Ptolomeo I Sóter (366-282 a.C.) fue uno de los reyes sucesores del imperio de Alejandro Magno. Sirvió no solo como rey de Egipto sino también como el fundador de la dinastía ptolemaica, una dinastía que incluía a la infame Cleopatra VII.
Vida temprana y campaña persa
Ptolomeo era un noble macedonio, hijo de Lagos. Sin embargo, circulaban rumores, sin embargo, de que en realidad era el hijo ilegítimo del padre de Alejandro, Filipo II, una posibilidad que lo habría convertido en el medio hermano de Alejandro. Aunque era más mayor que Alejandro y muchos de los demás generales que siguieron a Alejandro a Persia, consiguió hacerse su amigo cercano, consejero y más tarde uno de sus siete guardaespaldas personales. Después de la muerte de Felipe II a manos de Pausanias, Alejandro se embarcó en la búsqueda para encontrar, derrotar y conquistar a Darío III y al Imperio persa. Aunque los historiadores están en desacuerdo con respecto al papel de Ptolomeo en la campaña persa, sí están de acuerdo en que participó en una serie de batallas. Este desacuerdo se deriva del hecho de que Ptolomeo también fue una especie de historiador y puede que su biografía de Alejandro exagerara sus propias contribuciones.
El nombre de Ptolomeo aparece por primera vez cuando Alejandró derrotó a Memnón, el general mercenario griego al servicio de Persia, en Halicarnaso. Supuestamente, Alejandro dejó a Ptolomeo con una fuerza de 3.000 hombres para terminar de subyugar la ciudad mientras se trasladaba a Gordio. Ptolomeo aparece luego en las batallas de Issos y Gaugamela. En Issos sirvió en el flanco izquierdo bajo el mando de Parmenio. Luego, cuando encontraron al rey persa Darío III moribundo después de su derrota en Gaugamela e identificaron a Beso como su asesino, enviaron a Ptolomeo a recoger al asesino. Se lo llevó a Alejandro desnudo, encadenado y con un collar de perro.
En Persépolis, Ptolomeo estuvo vinculado a la quema de la ciudad. En una de las celebraciones de Alejandro, la amante de Ptolomeo, Thais, sugirió quemar el palacio. En su Historia del Mundo Diodoro hizo mención de este incidente:
Cuando los compañeros estaban de fiesta y la intoxicación estaba creciendo [...] una violenta locura se apoderó de estos hombres ebrios. Una de las mujeres (Thasis) declaró que sería el mayor logro de Alejandro en Asia unirse a su procesión y prender fuego al palacio real. [...] Otros se unieron al grito y dijeron que solo Alejandro era digno de este hecho [... y] recolectaron rápidamente varias antorchas. [...] El rey los condujo a la fiesta, con Thais la cortesana conduciendo la ceremonia. Ella fue la primera después de que el rey arrojara su antorcha encendida al palacio.
Egipto e India
Aunque su papel no está claro, la mayoría de los relatos históricos coinciden en que Ptolomeo estuvo con Alejandro tanto en Egipto como en la India. Estuvo en Egipto en 332 a.C. en Siwa y Menfis, pero su Historia de Alejandro lo tiene desempeñando un papel vital en una serie de conflictos en la India, mientras que otros lo tienen como un participante menor, si no insignificante. Una historia que puede o no ser verdad es haber salvado la vida de Ptolomeo durante la campaña en la India. Después de que Ptolomeo fue golpeado por una flecha envenenada, fue Alejandro quien le salvó la vida usando varias hierbas nativas para extraer el veneno. Fue durante este tiempo, después de que se descubriera una conspiración fallida para matar a Alejandro, que Ptolomeo fue nombrado uno de los guardaespaldas personales del rey.
Cuando Alejandro murió en 323 a.C,, el destino del imperio quedó en manos de Pérdicas, el líder de la caballería, quien había recibido el anillo de sello de Alejandro en el lecho de muerte del rey, una posible transferencia de poder. Queriendo mantener el imperio intacto, Pérdicas sugirió que todos esperaran nombrar un sucesor hasta después del nacimiento del hijo de Alejandro y Roxana (el futuro Alejandro IV). Ptolomeo estaba completamente en contra de esta idea y lideró una campaña para dividir el imperio entre los principales generales. Obtuvo su deseo y recibió en la división su primera elección: Egipto. Las alianzas que se formaron entre estos nuevos sátrapas fueron tenues y tanto la guerra como la paz reinarían durante treinta años. Estas batallas se conocieron como las guerras de los Sucesores o guerras de los Diádocos.
