La Reconquista

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Definición

Mark Cartwright
por , traducido por Rosa Baranda
Publicado el 05 octubre 2018
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Texto original en inglés: Reconquista

Reconquista Battle Scene (by Unknown Artist, Public Domain)
Escena de batalla de la Reconquista
Unknown Artist (Public Domain)

La Reconquista, o cruzadas ibéricas, consistió en una serie de campañas militares llevadas a cabo principalmente entre los siglos XI y XIII para liberar los territorios meridionales de España y Portugal, por entonces conocidos como Al-Ándalus, de los Moros musulmanes que los habían conquistado ya en el siglo VIII. Con el apoyo de los papas y los caballeros cristianos de toda Europa, incluidas las principales órdenes militares, estas campañas terminaron con éxito hacia finales del siglo XIII, cuando ya solo quedaba en manos de los musulmanes Granada, considerablemente fortificada.

La Iberia medieval

Los moros musulmanes, establecidos en el norte de África, habían conquistado la mayor parte de la península ibérica, por aquel entonces en manos de los visigodos, en el siglo VIII. Para del siglo XI los reinos cristianos del norte de España eran lo suficientemente fuertes como para intentar retomar algunos de los territorios que habían perdido, una ambición que se benefició ampliamente de las guerras civiles en el Califato de Córdoba en 1031. Los cinco estados españoles que participaron eran Aragón, Cataluña, Castilla, León y Navarra, mientras que Portugal fue un estado independiente a partir de la década de 1140. Debido a las luchas de estos estados contra los musulmanes, e incluso entre ellos de vez en cuando, España se convirtió en una compleja red de pequeños reinos, incluidos los que fueran establecidos por aventureros independientes que se aprovecharon de la inestabilidad política. El más famoso de entre estos fue Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid (alrededor de 1043-1099), que acabó estableciendo su efímero señorío en Valencia en 1094. Esta mezcla de culturas se hizo aún más compleja con la llegada de un grupo musulmán nuevo, los Almorávides, una austera secta fundamentalista basada en Marruecos que comenzó a extenderse hacia España en la década de 1080 (Tyerman, 13).

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las recompensas monetarias en forma de oro y tributos a menudo motivaban mucho más que las celestiales en las cruzadas ibéricas.

El proceso de conquista se acabaría llamando la Reconquista - una reivindicación algo engañosa de "reconquistar" lo que los visigodos habían perdido hacía 400 años - y tuvo su primera gran victoria cuando el rey Alfonso VI de León y Castilla capturó Toledo, la que fuera capital de la España cristiana, en 1085. El papa Urbano II (p. 1088-1099) también era un gran defensor de la idea de reconquista, tal y como apunta aquí el historiador J. Phillips: «Se ofrecieron recompensas espirituales por la península ibérica en 1096 y la igualdad total con la Tierra Santa probablemente surgió hacia 1114, o 1123 como muy tarde» (203). Aun así, probablemente es importante tener en cuenta que la Reconquista fue diferente a las cruzadas a la Tierra Santa en un aspecto crucial, tal y como expresa aquí el historiador C. Tyreman:

En España y el Báltico, fueron la expansión política y los asentamientos lo que impulsaron las cruzadas, no como en Oriente Próximo, vice versa... En España el conflicto entre los gobernantes musulmanes y cristianos existía mucho antes que la llegada de las indulgencias de las cruzadas (652).

Por este motivo, sigue habiendo debate entre los historiadores acerca de cuándo exactamente los conflictos en España se tornaron en cruzadas con una motivación religiosa. Además, las recompensas monetarias en forma de botín o tributos forzosos (parias) a menudo eran una motivación más importante que las recompensas celestiales, especialmente si venían en forma de oro, que los musulmanes extraían en grandes cantidades en la Costa de Oro de África.

