Herodes el Grande fue el rey de Judea del año 37 al 4 a.C. Como un rey vasallo de Roma, el apelativo de Herodes como «Grande» se debió más a su colosal programa de construcción a través del mundo antiguo del Mediterráneo oriental. El programa de construcción de Herodes se llevó a cabo del año 35 al 10 a.C., con obras principales en Cesarea Marítima, Jerusalén, Herodión, Samaria, Jericó y las fortalezas en el desierto de Judea.
Después de convertirse en el gobernador de Galilea en el 47 a.C. ya teniendo potestad sobre Judea, con la importantísima confirmación del emperador romano Augusto en el 31 a.C., Herodes se convirtió en el gobernante supremo en Palestina. Con poca oposición y con paz en las fronteras, pudo darle completa atención a sus proyectos de construcción. Herodes disfrutaba de «grandes riquezas y considerables ingresos» (Flavio Josefo, Antigüedades judías, 15.387) derivadas no solo del comercio de bitumen, mejor conocido como el «betún de Judea», extraído en el mar Muerto, sino también de las plantaciones de Jericó. Los impuestos eran otra fuente significativa; impuso un impuesto al sufragio, junto con los impuestos sobre la propiedad, los impuestos sobre las ventas y los aranceles aduaneros. Además, quizás su mayor flujo de ingresos provenía del comercio a través de la ciudad puerto de Cesarea y de su colosal puerto. El puerto de Herodes generaba fondos provenientes de las tarifas de atraque y de los aranceles de exportación e importación.
HERODES DIRIGIÓ MÁS DE 30 PROYECTOS CON DISTANCIAS NOTABLES ENTRE CADA UNO DE ELLOS.
Herodes dirigió más de 30 proyectos con distancias notables entre cada uno de ellos. Por ejemplo, Cesarea está a 120 kilómetros (75 millas) de Jerusalén. Además, a mayor distancia, a 800 kilómetros (500 millas) a través del Mediterráneo, estaba su obra de construcción naval en Rodas, mientras que su obra de infraestructura en Antioquía estaba a 500 kilómetros (300 millas) hacia el norte.
Cesarea
Una de las mayores empresas de Herodes fue la fundación de Cesarea Marítima en las costas del Mediterráneo oriental. Erigida para fomentar los intereses comerciales y militares de Roma, este proyecto no era cuestión de mejorar ni de añadir infraestructura. Herodes construyó la ciudad desde cero, completa con un templo, palacios, un anfiteatro, un teatro, calles pavimentadas y un sistema de abastecimiento y depuración de aguas. Para el tratamiento de residuos había un sistema de cloacas y, para el agua fresca, construyó un acueducto de 10,5 kilómetros (6,5 millas) de largo. Dispuesto en una cuadrícula, cuatro calles anchas iban en dirección norte y sur (cardines) y doce más estrechas (decumani) iban en dirección este y oeste. Con 16,5 metros (54 pies) de ancho y casi 1,6 kilómetros (1 milla) de largo, la calle o vía principal, el Cardo Maximus, estaba bordeada con mosaicos romanos y alineada con unas impresionantes 700 columnas, seguramente del tipo ornamental corintio que también adornaban el templo.
La ciudad se extendía dentro de una muralla fortificada que circundaba 164 acres (66 hectáreas) y una de sus características más imponentes habría sido el templo. Emplazado en una plataforma de 100 × 90 metros (328 × 295 pies), su propia base era de 29 × 46 metros (95 × 150 pies). Con columnas corintias, se elevaba por los aires a casi 30 metros (100 pies) de altura y tal como lo dice Josefo, para aquellos en el mar, este era «visible desde lejos por los navegantes» (Antigüedades judías, 5.415). Josefo también menciona un teatro y un anfiteatro. El teatro, ya que domina la vista al mar, todavía se utiliza hoy en día y acomoda a una audiencia de 4.000 personas. El anfiteatro, en el sector nordeste de la ciudad, albergaba juegos regionales cada cinco años, incluidos lucha libre, combates de boxeo y eventos gimnásticos.
