Ptolomeo XV César, «Teos Filopator Filometor» (Dios, que ama a su madre, que ama su padre) (en torno a 47-30 a.C.), mejor conocido por su apodo no oficial Cesarión, o «pequeño César» en griego, era el hijo mayor de Cleopatra VII (69-30 a.C.) y fue el último rey de la dinastía ptolemaica en Egipto. Usualmente se asume que Cesarión era hijo de Julio César (100-44 a.C.), quien tuvo un amorío intermitente con Cleopatra desde su encuentro en 47 a.C. hasta su muerte en 44 a.C.
Cesarión reinó como comonarca con Cleopatra, desde el 2 de septiembre del año 44 a.C. hasta el 12 de agosto del año 30 a.C., cuando Cleopatra se suicidó. Aunque prácticamente en exilio, Cesarión era técnicamente el único monarca del Reino Ptolemaico hasta su ejecución por Octaviano (sobrino nieto de César, posteriormente conocido como César Augusto que reinó de 27 a.C.-14 d.C.) en agosto del año 30 a.C.
Ptolomeo César XV nació de Cleopatra VII en el verano del año 47 a.C. Miembro de la dinastía macedónica ptolemaica, Cesarión era predominantemente de ascendencia griega por su lado materno y tuvo poco, si acaso, de ascendencia egipcia. Una estela egipcia en el Serapeo de Menfis se suele interpretar como registro de su fecha de nacimiento el 23 de junio 47 a.C., unos meses después de que el dictador romano Julio César saliera del país. César había peleado por restaurar a Cleopatra en el trono durante la guerra de Alejandría (septiembre 48 a.C. a enero 47 a.C.), y los dos mantuvieron un amorío escandaloso que causó que César se quedara en Egipto por unos meses después de concluido el asedio.
Cleopatra sostenía vehemente que Julio César era el padre de su hijo. César, por otro lado, negaba o intentaba eludir el escandaloso asunto de la paternidad de Cesarión en público. De acuerdo con el escritor romano Suetonio (en torno a 69 - en torno a 130-140 d.C.), César permitió que Cleopatra le diera su nombre a Ptolomeo XV, aunque estaba legalmente imposibilitado de aceptar al niño como su propio hijo.
Finalmente, él [César] la llamó [a Cleopatra] a Roma y no la dejó ir hasta que la hubo colmado de altos honores y ricos regalos, y él le permitió ponerle su nombre al niño que ella engendró. De hecho, de acuerdo con ciertos escritores griegos, el niño se parecía mucho a César en apariencia y porte. (Suetonio, traducido por Rolfe, 71)
Dada la ausencia de evidencia al contrario, generalmente se asume que Cesarión era hijo biológico de Julio César.
El historiador Nicolás de Damasco (en torno a 64 a.C. - en torno a inicios del siglo I d.C.) aseguró que Julio César llegó incluso a repudiar a Cesarión en su testamento. Sin embargo, este detalle no se repite en ningún otro de los testimonios que sobreviven y solo se menciona con la intención de refutar los rumores de que Julio César aspiraba a convertirse en rey. Adicionalmente, para Julio César no había necesidad de distanciarse legalmente de Cesarión, dada la ilegitimidad de este último.
Después de los Idus de Marzo (el asesinato de Julio César ocurrió el 15 de marzo, 44 a.C.), la cuestión de la paternidad de Cesarión fue planteada por los amigos y asociados de César, a pesar del hecho de que el estatus de Octaviano como heredero de César era claro. Esta cuestión políticamente cargada permaneció abierta mientras quienes apoyaban a Octaviano negaban activamente que César fuera el padre de Cesarión, y los detractores de Octaviano promovían activamente a Cesarión como hijo de César.
