Cleopatra Selene II (40 - en torno a 5 a.C.) fue un miembro de la dinastía ptolemaica que se convirtió en reina de Mauretania por medio de su matrimonio con el rey Juba II de Numidia (48 a.C. - 23 d.C.). Aunque es más desconocida que su famosa madre, Cleopatra VII (69-30 a.C.), Cleopatra Selene II fue una gobernante capaz y respetada por derecho propio. Está considerada una de las últimas grandes reinas del período Helenístico, parte de una larga tradición de mujeres poderosas que incluía a Arsínoe II Filadelfo (en torno a 318/311 - alrededor de 270/268 a.C.).
Cleopatra Selene II y su hermano gemelo Alejandro Helios (40 - finales del siglo I a.C.) eran hijos del triunviro romano Marco Antonio (83-30 a.C.). Los contemporáneos de Cleopatra Selene afirmaron que estaba a la misma altura que su madre en cuanto a encanto e inteligencia y que la superaba en belleza. Cleopatra Selene pasó gran parte de su infancia en Alejandría, Egipto. Pero después de que Augusto (que reinó de 27 a.C. - 14 d.C.) conquistase Egipto en 30 a.C., este se llevó a Cleopatra Selene y a sus hermanos de vuelta a Roma como cautivos. En Roma, la hermana de Augusto, Octavia la Menor (69-11 a.C.) acogió a Cleopatra Selene II. Después, esta se casó con Juba II de Numidia en torno a 25 a.C. y se trasladaron permanentemente a Mauretania.
Primeros años y linaje
Cleopatra Selene y su hermano gemelo, Alejandro Helios, nacieron en Alejandría, Egipto, en 40 a.C. Fueron los primeros de los tres hijos que tendrían el estadista romano Marco Antonio y la reina egipcia ptolemaica, Cleopatra VII. A través de su madre, Cleopatra Selene II era de ascendencia griega al ser descendiente de la dinastía ptolemaica de Egipto. Por parte de su padre, Cleopatra Selene II descendía de los Antonio, una familia romana aristocrática que se remontaba al establecimiento de la República romana.
Antonio tuvo que marcharse de Egipto poco después del nacimiento de los gemelos para atender asuntos en Italia. En 40 a.C. Marco Antonio se casó con Octavia la Menor, hermana de su rival Octaviano (el futuro Augusto). Cleopatra Selene y su hermano se criaron en Alejandría con su madre y con su medio hermano, Cesarión (47-30 a.C.), hijo ilegítimo de Julio César.
Las Donaciones de Alejandría
Cleopatra VII viajó a Antioquía en 37 a.C. para encontrarse con Antonio, y se llevó a sus hijos consigo. Esa fue la primera vez que los pequeños Cleopatra y Alejandro conocieron a su padre. Lo más probable es que Antonio les diera sus segundos nombres de Helios y Selene en ese momento. El segundo nombre de Cleopatra Selene II probablemente estaba inspirado por Cleopatra Selene I de Siria (que reinó de 82-69 a.C.), una monarca seléucida de ascendencia ptolemaica. Su hermano recibió el nombre del dios sol Helios, que era hermano de la diosa luna Selene. El tercer y último hijo de Marco Antonio y Cleopatra VII, Ptolomeo Filadelfo, nació a finales de ese año.
Entre 36 y 34 a.C., Marco Antonio reorganizó el Mediterráneo oriental y distribuyó grandes territorios entre sus hijos con Cleopatra. En las Donaciones de Alejandría en 34 a.C. Cleopatra Selene II fue nombrada reina de Cirene (que abarcaba partes de la actual Libia), así como de partes de Creta. En gran medida era un gesto simbólico, ya que su madre Cleopatra VII era la gobernante de facto de estos territorios. Comprometieron a Alejandro Helios con la princesa armenia Iotape, pero Antonio no hizo ningún acuerdo parecido para Cleopatra Selene II. Dada su corta edad, sus padres no le dieron prioridad todavía a un compromiso.
Conquista de Egipto
Tras las Donaciones de Alejandría, los conflictos entre Octaviano y Antonio fueron a más hasta que Octaviano convenció al Senado romano de declararle la guerra a Egipto en 32 a.C. Este conflicto, conocido como la Guerra final de la República romana, terminó con la derrota de Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio en 30 a.C. Ante la inminencia de la derrota, Cleopatra le hizo propuestas a Octaviano para negociar por su vida y las vidas de sus hijos. Muy consciente de su posición de poder, Octaviano se negó a garantizarle nada antes de subyugar Egipto el verano de ese mismo año. Tras la conquista de Egipto, Cleopatra Selene II y sus hermanos se quedaron huérfanos, ya que ambos padres se suicidaron.
