Caballeros medievales: 12 de los mejores

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Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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Los caballeros de la Europa medieval estaban predestinados a ser los mejores combatientes de su época y, lo que es más importante, se esperaba que fuesen puros de pensamiento y en sus acciones, como lo ejemplifica el código caballeresco que (generalmente) seguían. A continuación se presentan las historias de 12 de tales caballeros. Las figuras legendarias tal vez se basan en caballeros históricos, y los caballeros históricos se han vuelto todos legendarios; tal es la tenue línea entre la realidad y la ficción y la necesidad de la humanidad de crear figuras míticas de una era pasada, cuando el valor y la caballerosidad alcanzaron su cúspide.

Caballeros legendarios

San Jorge

El san Jorge ortodoxo oriental se convirtió en el santo patrón de todos los caballeros y, así, incluso si técnicamente no fue un caballero medieval, debe aparecer primero en esta lista. Esta figura legendaria, basada en un soldado del ejército romano que fue martirizado por sus creencias cristianas en 303 d.C. en Lydda (la actual Lod, en Israel), se convirtió en el ejemplo a seguir por todos los caballeros del período medieval. Para el siglo VIII, la leyenda de san Jorge había llegado a Europa y, para el siglo XII, su historia estaba bien establecida; es famoso porque montó su caballo blanco, Bayard, hacia la batalla y mató a un dragón que atormentaba al pueblo de Libia, lo que se convirtió en una metáfora duradera del bien contra el mal, de cristianos contra no creyentes. En el proceso, Jorge salvó a una princesa a quien habían ofrecido al dragón como sacrificio, y su rescate se convirtió en un símbolo de la protección de la inocencia.

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Saint George
San Jorge Nickolas Titkov (CC BY-SA)

Según algunas leyendas, Jorge tenía una poderosa espada llamada Ascalon, fabricada por los cíclopes de la antigua Grecia, y una brillante armadura hecha de acero libio. A fines del siglo XII, Ricardo I (ver a continuación) decidió usar la cruz roja sobre fondo blanco del estandarte de san Jorge en las libreas de los soldados ingleses. La historia de san Jorge se popularizó aún más gracias a The Golden Legend (La leyenda de oro) hacia 1260 del cronista italiano Santiago de la Vorágine. Así, el santo se convirtió en una figura popular en toda Europa (y aún lo es): en 1326, se le dedicó la primera orden de caballeros secular en Hungría, y es el santo patrón de muchos países, incluidos Inglaterra, Grecia y Rusia, así como también de varias ciudades importantes, incluidas Moscú y Beirut.

Sir Galahad

Las leyendas del rey Arturo, capturadas en varias obras literarias del siglo XII al XV, proporcionaron historias conmovedoras como modelos a seguir por todos los caballeros, y varios de los caballeros de la Mesa Redonda podrían haberse incluido en esta lista. Sir Lanzarote fue un gran caballero, pero, si la caballerosidad es una parte esencial del título, entonces su infidelidad con Ginebra y la traición del rey Arturo lo excluyen. Sin embargo, su hijo Galahad a menudo se cita como el caballero más perfecto de todos. Con un linaje que supuestamente se remonta al rey bíblico David, su madre era Elaine, hija de Pelles, el rey Pescador lisiado y guardián del santo grial (la copa que usó Cristo en la última cena).

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Sir Galahad
Sir Galahad Arthur Hughes (Public Domain)

Galahad llegó un día a Camelot y convenció al rey Arturo de que él era el elegido para encontrar el grial, primero, sentándose en el Asiento peligroso (Siege Perilous), una silla mágica vacía de la mesa redonda que era mortal para todos menos para el que encontrara el santo grial, y segundo, sacando la espada de la piedra. Se dice que las armas de Galahad, ahora un caballero, eran la lanza que había atravesado a Jesucristo en la crucifixión y la espada del rey David. Su escudo blanco estaba marcado con una cruz dibujada con la sangre de José de Arimatea (quien había llevado el grial a Europa). Sir Galahad, además de ser un participante de justas brillante que había derrotado a todos los pretendientes (menos a su padre), era humilde, inocente y puro. Efectivamente, sir Galahad era el único caballero considerado digno de buscar y encontrar el grial, tal vez una alegoría del camino cristiano hacia la salvación. Terminó encontrando el grial, o al menos lo vio, en el castillo del rey Pescador, después de lo cual, según algunas versiones, subió al Cielo y, según otras, se embarcó en una odisea en las Tierras Santas, donde nuevamente encontró el grial y, esta vez, se lo llevó a la otra vida.