Marco Antonio declaró al Senado que César había reconocido al muchacho y que Cayo Macio, Cayo Opio, y otros amigos de César lo sabían. De ellos, Cayo Opio, como si estuviese admitiendo que la situación ameritaba disculpa y defensa, publicó un libro para probar que el hijo que Cleopatra procreó con César no era suyo (Suetonio, traducido por Rolfe, 71)
Dada la ausencia de evidencia en contrario, se asume que Cesarión era hijo biológico de Julio César. Sin embargo, se han propuesto teorías alternativas al respecto de la paternidad de Cesarión y el asunto continúa siendo algo controvertido. Se ha sugerido que César era infértil pues solo reconoció un hijo biológico en toda su vida, a pesar de tres matrimonios y numerosos amoríos extramaritales. Por el contrario, una baja tasa de natalidad era lo típico entre la aristocracia romana de ese tiempo y es plausible que César tuviese hijos ilegítimos que no fueron reconocidos, como Junia Tercia. Además, no se presume que Cleopatra haya tenido amantes antes de conocer a César, lo que descarta candidatos alternativos para la paternidad de Cesarión.
Cleopatra visitó Roma con su hermano y cogobernante formal, Ptolomeo XIV (en torno a 60/59-44 a.C.), en al menos dos ocasiones. Se conoce que la familia real egipcia visitó Roma en 46 a.C. y en 44 a.C., quedándose ambas ocasiones en la villa de Julio César en Horti Caesaris. Durante este tiempo, César y Cleopatra mantuvieron un amorío que se convirtió en el centro de un escándalo en Roma. Muy probablemente, Cesarión acompañó a su madre en 46 a.C. aunque fuentes contemporáneas solo toman nota sobre él en 44 a.C., posterior al asesinato de César.
En 46 a.C., César le dedicó un Templo en el Foro Juliano a Venus Generatriz, patrona de la maternidad y del matrimonio. Se suponía que César descendía de Venus Generatriz por su ancestro mitológico Eneas, un semidios ligado a la fundación de Roma. César tomó la decisión controvertida de revelar una estatua dorada de Cleopatra como Isis-Venus dentro del templo durante su dedicación. Se ha mencionado el nacimiento de Cesarión como posible inspiración de la dedicación de este trabajo tan políticamente cargado. Se cree que un mosaico excavado de la casa de Marco Fabio Rufo en Pompeya representa esta estatua, aparentemente con Cleopatra y Cesarión como el dúo de madre e hijo entre Venus y Cupido. La localización de esta estatua en el Templo de Venus Generatriz estableció una conexión entre el supuesto legado de César como descendiente de Venus y el presunto estatus de Cleopatra como reencarnación de Isis-Venus.
Cesarión fue educado en Alejandría, Egipto, y tuvo poca, si acaso, influencia egipcia y romana en su crecimiento.
Julio César fue asesinado por un grupo de senadores conspiradores el 15 de marzo de 44 a.C. Cleopatra estuvo en Roma el tiempo suficiente para que el testamento de César se hiciera público. Para su decepción, César no reconoció a Cesarión. De acuerdo con el testamento, César adoptó póstumamente a su sobrino-nieto, Octaviano (el futuro Augusto). Cleopatra salió de Roma al mes del asesinato de César, llevando consigo a un Cesarión de dos años. Esta sería su última visita a Roma pues nunca regresaría a la ciudad que no le daba bienvenida.
Educación y crecimiento
Cesarión fue educado en Alejandría, Egipto, la capital de la cultura helenística del momento, y tuvo poca, si acaso, influencia egipcia y romana en su crecimiento. La mayoría de su infancia fue bastante segura por la relativa estabilidad del reinado de su madre. A pesar de su ilegitimidad, parece que el rol de Cesarión como sucesor de Cleopatra no fue cuestionado en Egipto.
Igual que la mayoría de los príncipes de la dinastía ptolemaica, Cesarión debió ser instruido en las artes de la retórica, oratoria, política y filosofía. Su tutor personal durante su adolescencia fue un académico griego de nombre Rodón. Poco se conoce de la carrera de Rodón, en un fuerte contraste con las ilustres carreras de Filostrato, el tutor de Cleopatra, y de Nicolás de Damasco, quien tutoreó a los hermanos de Cesarión antes de convertirse en uno de los historiadores más influyentes del siglo I a.C. La propia madre de Cesarión fue otra influencia en el desarrollo intelectual de este y de sus hermanos. Una habilidosa política y oradora, a Cleopatra se le atribuyó hablar ocho idiomas y la autoría de trabajos sobre temas como medicina y farmacología.