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The Iberian Peninsula, c. 1000 CE
Península Ibérica, c. 1000 dC.
Tyk (CC BY-SA)

No todas las campañas en España fueron cruzadas, pero las que estaban apoyadas por los papas se beneficiaban de las misas masivas para encontrar reclutas, la recaudación de impuestos de la iglesia para financiar los ejércitos, las cruces en el campo de batalla, y la promesa de una ruta directa al cielo para aquellos que dieran su vida por la causa.

Las órdenes militares

Alfonso I de Aragón (r. 1104-1134) concedió grandes terrenos (de hecho, la mayor parte de su reino ya que no tenía herederos) a los Caballeros Hospitalarios y los Caballeros Templarios, ambas órdenes militares de monjes-guerreros profesionales que se harían indispensables en la defensa de los Estados cruzados en Oriente Medio. Este atractivo, aunque más adelante se vería reducido por los nobles españoles, acabó funcionando, y ambas órdenes mandaron caballeros a la Reconquista; los Templarios en 1143 y los Hospitalarios en 1148. Además de eso, la península ibérica vería la formación de sus propias órdenes militares locales, comenzando con la Orden de Calatrava en 1158, cuyos caballeros son conocidos por llevar armadura negra. La década de 1170 vio una mayor abundancia de órdenes militares nuevas, con la formación de la Orden de Santiago (1170), la del Monte Gaudio en Aragón (1173), la de Alcántara (1176) y, en Portugal, la de la Orden de Évora (c. 1178). La gran ventaja de estas órdenes locales era que no tenían que mandar un tercio de sus ingresos a ninguna central en Oriente Medio, como ocurría con los Templarios o los Hospitalarios. Pronto, muchos más guerreros acudirían a ayudar a los gobernantes cristianos españoles, ya que la riqueza del sur de España atraía a aventureros profesionales de otras partes de Europa, especialemente del norte de Francia y de la Sicilia normanda.

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La segunda cruzada y el sitio de Lisboa

La misión principal de la segunda cruzada (1147-1149) era recuperar Edesa en la Alta Mesopotamia, pero también tenía otros objetivos en Iberia y el Báltico, ambas campañas apoyadas por el Papa Eugenio III (p. 1145-1153) El papado ya había respaldado otras cruzadas en la península ibérica en 1113-14, 1117-18 y 1123. La campaña de 1147. sería mejor y más grande. Los segundos cruzados que iban a embarcarse de Europa a Oriente Medio tuvieron que retrasar su partida para que las tropas que viajaban por tierra completaran su lento progreso hacia el Levante. La ruta marítima era mucho más rápida, así que era provechoso poner a trabajar a estos soldados al servicio de la cristiandad mientras esperaban. Una flota de unos 160 o 200 barcos genoveses de cruzados zarparon para Lisboa para ayudar al rey Alfonso Henriques de Portugal (r. 1139-1185) a capturar la ciudad de los musulmanes. Al llegar, comenzó un sitio de manual el 28 de junio de 1147, y con enormes torres de asedio y catapultas que se dice que disparaban hasta 500 piedras a la hora, acabaron por conseguirlo cuando la ciudad cayó el 24 de octubre de 1147.

The Siege of Damietta, 1218-19 CE
El sitio de Damietta, 1218-19 d. C.
Cornelis Claesz van Wieringen (Public Domain)

Algunos de los cruzados continuaron con éxito la guerra contra los musulmanes en Iberia, especialmente capturando Almería en el sur de España (17 de octubre de 1147) a las órdenes del rey Alfonso VII de León (r. 1126-1157) con la ayuda de los genoveses a quienes habían prometido un tercio de la ciudad. Tortosa, al este de España, fue la siguiente en caer el 30 de diciembre de 1148, esta vez bajo las órdenes del Conde de Barcelona, pero otra vez gracias a la ayuda de los genoveses (también por el mismo precio). Sin embargo, el ataque a Jaén en el sur de España en 1148 fue un fracaso.

