Batalla de Zama: el comienzo de la conquista romana

Joshua J. Mark
por , traducido por Samantha Duque
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La batalla de Zama (202 a.C.) fue el enfrentamiento final de la segunda guerra púnica (218-202 a.C.) donde Aníbal Barca de Cartago (247-183 a.C.) fue derrotado por Escipión el Africano de Roma (236-183 a.C.) poniendo fin al conflicto a favor de Roma. La segunda guerra púnica dio comienzo con el ataque de Aníbal a la ciudad de Sagunto en España, aliada de Roma, y continuó con una serie de impresionantes victorias de Aníbal en Italia, entre las que destaca la batalla de Cannas en el 216 a.C.

Aníbal parecía imparable hasta que Escipión tomó el control de las fuerzas romanas tras Cannas, derrotando al hermano de Aníbal, Asdrúbal Barca (en torno a 244-207 a.C.) en España, llevándolo hasta Italia y luego atrayendo a Aníbal de vuelta al norte de África al amenazar la ciudad de Cartago. Aníbal se enfrentó a Escipión en Zama en defensa de su ciudad natal, pero Escipión, utilizando las mismas tácticas que Aníbal había empleado en Cannas, salió victorioso y Cartago cayó ante los romanos.

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Battle of Zama
Batalla de Zama Sailko (CC BY-SA)

Aníbal vivió el resto de su vida como fugitivo y al final, prefirió quitarse la vida a rendirse ante los romanos. Escipión, aunque al principio fue aclamado como el salvador de Roma, más tarde fue denigrado por sus compatriotas que habían olvidado lo que había hecho por ellos. Dejó Roma y volvió a su residencia, dejando instrucciones en su testamento de que debía ser enterrado en su propiedad y no en la desagradecida ciudad de Roma. La batalla de Zama es recordada por las brillantes tácticas de Escipión, basadas en las de Aníbal, que posteriormente se convertirían en procedimientos operativos estándar para el ejército romano y les permitirían construir su imperio.

Antecedentes y primera guerra púnica

Las inteligentes tácticas navales de Amílcar y la experiencia de su tripulación le permitieron obtener una serie de victorias decisivas al comienzo de la guerra.

Cartago y Roma entraron en conflicto por primera vez por la isla de Sicilia, en la cual ambas poseían territorios, lo que desató la primera guerra púnica (264-241 a.C.). Las fuerzas cartaginesas estaban lideradas por Amílcar Barca (275-228 a.C.), que usó su flota para atacar sin aviso los puertos y puestos fronterizos romanos a lo largo de la costa italiana, cortando las líneas de abastecimiento, y luego atacando con su ejército. Al comienzo de la guerra, Cartago poseía la mayor flota de todo el Mediterráneo, mientras que los romanos solo estaban acostumbrados a conflictos terrestres. Las inteligentes tácticas navales de Amílcar y la experiencia de su tripulación le permitieron obtener una serie de victorias decisivas al comienzo de la guerra.

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Sin embargo, Roma aprendió rápido a luchar en el mar y el Gobierno cartaginés le ofreció poco apoyo a su general por lo que la balanza se inclinó a favor de los romanos. Amílcar venció a Roma en la batalla de Drépano librada en 249 a.C., pero, sin el apoyo de su Gobierno, fue perdiendo combates mientras que Roma se hacía cada vez más fuerte, hasta que, en el 241 a.C., Cartago se vio obligada a pedir la paz y tuvo que pagar una cuantiosa indemnización de guerra a los vencedores.

Después, Amílcar se dirigió a las regiones de España bajo control cartaginés, aparentemente para hacerse con el control de las minas de plata y pagarle la deuda a Roma, y comenzó a reequipar al ejército cartaginés para reanudar la guerra. Lo acompañaron su hijo Aníbal y su yerno Asdrúbal el Bello (en torno a 270-221 a.C.) y, más tarde, su hijo menor Asdrúbal Barca.

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Hamilcar Barca
Amílcar Barca Kordas (Public Domain)

Cuando Amílcar murió en el año 228 a.C., el control de la armada pasó a Asdrúbal el Bello que prefería las medidas diplomáticas antes que el conflicto armado contra Roma. Asdrúbal el Bello negoció el Tratado del Ebro en 226 a.C. que estipulaba que los territorios romanos y cartagineses en España estarían divididos por el río Ebro. Roma se quedaría con los territorios del norte, Cartago con los del sur y ninguno podría pisar las tierras del otro. Sin embargo, Asdrúbal el Bello fue asesinado en 221 a.C. y el mando pasó a Aníbal, quien había jurado odio eterno a Roma.