Entre los «espléndidos palacios» construidos a través de la ciudad (Josefo, La guerra de los judíos, 1.408), y quizás en reflejo de su propia grandiosidad, el más grande y espléndido habría sido el de Herodes. El Palacio del Promontorio fue construido al sur del templo, en un promontorio solitario sobre el mar, con dos niveles, conocidos como el Palacio superior y el Palacio inferior; la estructura del inferior de 80 × 55 metros (260 × 180 pies), más cercano al mar, contaba con un pórtico semicircular con vista al agua. Desde allí, caminando de vuelta hacia el edificio, había estancias perimetrales que daban acceso a un patio interno columnado; la mayor parte de este espacio lo ocupaba una piscina de agua dulce de 35 × 18 metros (115 × 60 pies). En el centro de la piscina se encontraba un pedestal cuadrado para estatuas. Con una escalera que conducía a este nivel, el Palacio superior estaba dominado por un enorme patio columnado de 64 × 42 metros (210 × 138 pies).
Para terminar, en Cesarea, casi como un proyecto separado, Herodes construyó el puerto de la ciudad. Igualmente fue una construcción nueva y también fue impresionante, no solo por su tamaño, sino también porque era artificial, sin ninguna bahía natural ni promontorio para construir la base. Utilizando una combinación de concreto hidráulico y enormes bloques de piedra, algunos de los cuales pesaban hasta 50 toneladas, el puerto se construyó como una fortaleza en el mar. Soportando una superestructura de muros cortina que alcanzaban más de 9 metros (30 pies) y torres de más de 18 metros (60 pies) de altura, sus espigones, emplazados en un trazado circular, circundaban 40 acres de agua.
Una de las obras principales de Herodes fue la expansión y el reforzamiento del Monte del Templo, luego la adición del Segundo Templo y otras estructuras encima. Erguida a 137 metros (450 pies) sobre el valle de Cedrón, la plataforma rectangular al extremo este de la ciudad se extendía hasta 35 acres sobre valles y escarpes. Después de que Herodes agrandara y reforzara el Monte del Templo, dentro del recinto fortificado exterior, se dispusieron columnas dobles todo alrededor de los perímetros al norte, al este y al oeste del monte.Luego, en el perímetro del muro sur, Herodes erigió el Pórtico Real, que Josefo describe: «Para aquellos que no lo habían visto, era increíble, y para aquellos que lo habían visto, era extremadamente maravilloso» (Antigüedades judías, 15.416). Compuesto de 162 columnas corintias distribuidas en cuatro filas que creaban tres pasillos con techos planos, el techo del pasillo central estaba elevado a una mayor altura. Cada columna tenía 14 metros (47 pies) de alto y 1,5 metros (5 pies) de grosor (Netzer, página 167).
Luego, cerca del centro del Monte del Templo estaba el recinto interior del templo propiamente dicho. Josefo dice que en una plataforma, la altura de sus muros medía 25 codos desde el interior del recinto y 40 codos desde el exterior (La guerra de los judíos, 5.196). Entonces, con el atrio o patio de las mujeres que daba al este, el templo mismo, que contenía el vestíbulo, el altar y el santuario, tenía 100 codos de largo y 100 codos de ancho y su aspecto más alto, el santuario, alcanzaba los 100 codos de altura.
En Jerusalén, el primer proyecto de Herodes puede que fuera la fortaleza que construyó en la esquina nordeste del Monte del Templo. Llamada Antonia, en honor de Marco Antonio, Josefo describe su magnificencia como la de un palacio y, gracias a sus «conveniencias», era como una ciudad (La guerra de los judíos, 5.221). Con cuatro torres en las esquinas, la más alta se elevaba a casi 30 metros (100 pies) de altura, mientras que las otras tres tenían 23 metros (75 pies) de altura.
Al oeste, en el área superior de la ciudad, integrado en el muro oeste de la fortificación, Herodes construyó un palacio. Quizás fuera su morada más grande; algunos estiman que su tamaño pudo haber sido de 300 × 100 metros (984 × 328 pies). Josefo describe dos estancias inmensas para banquetes y recepciones que Herodes «elevó a una altura considerable y las adornó con el mobiliario más costoso hecho de oro y mármol» (Antigüedades judías, 15.318). Además, justo al norte y adyacente al palacio, Herodes construyó tres torres exageradamente grandes, a las que llamó Hípico, Fasael y Mariamne poniéndoles el nombre de su amigo, de su hermano y de su esposa, respectivamente; Fasael, la más grande, tenía 18 metros (60 pies) cuadrados y 18 metros de altura.
