Religión mesopotámica

La vida diaria como una forma de adoración
Joshua J. Mark
por , traducido por Agustina Cardozo
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Queen of the Night, Old Babylon (by Trustees of the British Museum, Copyright)
Reina de la noche, Vieja Babilonia Trustees of the British Museum (Copyright)

La religión en Mesopotamia era un aspecto central de la vida. Los seres humanos se habían creado como colaboradores de los dioses para contener las fuerzas del caos y mantener el mundo en funcionamiento. Al igual que en antiguo Egipto, honraban a los dioses a diario por proporcionale a la humanidad la vida y el sustento y se esperaba que la gente les devolviera el favor a través de trabajos que los honrasen.

Se entendía que, al principio, el mundo era un caos indiferente y que los dioses habían establecido el orden. Habían separado el cielo de la tierra, la tierra del agua, el agua salada de la dulce y las plantas de los animales y había que mantener ese orden. Como los dioses tenían muchas responsabilidades diferentes, habían creado a los seres humanos para que los ayudaran a hacer funcionar el mundo. Por lo tanto, el sentido de la vida consistía en vivir de acuerdo con esta concepción y la vida cotidiana se convertía en una forma de adoración.

Eliminar publicidad
Publicidad

Todas las ciudades tenían un recinto templario que se podía divisar claramente a lo lejos por su zigurat, la arquitectura monumental más estrechamente vinculada con Mesopotamia, que normalmente estaba rematado por un templo o santuario que acercaba al sacerdote a los dioses. Entendían que los dioses vivían en su propio reino, pero también vivían en el templo, en las estatuas creadas a su imagen en todas las ciudades. Esta era una creencia firme para la época del período de Uruk (en torno a 4100-3100 a.C.) y se desarrolló por completo durante el período Dinástico Arcaico (en torno a 2900-2350-2334 a.C.).

Aunque el enfoque de la religión mesopotámica y los nombres de las deidades fueron cambiando a lo largo de los siglos, la concepción básica de la relación entre la humanidad y los dioses no. Incluso todavía en torno a 650, la gente de Mesopotamia seguía creyendo que era la colaboradora de los dioses a quienes ayudaba a mantener el orden. Este paradigma no cambió hasta después de 651 con la invasión de los árabes musulmanes y su nuevo modelo religioso monoteísta, el islam.

Eliminar publicidad
Publicidad

El mito mesopotámico de la creación

Según el mito babilónico de la creación, el Enuma Elish, (que significa «cuando en lo alto») la vida comenzó tras una lucha épica entre los dioses mayores y los menores. Al principio, solo había agua que se arremolinaba en el caos y no se diferenciaba entre fresca y amarga. Estas aguas se separaron en dos principios distintos: el principio masculino, Apsu, que era agua dulce y el principio femenino, Tiamat, que era agua salada. De la unión de estos dos principios surgieron todos los demás dioses.

Los dioses cuidaban de sus ayudantes humanos en todos los aspectos de la vida.

Estos dioses más jóvenes eran tan ruidosos en su convivencia diaria que llegaron a molestar a los mayores, especialmente a Apsu y, por consejo de su visir, decidió matarlos. Sin embargo, Tiamat se escandalizó ante el complot de Apsu y advirtió a uno de sus hijos, Ea, el dios de la sabiduría y la inteligencia. Con la ayuda de sus hermanos y hermanas, Ea durmió a Apsu y luego lo mató. Con el cadáver de Apsu Ea creó la tierra y construyó su hogar, aunque, en mitos posteriores, «el Apsu» pasó a significar el hogar acuático de los dioses o el reino del dios Enki.

Eliminar publicidad
Publicidad

Tiamat, ahora disgustada por la muerte de Apsu, levantó las fuerzas del caos para destruir ella misma a sus hijos. Ea y sus hermanos lucharon contra Tiamat y sus aliados, su campeón Quingu, las fuerzas del caos y las criaturas de Tiamat, sin éxito hasta que, de entre ellos, surgió el gran dios de la tormenta Marduk. Marduk juró que derrotaría a Tiamat si los dioses lo proclamaban su rey. Aceptado esto, entró en batalla con Tiamat, la mató y, con su cuerpo, creó el cielo. A continuación, continuó con el acto de creación para hacer seres humanos a partir de los restos de Quingu como compañeros de los dioses.