Segunda guerra púnica y Cannas

En el año 218 a.C., los romanos iniciaron un ataque contra la ciudad de Sagunto, situada al sur del Ebro, e instalaron un Gobierno hostil en Cartago. Aníbal marchó sobre la ciudad, la sitió y la tomó, lo que los romanos consideraron un acto de guerra. Exigieron que Aníbal fuera entregado y, cuando el Senado cartaginés se negó, se declaró la guerra.

Aníbal derrotó a todas las fuerzas romanas enviadas contra él, culminando en la batalla de Cannas en el año 216 a.C., donde atrajo a los romanos a una trampa.

Aníbal dejó a su hermano Asdrúbal a cargo de las tropas en España y marchó junto con su ejército por los Alpes hasta Italia para enfrentarse a los romanos en su propio terreno. Derrotó a todas las fuerzas enviadas contra él, culminando en la batalla de Cannas en el año 216 a.C., donde atrajo a los romanos a una trampa. Sabiendo que los romanos favorecían la táctica tradicional de ocultar a la infantería pesada detrás de la línea frontal de la infantería ligera con el apoyo de la caballería desde los flancos, Aníbal desplegó sus tropas en forma de media luna con su infantería ligera en el centro y su infantería pesada también en una formación en media luna.

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Los romanos dependían de la fuerza de la carga para romper el centro de las líneas enemigas gracias a su superioridad numérica y así, en esta batalla, avanzaron hacia el centro de las líneas de Aníbal, que cedieron ante ellos. Los romanos, animados, siguieron avanzando, pero los cartagineses, que parecían estar retirándose, en realidad se estaban reorganizando a izquierda y derecha a lo largo de la media luna. Por lo tanto, ya no existía un centro que los romanos pudieran romper y cuando se dieron cuenta de su error, ya estaban rodeados y la trampa cerrada. De los más de 80.000 soldados romanos en el campo de batalla, 44.000 murieron y el resto se dispersó.

Battle of Cannae - Destruction of the Roman Army
Batalla de Cannas - Destrucción del ejército romano The Department of History, United States Military Academy (Public Domain)

Roma quedó desmoralizada y era incapaz de encontrar un general que tomase el mando de lo que quedaba de su ejército ya que los generales que quedaban creían que enfrentarse a Aníbal en batalla era una misión suicida. Escipión se presentó voluntario, aunque solo tenía 24 años en ese momento y lo consideraban demasiado joven e inexperto para tener posibilidades contra Aníbal. Partió hacia España con 10.000 soldados de infantería y 1.000 de caballería para enfrentarse a Asdrúbal Barca, quien había asesinado a su padre y a su tío en la batalla del Betis Superior en el 211 a.C.

Escipión en España

Escipión comandó sus tropas contra la ciudad de Cartago Nova en España en el año 209 a.C. Se pensaba que Cartago Nova era inexpugnable gracias a sus fortificaciones y a la defensa natural de la laguna que protegía un lado completo de la ciudad. Antes de Cannas, la guerra romana se basaba en gran medida en la superioridad numérica y pura fuerza para tomar una ciudad o expulsar al enemigo del campo de batalla. Escipión, siguiendo el ejemplo de Aníbal como comandante reflexivo, recabó información sobre cómo el nivel del agua de la laguna podía reducirse considerablemente mediante canales que permitían la entrada y salida de agua. La laguna se usaba como marisma de agua salobre para extraer sal del mar y Escipión se dio cuenta de que lo único que tenía que hacer era distraer a las defensas de la ciudad el tiempo suficiente para bajar el nivel del agua y permitir el paso de su infantería.

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Scipio Africanus, Ny Carlsberg Glyptotek
Escipión el Africano, Gliptoteca Ny Carlsberg Carole Raddato (CC BY-SA)

Indicó a su segundo al mando, Cayo Lelio, que lanzara un ataque naval y, enviando a su infantería contra las puertas de la ciudad, Escipión aprovechó la ventaja que le ofrecía la laguna. Después de utilizar los canales, comandó un grupo por la marea baja, traspasó las murallas y se hizo con la ciudad. Escipión siguió usando este tipo de estrategia en otros encuentros con las fuerzas cartaginesas.

En 208 a.C., Escipión se enfrentó a Asdrúbal Barca en la batalla de Baecula (actual Jaén) y se dio cuenta de que, para poder atacar, tendría que enviar a sus tropas a través de un pequeño río y después cargar cuesta arriba contra una posición fortificada. De nuevo, considerando qué haría Aníbal en una situación similar, Escipión notó las zanjas secas a ambos lados de la meseta que había fortificado Asdrúbal, así que envió una fuerza con armas ligeras directamente al otro lado del río y cuesta arriba, mientras que su fuerza principal se dividió y se dirigió hacia los dos barrancos. Los cartagineses, concentrados en el centro, avanzaron para entrar en combate, y fueron aplastados por ambos flancos.

