Próximo finaliza con la conquista de la región por los árabes musulmanes en el siglo VII y la caída del Imperio persa sasánida (224-651), que marca el inicio de la nueva fase de la historia de la región.

Ancient Mesopotamia from Cities to Empires
La antigua Mesopotamia, de ciudades a imperios Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

Primeros períodos de Mesopotamia y Egipto

El término Oriente Próximo, aunque ampliamente utilizado, no está en absoluto universalmente aceptado por los estudiosos de hoy en día, ya que algunos escritores siguen considerando que Oriente Medio es más preciso. El erudito Marc van die Mieroop comenta:

El término «Oriente Próximo» no se utiliza mucho hoy en día. Ha sobrevivido en una erudición arraigada en el siglo XIX, cuando se utilizaba para identificar los restos del Imperio otomano en las costas orientales del mar Mediterráneo. Hoy decimos Oriente Medio para designar esta zona geográfica, pero los dos términos no coinciden exactamente, y los historiadores y arqueólogos de Oriente Medio siguen hablando de Oriente Próximo. (1)

La larga historia de la región y sus variadas civilizaciones también plantean problemas a la hora de crear una narración clara de los acontecimientos que sea exhaustiva, por lo que la mayoría de los estudiosos se centran en Mesopotamia, con una breve mención de las demás regiones y entidades políticas que interactuaron con ella. Siguiendo esta pauta, la historia de Oriente Próximo comienza con el período El Obaid, durante el cual se construyeron los primeros templos (el zigurat) y los asentamientos permanentes se convirtieron en pequeñas aldeas.

Eliminar publicidad
Publicidad
Los zigurats mesopotámicos eran lugares religiosos coronados por templos a un dios específico.

Durante el período Uruk (4000-3100 a.C.) estas aldeas se convirtieron en centros urbanos dedicados a la agricultura, la manufactura y el comercio como base de su economía. En Sumeria se inventó la escritura cuneiforme (en torno a 3600/3500 a.C.) y poco después la rueda (en torno a 3500 a.C.) junto con otras innovaciones tecnológicas y agrícolas.

En esta misma época, en Egipto, la escritura se desarrolló como escritura jeroglífica en la cultura naqada III, hacia el 3400-3200 a.C., y algunas ciudades egipcias, como Xois, ya se consideraban antiguas en esa época. El período Arcaico de Egipto (en torno a 3150 - alrededor de 2613 a.C.) estableció la realeza cuando Narmer (también conocido como Menes) unificó la región y, para entonces, el comercio con las ciudades de Mesopotamia había sido continuo durante siglos.

Período Dinástico Arcaico

Durante el período Dinástico Temprano en Mesopotamia (en torno a 2900 - alrededor de 2350/2334 a.C.), la realeza se estableció a medida que la sociedad se alejaba del concepto del gobernante como rey-sacerdote (establecido durante el período Uruk) para una división de responsabilidades entre un rey y un sumo sacerdote. El rey se ocupaba ahora de los asuntos militares y los deberes cívicos, mientras que el sumo sacerdote servía al dios de la ciudad y se ocupaba de los asuntos relacionados con el complejo del templo.

Eliminar publicidad
Publicidad

Ziggurat of Ur (Artist's Impression)
Zigurat de Ur (impresión artística) Mohawk Games (Copyright)

En esta época, la estructura monumental del zigurat ya había aparecido en las ciudades mesopotámicas durante siglos y los estudiosos siguen debatiendo si estas estructuras influyeron en las pirámides de Egipto que se levantaron durante el período del Imperio Antiguo (en torno a 2613-2181 a.C.). Aunque es una posibilidad, ya que las civilizaciones estaban en estrecho contacto a través del comercio, parece que la pirámide se desarrolló a partir de la anterior tumba egipcia de la mastaba y no tuvo nada que ver con el zigurat ni en su diseño ni en su finalidad. Las pirámides egipcias eran tumbas reales; los zigurats mesopotámicos eran lugares religiosos coronados por templos a un dios específico. Las pirámides egipcias estaban diseñadas con habitaciones interiores; los zigurats mesopotámicos eran estructuras sólidas de ladrillos de barro sin cámaras interiores.

