Nabu

Joshua J. Mark
por , traducido por Rosa Baranda
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Attendant God Dedicated to Nabu (by The Trustees of the British Museum, Copyright)
Dios ayudante dedicado a Nabu The Trustees of the British Museum (Copyright)

Nabu, o a veces también Tutu, es el dios babilónico de la sabiduría, el aprendizaje, la profecía, los escribas y la escritura, además de ser el responsable de la abundancia de la cosecha y de todas las cosas que crecían. Su nombre significa «el Anunciador», lo que hace referencia a sus poderes proféticos y creativos al invocar las palabras, la cosecha y otras plantas, así como las visiones de las profecías.

Su consorte era Tashmit (o también Tasmetu) y, más adelante, Nanaya, que en origen era la consorte divina del dios sumerio Muati, que se sincretizó con Nabu. El propio Nabu se desarrolló a partir de la diosa sumeria anterior de la escritura y los relatos, Nisaba (o también Nidaba, Nissaba), de la que se tiene constancia ya en el período Dinástico Arcaico (2900-2334 a.C.). Los himnos sumerios y otras composiciones, que concluían con la frase ritual «¡Alabada sea Nisaba!», se convirtieron en el paradigma de obras babilónicas posteriores que terminaban con la frase «¡Alabado sea Nabu!».

Eliminar publicidad
Publicidad

A partir de estos orígenes sumerios tempranos Nabu se hizo cada vez más popular durante el periodo paleobabilónico (2000-1600 a.C.) y, en especial, en el reinado de Hammurabi (1792-1750 a.C.) cuando, en general, las deidades masculinas se fueron elevando en Mesopotamia a expensas de las diosas más antiguas. En algunos mitos, Nisaba es esposa de Nabu y su asistente divina que le lleva los registros y mantiene la biblioteca de los dioses (igual que la diosa Seshat trabajaba con Thot en Egipto). En un principio se consideraba el visir y escriba del dios Marduk, pero tras el periodo casita (en torno a 1595 a.C.) a Nabu se lo representaba siempre como hijo de Marduk con un poder casi igual.

Su símbolo era una marca cuneiforme o un estilete sobre una tablilla de escritura, pero también se lo representaba como un hombre barbudo con ropajes reales que sostenía un estilete y estaba de pie sobre una serpiente-dragón (conocida como el dragón Mushussu, un poderoso espíritu protector asociado con Marduk y otros dioses e incluido en las imágenes que adornan la puerta de Ishtar). A Nabu se lo adoraba como hijo de Marduk, rey de los dioses y patrón de Babilonia, y nieto de Enki (también llamado Ea), el dios de la sabiduría.

Eliminar publicidad
Publicidad
Después de Marduk, Nabu era el dios más importante para los babilonios. Entre sus muchas tareas importantes estaba viajar de Borsippa a Babilonia para visitar a su padre durante el festival de Akitu que marcaba el comienzo del año nuevo.

Después de Marduk, Nabu era el dios más importante para los babilonios y se hizo tan popular que los asirios lo acabarían adoptando y sería conocido como el hijo de su dios Ashur. Incluso tras la caída del Imperio asirio en 612 a.C., Nabu, a diferencia de muchos otros dioses asirios, siguió teniendo un culto hasta el siglo II d.C. por lo menos. Su centro de culto estaba en Borsippa, cerca de Babilonia, y entre sus muchas tareas importantes estaba viajar a esta última ciudad para visitar a su padre durante el festival de Akitu que marcaba el comienzo del año nuevo.

Los sumerios asociaron a Nabu con la diosa Nisaba, los egipcios con su dios Thot, los griegos con Apolo y los romanos con Mercurio. En la Biblia aparece como Nebo, donde se menciona junto a Marduk (aquí llamado «Bel») en Isaías 46:1-2. El monte Nebo, el lugar desde donde Moisés observó la tierra prometida y donde la leyenda dice que está enterrado, recibe su nombre de Nabu. De entre los muchos dioses de Mesopotamia, Nabu se convirtió en el más destacado y llegó a superar incluso al gran Marduk en la memoria del pueblo.