Creyendo, con razón, que si atacaba Cartago Aníbal sería llamado desde Italia para defenderla, Escipión invadió el norte de África en el año 205 a.C.

Asdrúbal se retiró con lo que quedaba de su armada y siguió el camino de Aníbal por los Alpes hasta Italia. Sin embargo, antes de poder unirse a Aníbal, fue derrotado por Cayo Claudio Nerón (en torno a 237 - alrededor de 199 a.C.) en la batalla del Metauro donde murió. Nerón volvió entonces a intentar atrapar y destruir a Aníbal, algo que hasta entonces no había conseguido definitivamente, mientras Escipión terminaba su trabajo en España.

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Batalla de Zama

Escipión se dio cuenta de que, si atacaba la propia Cartago, esta haría volver a Aníbal desde Italia para defenderla, por lo que se retiró de España e invadió el norte de África en 205 a.C. Después de sitiarla, conquistó la ciudad de Útica, se alió con el rey númida Masinisa y marchó hacia Cartago. Aníbal, que llevaba destruyendo Italia doce años, fue llamado para defender la ciudad. El académico Ernle Bradford describe cómo se eligió el campo de batalla:

Aníbal se dirigió al oeste en dirección a la ciudad de Zama, que probablemente se convertiría en la colonia romana Zama Regia, a 145 kilómetros (90 millas) al oeste de Hadrumetum. Le habían llegado informes de que Escipión estaba quemando aldeas, destruyendo cosechas y esclavizando a los habitantes de toda esta fértil zona, de la que Cartago dependía para su abastecimiento de cereales y otros alimentos. Solo puede haber sido esta necesidad la que llevó a Aníbal a marchar tras Escipión, pues, a primera vista, parece más lógico que hubiera llevado a su ejército en dirección a Cartago y se hubiera interpuesto entre Escipión y la ciudad. Pero la destrucción sistemática de las ciudades y aldeas, y sus actividades en el interior de Cartago, descartaba la capacidad de la ciudad de poder alimentar a más de 40.000 hombres, junto con sus caballos y elefantes, a la vez que a su abundante población. La causa principal, entonces, de que la batalla tuviera lugar donde tuvo lugar surgió de una cuestión de suministros a la capital. Escipión sabía lo que estaba haciendo, había alejado a Aníbal de la ciudad a propósito para poder elegir él mismo donde terminaría la guerra. (196-197)

Ambos ejércitos contaban con unos 40.000 hombres cuando se enfrentaron en el campo de batalla. En Italia, Aníbal se había visto obligado a luchar sin elefantes (la mayoría había muerto cruzando los Alpes), pero ahora de vuelta en África colocó un grupo de elefantes en el frente de sus líneas seguido por uno de mercenarios, después a sus aliados libios y por último, a los veteranos cartagineses que habían luchado en las campañas de Italia. A derecha e izquierda colocó a la caballería.

The Battle of Zama - Troop Deployment
Batalla de Zama - Despliegue de las tropas Mohammad Adil (CC BY-SA)

Escipión también ordenó sus filas, pero en lugar de una línea continua e ininterrumpida a lo largo del campo de batalla, colocó a los soldados en columnas. Los espacios entre las columnas estaban ocultos con infantería ligera para que pareciera que Escipión había colocado a sus hombres de la misma manera que Aníbal. A la izquierda de la armada romana se encontraba la caballería italiana, comandada por Cayo Lelio, y a la derecha, la caballería númida de Masinisa.

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The Battle of Zama - Start of the Battle
Batalla de Zama - Comienzo de la batalla Mohammad Adil (CC BY-SA)

Aníbal hizo el primer movimiento, enviando a sus elefantes contra las fuerzas de Escipión. Este les ordenó a sus hombre que mantuvieran sus posiciones y entonces, con una señal, la infantería ligera escondida que ocultaba el frente de la línea se movió formando las columnas y, al mismo tiempo, Escipión ordenó que sonaran las trompetas y los tambores. Los elefantes corrieron sin causar ningún daño entre los pasillos de las columnas o, sobresaltados por las trompetas y los ruidos de los romanos, se dieron la vuelta y pisotearon las fuerzas cartaginesas. El ataque de los elefantes de Aníbal había fallado.