Antes de morir, Cleopatra VII dejó arreglado un viaje para enviar a Cesarión a India, y mandó al resto de sus hijos, Cleopatra incluida, al interior de Egipto, donde estarían fuera del alcance de Octaviano. El hermano mayor de Cleopatra Selene II, Cesarión, fue nombrado rey de Egipto durante unos pocos días después de que Octaviano capturara Alejandría, pero los soldados romanos lo ejecutaron mientras intentaba huir del país.
Vida en Roma
Octaviano se llevó a Cleopatra Selene II y sus otros dos hermanos de vuelta a Roma. Ptolomeo Filadelfo probablemente murió antes de llegar a Roma, ya que solo los gemelos aparecieron como cautivos de Augusto en su triunfo romano. Arrastraron a la pareja detrás de una efigie de su madre suicidándose con un áspid.
Con gran pompa y triunfo, Augusto entró en Roma y llevaba frente a su carro a los hijos de Cleopatra, el Sol y la Luna. (Eusebio, Crónica 2.140, traducción al inglés de Roger Pearse y amigos)
Augusto empezó a tratarlos mejor después del triunfo, tras haber aprovechado la oportunidad de exhibirlos como prisioneros de guerra. En vez de tratarlos como prisioneros, Augusto cuidó de ambos como si fueran su propia familia. Los puso bajo la custodia de su hermana Octavia la Menor, que los crio junto a sus propios hijos biológicos. Alejandro Helios desaparece del registro histórico casi inmediatamente después de llegar a Roma. La suposición general es que también se murió a una edad temprana, de manera que la única descendiente viva de Cleopatra VII era Cleopatra Selene II.
Como se crio en la casa de Octavia, en realidad se crio entre parientes, incluidos muchos de sus medio hermanos por parte de padre. Se sabe muy poco sobre esta parte de la vida de Cleopatra, aparte del hecho de que tuvo una vida cómoda. Octavia se aseguró de que todos los hijos de la realeza en su hogar recibían una educación de la mejor calidad y que se concertaban matrimonios adecuados para todos.
Matrimonio con Juba II de Numidia
Mientras estaba en la casa de Octavia, Cleopatra Selene II conoció a su futuro esposo, Juba II. De pequeño, Juba había sido rehén de Julio César (100-44 a.C.), de manera que lo crio la familia de César. Juba, ahora adolescente, residía en casa de Octavia cuando Cleopatra Selene llegó a la ciudad. Juba y Cleopatra Selene se criaron juntos durante un tiempo en la casa de Octavia.
Los dos tenían muchas cosas en común. Ambos formaban parte de la realeza y ambos se habían quedado huérfanos a causa de las conquistas romanas que los habían exiliado de sus hogares en el norte de África. También compartían su pasión por la cultura helenística y las actividades intelectuales. Para la década de 20 a.C., Juba II ya era un erudito destacado en los campos de la historia y la geografía. Se ha destacado la influencia de Cleopatra Selene en el trabajo de Juba II, en especial en lo relativo a la historia y la geografía de África. Cuando Cleopatra Selene alcanzó la mayoría de edad en torno a 25 a.C., Octavia organizó su matrimonio con Juba. Esta unión se concertó con la aprobación de Augusto, que quería casar a ambos con una dinasta de estatus equivalente.
Reina de Mauretania
Tras su matrimonio, Augusto nombró a Juba II y Cleopatra Selene reyes vasallos de Numidia occidental y Mauretania, una región rica en el noroeste de África. Mauretania estaba totalmente desorganizada en aquella época; sus dos monarcas anteriores estaban muertos para el 31 a.C. tras años de luchas amargas por el país. Roma estaba demasiado ocupada como para prestarle demasiada atención a la región, así que Augusto se la entregó a Juba II y Cleopatra Selene II a modo de dote. Tras la boda, dejaron Roma atrás para instalarse en la ciudad de Iol, en Mauretania. Esta ciudad estaba en decadencia cuando la pareja llegó, así que se pusieron manos a la obra para reconstruirla. Establecieron Iol como la nueva capital y la rebautizaron Cesarea en honor a Augusto.
La nueva ciudad se diseñó siguiendo la planta cuadriculada romana que era eficiente y resultaba atractiva estéticamente. Construyeron obras públicas costosas, tales como termas, un gimnasio y un teatro para promocionar la cultura romana en la ciudad. El reinado de Cleopatra Selene II sin duda le aportó un aire grecoegipcio a Mauretania que no hizo sino potenciar la cultura local cosmopolita de influencias bereberes y fenicias. Estas influencias mediterráneas eran especialmente evidentes en las dos ciudades principales, Cesarea y Volubilis.
Los diseños arquitectónicos y el arte griego se mezclaron con el diseño romano en una fusión que caracterizó el paisaje cultural de gran parte del Mediterráneo durante el siglo I a.C. Algunos motivos de la arquitectura egipcia, tales como esfinges y estatuas en bloque, resultan aparentes en la Mauretania del siglo I a.C. También se importó arte egipcio genuino, como estatuas que se remontan a la época de Tutmosis I (que reinó de 1504-1492 a.C.), para decorar las ciudades. En Cesarea se estableció una gran biblioteca, inspirada en la Biblioteca de Alejandría, como testamento del interés de la nueva dinastía en los logros culturales. Cleopatra Selene II llevó eruditos y hombres libres que habían servido en la corte real en Alejandría, incluidos poetas y médicos. Todo esto ayudó a aumentar el entorno intelectual de Cesarea, que se estaba convirtiendo rápidamente en un centro cultural.