Eliminar publicidad
Publicidad

El poder de Nabu

La escritura la inventaron los sumerios en Mesopotamia en torno a 3500 a.C.; se conocía como cuneiforme y consistía en marcas en forma de cuña hechas en arcilla blanda que después se dejaba secar. Aunque casi sin lugar a dudas este sistema de escritura se desarrolló para ayudar al comercio y por la necesidad de enviar mensajes a largas distancias, se consideraba, igual que en Egipto, que era un regalo de los dioses, principalmente de Nabu. El erudito E. A. Wallis Budge escribe:

Estaba dotado de una gran sabiduría, como su padre, y actuaba como escriba de los dioses; estaba encargado de la Tablilla del destino de los dioses y tenía el poder de prolongar los días de los hombres. Al igual que el dios egipcio Thot, sus ojos viajaban por el circuito de los cielos y por toda la tierra. Era la personificación del conocimiento y, como dios de la vegetación, hacía que la tierra produjera abundantes cosechas. (85)

El centro de culto de Nabu en Borsippa (conocida como la segunda Babilonia) era casi tan importante como el Esagila, el templo-zigurat de Marduk en Babilonia. Los sacerdotes de Nabu cuidaban de la estatua del dios en esa ciudad, gestionaban el complejo del templo y eran muy respetados. La palabra escrita se tenía en tan alta estima que, naturalmente, el dios patrón de la escritura también recibía la misma reverencia, al igual que sus representantes. Nabu era tan importante para los babilonios que aparecía de manera destacada en el festival de Akitu, posiblemente el más importante celebrado en la ciudad, para honrar a los dioses y la cosecha al comienzo de un año nuevo.

Ziggurat and Temple of God Nabu, Borsippa
Zigurat y templo del dios Nabu, Borsippa Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Nabu y el festival de Akitu

Los mesopotámicos celebraban muchos festivales en honor a los dioses, pero el más importante era el festival de Akitu. La celebración se observaba, con diferentes rituales, en toda la región. El estudioso Stephen Bertman comenta:

Eliminar publicidad
Publicidad

En algunas comunidades, como Babilonia, las ceremonias se realizaban una vez al año inmediatamente después de la cosecha de cebada en marzo, en la época del equinoccio de primavera (la cebada era el grano principal de Mesopotamia). En otras comunidades, como por ejemplo Ur, había dos celebraciones al año, una en la época de la cosecha y otra en septiembre en el momento de la nueva siembra. Como los mesopotámicos consideraban el equinoccio de primavera el comienzo del año, la cosecha de Akitu también era la fiesta de Año Nuevo y una época de celebración adicional. (130)

El festival duraba doce días; los primeros seis se dedicaban a las celebraciones religiosas de los sacerdotes de Marduk en Babilonia y el último era un gran acontecimiento público en el que había una procesión en la que se sacaba la estatua de Marduk por las calles de Babilonia en procesión hasta un santuario fuera de las murallas. A grandes rasgos, el festival de Akitu seguía los siguientes pasos y Nabu tenía un papel central en las celebraciones:

Primer día: Los sacerdotes preparaban el santuario de Marduk en Babilonia mientras que otros hacían lo propio en el templo de Nabu en Borsippa. No hay demasiada información sobre los detalles de estos preparativos.

Segundo día: El sumo sacerdote de Marduk se dedicaba al dios en una ceremonia de renovación y rezaba por la continua protección de Marduk de la ciudad, a la vez que le agradecía los dones recibidos.

Eliminar publicidad
Publicidad

Tercer día: El sumo sacerdote de Babilonia dirigía una ceremonia en la que se hacían dos muñecos de madera que representaban a los adoradores humanos de Nabu. Probablemente estas figuras eran una masculina y una femenina, aunque tampoco se conocen los detalles sobre las figuras en sí.

Cuarto día: Mientras el sumo sacerdote y el clero menor oraba a Marduk, el rey de la ciudad se marchaba a Borsippa para acompañar a la estatua de Nabu a Babilonia. Mientras el rey estaba de viaje, el sumo sacerdote le rendía homenaje a Marduk y su consorte divina, Sarpanitu, y bendecía el templo y la ciudad. Hacia la tarde el sacerdote recitaba el Enuma Elish, la historia de la creación que cuenta cómo Marduk se convirtió en el rey de los dioses, derrotó a las fuerzas del caos y creó a los seres humanos.