Sigfrido

Sigfrido es un caballero y príncipe germano legendario que aparece como el héroe del poema épico germano Nibelungenlied (El cantar de los nibelungos) de alrededor de 1200. La figura, más mito que realidad, se basa en el folclore germánico y nórdico más antiguo, pero es posible que originalmente se haya inspirado en un caballero franco del siglo VII o incluso en un líder germánico que luchó valientemente contra los romanos en el siglo I d.C. Al igual que san Jorge, Sigfrido aparece como una versión suavizada y caballerosa de figuras legendarias anteriores y, también como Jorge, luchó y venció a un molesto dragón. El héroe se bañó en la sangre de la criatura muerta y, así, se volvió inmune a las armas, excepto en una pequeña parte de la espalda, donde se le había adherido una hoja.

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Siegfried & Kriemhild
Sigfrido y Kriemhild Julius Schnorr von Carolsfeld (Public Domain)

Sin embargo, el mayor desafío del caballero germano fue obtener la mano de Kriemhild, una princesa borgoñona (nibelunga). Esta, tras soñar que cualquier futuro esposo sufriría una muerte violenta, había decidido no casarse. No le impresionaron los antecedentes de Sigfrido de riquezas capturadas, la matanza del dragón y las victorias contra los daneses y sajones cuando luchó con el ejército de Borgoña. Mientras tanto, el rey de dicho reino, Gunther, se había enamorado de una hermosa reina llamada Brunilda, quien solo se casaría con el pretendiente que pudiera derrotarla en batalla, por lo que hizo un trato con Sigfrido. Este se volvería invisible mágicamente y lucharía contra la reina, pero el rey se llevaría tanto el crédito como a la reina. A cambio, Sigfrido podía casarse con Kriemhild. Así sucedió, hasta que una pelea entre las dos mujeres llevó a Kriemhild a revelar el truco que le habían jugado a Brunilda. El rey estaba indignado, y uno de sus sirvientes, Hagen, al descubrir el único punto débil del héroe, mató a Sigfrido durante un viaje de caza. Sin embargo, Hagen recibió su merecido cuando Kriemhild lo mató con la espada de Sigfrido.

Caballeros históricos

Roberto Guiscardo el Astuto

Roberto Guiscardo (hacia 1015-1085) era un caballero normando que luchó con éxito contra el Imperio bizantino y el árabe desde 1057 para crear su propio ducado al sur de Italia y Sicilia. En 1059, el papado respaldó los reclamos territoriales de Roberto, ya que reconoció su título como duque de Apulia, Calabria y Sicilia. Roberto extendió su dominio en Italia cuando capturó Bari en 1071 tras un asedio de tres años, Palermo en 1072 y Salerno en 1076. Aún no satisfecho, tomó Corfú en 1081 y poco después derrotó a un ejército dirigido por el emperador bizantino Alejo I Comneno (que reinó de 1081 a 1118) en Dirraquio, Dalmacia. En 1084, obtuvo una victoria contra una fuerza veneciana, los poderosos aliados de los bizantinos. Siempre ambicioso, el duque normando murió mientras se dirigía hacia el mayor premio de todos, Constantinopla, en 1085, no en la batalla, sino de fiebre tifoidea. Su apodo «el Astuto» se deriva de la relación entre su apellido y la palabra en francés antiguo viscart, que significa «astuto como un zorro». El escritor italiano Dante Alighieri incluyó a sir Roberto como uno de los grandes caballeros en su Divina Comedia (hacia 1310).

Robert Guiscard
Roberto Guiscardo Merry-Joseph Blondel (Public Domain)

Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid

Rodrigo Díaz de Vivar (1042-1099), mejor conocido como el Cid, de la palabra árabe assid, que significa «señor», era un famoso caballero y general español, tan famoso que incluso su espada tenía nombre: Tizona. Adquirió importancia como comandante de los ejércitos del rey Fernando I de Castilla y León (muerto en 1065), una posición que obtuvo cuando tenía apenas 22 años. Después de una disputa con un comandante rival en 1081, el Cid fue exiliado y luego sirvió al rey moro Mu'tamin (1081-1085) en Zaragoza. Le siguió una década de victorias contra rivales moros y reyes españoles, y adquirió otro apodo, «el Campeador», que significa «el campeón».