Bajo los auspicios del Imperio romano, que ahora abarcaba de un extremo al otro del Mediterráneo, el reino de Mauretania era relativamente próspero. La población empezó a trabajar la tierra de manera más intensa y el comercio también aumentó. Mauretania no tardó en hacerse célebre por sus exportaciones de productos tales como madera, grano y tinte púrpura de Tiro. Se construyó un faro en el puerto de Cesarea para ayudar al comercio, a imitación del famoso faro de Alejandría, una de las siete maravillas de la Antigüedad.
Continuidad ptolemaica
Cleopatra Selene II se presentaba como una monarca ptolemaica, la sucesora de su madre. Su decisión de hacerse llamar «Cleopatra, hija de Cleopatra» mostraba con orgullo su herencia egipcia. Se añadieron retratos de aristócratas y gobernantes ptolemaicos a las colecciones de arte de la corte real mauretana junto a representaciones de la propia familia real. La determinación de Cleopatra Selene II de rendir homenaje al legado de su madre desafiaba directamente la política de Augusto, que en general presentaba a Cleopatra VII como una enemiga de Roma. A pesar de la hostilidad romana imperante del momento hacia la dinastía ptolemaica, Cleopatra Selene logró hacer espacio para que la cultura de la corte ptolemaica prosperara en Mauretania.
La corte mauretana era bilingüe en esta época y tanto el latín como el griego eran lenguas oficiales. En las monedas aparecían tanto Juba II como Cleopatra Selene II; la leyenda de Cleopatra estaba escrita en griego, la de Juba en latín. Cleopatra aparece en las monedas como Kleopatra basilissa («reina Cleopatra» en griego), haciéndose eco de los títulos utilizados por su madre y sus antepasados. Algunas monedas de su reinado presentan una iconografía egipcia, con cocodrilos, sistros y la cobra erguida (ureo) que simbolizaba la realeza egipcia. Cleopatra Selene y Juba tuvieron un hijo, Ptolomeo de Mauretania, en torno a 10 a.C. Al ponerle el nombre según la tradición de la dinastía ptolemaica, ayudó a cimentar la continuidad del legado de la familia de su madre.
Muerte y legado
Se desconocen las circunstancias exactas de la muerte de Cleopatra Selene II, pero es probable que muriera de causas naturales. Tras su muerte, fue enterrada en el Mausoleo real de Mauretania en la actual Cherchel, Argelia. Los propios Juba II y Cleopatra Selene II construyeron el Mausoleo real de Mauretania para albergar sus restos y los de sus futuros descendientes. La estructura tiene muchas similitudes arquitectónicas con el Mausoleo de Augusto.
Hay cierta controversia en cuanto a la fecha exacta de la muerte de Cleopatra Selene, que no está registrada. Se suele datar en torno a 5 a.C., ya que un epigrama funerario de Crinágoras de Mitilene, si se interpreta literalmente, da a entender que su muerte coincidió con un eclipse lunar. Entre 9 a.C. y 14 d.C. tuvieron lugar varios eclipses lunares, lo que hace que las fechas basadas en la teoría del eclipse lunar resulten inciertas.
La propia luna se oscureció cuando se levantó al caer la noche y veló su luto con la noche,
Al ver a su elegante homónima Selene dirigirse sin aliento al sombrío Hades;
Con ella había compartido la belleza de su luz y, con su muerte, mezcló su oscuridad.
(Crinágoras, Antología griega 7.633, traducción al inglés de María Ypsilanti)
Juba II se casó con Glafira de Capadocia en algún momento antes de 6 d.C., para cuando Cleopatra Selene II muy probablemente ya había muerto. Algunos historiadores han propuesto otras interpretaciones alternativas, incluida la posibilidad de que Cleopatra Selene II y Juba II se divorciaran antes de su matrimonio con Glafira o que Juba II ignorase la tradición romana y practicase la poligamia como habían hechos sus predecesores númidas. En un tesoro de monedas que data de 17 d.C. se han encontrado varias que representan a Cleopatra Selene II y otras que los presentan a ella y a Juba II. El descubrimiento de estas monedas presenta la posibilidad de que Cleopatra Selene II viviera hasta por lo menos 17 d.C. Sin embargo, lo más probable es que fueran una acuñación póstuma en conmemoración de su reinado, puede que en conexión con la sucesión de su hijo Ptolomeo de Mauretania. La estirpe de Cleopatra Selene II perduró a través de su hijo Ptolomeo (que reinó de 20 a 40 d.C.).

