Dinastía sargónida

Joshua J. Mark
por , traducido por Eliana Rua Boiero
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Sargon II Wall Relief (by Jastrow, Public Domain)
Relieve de Sargón II Jastrow (Public Domain)

La dinastía sargónida fue la última casa gobernante del Imperio neoasirio entre 722 y 612 a.C., que empezó con el reinado de Sargón II y terminó con la caída del Imperio neoasirio. Algunos de los reyes más célebres de la historia de Asiria pertenecen a esta dinastía, que se considera el punto álgido del imperio.

El último gran rey fue Asurbanipal (que reinó entre 668 y 627 a.C.), más conocido por su biblioteca en Nínive; tras su muerte, sus hijos no pudieron mantener el imperio y este se desintegró. En 612 a.C., las coaliciones invasoras de aquellos pueblos que se habían sentido oprimidos por el gobierno asirio devastaron la tierra y quemaron las ciudades; más adelante, estas diversas culturas se dividieron el territorio y lo gobernaron por separado.

Eliminar publicidad
Publicidad

Tiglat-Pileser III y Salmanasar V: los reyes presargónidas

Si bien la dinastía sargónida empieza con Sargón II, este tuvo un reinado inicial exitoso gracias a los recursos que le proporcionó su padre, Tiglat-Pileser III (que reinó entre 745 y 727 a.C.), quien reorganizó el Ejército y reestructuró el Gobierno. El académico Simon Anglim escribe lo siguiente:

Tiglat-Pileser III llevó a cabo extensas reformas en el Ejército, reafirmó el control central sobre el imperio, reconquistó la costa mediterránea e incluso sometió a Babilonia. [En el Ejército] sustituyó la conscripción mediante levas de hombres impuestas a cada provincia, a la par que exigía contingentes a los Estados vasallos. (14)

Derrotó al reino de Urartu, que de nuevo se había levantado contra los soberanos asirios, y subyugó a la región de Siria. Según algunos académicos, el Imperio neoasirio empieza en verdad con Tiglat-Pileser III. La académica Gwendolyn Leick, por ejemplo, escribe lo siguiente:

Eliminar publicidad
Publicidad

En el tiempo que pasó entre 745 y 705 a.C., el Imperio asirio tomó forma. Fue el resultado no solo de la renovada expansión militar, sino también de las nuevas estructuras administrativas que aseguraron un control político y fiscal mucho más férreo. (127)

Bajo Tiglat-Pileser III, el Ejército asirio se convirtió en la fuerza militar más efectiva de la historia hasta ese momento y proporcionó un modelo para los Ejércitos futuros en cuanto a organización, táctica, entrenamiento y eficiencia. Fue el primer Ejército profesional del mundo capaz de luchar todo el año en lugar de solo en el verano (entre la plantación y la cosecha, cuando se solía reclutar a los ejércitos en la Antigüedad); esto, sumado a que contaban con armas de hierro, le dio a Asiria una ventaja tremenda sobre sus oponentes.

Asurbanipal envió emisarios a las tierras bajo su control, donde retiraron o copiaron los libros de esas ciudades para llevarlos de vuelta a la biblioteca real de Nínive.

Salmanasar V (que reinó entre 727 y 722 a.C.) sucedió a Tiglat-Pileser III y continuó con sus políticas, pero no fue tan efectivo en las campañas militares. También parece haber sido un mal administrador y juez de su pueblo, ya que sobrecargó de impuestos a la población y la obligó a realizar trabajos forzados, incluso a los ciudadanos prestigiosos de la ciudad de Assur, la excapital del imperio.

Eliminar publicidad
Publicidad

Su asedio de Samaria y la guerra con Israel se extendieron, y su experiencia militar era insignificante en comparación con la de su padre, cuyas campañas exitosas eran legendarias. Salmanasar V gobernó durante cinco años y luego desaparece del registro histórico y es reemplazado por Sargón II. Dado que no hay constancia de la muerte de Salmanasar V pero sí evidencia de rebeliones y disturbios con el ascenso al trono de Sargón II, parece probable que el rey fuera asesinado en un golpe al palacio organizado por su hermano menor, a quien se lo consideró un usurpador del trono.

Sargón II (que reinó entre 722 y 705 a.C.)

Las inscripciones de Sargón II se refieren a Salmanasar V como su hermano de sangre (no como un título honorífico), pero afirman que era malvado y no seguía los ritos de los dioses, de modo que estos lo derribaron y elevaron a Sargón II. Los historiadores creen que Sargón II había heredado la habilidad para la política y la destreza militar de su padre y se cansó de observar la ineptitud de su hermano mayor como rey. Salmanasar V solo habría sido elegido como heredero porque era el mayor, no porque fuera el más capaz, y así Sargón II decidió hacerse cargo de restaurar el orden.