The Battle of Zama - Elephant Charge
Batalla de Zama - Carga de los elefantes Mohammad Adil (CC BY-SA)

La caballería romana y númida se desplegó y atacó a la caballería cartaginesa, alejándola de la batalla. Al hacerlo, la caballería romana giró a la izquierda y a la derecha alrededor de las fuerzas de infantería en el campo y las dos fuerzas de caballería lucharon detrás de las líneas cartaginesas. La infantería de Escipión avanzaba, cambiando de la formación con columnas a líneas continuas, empujando a los mercenarios de las líneas cartaginesas.

The Battle of Zama - Scipio's Attack
Batalla de Zama - Ataque de Escipión Mohammad Adil (CC BY-SA)

Las líneas estaban tan densamente abarrotadas que los mercenarios chocaron contra las fuerzas libias que no podían retroceder porque tenían a los cartagineses detrás. Mientras los mercenarios eran aplastados entre las fuerzas romanas que avanzaban y los libios, comenzaron a atacar a estos últimos para abrirse paso y escapar. Al mismo tiempo, las caballerías de Lelio y Masinisa volvían para atacar a las fuerzas cartaginesas desde la retaguardia.

The Battle of Zama - Cavalry Charge
Batalla de Zama - Carga de la caballería Mohammad Adil (CC BY-SA)

Las fuerzas de Aníbal estaban rodeadas; 20.000 hombres murieron y muchos más fueron heridos. Aníbal consiguió escapar a Cartago donde le dijo al Senado que no solo había perdido la batalla, sino la guerra, y sugirió que negociaran la paz.

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Conclusión

Los dos generales se reunieron después de la batalla para discutir los términos de la paz y Escipión perdonó a Aníbal que se convirtió en magistrado supremo de Cartago. Roma volvió a imponer una cuantiosa indemnización de guerra, que se pagó gracias a la habilidad y dedicación de Aníbal a su nuevo cargo, pero los cartagineses lo culparon por perder la guerra y lo denunciaron ante Roma, alegando que estaba intentando hacer que Cartago fuera lo suficientemente poderosa como para desafiar a los romanos en una nueva guerra. Aníbal se dio cuenta de que era muy posible que fuese entregado a Roma y huyó a Tiro, luego a la corte de Antíoco III el Grande (que reinó de 223-187 a.C.) del Imperio seléucida y finalmente, a la corte del rey Prusias I de Bitinia donde, para poder escapar de la persecución de Roma, se quitó la vida en 183 a.C.

Mientras tanto, Escipión también fue deshonrado por sus compatriotas, quienes habían olvidado todo lo que le debían, acusándolo de ser simpatizante cartaginés al perdonar a Aníbal, e incriminándolo de aceptar sobornos y de mal uso de los fondos romanos. Se exilió a su finca en Liternum y, asqueado por la ingratitud de Roma, dejó instrucciones en su testamento de ser enterrado en su tierra en lugar de en un lugar de honor en la ciudad. Murió de causas naturales el mismo año que Aníbal se suicidó.

La batalla de Zama no solo puso fin a la segunda guerra púnica, también consolidó al Ejército romano como la mayor fuerza militar desde los Ejércitos de Alejandro Magno. En la batalla de Cannas, Roma había confiado en técnicas tradicionales utilizando la superioridad numérica para aplastar al enemigo, y a partir de esa derrota, Escipión comprendió que eran necesarias nuevas artes bélicas. Gracias a las brillantes reformas de Escipión en las estrategias y tácticas militares romanas, los romanos continuarían conquistando el mundo conocido. Entonces, Zama no fue solo el final de la segunda guerra púnica sino el principio de las campañas de conquista eficaces que con el tiempo usaría el Imperio romano.

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Sobre el traductor

Samantha Duque
Samantha Duque es una traductora editorial especializada en la traducción del inglés y el francés al español. Se graduó de Filología Inglesa y tiene un máster en Traducción Editorial por la Universidad de Murcia.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2026, enero 16). Batalla de Zama: el comienzo de la conquista romana. (S. Duque, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-292/batalla-de-zama-el-comienzo-de-la-conquista-romana/

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Mark, Joshua J.. "Batalla de Zama: el comienzo de la conquista romana." Traducido por Samantha Duque. World History Encyclopedia, enero 16, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-292/batalla-de-zama-el-comienzo-de-la-conquista-romana/.

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Mark, Joshua J.. "Batalla de Zama: el comienzo de la conquista romana." Traducido por Samantha Duque. World History Encyclopedia, 16 ene 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/2-292/batalla-de-zama-el-comienzo-de-la-conquista-romana/.

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