Según el historiador D. Brendan Nagle:

A pesar de la aparente victoria de los dioses, no había ninguna garantía de que las fuerzas del caos no pudieran recuperar su fuerza y derribar la creación ordenada de los dioses. Tanto los dioses como los humanos participaban en la lucha perpetua por contener los poderes del caos y cada uno tenía su propio papel en esta dramática batalla. La responsabilidad de los habitantes de las ciudades mesopotámicas era proporcionarles a los dioses todo lo que necesitaban para dirigir el mundo. (11)

Ciudades, templos y dioses

Los dioses, a su vez, cuidaban de sus ayudantes humanos en todos los aspectos de su vida. Desde las preocupaciones más serias de rezar por la salud y la prosperidad continuas hasta las más simples, la vida de los mesopotámicos giraba en torno a sus dioses y, por tanto, naturalmente, a los hogares de los dioses en la tierra: los templos. El pueblo no acudía a misas regulares; la veneración de los dioses era tarea del clero. La gente oraba y honraba a los dioses en santuarios personales, ofrecía sacrificios en el templo y se reunía para los festivales en el patio del templo, pero no entraba dentro para ninguna clase de ceremonia. Los sacerdotes intercedían por la gente con los dioses e impartían los mesajes divinos para la comunidad.

Cada ciudad tenía como centro el templo del dios patrón de esa ciudad, honrado a través de la construcción de un zigurat. Eridu, fundada en torno a 5400 a.C. y hogar del dios Enki, se consideraba la priemra ciudad del mundo, donde los dioses habían establecido el orden (según la Lista Real sumeria), pero había muchos otros lugares y centros sagrados. Entre las ciudades sagradas más famosas estaba Nippur, donde el dios Enlil legitimaba el gobierno de los reyes y presidía los pactos. Nippur era tan importante que sobrevivió intacta al período cristiano y luego al musulmán, y hasta el año 800 siguió siendo un importante centro religioso para esas nuevas creencias.

Eliminar publicidad
Publicidad
Ziggurat of Ur (Artist's Impression)
Zigurat de Ur (impresión artística) Mohawk Games (Copyright)

Entre los dioses más populares del panteón mesopotámico, que tenía más de 3.600 deidades, estaban:

  • Anu: dios sumerio del cielo.
  • Ashur/Assur: dios supremo de los asirios.
  • Enlil: señor sumerio del aire, hijo de Anu, rey de los dioses.
  • Enki: dios sumerio de la sabiduría.
  • Ereshkigal: diosa sumeria del inframundo.
  • Gula: diosa sumeria de la salud y la curación.
  • Inanna: diosa sumeria del amor, la fertilidad y la guerra; más tarde conocida como Ishtar.
  • Marduk: rey babilonio de los dioses.
  • Nabu: dios babilonio de la escritura, hijo de Marduk.
  • Nanna: dios sumerio de la luna.
  • Nanshe: diosa sumeria de la justicia social.
  • Nergal: dios sumerio de la guerra.
  • Ninhursag: diosa madre sumeria.
  • Ninkasi: diosa sumeria de la cerveza y su elaboración.
  • Nisaba: diosa sumeria de la escritura y los relatos.
  • Utu-Shamash: dios sumerio del sol.

Entre estos estaban los Siete poderes divinos, las deidades sumerias más antiguas:

  • Anu
  • Enki
  • Enlil
  • Inanna
  • Nanna
  • Ninhursag
  • Utu-Shamash

El dios o la diosa patrona de una ciudad tenía el templo más grande de la ciudad, pero había templos más pequeños y santuarios para otros dioses en toda la ciudad. Se creía que el dios de un determinado templo habitaba literalmente en ese edificio y la mayoría de los templos se diseñaban tres habitaciones, todas ellas muy ornamentadas. La más interior era la habitación del dios o diosa, donde residía esa deidad en forma de su estatua. Todos los días los sacerdotes del templo debían atender las necesidades del dios. Según Nagle:

Diariamente, al son de la música, los himnos y las oraciones, se lavaba, vestía, perfumaba y alimentaba al dios, y juglares y bailarines lo entretenían. Entre nubes de incienso, se ponía frente a la deidad pan, pasteles, frutas y miel, junto con ofrendas de cerveza, vino y agua... En los días de fiesta, las estatuas de las deidades se llevaban en solemne procesión por el patio [y] las calles de la ciudad, acompañadas de cantos y danzas. (12)

Los dioses de cada ciudad gozaban de este mismo respeto y, según se creía, debían hacer la ronda de la ciudad al menos una vez al año, del mismo modo que un buen gobernante salía de su palacio para inspeccionar su ciudad con regularidad. Estos viajes divinos eran básicos en la celebración de los festivales de la antigua Mesopotamia.