Con la muerte de Julio César, Cleopatra quedó en una posición política debilitada al perder a su principal aliado en Roma. Sin embargo, fue capaz de mantener cuidadosamente una relación conciliatoria con los Liberadores (liderados por los asesinos de César) y con el Segundo Triunvirato, las dos principales facciones que emergieron con el asesinato de César. Para el verano de 43 a.C, Cleopatra estaba asociándose con el Segundo Triunvirato, y particularmente con los líderes Marco Antonio y Octaviano. La alianza entre Cleopatra y el Segundo Triunvirato fue clave para su intención de ampliar su esfera de influencia sobre la antigua extensión del Imperio ptolemaico, ya que solo con el apoyo de Antonio y Octaviano podría establecer el control sobre los territorios como Cirene y Fenicia.
Ptolomeo XIV murió súbitamente en 44 a.C y se rumoreaba que Cleopatra había envenenado a su hermano adolescente para quitar cualquier amenaza a su autoridad. Poco después de la muerte de Ptolomeo XIV, Cesarión fue proclamado rey y se convirtió en el nuevo comonarca de Cleopatra. La sucesión fue oficialmente reconocida por el Senado Romano a inicios de 43 a.C., asegurando la legitimidad del reinado oficial de Cesarión. Las representaciones artísticas de Cleopatra y Cesarión deliberadamente establecen un paralelismo con la relación de la diosa egipcia Isis y su hijo Horus. En la mitología egipcia, Isis era la protectora maternal de su hijo Horus, quien fue el rey legítimo de Egipto tras el asesinato de su padre, Osiris.
El supuesto estatus de Cesarión como hijo de Julio César trajo a Cleopatra conflicto con el hijo adoptivo y heredero, Octaviano (63 a.C. – 14 d.C.). Como resultado parcial de esta rivalidad, Cleopatra eligió aliarse con el rival de Octaviano, Marco Antonio (83-30 a.C.), quien había tomado control de las provincias orientales después de la muerte de César. Para este fin, Cleopatra se encontró con Marco Antonio en Tarso en el 41 a.C. e invitó al triunviro a visitarla en Alejandría durante el invierno de 41 a.C. Marco Antonio salió de Egipto antes del final del año 40 a.C. y reforzó su alianza con Octaviano al casarse con su recientemente enviudada hermana, Octavia. Tuvo dos hijas con ella, pero mantuvo contacto con Cleopatra.
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A la edad de 10, Cesarión acompañó a Cleopatra en un viaje a Antioquía, donde se encontraron con Antonio a finales de 37 a.C. Con el consentimiento de Octaviano, Marco Antonio cedió al reino ptolemaico territorios adicionales en Cirene, Cilicia, Creta y el Levante. Marco Antonio y Cleopatra se casaron en algún momento entre 37 y 34 a.C., una situación que causó un escándalo en Roma ya que el triunviro siguió casado con Octavia hasta el 32 a.C. Cleopatra tuvo un total de tres hijos con Marco Antonio, incluidos los gemelos Alejandro Helios (40 – finales del siglo I a.C.) y Cleopatra Selene (40-6 a.C.), y Ptolomeo Filodelfo (36 - finales del siglo I a.C.).
Rey de Reyes y las donaciones de Alejandría
En 34 a.C. se llevó a cabo una elaborada ceremonia de coronación conocida como las Donaciones de Alejandría en la capital egipcia. Con una pompa cuidadosamente coreografiada, Marco Antonio celebró un triunfo romano en sus campañas del este y concedió más territorios a los ptolemaicos. Sin embargo, el gran significado ceremonial excedió la transferencia de los territorios. Del territorio «donado» al reino ptolemaico, la mayoría ya estaba bajo su control o bajo el control del rival de Roma, el Imperio parto.
La cesión que Marco Antonio le hizo a Cleopatra de Libia, Egipto, Coile Siria, Fenicia, Cilicia y Chipre fue puramente simbólica, porque ella ya reinaba sobre esos territorios. Media y Partia estaban firmemente bajo control parto y la cesión de estos territorios fue como mucho hipotética, para asegurarlos después de una futura conquista. Esto dejó a las provincias de Siria, Asia y Betinia como los únicos territorios cedidos en las donaciones de Alejandría que sí estaban bajo dominio romano. Se puede añadir el reino de Armenia a la lista de territorios cedidos al imperio ptolemaico ya que Marco Antonio lo había conquistado ese mismo año, y las donaciones de Alejandría hicieron las veces de una celebración triunfal de la conquista.