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Rodrigo Diaz de Vivar - El Cid
Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Zarateman (Public Domain)

En 1090, el Cid decidió que era más rentable luchar para sí mismo y tomó Valencia. En teoría, todavía representaba al rey español Alfonso VI (que reinó de 1077 a 1109), pero el Cid era ahora un gobernante por derecho propio. El gran general murió en 1099, pero su cuerpo se exhibió ante su ejército para evitar un ataque árabe, según las instrucciones que el Cid había recibido de san Pedro en un sueño en su lecho de muerte. El truco funcionó y Valencia resistió la embestida, aunque temporalmente, ya que más tarde ese mismo año terminó cayendo ante los musulmanes almorávides. El cuerpo del gran comandante fue enterrado en el monasterio de san Pedro, en Castilla. Al Cid no solo lo extrañaron sus soldados, sino también su caballo Bavieca que, según la leyenda, nunca dejó que nadie más lo montara tras la muerte de su amo. La leyenda del Cid no hizo más que proliferar después de su muerte, en especial gracias al poema épico de 1142, El cantar del mío Cid.

Sir Guillermo Marshal, «el caballero más grande que jamás haya existido»

Sir Guillermo Marshal (hacia 1146-1219) fue un caballero inglés muy famoso. A los seis años, Guillermo fue entregado como rehén por su padre cuando el rey Esteban (que reinó de 1135 a 1154) asedió el castillo de su familia. Afortunadamente, esto salió bien para Guillermo, ya que lo nombraron pupilo real y lo enviaron a convertirse en caballero. Además de impresionar por sus habilidades marciales, se ganó el apodo cariñoso de gaste-viande (glotón). Nombrado caballero en 1116, sir Guillermo ganó una fortuna a través de sus victorias en el circuito de torneos medievales, donde disfrutó de 16 años invicto y más de 500 capturas.

William Marshal Fighting Baldwin Guisnes
Guillermo Marshal luchando contra Balduino Guisnes Mathew Paris (Public Domain)

En 1168, Guillermo dio su primer paso en su meteórica carrera política cuando Leonor de Aquitania empleó sus servicios como maestro de armas de su hijo Enrique el Joven. Guillermo sirvió a Enrique II de Inglaterra (que reinó de 1154 a 1189) en las campañas de 1188-1189 contra Felipe II de Francia (que reinó de 1180 a 1223), quien se había aliado con los dos hijos rebeldes del rey inglés, Juan y el futuro Ricardo I (ver a continuación). Durante o después de una batalla, Guillermo se enfrentó cara a cara con Ricardo y, cuando el príncipe estaba a su merced, le perdonó la vida y solo mató a su caballo. En 1189, sir Guillermo adquirió, por matrimonio, el título de conde de Pembroke y castillos en Gales. Mientras Ricardo I estaba de campaña, sir Guillermo sirvió en el consejo de regencia y fue nombrado mariscal de Inglaterra. Se convirtió en uno de los creadores y firmantes de la Carta Magna de 1215, y protector del reino y regente del niño rey Enrique III (1216-1272). A los 70 años, Guillermo todavía estaba en buena forma y ganó la batalla de Lincoln en 1217 contra los barones rebeldes de Inglaterra y el futuro rey francés Luis VIII (que reinó de 1223 a 1226). Tras su muerte en 1219, sir Guillermo fue investido como caballero templario y enterrado en la iglesia del Temple en Londres. El entonces arzobispo de Canterbury describió a sir Guillermo, con razón, como «el caballero más grande que jamás haya existido».

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Ricardo I Corazón de León

Ricardo I, «el Corazón de León» (Cœur de Lion en francés) (1157-1199), fue rey de Inglaterra de 1189 a 1199. El primer éxito de Ricardo fue en la década de 1180, cuando sofocó la rebelión de un barón en Aquitania y luego capturó el castillo aparentemente inexpugnable de Taillebourg en el oeste de Francia. Con el apoyo de dos reyes franceses e incitado por su madre Leonor de Aquitania, Ricardo se rebeló dos veces contra su padre, el rey Enrique II de Inglaterra (que reinó de 1154 a 1189), mientras los complejos matrimonios entre las familias reales de la época no causaban más que disputas. El asunto se resolvió cuando Ricardo fue nombrado oficialmente como sucesor de su padre, y se convirtió en rey en 1189.