Eliminar publicidad
Publicidad

Stela from Babylonian Marduk Temple
Estela del templo babilónico de Marduk Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Los dioses podían incluso visitarse mutuamente en ocasiones, como en el caso del dios Nabu, cuya estatua se llevaba una vez al año desde Borsippa hasta Babilonia para visitar a su padre Marduk. El propio Marduk era honrado de esta misma manera en el Festival de Año Nuevo en Babilonia, cuando su estatua se sacaba fuera del templo, atravesaba la ciudad y se llevaba a una casita especial fuera de las murallas de la ciudad donde se podía relajar y disfrutar de un paisaje diferente. A lo largo de esta procesión, la gente cantaba el Enuma Elish en honor a la gran victoria de Marduk sobre las fuerzas del caos.

El inframundo mesopotámico

Los mesopotámicos no solo veneraban a sus dioses, sino también a las almas de los que habían ido al inframundo. El paraíso mesopotámico (conocido como Dilmun por los sumerios) era la tierra de los dioses inmortales y no recibía la misma atención que el inframundo. El inframundo mesopotámico (Kurnugia, Irkalla o Allatu), al que iban las almas de los seres humanos fallecidos, era una tierra oscura y lúgubre de la que nadie regresaba jamás, pero, aun así, un espíritu que no había sido honrado adecuadamente en el entierro podía encontrar la forma de infligir desgracias a los vivos.

Si alguien no cumplía con sus obligaciones con los difuntos, era de esperar que lo persiguieran.

Como los muertos se solían enterrar debajo o cerca de la casa, todas tenían un pequeño santuario dentro para los muertos (a veces era una especie de capilla construida sobre las casas de los más pudientes, como se ve en Ur) donde se hacían sacrificios diarios de comida y bebida a los espíritus de los difuntos. Si alguien no cumplía con sus obligaciones para con los difuntos, era de esperar que lo persiguieran y los fantasmas en la antigua Mesopotamia se entendían como una realidad como cualquier otra. Sin embargo, si la persona en cuestión había cumplido con su deber para con los difuntos, había honrado a los dioses y a los demás miembros de la comunidad, pero seguía sufriendo un destino desafortunado, entonces se consultaba a un nigromante para ver si tal vez había ofendido a los espíritus de los muertos de otra manera.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

El famoso poema babilónico Ludlul bēl nēmeqi de alrededor de 1700 a.C. (conocido como «el Job sumerio» debido a su similitud con el libro bíblico de Job) hace mención a esto cuando el orador, Tabu-Utul-Bel (conocido en sumerio como Laluralim), al cuestionar la causa de su sufrimiento, dice que consultó al nigromante, «pero él no abrió mi entendimiento». Al igual que el libro de Job, el Ludlul bēl nēmeqi se pregunta por qué le ocurren cosas malas a la gente buena y, en el caso de Laluralim, afirma que no hizo nada para ofender a sus compañeros, a los dioses o a los espíritus para merecer la desgracia que está sufriendo. En tales casos de sufrimiento aparentemente no merecido, se consultaba con un nigromante o un médico para establecer un canal de comunicación directa con el más allá, aunque, en el caso de Laluralim, no parece que funcionara.

Adivinación

La adivinación era otro aspecto importante de la religión mesopotámica y estaba muy desarrollada. Un modelo de arcilla del hígado de una oveja, hallado en Mari, indica con gran detalle cómo debía proceder un adivino para interpretar los mensajes que había en ese órgano de la oveja. Para los mesopotámicos, la adivinación era un método científico para interpretar y comprender los mensajes de los dioses en contextos terrenales. Si un determinado tipo de ave actuaba de forma inusual, podía significar una cosa, mientras que, si actuaba de otra forma, los dioses estaban diciendo algo diferente.

Un hombre que sufriera ciertos síntomas recibiría el diagnóstico de un adivino de una manera, mientras que una mujer con esos mismos síntomas lo recibiría de otra forma, dependiendo de cómo leyera el adivino los signos presentados. Los grandes gobernantes de la tierra tenían sus propios adivinos especiales (igual que, más adelante, los reyes y los generales tendrían sus médicos personales) mientras que los menos pudientes tenían que confiar en la atención proporcionada por el adivino local. La interpretación del adivino de los signos dependía de las obras religiosas que, hoy en día, se consideran la mitología de Mesopotamia.

