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Berenice IV (que reinó en 58-55 a.C.) fue reina del Egipto ptolemaico y hermana mayor de Cleopatra VII (que reinó en 51-30 a.C.). Gobernó durante un breve periodo tras el derrocamiento de su padre, Ptolomeo XII, a raíz de una rebelión popular. El reinado de Berenice IV terminó en el año 55 a.C., cuando su padre reconquistó Egipto con un ejército romano de mercenarios y ordenó su ejecución.
Infancia y antecedentes
Berenice IV nació en Egipto a mediados del siglo I a.C. Era una princesa de la dinastía ptolemaica griega que gobernó Egipto desde el 323 hasta el 30 a.C. Como hija mayor de Ptolomeo XII (que reinó en 80-51 a.C.) y de su reina Cleopatra V Trifena, Berenice IV era la presunta heredera al trono. Cuando era niña, su madre fue destronada y Ptolomeo XII se convirtió en el único gobernante. Según el historiador romano Estrabón (en torno a 64 a.C. – alrededor de 24 d.C.), Berenice IV era la única hija legítima de Ptolomeo XII. Los historiadores modernos han debatido si esta afirmación es cierta, especialmente en lo que respecta a si la famosa hermana de Berenice IV, Cleopatra VII (70/69-30 a.C.), era ilegítima o no. Los demás hermanos de Berenice IV nacieron de una mujer desconocida que podría haber sido una de las esposas o concubinas de su padre. Todos los hermanos de Berenice IV reinaron brevemente, incluidos Arsínoe IV (fallecida en 41 a.C.), Ptolomeo XIII (62/61-47 a.C.) y Ptolomeo XIV (60/59-44 a.C.).
no se sabe si Berenice IV participó en la usurpación de su padre o si sencillamente se aprovechó de su destitución.
Berenice IV debió de pasar la mayor parte de su juventud en Alejandría, la glamurosa capital de Egipto. Durante la infancia de Berenice IV, Egipto estaba desestabilizado por la deuda pública y los disturbios civiles. Aunque su padre invirtió en los templos y bibliotecas de Egipto, sus súbditos lo consideraban un mal rey. Impuso elevados impuestos para ayudar a saldar sus deudas personales, al tiempo que gastaba dinero en concursos musicales y desfiles. También entabló una estrecha relación con la República romana en una época en la que el sentimiento antirromano era muy popular en Alejandría. Su reputación de borracho y holgazán le valió las burlas de los alejandrinos, que le apodaron despectivamente «el Flautista» y «el Bastardo».
Los cortesanos de Ptolomeo XII le obligaron a abdicar en favor de su hija mayor, Berenice IV. El derrocamiento del rey contó con el respaldo de la turba alejandrina, muy acostumbrada a ejercer su influencia política, y parece que se vio impulsado por un creciente sentimiento antirromano, que no hizo más que agravarse con incidentes como el asesinato del gato dos años antes.
(Wilkinson, 239)
La hostilidad hacia el reinado de Ptolomeo XII alcanzó su punto álgido en el año 58 a.C., cuando Roma anexionó la isla ptolemaica de Chipre. Los egipcios, indignados, dirigieron su ira por esta pérdida contra su rey, que no había sabido impedirla. Finalmente, en el año 58 a.C., los ciudadanos de Alejandría se rebelaron y derrocaron a Ptolomeo XII, que huyó a Grecia temiendo por su vida, dejando atrás a sus hijos.
Como heredera viva de mayor edad y única hija adulta de Ptolomeo XII, Berenice IV fue proclamada reina de Egipto. No se sabe si Berenice IV estuvo implicada en la usurpación de su padre o si sencillamente se aprovechó de su destitución. Es posible que no tuviera más remedio que aceptar la corona cuando los rebeldes se la ofrecieron. Inicialmente, Berenice IV gobernó conjuntamente con una mujer llamada Cleopatra Trifena. El historiador romano del siglo III d.C. Porfirio describe a esta mujer como una de las hermanas de Berenice IV, pero los historiadores modernos suelen identificarla como la madre de Berenice IV, Cleopatra V Trifena. Cleopatra Trifena murió en el año 57 a.C., dejando a Berenice IV como única gobernante.