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La victoria cristiana

Cuando la idea de liberar la península ibérica recibió el apoyo del Papa Inocencio III (p. 1198-1216) en 1212, esto les dio un impulso oportuno a los reyes españoles que habían sufrido una importante derrota en la Batalla de Alarcos en 1195. Los cristianos de España también estaban sufriendo por falta de unidad. El rey Alfonso IX de León (r. 1188-1230) había hecho un pacto con los musulmanes, pero esta estrategia le brindó la excomunión de mano del Papa Celestino III (p. 1191-1198) así como una medida más inusitada, que concedía a todo cristiano que luchara contra el rey el perdón por sus pecados. Como consecuencia, los cristianos empezaron entonces a luchar contra otros cristianos. De hecho, había una larga tradición de alianzas entre los musulmanes y los pequeños estados de España, en las que el comercio y la economía se imponían a menudo a las diferencias de religión, y ciertamente no existía la demonización extendida del enemigo musulmán que se ve en Oriente Medio.

La derrota de los musulmanes en las navas de tolosa en 1212 por coalición de tres reyes españoles supuso un golpe del que nunca se recuperarían.

La victoria de Las Navas de Tolosa en 1212 por coalición de tres reyes españoles supuso un golpe para los musulmanes del que nunca se recuperarían. A esta batalla le siguieron una serie de triunfos, tales como la captura de Córdoba en 1236, Valencia en 1238 y Sevilla tras un largo asedio, en 1248. Para mediados del siglo XIII, tan solo Granada restaba en manos de los musulmanes, el emirato que tenía que pagar tributos para siquiera existir, y que duró hasta 1492. Nunca se produjo ningún intento serio de invadir el territorio musulmán en el norte de África, con lo que la reconquista nunca se convirtió en conquista, aunque más adelante se producirían ataques esporádicos en la costa marroquí, principalmente en Tánger en 1437 y en Arcila en 1471.

Legado

Pocos musulmanes se convirtieron al cristianismo en los territorios reconquistados de Iberia, y a la mayoría se les permitió quedarse y practicar su religión como una minoría protegida, invirtiendo así el estatus que musulmanes y cristianos habían tenido en los últimos siglos. A los cristianos se los animaba a emigrar al sur, la mayoría de nombres de sitios árabes fueron sustituídos y muchas mezquitas fueron convertidas, como cabría esperar, en iglesias, pero aun así algunas perduraron y en muchas ciudades españolas se podía seguir oyendo la llamada al rezo musulmana. Los estados cristianos españoles empezaron a sospechar de las intenciones de los demás, y todos se temían que el dominante reino de Castilla querñia apoderarse de sus rivales. A los nuevos estados también les resultó difícil controlar sus nuevos dominios, y especialmente a la nueva clase de magnates que estaban prosperando en ellos. Esto podría explicar por qué muchas órdenes militares locales fueron nacionalizadas por la corona de Castilla en la segunda mitad del siglo XV.

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Algunos de los efectos más duraderos de las cruzadas en España incluyen haber alimentado la idea de que los cristianos están especialmente capacitados para gobernar, y esta idea perduraría durante muchos siglos después en las instituciones del gobierno español y alimentaría la intolerancia religiosa que marcaría la región en los siglos XV y XVI. La ideología de la Reconquista y la propagación del cristianismo mediante la violencia se aplicarían a la conquista española y portuguesa del Nuevo Mundo tras el viaje de Cristobal Colón en 1492.

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Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Tiene un profundo interés por la historia, especialmente la antigua Grecia y Egipto. Hoy en día escribe subtítulos para clases online y traduce textos sobre historia y filosofía entre otras cosas.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es un escritor de historia radicado en Italia. Sus intereses especiales incluyen la cerámica, la arquitectura, la mitología mundial y el descubrir las ideas que todas las civilizaciones tienen en común. Tiene un máster en Filosofía Política y es el director de publicaciones de la WHE.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2018, octubre 05). La Reconquista [Reconquista]. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-17457/la-reconquista/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "La Reconquista." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia. Última modificación octubre 05, 2018. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-17457/la-reconquista/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "La Reconquista." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 05 oct 2018. Web. 08 dic 2021.

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