Eliminar publicidad
Publicidad

A Sumerian Wall Plaque Showing Libation Scenes
Placa mural sumeria con escenas de libaciones Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Influencia de los mitos mesopotámicos

Los habitantes de Mesopotamia confiaban en sus dioses para todos los aspectos de su vida; desde invocar a Kulla, el dios de los ladrillos, para que les ayudara a poner los cimientos de una casa, hasta solicitar la protección de la diosa Lama, por lo que desarrollaron muchos relatos relacionados con estas deidades. Los mitos, leyendas, himnos, oraciones y poemas en torno a los dioses mesopotámicos y su interacción con el pueblo introdujeron muchas de las tramas, símbolos y personajes que conocen los lectores actuales:

  • la historia de la Caída del Hombre (Mito de Adapa),
  • el relato del Gran Diluvio (Atrahasis, el Génesis de Eridu, Gilgamesh),
  • el Árbol de la Vida (Inanna y el Árbol Hulappu),
  • la historia de un sabio/profeta llevado al cielo (Mito de Etana),
  • la historia de la creación (Enuma Elish),
  • la búsqueda de la inmortalidad (Epopeya de Gilgamesh),
  • la figura del dios que muere y resucita (una deidad que muere o va al inframundo y vuelve a la vida o a la superficie del mundo para beneficiar al pueblo de algún modo), que se representa en el célebre Viaje de Inanna a los Infiernos.

Estos relatos, entre otros muchos, se convirtieron en la base de mitos posteriores en las regiones con las que los mesopotámicos comerciaban e interactuaban, sobre todo en la tierra de Canaán (Fenicia), cuyo pueblo, con el tiempo, produciría las narraciones que ahora componen las escrituras conocidas como el Antiguo y el Nuevo Testamento de la Biblia.

Mesopotamian Epic of Creation Tablet
Tablilla de la epopeya de la creación mesopotámica Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Conclusión

La religión mesopotámica se considera una de las más antiguas del mundo. El sistema de creencias de la civilización del valle del Indo, en torno a 7000-6000 a.C. es posiblemente más antiguo, pero, como su escritura todavía no se ha descifrado, no está del todo claro. La concepción del sentido de la vida como el esfuerzo por mantener el orden en colaboración con la divinidad también conformó la religión egipcia, pero la afirmación de que las creencias mesopotámicas influyeron en los conceptos religiosos egipcios se ha cuestionado y sigue siendo tema de debate.

Como ya se ha dicho, las creencias y prácticas religiosas de Mesopotamia se mantuvieron durante miles de años con su concepción básica intacta, incluso después de la expansión del zoroastrismo monoteísta desde alrededor de 550 a.C., hasta la llegada del islam a la región. El islam monoteísta, al igual que el judaísmo y el cristianismo, sacaron a los dioses del mundo de la humanidad y asentaron a una única deidad todopoderosa en los cielos. Como ya no había razón alguna para seguir cuidando de las estatuas y los templos de los dioses de Mesopotamia, estos acabaron en ruinas a medida que se fue abandonando la antigua religión.

Eliminar publicidad
Publicidad

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿De cuándo a cuándo se practicó la religión mesopotámica?

La religión mesopotámica ya se había desarrollado para el período de Uruk (en torno a 4100-3100 a.C.) y se mantuvo más o menos de la misma manera hasta el siglo VII d.C., cuando la región se convirtió al islam.

¿A cuántos dioses adoraban los antiguos mesopotámicos?

Los antiguos mesopotámicos creían por lo menos en 3.600 dioses diferentes.

¿Quiénes eran los Siete poderes divinos dioses de Mesopotamia, los dioses más antiguos?

Los Siete poderes divinos eran Anu, Enki, Enlil, Inanna, Nanna, Ninhursag y Utu-Shamash.

¿En qué consistía la adoración en la antigua Mesopotamia?

La gente de la antigua Mesopotamia no acudía a misas regulares. En vez de eso, oraba en santuarios privados y ofrecía sacrificios en el templo local. Los sacerdotes intercedían por la gente con los dioses. Los festivales religiosos eran celebraciones de adoración comunal.

Sobre el traductor

Agustina Cardozo
Agustina es traductora pública (inglés/español), uruguaya, con estudios avanzados de Lingüística. Sus áreas de experiencia como traductora son la traducción biosanitaria y la traducción jurídica. Le interesan la Historia y las humanidades en general.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2022, mayo 13). Religión mesopotámica: La vida diaria como una forma de adoración. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10151/religion-mesopotamica/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Religión mesopotámica: La vida diaria como una forma de adoración." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia, mayo 13, 2022. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10151/religion-mesopotamica/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Religión mesopotámica: La vida diaria como una forma de adoración." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia, 13 may 2022, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10151/religion-mesopotamica/.

Apóyanos Eliminar publicidad