La Lista Real sumeria (compuesta en torno a 2112-2004 a.C.) da los nombres y los reinados de los monarcas mesopotámicos y afirma que la realeza se estableció en la ciudad de Eridu (fundada hacia el año 5400 a.C.) y desde allí pasó a otras ciudades. Al igual que no hay pruebas de que exista una conexión entre los zigurats y las pirámides, tampoco parece haberla entre el concepto de monarquía en Mesopotamia y el de Egipto. Los registros administrativos de Mesopotamia y las pruebas arqueológicas también dejan claro que las ciudades de la región se diferenciaban de las de otros lugares en que solían ser más grandes, estaban amuralladas y se apoyaban en suburbios de comunidades agrícolas que a menudo se extendían.

Primer imperio y renacimiento sumerio

Cada ciudad-Estado mesopotámica era una entidad política y militar propia hasta el ascenso de Sargón de Acadia (el Grande, quien reinó de 2334 a 2279 a.C.), que unificó la región bajo el Imperio acadio. Sargón estableció la primera entidad política multinacional del mundo y la mantuvo gracias a la cuidadosa colocación de funcionarios de confianza en puestos importantes de las distintas ciudades (como su hija, Enheduanna, en torno a 2300 a.C., como gran sacerdotisa de Ur) y a la fuerza militar. El reinado de Sargón unió la región de Oriente Próximo desde el actual Irak, pasando por Jordania, Siria, el Levante y parte de la actual Turquía hasta Chipre.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

El imperio alcanzó su máximo esplendor bajo el reinado del nieto de Sargón, Naram-Sin (2254-2218 a.C.) pero, tras su muerte, entró en declive y finalmente cayó ante los invasores gutios hacia el 2154 a.C. La caída de Acadia dio inicio al período gutio en la región (de en torno a 2141 a alrededor de 2050 a.C.), que los escribas de la época (y posteriores) caracterizan como una época de caos sin ley. Parece que esto fue más bien una exageración, como señala el académico Paul Kriwaczek, que cita el cambio climático con sus consecuentes sequías y hambrunas como la causa más probable de la caída de Acadia y los tiempos oscuros que siguieron (129-130).

Akkadian Ruler
Gobernante acadio Sumerophile (Public Domain)

Sea como fuere, el comercio en Oriente Próximo decayó durante el período gutio, al igual que la construcción de templos y otros proyectos de edificación, hasta que el rey sumerio de Uruk, Utu-Hegal (en torno a 2119 - alrededor de 2112 a.C.) se rebeló. Tras la muerte de Utu-Hegal, Ur-Nammu (quien reinó en torno a 2112 a 2094 a.C.) siguió adelante con al guerra e inició el período III de Ur (también conocido como el Renacimiento sumerio, en torno a 2112-2004 a.C.), y las hostilidades concluyeron con la victoria del hijo de Ur-Nammu, Shulgi de Ur (que reinó de 2094 a 2046 a.C.). El período III de Ur fue una época de gran resurgimiento cultural y de importantes proyectos de construcción, como el gran Zigurat de Ur.

Para esta época, las demás entidades culturales de Mesopotamia había adoptado muchos de los inventos e innovaciones importantes de los sumerios y también se habían difundido a través del comercio por todo Oriente Próximo. El erudito Samuel Noah Kramer, en su emblemática obra La historia empieza en Sumer, ofrece una lista de 39 «primicias» aparecidas en la antigua Sumer que influyeron en el desarrollo y la cultura de otras civilizaciones de Oriente Próximo:

Eliminar publicidad
Publicidad
  1. las primeras escuelas,
  2. el primer caso de adulación,
  3. el primer caso de delincuencia juvenil,
  4. la primera guerra psicológica
  5. el primer congreso bicameral,
  6. el primer historiador,
  7. el primer caso de reducción de impuestos,
  8. el primer «Moisés»,
  9. el primer precedente legal,
  10. la primera farmacopea,
  11. el primer calendario agrícola,
  12. el primer experimento de jardinería a la sombra,
  13. la primera cosmogonía y cosmología,
  14. los primeros ideales morales,
  15. el primer «Job»,
  16. los primeros proverbios y refranes,
  17. las primeras fábulas de animales,
  18. los primeros debates literarios,
  19. los primeros paralelismos bíblicos,
  20. el primer «Noé»,
  21. el primer cuento de la resurrección,
  22. el primer «san Jorge»,
  23. el primer caso de préstamo literario,
  24. la primera edad heroica del hombre,
  25. la primera canción de amor,
  26. el primer catálogo de la biblioteca,
  27. la primera edad dorada de la humanidad,
  28. la primera sociedad «enferma»,
  29. los primeros lamentos litúrgicos,
  30. los primeros mesías,
  31. el primer campeón de larga distancia,
  32. las primeras imágenes literarias,
  33. el primer simbolismo sexual,
  34. la primera Mater Dolorosa,
  35. la primera canción de cuna,
  36. el primer retrato literario,
  37. las primeras elegías,
  38. la primera victoria de los trabajadores,
  39. el primer acuario.

Además de estas «primicias» de Oriente Próximo, se encuentran Enheduanna, la primera autora del mundo conocida por su nombre, el collar y la correa para perros, el arco de ménsula y, desde Egipto, el cepillo y la pasta de dientes, la verdadera pirámide, y las primeras mujeres médicas de las que se tiene constancia: Merit-Ptah (en torno a 2700 a.C.), médica de la corte real, y Pesehet (en torno a 2500 a.C.), conocida como supervisora de las médicas. En los textos de la antigua Mesopotamia se hace referencia a mujeres dentistas y médicas, pero no por su nombre.

Babilonia y los hititas

Los sumerios cayeron ante las incursiones de elamitas y amorreos y estos últimos se establecieron, sobre todo, en Babilonia. Bajo el mandato de Hammurabi (de 1792 a 1750 a.C.), Babilonia se convirtió en el centro del gran Imperio babilónico, que controlaba aproximadamente la misma región que en su día tuvo Sargón de Acadia. Tras la muerte de Hammurabi, su imperio se desmoronó; los hititas y los casitas se hicieron con él y establecieron sus propios centros culturales y políticos.

An Auroch from the processional street at Babylon
Un uro de la calle procesional en Babilonia Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Los estudiosos modernos dividen el período hitita en la era del Reino Antiguo (1700-1500 a.C.) y el Nuevo Reino (también conocido como Imperio hitita) de 1400-1200 a.C. con un período de interregno entre ambos que a veces se denomina Reino Medio. El Imperio hitita tuvo su apogeo bajo el rey Suppiluliuma I (que reinó de alrededor de 1344 a 1322 a.C.) y su hijo y sucesor Mursilli II (que reinó en torno a 1321 a 1295 a.C.), pero decayó durante el colapso de la Edad del Bronce. Su decadencia se vio acelerada por las invasiones de la tribu Kaska y de los pueblos del mar, que también contribuyeron a la decadencia, a veces temporal y otras permanente, de otras civilizaciones de Oriente Próximo.

Asirios, persas y Alejandro Magno

Los asirios, bajo el mando de Adad Nirari I (que reinó de alrededor 1307 a 1275 a.C.), acabaron con el control hitita en la región y establecieron la ciudad de Assur en un lugar prominente, desde el que el Imperio asirio se extendió constantemente. El Imperio asirio fue el más grande del mundo hasta ese momento, conquistó territorios desde el norte de Siria hasta la actual Turquía, pasando por Jordania, Líbano y Palestina. El Imperio neoasirio (912-612 a.C.), el período más conocido y mejor documentado de su reinado, continuó con la práctica de la deportación forzosa y la reubicación de los conquistados, extendiendo la cultura, las ideas religiosas y las tecnologías de los diferentes pueblos por todo Oriente Próximo.