Ptolomeo XII no estaba dispuesto a aceptar su pérdida del poder y se dirigió a Roma con la esperanza de financiar un ejército para reconquistar Egipto. Por su parte, Berenice IV temía una invasión, ya que era consciente de que a las fuerzas militares romanas, superiores en número, no les costaría derrotar a su ejército. Envió una delegación de 100 diplomáticos alejandrinos a Roma para convencer al Senado romano de que no ayudara a Ptolomeo XII. Su misión consistía en describir la tiranía del antiguo rey y explicar por qué había sido derrocado. Sin embargo, Ptolomeo XII mandó asesinar a la mayoría de los diplomáticos, y los que quedaron con vida tenían demasiado miedo como para testificar en su contra ante el Senado.
A pesar de los esfuerzos de Ptolomeo XII por ganarse el favor del Senado mediante sobornos, este se mostraba reacio a prestarle ayuda. Varios senadores destacados temían que la conquista de Egipto le proporcionara a un general la riqueza y la popularidad suficientes para convertirse en tirano. También se creía que los libros sibilinos de profecías contenían una advertencia contra la ayuda a un rey egipcio. El Senado acabó prohibiéndole al cónsul romano Pompeyo el Grande (106-48 a.C.) que interviniera. A Ptolomeo XII le fue mejor a la hora de sobornar al lugarteniente de Pompeyo, Aulo Gabinio, gobernador de Siria. En contra de las órdenes del Senado, Gabinio comenzó a hacer preparativos para invadir Egipto después de que Ptolomeo XII le prometiera pagarle 10.000 talentos de plata.
Matrimonios y compromisos
Aunque Berenice IV gozaba de una popularidad considerablemente mayor que la de su padre, su derecho a gobernar era incierto. En el Egipto ptolemaico, las mujeres no solían gobernar en solitario; por lo general, se esperaba que compartieran el poder con un corregente masculino, como un marido o un hijo. La presión popular estaba pugnando por que se instalara un rey en el trono egipcio. Dado que sus dos hermanos eran aún niños, necesitaba un marido que gobernara a su lado. En la sociedad helenística era inaceptable que una reina se casara con un hombre de baja cuna. Además, las mujeres de la realeza ptolemaica solían casarse con parientes varones para garantizar que el rey fuera de ascendencia ptolemaica. Las únicas excepciones eran los matrimonios diplomáticos con sus rivales y parientes lejanos, como la dinastía seléucida. Gracias a los matrimonios mixtos de épocas anteriores, cualquier príncipe de ascendencia seléucida tenía un derecho válido al trono ptolemaico.
Los seléucidas que quedaban vivían en el exilio después de que Roma conquistara el Imperio seléucida en 63 a.C., así que empezaron a buscar al príncipe adecuado. Berenice IV envió invitaciones a varios príncipes seléucidas, ofreciéndoles su mano en matrimonio. Aunque varios de estos príncipes esperaban casarse con Berenice IV, una serie de desgracias se abatió sobre cada uno de ellos sucesivamente. El primer príncipe, Antíoco, contrajo una enfermedad mientras se llevaban a cabo las negociaciones matrimoniales. Su segunda opción, Filipo, se vio frenado por Gabinio, que estaban intimidando a sus pretendientes para impedir que ella contrajera un matrimonio político.
Al casarse con Arquelao, un extranjero, Berenice IV rompió con una tradición ptolemaica de siglos de casarse con sus propios parientes.
Un hombre llamado Seleuco, que afirmaba ser hijo de Cleopatra Selene I, logró llegar a Alejandría y ofrecerse a Berenice IV. A los ciudadanos alejandrinos les pareció sorprendentemente grosero, por lo que le pusieron el apodo de Kybiosaktes («pescadero») para burlarse de lo vulgar que era. No obstante, Berenice IV siguió adelante con la boda y Seleuco se convirtió en rey. Comenzaron a circular dudas sobre su ascendencia y se extendieron rumores de que era un impostor. Los historiadores modernos no tienen claro si se inventó su origen o si era un príncipe legítimo. Berenice IV se arrepintió de su matrimonio casi de inmediato, y Seleuco fue estrangulado tan solo unos días después de la boda. El historiador Dion Casio (en torno a 164 – alrededor de 229/235 d.C.) afirmaba que Berenice IV mató a Seleuco porque el pueblo no lo respetaba como rey, mientras que Estrabón sostenía que fue porque ella no podía soportar su comportamiento grosero y abusivo.