Cesarión, ya con 14 años de edad, se elevó por sobre sus hermanos y se lo declaró como rey de reyes mientras a su madre se le llamó reina de reyes. En adición a esto, Marco Antonio declaró a Cesarión como hijo verdadero de Julio César, un acto que le ganó la ira de Octaviano, quien pretendía reservarse ese título para sí mismo. Marco Antonio formalmente le cedió a Cleopatra y Cesarión dominio sobre un imperio que teóricamente se extendía desde la India hasta el Helesponto. Dentro de ese imperio, a los hijos de Cleopatra con Marco Antonio se les dio su propio dominio. Alejandro Helio fue declarado rey de Armenia, Media y Partia, aunque Marco Antonio aún no había conquistado estos últimos. Cleopatra Selene fue declarada reina de Cirene y Ptolomeo Filadelfo fue declarado rey de Fenicia, Siria y Cilicia.
Nominalmente, Cesarión puede que fuera el igual de su madre, pero, hasta que obtuviera la mayoría de edad, seguía estando sujeto a ella y a Marco Antonio. En las Donaciones, el trono de Cesarión era más chico que el de su madre, mientras que Marco Antonio, quien no tenía títulos reales, se sentó al mismo nivel que la reina. Este balance de poder ya había sido sugerido en la representación de Marco Antonio en monedas emitidas por Cleopatra en el este, y en el rol que tuvo como Dionisio, consorte de Cleopatra Isis durante la ceremonia.
Las Donaciones mismas no fueron tanto una cesión de la hegemonía romana en el este al imperio ptolemaico, como un intento de reconciliar la autoridad romana con las tradiciones monárquicas del cercano oriente y el noreste de África. Al apoyar la pretensión de Cleopatra sobre los antiguos imperios de sus ancestros ptolemaicos y seléucidas, Marco Antonio había intentado reforzar la influencia romana sobre el este y debilitar las pretensiones partas en la región. A pesar de la falta de cambio significativo en el estatus quo después de las donaciones de Alejandría, los títulos grandiosos y las pretensiones de Cleopatra y Marco Antonio provocaron sin querer una fuerte reacción en Roma.
Las donaciones de Alejandría ocasionaron una intensa guerra propagandística entre Marco Antonio y Cleopatra en el este y Octaviano en Italia. Las pretensiones de Cesarión como hijo biológico de Julio César fueron planteadas por Marco Antonio, llevando a quienes apoyaban a Octaviano a negar su paternidad y acusándolo de estarse corrompiendo por los modos del este. En 32 a.C. Marco Antonio formalmente se divorció de Octavia (hermana de Octaviano, con quien estaba casado desde 40 a.C.), eliminando así el último hilo de su alianza con Octaviano. Ese mismo año, Octaviano tomó ilegalmente el testamento de Marco Antonio del Templo de Vesta. Reveló el contenido del testamento, que confirmaba a Cesarión como hijo de Julio César, reconocía a sus hijos con Cleopatra y, más escandalosamente, declaraba su intención de ser enterrado con Cleopatra en Egipto. Octaviano acusó a Cleopatra de corromper y manipular a Marco Antonio con un plan de gobernar como reina sobre la república romana.
Cesarión cumplió la mayoría de edad en el verano de 30 a.C., pero mientras tanto los esfuerzos de Marco Antonio y Cleopatra de continuar la guerra contra Octaviano se estaban convirtiendo en fútiles.
El Senado romano declaró la guerra contra Cleopatra en la primavera de 32 a.C., por las razones de la creciente influencia de Cleopatra sobre Marco Antonio y su intención antirromana. En verdad, la declaración de guerra fue el resultado de las tensiones políticas entre Marco Antonio y Octaviano, pues ambos codiciaron la posición de herederos de Julio César por más de una década. En la decisiva batalla de Accio en 31 a.C., las fuerzas navales de Antonio y Cleopatra fueron derrotadas por las de Octaviano y su almirante, Agripa. Antonio y Cleopatra entonces huyeron a Alejandría, en donde empezaron los preparativos de la guerra contra Octaviano.