Herodión
A 12 kilómetros (7,5 millas) de Jerusalén, en Herodión, había dos áreas principales de construcción: el palacio-fortaleza de montaña y el Herodión Inferior. La fortaleza, hecha para ser vista desde lejos, tenía un diseño y propósito enigmáticos. Inusualmente redonda en estructura con poco valor militar porque no vigilaba ninguna ruta militar ni comercial importante, su función era tan solo ser un monumento al propio Herodes. Los muros del recinto tenían 30 metros (98 pies) de altura y como un palacio se situaba allí dentro, el diámetro de su estructura era de 64 metros (210 pies). En los puntos cardinales, con tres torres semicirculares que sobresalían del contorno exterior del recinto, todo el sistema de muros parece que era plano en la parte superior, excepto por una torre de planta circular gigantesca que daba al este.
Luego, cuesta abajo de la fortaleza, sobre un área de 15 hectáreas, el complejo de Herodión Inferior consistía en un palacio con termas de 130 × 55 metros (426 × 180 pies), adyacente a un área de jardín de 130 × 110 metros (426 × 360 pies), que rodeaba una piscina de 69 × 45 metros (226 × 148 pies), que cuando estaba llena tenía 3 metros de profundidad.
Fortalezas en el desierto
Ya que los romanos derrotaron a los asmoneos y destruyeron sus fortalezas en el desierto y permitieron que Herodes gobernara en su lugar, Herodes regresó para reconstruirlas. Aunque la arquitectura herodiana en Alexandrium y en Hircania todavía no se ha identificado, se sabe que Herodes acogió espléndidamente a Marco Agripa en Hircania en el 16 a.C. y en Alexandrium en el 15 a.C., lo que sugiere que se realizó una elaborada remodelación, cuando no una expansión. Sin embargo, en Cipros, fortaleza homónima de su madre, abunda evidencia material de la obra de Herodes. Mientras que las fortalezas en el desierto se construyeron en colinas altas para proteger así el corredor vital norte-sur que conducía a Jerusalén a través de las llanuras de Jericó y del desierto de Judea, esta fortaleza tenía la elevación más sublime.
Cipros se eleva a 250 metros (820 pies) sobre la llanura de Jericó y, actualmente, la cima ocupa 1.000 metros cuadrados (10.764 pies cuadrados). Aquí Herodes construyó una elaborada fortaleza con dos termas romanas. Después, en Maqueronte, a 6,5 kilómetros (4 millas) al este del mar Muerto y a 25 kilómetros (15 millas) al sur del extremo norte del mar, Herodes reconstruyó la fortaleza y un palacio que estaba compuesto de dos alas que rodeaban dos patios. Ya que Herodes también reconstruyó la ciudad contigua, en ambos lugares, «no se introdujo ningún cambio significativo a los contornos asmoneos.» (Netzer, Architecture, página 215)
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Para terminar, en Masada, Herodes logró realizar varios proyectos entre el 35 y el 15 a.C. En la mitad sur construyó tres mansiones de una medida promedio de alrededor de 18 × 16 metros (59 × 12 pies) con patios interiores simples abiertos al cielo. En el centro de la mitad norteña, Herodes construyó un edificio de apartamentos de 39 × 30 metros (128 × 98 pies) con suites rodeando un patio. Al norte construyó lo que se cree haya sido un centro administrativo y de depósito. En este mismo período comenzó a construir lo que se conoce como el Palacio occidental, con varias adiciones que vendrían después. La estructura palaciega de dos plantas incluía un patio y entre otras estancias, una sala de recepción, la «sala de mosaicos» (así llamada por su piso con elaborada geometría y diseño floral), la suite del rey, una terma y una piscina con escalones que servía como un mikveh o baño ritual. Las adiciones posteriores al Palacio occidental fueron seis alas de servicio y de almacén.
Las mejoras adicionales en Masada incluyen un sistema de agua a gran escala en la ladera al noroeste y la edificación de un sistema de muralla fortificada con 27 torres que rodeaban casi todo el monte. Es más, se puso gran énfasis en el área del extremo norte, con la instalación de un enorme complejo de edificios de depósito. Después, en la punta del extremo norte, Herodes construyó un palacio de tres niveles, cada edificio diseñado de manera única. El edificio del nivel superior tenía (junto con una sala de recepción y dos dormitorios) un balcón semicircular columnado que tenía vista sobre el paisaje. La terraza en el centro tenía como característica principal (posiblemente con un techo en forma de cúpula) una sala de recepción concéntrica con un conjunto de columnas en el exterior de 16 metros (52 pies) de diámetro. Para terminar, el edificio del nivel inferior estaba compuesto de una sala central cuadrada, de 10 × 9 metros (33 × 29 pies), rodeada de columnas por todos los lados.