En el año 56 a.C., Gabinio comenzó a preparar la invasión de Egipto. Reunió a las legiones que normalmente se encargaban de defender Siria y comenzó a marchar a través de Palestina. Recibió armas y dinero para financiar la expedición de manos de Antípatro I, el procurador de Judea. Mientras tanto, el amigo y lugarteniente de Gabinio, Arquelao, recibió una invitación de matrimonio de Berenice IV. Arquelao afirmaba ser hijo de Mitrídates VI de Ponto, pero en realidad era su nieto. Su padre, también llamado Arquelao, era uno de los generales de mayor confianza de Mitrídates. Al joven Arquelao se lo consideraba un soldado inteligente y enérgico, al mando de una poderosa flota que podría utilizar para defenderse de una invasión romana. Gabinio comenzó a sospechar que Arquelao tenía la intención de casarse con Berenice IV y lo detuvo de inmediato. Al final, o bien escapó por sus propios medios, o bien fue puesto en libertad por Gabinio para que pudiera reunirse con Berenice IV en Egipto. Al casarse con Arquelao, un extranjero, Berenice IV rompió con la tradición ptolemaica, vigente desde hacía siglos, de casarse con sus propios parientes.
Caída y muerte
En el año 55 a.C., Gabinio lanzó su invasión. Los egipcios, desprevenidos en la ciudad fortificada de Pelusio, cayeron rápidamente. Muchas de las batallas posteriores estuvieron dirigidas por el lugarteniente de Gabinio, Marco Antonio (83-30 a.C.), que era un viejo amigo de Arquelao. A pesar de su antigua relación, Arquelao y Antonio cumplieron con su deber de luchar el uno contra el otro. Arquelao murió en combate, posiblemente a manos de Gabinio. Antonio se aseguró de que se le concediera un entierro real con todos los honores. Con el ejército egipcio diezmado, Alejandría quedó completamente indefensa.
Gabinio la conquistó y, tras matar a Arquelao y a muchos otros, se hizo inmediatamente con el control de todo Egipto y se lo entregó a Ptolomeo. Entonces, Ptolomeo mató a su hija y a los ciudadanos más destacados y ricos, porque necesitaba dinero urgentemente.
(Dio Casio, 39.58, de la traducción al inglés de Herbert Baldwin Foster)
Gabinio no tardó en tomar Alejandría, acompañado por Ptolomeo XII. El rey, que se había vuelto paranoico y vengativo tras su anterior usurpación, comenzó a matar a quienes se le habían opuesto. Consideró la masacre de los ciudadanos como un castigo por su rebelión, hasta que Marco Antonio lo convenció de que mostrara clemencia. En su lugar, Ptolomeo XII ejecutó a Berenice IV y a un pequeño número de alejandrinos poderosos. Independientemente de los sentimientos personales que pudiera haber albergado hacia su hija, Ptolomeo XII creía que su muerte era necesaria para evitar futuras amenazas a su reinado.
Tras la guerra, Gabinio fue acusado de varios delitos relacionados con su invasión de Egipto. El Senado lo exilió y nunca recuperó su poder político. Ptolomeo XII solo vivió unos pocos años más antes de morir por causas naturales en el año 51 a.C. Cleopatra VII, la hermana menor de Berenice IV, se convirtió en reina a continuación y ostentó la corona durante más de 20 años. Parece que se vio muy afectada por las experiencias de Berenice IV y trató de evitar los errores de su hermana mayor, al tiempo que imitaba sus éxitos. Buscó el reconocimiento formal de la República romana y, a menudo, intentó aprovechar el apoyo militar romano. En su vida personal, Cleopatra buscó parejas que fueran generales competentes en lugar de casarse con familiares. Al final, se casaría con Marco Antonio, el antiguo amigo de su cuñado Arquelao.
Editora de español para WHE. Con una licenciatura en Filología Inglesa y un Máster en Traducción, trabaja traduciendo de inglés y francés a español con especialización en historia, belleza, subtitulación y juegos. Su interés gira principalmente en torno a la antigua Grecia, Mesopotamia y Egipto.
Arienne King es escritora y consultora en historia especializada en el Egipto ptolemaico y romano te apasionada por la historia, la arqueología y los medios digitales. Ha escrito para publicaciones como Ancient History Magazine, y Ancient World Magazine.
Escrito por Arienne King, publicado el 21 febrero 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.