La única razón común entre estos «reyes» era que a nadie le gustaba Pérdicas, y Pérdicas detestaba a Ptolomeo sobre todo. Era obvio que estos dos hombres nunca estarían de acuerdo, y esto fue aún más evidente cuando Ptolomeo robó los restos de Alejandro: Pérdicas envió el cuerpo de Alejandro a una tumba recién construida en Macedonia, pero Ptolomeo secuestró el cuerpo cuando llegó a Damasco. La historia de Diodoro registró este robo:
Ptolomeo, además, haciendo honor a Alejandro, fue a reunirse con un ejército tan lejos como Siria y, al recibir el cuerpo, lo consideró digno de la mayor consideración. Decidió por el momento no enviarlo a Amón, sino enterrarlo en la ciudad que había sido fundada por el mismo Alejandro ... Allí preparó un recinto digno de la gloria de Alejandro en tamaño y construcción.
A Pérdicas le molestó este robo e inmediatamente tomó medidas, atacando a Egipto. Sin embargo, este ataque sería su caída; condujo a sus tropas en tres misiones separadas a Egipto, y no consiguió cruzar el Nilo en ninguna de ellas. Con este fracaso y una pérdida de 2.000 soldados, sus hombres se sublevaron y lo ejecutaron.
A diferencia de los otros generales, la mayor preocupación y ambición de Ptolomeo no iba mucho más allá de las fronteras de Egipto.
A diferencia de los otros generales, la mayor preocupación y ambición de Ptolomeo no iba mucho más allá de las fronteras de Egipto. A pesar de que se involucró en la lucha interna entre los demás y al final adquirió tierras en el Mediterráneo oriental, su mayor preocupación era Egipto. Cuando Antígono I invadió Babilonia, Seleuco I Nicátor buscó asilo en Egipto con Ptolomeo, pero después de que Ptolomeo derrotase al hijo de Antígono, Demetrio I de Macedonia, en Gaza, Seleuco pudo regresar a Babilonia. Después de una breve paz, Ptolomeo estuvo involucrado en una serie de conflictos tanto con Antígono como con Demetrio, y al final los ayudó a derrotar y matar a Antígono en el Ipsos en 301 a.C. Para entonces, Ptolomeo había asumido el título de rey y también se llamaba Sóter, que significaba «salvador», por su defensa de Rodas contra Demetrio.
Durante el dominio de Ptolomeo en Egipto, puso al país en una posición económica y administrativa sólida. Como él no quería caer bajo la influencia de los sacerdotes y funcionarios de Menfis, la primera decisión de Ptolomeo fue trasladar la capital del país a Alejandría. Prefería la ubicación de Alejandría dado que estaba en el mar Mediterráneo y estratégicamente era mejor, lo que proporcionaba un acceso más fácil tanto al mar como a su tierra natal, Grecia. Debido a este traslado, Alejandría se convirtió más en una ciudad griega que egipcia. El griego se convirtió en el lenguaje tanto del Gobierno como del comercio. Sorprendentemente, la única miembro de la dinastía ptolemaica que alguna vez aprendió egipcio fue Cleopatra VII.
A pesar de que respetaba a los sacerdotes egipcios e incluso reconstruyó los templos destruidos por los persas, creía que necesitaba otra forma de conectarse con el pueblo egipcio. Una de sus primeras acciones fue establecer un culto a Alejandro; por supuesto, al hacer esto, se estableció como un heredero legítimo. Alejandro se convirtió en un «dios del Estado» y su «sacerdote» en la posición clerical más alta de Egipto. Luego, creó una nueva religión con un nuevo dios, Serapis, el dios de la curación. Esta nueva religión era una combinación de influencias griegas y egipcias, aunque los egipcios la consideraban más griega que egipcia. Nunca logró mucho éxito y la financiación del Gobierno finalmente se retiró.
Ptolomeo convirtió a Alejandría en el centro intelectual del Mediterráneo cuando construyó allí una enorme biblioteca y museo. El museo contenía una galería cubierta y asientos para la contemplación tranquila, así como un comedor. La biblioteca contenía miles de pergaminos de papiro y atrajo a hombres de literatura y ciencia de todo el área mediterránea en los años venideros, siendo Euclides y Arquímedes dos de los más notables. Se convirtió en el centro de la cultura helenística. Ptolomeo comenzó la construcción del faro de Alejandría que completaría su hijo Ptolomeo II. Este faro era una enorme estructura de tres pisos con una estatua de Zeus encima. Se divisaba desde millas a la redonda, estaba iluminado día y noche y llegó a convertirse en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Después de que Ptolomeo muriera en el 282 a.C., sus descendientes gobernarían Egipto durante casi trescientos años hasta que fue conquistado por Julio César y los romanos. Después de su muerte, Ptolomeo fue divinizado y se celebró un festival en su honor en los años venideros.
Babeth ha enseñado inglés en el British Council de Milán. Habla con fluidez francés, inglés e italiano y tiene 25 años de experiencia en el campo de la educación. Le encanta viajar y descubrir la historia y el patrimonio de otras culturas.
Donald ha enseñado Historia de la Antigüedad, de la Edad Media y de los Estados Unidos en el Lincoln College (Normal, Illinois) y, desde que estudió a Alejandro Magno, siempre ha sido y será un estudiante de historia. Le encanta transmitir conocimientos a sus alumnos.
Escrito por Donald L. Wasson, publicado el 03 febrero 2012. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.