Samaria
Como en Maqueronte, el esfuerzo de Herodes en la ciudad de Samaria consistió principalmente, al menos para la acrópolis, en reconstruirla como estaba antes. Ocupada sucesivamente desde el siglo IV a.C. por los macedonios, la Dinastía ptolemaica, el Imperio seleúcida y los asmoneos, con la toma de poder de Roma, esta fue reconstruida por Gabino, el gobernador romano de Siria, en el 55 a.C. Luego, con la subida al poder de Augusto después de la batalla de Accio en el 30 a.C., Samaria fue añadida al reino de Herodes. En honor a Augusto, él le puso el nombre de Sebaste a la ciudad, el título griego del emperador romano. Tratando de ganarse la lealtad de los habitantes, Herodes reconstruyó la ciudad. Construida sobre una elevación significativa, Josefo dice que los muros fortificados tenían una circunferencia de 20 estadios (4 kilómetros). Dentro de una extensión de 75 hectáreas se encontraba el complejo del templo. Frente al templo había unas escaleras monumentales para el ascenso de 24 metros (79 pies) de ancho que conducían a una explanada rectangular rodeada de columnas. Reproduciendo la planta rectangular de la explanada, el templo de Augusto, que se elevaba por encima de todos los demás edificios, tenía asiento sobre una plataforma alta de 4 a 5 metros (13 – 16 pies) de altura. La base perimetral del templo era de 33 × 24 metros (108 × 79 pies).
Se cree que el otro edificio grande en Samaria, por su plan rectangular alargado, era el estadio. Por su ornamentación arquitectónica, principalmente pinturas al fresco, se cree que esta estructura haya sido la contribución del propio Herodes a Samaria. Circundando proporcionalmente un patio de 193 × 55 metros (633 × 180 pies) con un conjunto de columnas de estilo dórico, el estadio tenía un tamaño de 205 × 67 metros (672 × 220 pies).
Jericó
En la ciudad jardín de Jericó, que abarcaba un área de 1.000 hectáreas, las contribuciones principales de Herodes fueron sus construcciones de tres palacios y una estructura que de manera única integraba las características de un anfiteatro y de un hipódromo. Del sur hacia el norte, los palacios estaban muy cerca el uno del otro. El palacio más antiguo que se encontraba más al sur fue el primer palacio de Herodes en Jericó. Construido cuando su rango era supeditado al mando de Cleopatra, este se situaba más abajo que el palacio asmoneo. Con dos áreas de termas y un patio columnado, este medía 87 × 46 metros (285 × 151 pies).
Después de que un terremoto dañara el palacio asmoneo y de que Herodes recuperara el control de Jericó de Cleopatra en el 31 a.C., construyó, en línea y al norte de su primer palacio, su segunda estructura, esta vez en un terreno más elevado con mejor vista del paisaje. Esencialmente, este complejo estaba dividido en dos áreas. En el nivel superior se situaba un palacio de 58 × 33 metros (190 × 108 pies) construido con estancias estándar y pasillos alrededor de un peristilo, es decir, un patio rodeado de columnas. Después, yendo escalones abajo a un nivel más bajo había un espacio recreacional de 60 × 35 metros (197 × 115 pies) con una piscina diseñada con columnas y una terma con las típicas áreas de los baños romanos: frigidarium, tepidarium y caldarium.
Después, en torno al 15 a.C., Herodes construyó su tercer palacio. Como el segundo concepto, este complejo estaba dividido en un palacio con un área recreacional. Situado entre el primer y el segundo palacio, Herodes posicionó este complejo de tal manera que una corriente de la temporada de lluvias (el uadi Qelt) corría entre el palacio y su espacio recreacional. El palacio, de 84 × 37 metros (275 × 12 pies), alojaba dos peristilos, una terma y una gigantesca sala de recepción y comedor. Entonces, cruzando hacia el sur, en un puente sobre la corriente, había un jardín hundido de 112 metros (367 pies) de largo y 37 metros (121 pies) de ancho con características de graderío a medio camino y cruzando cada lado, precisamente dos caveae (cáveas) o estructuras semicirculares parecidas a las terrazas. Al este del jardín había una piscina de 90 × 40 metros (295 × 131 pies), y luego, al sur de la piscina y del jardín, directamente en línea con el puente del palacio, sobre un monte artificial se situaba otro edificio de diseño único. Con 16 metros (52 pies) de diámetro, este edificio cuadrado alojaba una pieza circular, prestándose a la idea de nichos interiores con estatuas. Continuando con este genio innnovador, otro edificio grande de Herodes en Jericó fue un edificio multifuncional de un hipódromo columnado, con un anfiteatro en un extremo capaz de sentar a 3.000 asistentes. Se ha estimado que la pista pudo haber excedido los 300 metros (984 pies) de largo y los 80 metros (262 pies) de ancho.