Eliminar publicidad
Publicidad

Los asirios controlaban esta población diversa mediante la fuerza militar y de sus estrictas leyes, pero también consiguieron controlar las diferentes regiones a través de la elevación del dios Ashur al nivel de deidad suprema. En un principio, Ashur solo era el dios de la ciudad de Assur, pero a medida que el ejército asirio emprendía sus campañas de conquista, llevaba consigo a su dios y, con cada victoria, erigían santuarios en su honor. De ser un dios local que presidía una sola ciudad, Ashur se convirtió en la deidad suprema de todo Oriente Próximo. Kriwaczek comenta:

Se podía rezar a Ashur no solo en su propio templo en su propia ciudad, sino en cualquier lugar. A medida que el Imperio asirio expandía sus fronteras, Ashur se encontraba incluso en los lugares más lejanos. De la fe en un dios omnipresente a la creencia en un único dios no hay un paso muy largo. Puesto que Él estaba en todas partes, la gente llegó a comprender que, en cierto sentido, las divinidades locales no eran más que diferentes manifestaciones del mismo Ashur. (231)

El monoteísmo se había intentado en Egipto con Akenatón (quien reinó de 1353 a 1336 a.C.), pero fracasó y sus sucesores destruyeron todo rastro de su reinado. Es poco probable que el monoteísmo de Akenatón influyera en su desarrollo posterior en otros lugares (aunque es posible), pero se cree que el ascenso de Ashur influyó más al sugerir un poder sobrenatural que no vivía en un templo, como se creía en todo Oriente Próximo, sino que estaba en todas partes a la vez. Como señala Kriwaczek, esta creencia fomentó cambios significativos en la forma en que la gente se veía a sí misma en relación con el mundo natural:

La naturaleza se desacralizó. Dado que los dioses estaban fuera de la naturaleza y por encima de ella, la humanidad (según la creencia mesopotámica, creada a semejanza de los dioses y como sirvientes de estos) debía estar también fuera de la naturaleza y por encima de ella. Más que una parte integral de la tierra natural, la raza humana era ahora su superior y gobernante. (229)

Esta creencia también condujo a un declive en el estatus de las mujeres, una tendencia que había comenzado bajo el reinado de Hammurabi cuando las deidades masculinas comenzaron a reemplazar a las anteriores diosas sumerias y acadias. La deidad masculina todopoderosa fomentaba la creencia en la superioridad del hombre y la inferioridad de la mujer. Después de que el Imperio asirio cayera en manos de una coalición de sus enemigos en el año 612 a.C., este paradigma continuó hasta alrededor de 550 a.C., cuando la región cayó en manos de Ciro el Grande (Ciro II, que reinó de alrededor de 550 a 530 a.C.), fundador del Imperio aqueménida (en torno a 550-330 a.C.). Bajo Ciro II y sus sucesores, la condición de la mujer mejoró enormemente (un aspecto de su cultura criticado por el historiador griego Heródoto), aunque la deidad suprema persa, Ahura Mazda, también se concebía como un varón omnipresente.

Faravahar at Persepolis
Faravahar en Persépolis Napishtim (CC BY-SA)

Las mujeres persas dirigían sus propios negocios, servían en el ejército, supervisaban a los hombres en el trabajo y recibían los mismos salarios por los mismos trabajos. Aunque el zoroastrismo había sustituido al anterior politeísmo iranio, algunas de esas deidades, como la diosa Anahita, seguían siendo adoradas como aspectos de Ahura Mazda y algunos estudiosos creen que esta práctica proporcionaba un equilibrio del que carecía la anterior religión asiria.

Los persas introdujeron varias innovaciones culturales conocidas hoy en día, como el sistema postal, los hospitales, la refrigeración, el aire acondicionado, las celebraciones de cumpleaños y los postres, los derechos de los animales, el precursor de la guitarra (la sestar), e incluso la palabra paraíso, procedente de su palabra para designar un jardín cerrado y ajardinado.