Richard the Lionheart
Ricardo Corazón de León Merry-Joseph Blondel (Public Domain)

Ricardo, uno de los líderes de la tercera cruzada (1189-1192), estuvo a la altura de su valiente apodo al capturar Mesina (1190) y Chipre (1191). Acre, en el reino de Jerusalén, había estado bajo asedio durante cinco meses, pero Ricardo finalmente la capturó en 1191, solo cinco semanas después de su llegada. Enfermo de escorbuto en ese momento, el Corazón de León hizo que sus hombres lo llevaran de un lado a otro en camilla, desde cuya posición podía disparar su ballesta. En septiembre del mismo año, el rey obtuvo otra victoria contra el ejército árabe de Saladino (que reinó de 1174 a 1193) en Arsuf. La cruzada terminó extinguiéndose, y Jerusalén permaneció en manos árabes, pero al menos Ricardo negoció el paso seguro de los peregrinos cristianos a Tierra Santa.

El rey era el epítome del monarca combatiente, pero solo logró pasar cinco meses de su reinado en Inglaterra, ya que fue capturado por el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Enrique VI (que reinó de 1190 a 1197) en 1192. Tras pagar un rescate por él dos años más tarde, Ricardo luchó contra Felipe II de Francia, ya que ambos países buscaban controlar el norte y centro de Francia, lo que prácticamente agotó las arcas del Estado. El rey inglés murió de un flechazo mientras asediaba el castillo de Châlus. Los tres leones del escudo de armas de Ricardo han sido parte del escudo de la familia real británica desde entonces.

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Sir William Wallace

Sir William Wallace (hacia 1270-1305 CE) fue un caballero escocés y un héroe nacional que luchó para independizar a su país de Inglaterra. Su primer ataque notable fue a Lanark, en Escocia, en 1297, cuando el sheriff inglés fue asesinado, según la leyenda, en venganza por el maltrato de la esposa de William, Marion. Le siguieron más ataques a las guarniciones inglesas antes de que William y sus hombres se retiraran a la seguridad de las tierras altas.

Sir William Wallace
Sir William Wallace Kjetil Bjørnsrud (CC BY-SA)

Su mayor triunfo fue la derrota de un ejército inglés mucho más grande en la batalla de Stirling en 1297, donde aprovechó los confines de un puente estrecho que bloqueaba al enemigo y mató a más de 100 caballeros ingleses. William fue entonces nombrado caballero (probablemente) por Roberto de Bruce, el futuro rey escocés (que reinó de 1306 a 1329) y se convirtió en el «guardián» del gobierno escocés. Sir William lideró ataques en el norte de Inglaterra, pero perdió rotundamente ante un ejército inglés de caballería y arqueros en la batalla de Falkirk en 1298. Logró evitar ser capturado por el rey inglés Eduardo I (1272-1307) hasta 1305, cuando se le acabó la suerte y lo atraparon en Glasgow; luego lo arrastraron a Londres, donde se enfrentó a la pena de muerte más espantosa que podía imponer una corte inglesa: ser ahorcado, arrastrado y descuartizado.

Sir James Douglas, «el Douglas negro»

Sir James Douglas (hacia 1286-1330) fue un caballero escocés cuya tez oscura le valió el apodo de «el Douglas negro» por parte de los ingleses, mientras que los escoceses, naturalmente, apreciaban más a su héroe y lo apodaron «el buen sir James». En 1307, James capturó el castillo de Douglas, que en algún momento había sido de su familia, pero se había perdido porque el rey inglés Eduardo I se lo había dado a uno de sus nobles leales. El escocés atacó durante el Domingo de Ramos, cuando todos los defensores estaban en la iglesia, decapitó a los sobrevivientes y quemó sus cuerpos en un gran incendio. Este ataque pasó a ser conocido como «la despensa de Douglas». A Douglas claramente le gustaban los días importantes del calendario y, en consecuencia, capturó el castillo de Roxburgh el martes de carnaval de 1314, de nuevo sorprendiendo a la guarnición, ya que esta vez festejaban la última noche antes de la Cuaresma.