En lo que se refiere a otros proyectos dentro del reino de Herodes, algunos excavados y otros mencionados por Josefo, Herodes construyó y dedicó un templo pequeño a Augusto en Panias, donde fluyen las aguas de la cabecera del río Jordán. A 50 kilómetros (31 millas) al sudeste de Panias, construyó la aldea de Batira como una defensa de primera línea contra una invasión de los traconitas. Entre Jerusalén y Cesarea, viendo el potencial agrícola del área, fundó el asentamiento de Antipatris, al que puso el nombre de su padre. Otro lugar con potencial agrícola fue Fasael a 20 kilómetros (12 millas) al norte de Jericó y 50 kilómetros (31 millas) al este de Antipatris; Herodes lo construyó y le puso al pueblo el nombre de Fasael, como su hermano. A 20 kilómetros (12 millas) al este de Jericó, en Betarán, construyó un palacio con una granja. A unos 15 kilómetros (9 millas) al este de Betarán, como un bastión contra los nabateos, Herodes fortificó la ciudad de Hesbón.
Cerca de Gaza, al tiempo que restauraba la ciudad de Antedón también le cambió el nombre a Agripias en honor al general romano Marco Agripa (63 – 12 a.C.). A 3 kilómetros (2 millas) al norte de Hebrón en Mamre, construyó con sillares un recinto de 65 × 49 metros (213 × 161 pies). Al oeste de las colinas de Hebrón, en Khirbet al-Murak, construyó una villa fortificada. Fuera de su reino, pero todavía en la tierra de Israel, en Ascalón, erigió suntuosas fuentes, vestíbulos columnados y un palacio. En Ptolemaida construyó un gymnasium. En Siria, en Tiro y en Berito, construyó vestíbulos, pórticos, templos y mercados. En Sidón y en Damasco construyó teatros, en Damasco y en Trípoli gymnasia. En Biblos reparó las murallas de la ciudad. En Latakia construyó un acueducto. Después, en Antioquía, Herodes construyó una calle columnada hecha de piedra pulida que tenía 4 kilómetros (2,5 millas) de largo.
Toda la estética de las piscinas, los jardines, del agua corriente, de las fuentes, de los frescos, nichos, pisos con mosaico y la creación de espacios amplios para patios y caminos peatonales columnados igualan el alcance y la monumentalidad de los edificios propiamente dichos. Por lo tanto, cuando se considera el tamaño, la complejidad, la creatividad arquitectónica y la ornamentación que se incorporó en este programa de construcción, junto con la capacidad financiera y organizadora para llevarlo a cabo, no es de extrañar que Herodes sea llamado «el Grande».
Sí, Herodes dirigió más de 30 proyectos a través del mundo antiguo del Mediterráneo oriental.
¿Cuáles fueron los principales proyectos de construcción de Herodes?
Los principales proyectos de Herodes incluyen la fundación y construcción de Cesarea Marítima y obras en Jerusalén, Herodión, Samaria, Jericó y las fortalezas en el desierto de Judea.
Bibliografía
Bull, Robert J. "Caesarea Maritima: The Search for Herod's City." Biblical Archaeology Review, vol. 8, no. 3, 1982.
Olami, Yaacov and Peleg, Yehudah. "The Water Supply System of Caesarea Maritima." Israel Exploration Journal, vol. 27, no. 2/3, 1977. http://www.jstor.org/stable/27925618. Accessed 3 Nov. 2023.
Edilsa Sofía es una antigua diplomática y educadora, especialmente interesada en las Artes y los asuntos culturales. Además de otros grados, tiene una maestría en traducción literaria.
Después de haber presentado trabajos de investigación no sólo para la American Society of Overseas Research (ASOR; es decir, la Sociedad estadounidense de Investigación en el Extranjero), sino también para la Academia de Ciencias de Missouri; y escrito para la Association for the Scientific Study of Religion (Asociación para el Estudio Científico de la Religión), el magíster Patrick Scott Smith fue galardonado en el año 2015 y en el 2024 con el Premio Frank P. Forwood a la excelencia en materia de investigación.
Escrito por Patrick Scott Smith, M. A. , publicado el 14 julio 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.