El Imperio persa aqueménida superó al Imperio asirio como el más grande y rico del mundo, pero ya estaba en declive en el año 330 a.C. cuando cayó ante los ejércitos de Alejandro Magno. Alejandro estableció su propio imperio en la región y, al hacerlo, difundió el pensamiento y la cultura helenísticas por todo Oriente Próximo, proceso que continuarían sus sucesores.

Eliminar publicidad
Publicidad

Map of the Achaemenid Persian Empire c. 500 BCE
El Imperio persa aqueménida c. 500 a.C. Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

Conclusión

Tras la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C., sus generales lucharon entre sí por el control del imperio en las guerras de los Diádocos. Seleuco I Nicátor (quien reinó de 305 a 281 a.C.) tomó Mesopotamia y estableció el Imperio seléucida helénico (312-63 a.C.). Los seléucidas combinaron las costumbres helénicas y persas, expandiendo el imperio hacia el este hasta que su poder comenzó a declinar debido a una combinación de factores que incluían el ascenso de Roma, una serie de monarcas ineficientes y un territorio demasiado extenso para mantenerlo.

Los seléucidas fueron sustituidos, incluso antes de su caída definitiva, por el Imperio parto (247 a.C.-24 d.C.), que luego dio paso al Imperio sasánida (224-651 d.C.), ambas entidades políticas persas, que mantuvieron la cultura del anterior Imperio aqueménida, pero que también habían recibido la influencia del helenismo de los seléucidas. El Imperio sasánida mantuvo un alto nivel de desarrollo cultural, que incluía la tolerancia religiosa (salvo en algunos casos notables), los derechos de la mujer y la apuesta por la alfabetización para leer los textos religiosos del Avesta.

En el año 651 d.C., los sasánidas cayeron frente a los árabes musulmanes que, siguiendo la práctica de los conquistadores desde los comienzos de la región, suprimieron la cultura de los conquistados y la sustituyeron por la suya propia. No obstante, adoptaron muchos aspectos de la cultura persa y, como los persas habían conservado elementos de civilizaciones anteriores, algunos de estos también sobrevivieron.

A pesar de todo, la historia del antiguo Oriente Próximo fue poco conocida hasta el siglo XIX, cuando las excavaciones en la región descubrieron las ruinas de las ciudades y las obras escritas de sus diferentes pueblos. Hasta mediados del siglo XIX, el cuneiforme mesopotámico y los jeroglíficos egipcios se consideraban una especie de adorno. Una vez que se comprendió que eran lenguas escritas, el pasado se abrió al presente, revelando algunas de las civilizaciones más ricas y significativas del mundo.

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿Qué es Oriente Próximo?

Oriente Próximo se refiere a la región de la antigua Mesopotamia, Egipto, el Levante y Persia, que corresponde a la actual Armenia, Chipre, Egipto, Irak, Irán, Israel, Jordania, Líbano, Palestina, Siria y parte de Turquía.

¿Oriente Próximo es lo mismo que Oriente Medio?

El término «Oriente Próximo» se acuñó en el siglo XIX para referirse a la parte oriental del Imperio otomano. Desde entonces se utiliza como sinónimo de «Oriente Medio».

¿Cuáles son las fechas del antiguo Oriente Próximo?

El antiguo Oriente Próximo data de entre alrededor de 6500 a.C. y 651 d.C.

¿Las civilizaciones de Oriente Próximo se consideran las más antiguas del mundo?

Sí, las civilizaciones de la antigua Mesopotamia se consideran las más antiguas del mundo, aunque la civilización del Valle del Indo podría ser más antigua.

Sobre el traductor

Sobre el autor

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2026, abril 10). Oriente Próximo: Un término moderno para una tierra ancestral. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16/oriente-proximo/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Oriente Próximo: Un término moderno para una tierra ancestral." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia, abril 10, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16/oriente-proximo/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Oriente Próximo: Un término moderno para una tierra ancestral." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia, 10 abr 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16/oriente-proximo/.

Apóyanos Eliminar publicidad