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Sir James Douglas
Sir James Douglas Kim Traynor (CC BY-SA)

Sir James, recién nombrado caballero, dirigió, junto a Roberto de Bruce, la famosa victoria sobre las fuerzas inglesas en la batalla de Bannockburn en 1314. Durante los próximos años, atacó incesantemente el norte de Inglaterra, y su víctima más famosa fue Robert Neville de Middleham en 1381, conocido despectivamente como «el pavo real del norte» por los escoceses. En 1327, sir James casi logró capturar al rey inglés Eduardo III (que reinó de 1327 a 1377) durante uno de sus típicos ataques convencionales. Douglas, de quien se dice que ganó 70 peleas, murió luchando contra los sarracenos en Andalucía en 1330, de camino a las Tierras Santas para enterrar allí el corazón de Roberto de Bruce, como le había prometido (el corazón terminó en la abadía de Melrose, Escocia).

Bertrand du Guesclin, «el águila de Bretaña»

Bertrand du Guesclin (hacia 1320-1380) fue un caballero y héroe nacional francés apodado «el águila de Bretaña». De origen humilde, fue nombrado caballero luego de detener con éxito a un grupo de asalto inglés en Bretaña en 1354. Después de otros actos heroicos en el campo de batalla, como la sólida defensa de Rennes en 1357 y la victoria sobre el rey Carlos II de Navarra (que reinó de 1349 a 1387) en la batalla de Cocherel en 1364, que hizo que este último abandonara su reclamo al ducado de Borgoña, Bertrand fue nombrado condestable de Francia, cargo que ocupó durante una década desde 1370. Así, dirigió el ejército de su país durante la guerra de los Cien Años contra Inglaterra (1337-1453). Entre los logros de Bertrand, se incluye la reconquista de Bretaña y una gran parte del suroeste de Francia, donde era conocido por su uso eficaz de las tácticas de guerrilla. El bretón también era un experto en los torneos, donde al principio compitió como un joven caballero desconocido y luego, según la leyenda, ganó 12 justas seguidas.

Robert Du Guesclin
Bertrand du Guesclin Emmanuel Fremiet (CC BY-SA)

Sin embargo, su carrera sufrió dos contratiempos graves, a saber, fue capturado dos veces por los ingleses. En la primera ocasión, fue sir John Chandos quien lo capturó después de la batalla de Auray en 1364. Después de que se pagara un rescate por su libertad, como era habitual en la época, Bertrand fue capturado de nuevo en 1367 y el monto a pagar por su rescate fue aún mayor. Murió de disentería justo después de su asedio exitoso de Châteauneuf-de-Randon en 1380. El gran caballero recibió el honor de tener una tumba en la basílica de Saint-Denis, en París, junto a muchos reyes franceses. Poco después de su muerte, el célebre poeta francés Cuvelier conmemoró su vida memorable en la Chronique de Bertrand du Guesclin.

Eduardo de Woodstock, el Príncipe Negro

Eduardo de Woodstock (1330-1376) fue el hijo mayor del rey inglés Eduardo III, príncipe de Gales desde 1343 y el azote de la nobleza francesa. Eduardo, conocido como el Príncipe Negro desde el siglo XVI debido a su inusual armadura y escudo negros (recibió su primera armadura cuando tenía apenas siete años), obtuvo fama de caballero a una edad temprana cuando luchó con aplomo en la batalla de Crécy en 1346. Eduardo, aún un adolescente, ayudó a su padre a obtener una famosa victoria contra un ejército francés muy superior. Hubo más éxitos contra el mismo enemigo a medida que avanzaba la guerra de los Cien Años (1337-1453), sobre todo en la batalla de Poitiers, en 1356, cuando el propio rey Juan II de Francia (que reinó de 1350 a 1364) fue capturado. Eduardo obtuvo aún más elogios debido al trato caballeresco que le dio al monarca cautivo y se ganó una reputación de generosidad, una de las cualidades principales de un caballero noble, al distribuir oro y títulos a sus comandantes, así como donar generosamente a iglesias como la catedral de Canterbury. Las incursiones del príncipe mediante la táctica de saquear e incendiar (chevauchée, «cabalgata» en francés) en el norte de Francia no ayudaron a mejorar su popularidad allí, pero era bastante común en los conflictos bélicos de la época.