Cesarión cumplió la mayoría de edad en el verano de 30 a.C., momento en que estaba enlistado para asistir al gimnasio. Más allá de un simple espacio atlético, los gymnasia del mundo helenístico era importantes centros sociales donde se entrenaban los talentos intelectuales y físicos. En las comunidades griegas del Egipto ptolemaico, enlistarse en un gimnasio significaba para un joven la entrada al mundo como un ciudadano adulto. La mayoría de los jóvenes eran enrolados a la edad de 14, pero se hacían excepciones en casos como los príncipes como Cesarión, quien tenía 17 años, considerando sus circunstancias únicas de vida.
«[Antonio] convirtió la ciudad en un lugar de disfrute de cenas, borracheras y distribuciones de regalos, inscribiendo en la lista de efebos al hijo de Cleopatra y César, y otorgándole a Antilo, el hijo de Fulvia, la toga viril sin el borde púrpura, en celebración de la cual, por varios días, banquetes, fiestas y festines ocuparon Alejandría». (Plutarco, Vida de Antonio, traducido por Perrin, 301)
Este enlistamiento fue un momento definitivo en la vida de Cesarión ya que entró a la adultez a los ojos de sus pares, en un momento en que muchos gobernantes empezaron a tomar en serio su rol político. Conforme estos grandes momentos se desarrollaban, los esfuerzos de Antonio y Cleopatra de llevar a cabo la guerra contra Octaviano se estaban volviendo cada vez más desesperanzados. En un intento por mantener la moral, las peores noticias se mantenían lejos de los alejandrinos, mientras la ciudad se mantenía en un ambiente festivo.
En agosto de 30 a.C. Octaviano invadió Egipto y tuvo varias batallas fútiles con Antonio. Temiendo que Octaviano acabara con su último rival al matar a Cesarión, Cleopatra hizo planes para enviar lejos a su primogénito con una considerable fortuna. Envió a Cesarión a Dodekaschoinos, en la Nubia ptolemaica, donde tendría la oportunidad de salir desde uno de los puertos del mar Rojo que mantenía comercio con Arabia y el subcontinente indio. Por siglos, hubo un contacto helenístico bien establecido con el Este y Cesarión hubiera podido vivir confortablemente ahí, lejos del alcance de Octaviano.
El primero de agosto de 30 a.C. Antonio se arrojó sobre su espada, el mismo día que Octaviano capturó Alejandría. Cleopatra se suicidó el 12 de agosto de 30 a.C. para evitar ser mostrada públicamente por Roma durante la marcha triunfal de Octaviano. Poco después, Octaviano invitó a Cesarión a regresar a Egipto para gobernar como rey-cliente en lugar de su madre. Rodón le aconsejó a Cesarión que aceptara la oferta de Octaviano y regresara a Egipto. Se desconoce si el tutor de Cesarión lo traicionó o sinceramente creyó que la oferta de Octaviano era genuina. A Ario Dídimo, un antiguo mecenas de la corte alejandrina que se unió a la causa de Octaviano, se le atribuye haber convencido al conquistador romano de que Cesarión era una amenaza potencial demasiado grande como para vivir. Plutarco reporta que Ario le dijo a Octaviano que «dos Césares es un César de más».
En lugar de ser recibido en el país con los brazos abiertos, Cesarión fue interceptado en el camino y degollado por soldados romanos. Su muerte aseguró que Octaviano no tendría rival, ni como gobernante de Egipto ni como heredero de Julio César.
Las cronologías egipcias registran el breve reinado de Cesarión después de la muerte de Cleopatra, pero esto fue en realidad una ficción burocrática para unir el hueco entre Cleopatra y el Egipto Romano. En lugar del gran legado que su madre pretendió, Cesarión sería recordado por los historiadores como el último faraón de Egipto, cuya muerte marcó el fin del reino ptolemaico.
Estudié ciencia política en la UNAM y trabajo en la judicatura federal. Aficionado a la historia, arquitectura, astronomía, biología, aviación. En 2026 iniciaré una maestría en historia de la arquitectura.
Arienne King es escritora y consultora en historia especializada en el Egipto ptolemaico y romano te apasionada por la historia, la arqueología y los medios digitales. Ha escrito para publicaciones como Ancient History Magazine, y Ancient World Magazine.
Escrito por Arienne King, publicado el 10 julio 2018. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.