Quinto día: Mientras los sacerdotes de Marduk y Nabu hacían una limpieza ritual del templo, el complejo circundante y el santuario de Nabu, el sumo sacerdote hablaba con las estatuas de Marduk y Sarpanitu, a los que honraba mediante plegarias y meditación. Cuando los templos estaban limpios, el santuario de Nabu se cubría con un dosel de oro y el pueblo esperaba al regreso del rey con la estatua de Nabu. En ese momento, Bertman describe lo que ocurría:

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Después había una ceremonia dramática: el sumo sacerdote despojaba al rey de su insignia real, lo abofeteaba y le obligaba a arrodillarse ante la imagen sagrada del dios, un acto de degradación humillante que confirmaba el poder de la Iglesia sobre el Estado, de dios sobre el hombre. Todavía de rodillas, el rey se confesaba, juraba que no había abusado de la autoridad depositada en él y que no había descuidado los intereses de Babilonia, su pueblo o su dios. Por su formulación negativa («no he hecho...»), esta confesión recuerda la Confesión Negativa del Libro de los muertos egipcio con la que las almas de los muertos pretendían acceder al paraíso, así como a los Diez mandamientos de la Biblia, que también se presentan en términos negativos («No harás...»). Al final de la confesión real, el sumo sacerdote volvía a abofetearlo hasta que se le saltaban las lágrimas, un signo de remordimiento genuino. (131)

Tras esta ceremonia, el rey se unía a los sacerdotes en su plegaria a los dioses y se hacían sacrificios en honor al planeta Mercurio, la estrella de Marduk (también asociado con Nabu). La estatua de Nabu se colocaba en su santuario y la velada terminaba con oraciones por toda la ciudad.

Stela from Babylonian Marduk Temple
Estela del templo babilónico de Marduk Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Sexto día: Durante los cinco días anteriores las estatuas de los dioses de las demás ciudades estaban de camino a Babilonia y, en el sexto día, llegaban y se colocaban en su lugar entre el santuario de Nabu y el templo de Marduk. En ese momento, se sacaban las dos figuras de madera que se habían creado el tercer día y se ofrecían a Nabu. Les cortaban la cabeza y luego se quemaban en otro ritual. Bertman señala que «puede que fuera simbólico de un antiguo sacrificio humano o de un pasaje desconocido de la mitología», pero en realidad no sabemos cuál era el significado de estas figuras. (131)

Séptimo y octavo días: El rey «asía la mano» de la estatua de Marduk, con lo que se dedicaba a la voluntad del dios y lo sacaba del templo para llevarlo a la ciudad. Este acto daba comienzo al aspecto más conocido del festival de Akitu, cuando la gente abarrotaba las calles y seguía a la estatua del dios a medida que avanzaba por las avenidas y se dirigía al Santuario de los Destinos, cerca del santuario de Nabu. Entonces se invocaba a Nabu para que diera su profecía sobre el rey y el año venidero y los sacerdotes la recogían por escrito. Las estatuas de Marduk, Nabu y otros los demás dioses se colocaban para honrar al rey y, llegados a este punto, puede que se celebrara el ritual sagrado del matrimonio, en el que el rey tenía relaciones sexuales con una sacerdotisa que representaba a la diosa Inanna. No está claro si este matrimonio sagrado se celebraba mediante un acto sexual real o si era una simple simulación ritual. Tras el ritual, la procesión volvía a empezar y se llevaba a Marduk fuera de la ciudad a un santuario en el templo conocido como bit-Akitu, que estaba lleno de flores y otras plantas y estaba rodeado por un gran parque público.

Eliminar publicidad
Publicidad

Noveno y décimo días: Se celebraba el gran banquete del festival de Akitu en el parque y el Estado era el que proporcionaba la comida, la bebida y el entretenimiento.

Undécimo día: La estatua de Marduk, acompañada por los demás dioses, se volvía a llevar a la ciudad y hacía una parada en el santuario de Nabu. Allí se leía en voz alta para el pueblo la profecía ofrecida en el séptimo día y después los sacerdotes y la nobleza celebraban una ceremonia de clausura, incluidos dignatarios de otras ciudades.

Duodécimo día: En este día se celebraban ceremonias de clausura públicas en torno a Nabu. Su estatua se sacaba del santuario para comenzar el corto viaje de regreso a Borsippa en barco. Cuando Nabu se marchaba de la ciudad, las estatuas de los demás dioses también regresaban a sus respectivos hogares.