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Tomb of Edward the Black Prince
Tumba de Eduardo el Príncipe Negro LBMO (CC BY-NC-ND)

En alrededor de 1348, Eduardo y su padre fundaron la Orden de la Jarretera, el club exclusivo de caballeros que aún existe en la actualidad. Las victorias siguieron llegando y, en 1367, Eduardo incluso logró capturar y vender por un enorme rescate a uno de sus rivales, Bertrand du Guesclin, por el título de mejor caballero de todos los tiempos tras la batalla de Nájera en España. Cuando murió de disentería en 1376, la nación lloró y la historia perdió tal vez a uno de los mejores reyes que jamás lo fueron. Otro de los legados duraderos del Príncipe Negro es el uso de tres plumas de avestruz como su emblema, que, aún hoy, son el símbolo del príncipe de Gales.

Sir Henry Percy «el Temerario»

Sir Henry Percy (1364-1403) era el miembro más famoso de la familia noble Percy del norte de Inglaterra. Fue otro caballero que disfrutó del éxito tanto en el circuito de torneos como en el campo de batalla. En 1377, el rey Eduardo III lo nombró caballero a los 13 años y, al año siguiente, ayudó a su padre a recuperar el castillo de Berwick de los escoceses. En 1380, estuvo de campaña en Irlanda y, en 1383, participó de una cruzada contra los lituanos paganos en Prusia. Dos años más tarde, estaba de regreso patrullando las fronteras escocesas después de ser nombrado guardián de la Marcha del Este por Ricardo II de Inglaterra (que reinó de 1377 a 1399).

Sir Henry Hotspur Percy
Sir Henry Percy «el Temerario» Edmund Evans (Public Domain)

Sir Henry estuvo en la batalla de Otterburn en Escocia en 1388, un episodio registrado para la posteridad en un poema del poeta Robert Burns del siglo XVIII. Los ingleses perdieron, y sir Henry fue capturado y rescatado con dinero recaudado por el rey y el Parlamento. Sin embargo, sir Henry, lejos de estar agradecido, conspiró junto a su padre contra Enrique IV de Inglaterra (que reinó de 1399 a 1413), y esto después de ayudar al rey inglés a obtener el trono, recapturar el castillo de Conway, que estaba en manos de los irritantes galeses, en 1401 y derrotar a los escoceses, aún más problemáticos, en la batalla de Homildon Hill en 1402. Los Percy estaban ofendidos por la falta de gratitud de Enrique, pero «el Temerario», así llamado por los escoceses debido a la velocidad con la que movía a sus ejércitos y atacaba, murió en batalla, en Shrewsbury, mientras luchaba contra las fuerzas del rey en 1403. Según la leyenda, sir Henry murió tras recibir un flechazo en la boca justo cuando abrió momentáneamente su visera. El rey no perdonó su deslealtad y mandó descuartizar su cadáver y colocar su cabeza en una pica en las puertas de York como advertencia de que incluso los grandes caballeros siempre debían servir a su soberano.

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Preguntas y respuestas

¿Quiénes fueron los mejores caballeros en la época medieval?

Los mejores caballeros fueron aquellos que pertenecían a las órdenes militares y eran combatientes a tiempo completo. Las tres órdenes principales eran los caballeros templarios, los caballeros hospitalarios y los caballeros teutónicos. Algunos caballeros famosos son el caballero normando Roberto Guiscardo, el caballero español Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid) y el caballero inglés sir Guillermo Marshal.

¿Quién fue el mejor caballero de todos los tiempos?

La competencia por quién fue el mejor caballero es feroz, pero un buen candidato es sir Guillermo Marshal (hacia 1146-1219), quien ganó cada torneo medieval en el que participó durante 16 años de competencia.

¿Quiénes fueron los caballeros más honorables?

Es cuestionable si los caballeros medievales eran tan honorables como lo sugiere su reputación posterior. Tal vez los caballeros más honorables son los de las leyendas, como san Jorge, sir Galahad y el caballero germano Sigfrido.

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Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, julio 24). Caballeros medievales: 12 de los mejores. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1245/caballeros-medievales-12-de-los-mejores/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Caballeros medievales: 12 de los mejores." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, julio 24, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1245/caballeros-medievales-12-de-los-mejores/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Caballeros medievales: 12 de los mejores." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 24 jul 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1245/caballeros-medievales-12-de-los-mejores/.

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