El festival no se podía celebrar si la estatua de Marduk no estaba presente en la ciudad, algo que ocurrió varias veces cuando se la llevaron tras las conquistas de hititas, asirios y elamitas. Los «viajes» de Marduk fuera de la ciudad en esos momentos se recogen en un documento conocido como La profecía de Marduk. No obstante, la estatua de Nabu era igual de importante y las Crónicas de Akitu señalan los años en los que Nabu permaneció en Borsippa porque Marduk no estaba en Babilonia.

Eliminar publicidad
Publicidad

Legado de Nabu

Aunque tenía un vínculo estrecho con la ciudad de Babilonia, Nabu se hizo tan popular en Mesopotamia que los asirios lo adoptaron como hijo de su dios supremo, Ashur. Ashur se consideraba tan poderoso, y su culto se expandió tanto, que se convirtió en una especie de monoteísmo. Ashur y su hijo Nabu estaban al alcance de todo el mundo en el Imperio asirio y eso estableció a Nabu como una deidad importante fuera de Mesopotamia.

Los súbditos consideraban a los asirios como señores duros, pero a pesar de ello sus dioses eran respetados en todos los territorios y por muchas etnias diferentes. Marduk también fue adoptado por los asirios, pero mantuvo las asociaciones políticas con Babilonia que había ido adquiriendo a lo largo de los años; esta clase de conexión nunca se vinculó a Nabu.

Cuando el Imperio asirio cayó en 612 a.C., las estatuas de los dioses, en especial Ashur y Marduk, se asociaban de manera tan estrecha con el imperio que los medos, los babilonios y los persas, entre otros, las derribaron, pero no fue así con la estatua de Nabu, que se respetó. La estudiosa Gwendolyn Leick escribe que Nabu «perduró cuando otros dioses, que se habían identificado de manera más estrecha con el poder político (como por ejemplo Marduk), habían perdido su popularidad» (123). Las ciudades de Asiria, sus templos y las estatuas de los dioses fueron destruidas tras la caída del imperio, pero la adoración de Nabu continuó por toda Mesopotamia y se extendió a Egipto, Anatolia y Siria.

Para la época del reinado de César Augusto (27 a.C. - 14 d.C.), Nabu era conocido en Grecia y Roma, donde se identificó con Apolo y Mercurio respectivamente y continuó con sus tareas tradicionales de presidir sobre la palabra escrita y alentar el trabajo de poetas y escritores. Se debate si fue la inspiración para las imágenes de dioses literarios posteriores de otras culturas, pero, como era un dios más antiguo, probablemente fue así.

La adoración de una deidad dedicada al conocimiento y la escritura destacaba el valor que tenía la palabra escrita y animó a los escritores a considerar su obra como una vocación sagrada proveniente de su dios patrón. La veneración de Nabu estableció la escritura como algo más que una simple herramienta utilitaria para la comunicación; la consagró como una forma de arte que ayudaba a preservar el presente para las generaciones futuras.

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿Quién era Nabu?

Nabu era el dios babilónico de la escritura, los escribas, la sabiduría y la profecía que también alentaba las cosechas abundantes. Estaba asociado al dios egipcio Thot, al griego Apolo y al romano Mercurio.

¿Por qué es famoso Nabu?

Nabu era uno de los dioses más populares de la antigua Mesopotamia, especialmente en Borsippa y Babilonia, pero asumió una mayor importancia con los asirios. Como mejor se lo conoce es como Nebo en la Biblia (Isaías 46:1-2) y el monte Nebo lleva su nombre.

¿Cuál es el origen de Nabu?

Nabu se desarrolló a partir de la diosa sumeria de la escritura, Nisaba. Durante el reinado de Hammurabi (1792-1750 a.C.), los dioses masculinos desplazaron a las diosas y Nabu asumió por completo el papel de Nisaba.

¿Cuándo se adoró a Nabu?

Nabu tuvo un culto desde alrededor de 2000 a.C. hasta después del reinado de César Augusto (27 a.C. - 14 d.C.).

Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2026, enero 11). Nabu. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12714/nabu/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Nabu." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, enero 11, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12714/nabu/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Nabu." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 11 ene 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12714/nabu/.

Apóyanos Eliminar publicidad