Es a partir de sus propias inscripciones que se sabe que era el hijo de Tiglat-Pileser III. No hay ninguna mención en los registros de la corte o la correspondencia del hijo menor de Tiglat-Pileser, y Sargón II es un desconocido antes de tomar el trono con el nombre «Sargón» para vincularse con el legendario rey acadio Sargón el Grande (que reinó entre 2334 y 2279 a.C.). El nombre Sargón significa «rey verdadero» o «rey legítimo» y, como Sargón el Grande fue un usurpador que eligió ese nombre para legitimar su gobierno, se cree que es posible que Sargón II también haya sido un usurpador.

Eliminar publicidad
Publicidad

Aunque se ha aceptado que era el hijo del gran Tiglat-Pileser III, puede que esto no sea cierto. La corte asiria y los territorios del imperio se rebelaron cuando tomó el trono y, para algunos académicos, esto sugiere que tal vez no tuviera sangre noble.

Neo-Assyrian Empire
El Imperio neoasirio Ningyou (Public Domain)

Quien quiera que fuera y cualquiera que fuera su origen, Sargón II fue un líder militar y administrador brillante que expandió el imperio más que cualquier otro rey antes que él. Su reinado se considera el auge absoluto del Imperio asirio, y sus campañas eran modelos de eficiencia, tácticas militares brillantes, valentía y crueldad. Aunque los nobles cuestionaron el gobierno de Sargón II porque decían que se había hecho con el trono ilegalmente, este mantuvo la cohesión del imperio, expandió las fronteras, mejoró la legislación y la administración y mantuvo la tesorería llena a lo largo de todas sus conquistas.

Su campaña contra Urartu en 714 a.C. culminó con el saqueo del rico templo de Jaldi en la ciudad de Mushashir, que aumentó enormemente la riqueza de Asiria. Como Sargón II deseaba una nueva capital desde la cual gobernar su imperio, ordenó la construcción de una nueva ciudad, Dur Sharrukin («fortaleza de Sargón»), cuya creación supervisó él mismo. El académico Stephen Bertman comenta lo siguiente sobre la ciudad:

Eliminar publicidad
Publicidad

La ciudad capital de Sargón tenía más de una milla cuadrada y su diseño se volvió su preocupación. Por ejemplo, las dimensiones de la ciudad estaban basadas en el valor numerológico del nombre de Sargón. Las tablillas que describían la historia de la construcción del palacio se depositaron en su piedra angular, y el mismo texto se repitió en tablillas individuales de cobre, plomo, plata, oro, caliza, magnesita y lapislázuli; por otro lado, las pinturas ilustraban cómo se importó cedro del Líbano para brindar la madera que necesitaban. Sus entradas estaban protegidas por enormes toros de piedra con alas y cabezas humanas, y las paredes del palacio estaban decoradas con tantas esculturas que los paneles, si se ponían uno al lado del otro, tenían una milla de longitud. (19)

La ciudad tardó diez años en construirse, desde 717 a 707 a.C., y Sargón II se mudó a su grandioso y nuevo palacio en 706 a.C. Desafortunadamente para él, no la disfrutó durante mucho tiempo, ya que murió en combate cuando luchaba contra el pueblo de Tabal de Anatolia al año siguiente, en 705 a.C.

Sennacherib and the Fall of Lachish
Senaquerib y la caída de Lachish Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Senaquerib (que reinó entre 705 y 681 a.C.)

Lo sucedió su hijo Senaquerib, quien llevó a cabo campañas militares extensas y crueles que resultaron en la conquista de Israel, Judea y las provincias griegas de Anatolia. El asedio de Jerusalén se detalla en el «Prisma de Taylor» (descubierto en 1830 por el coronel británico Taylor), un bloque cuneiforme que describe los éxitos militares de Senaquerib, en el cual el rey afirma haber capturado 46 ciudades y atrapado y aplastado dentro de la ciudad a los pobladores de Jerusalén.

Sin embargo, su narración se cuestiona debido a la versión de los sucesos descrita en el libro bíblico de II Reyes, capítulos 18 y 19, II Crónicas 32:31 e Isaías 37, donde se narra la salvación de Jerusalén por medio de la intervención divina y la expulsión del campo de batalla del ejército de Senaquerib. Sin embargo, el relato bíblico sí incluye la conquista asiria de la región.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Las victorias militares de Senaquerib aumentaron la riqueza del imperio más allá de lo que había logrado Sargón II, aunque su reinado se vio dañado por las persistentes campañas militares contra Babilonia y los elamitas. Tras la muerte de su padre, trasladó la capital de la ciudad de Dur Sharrukin de Sargón a Nínive y construyó lo que se conocía como «el palacio sin rival». Embelleció y mejoró la estructura original de la ciudad y sembró jardines y vergeles. El académico Christopher Scarre escribe lo siguiente:

El palacio de Senaquerib tenía todas las comodidades de una residencia asiria importante: figuras guardianas colosales e impresionantes relieves en piedra (más de 2.000 losas esculpidas en 71 habitaciones). Los jardines también eran excepcionales. Las investigaciones recientes de la asirióloga británica Stephanie Dalley han sugerido que estos eran los famosos Jardines Colgantes, una de las siete maravillas de la Antigüedad. De acuerdo con autores posteriores, los Jardines Colgantes estaban en Babilonia, pero a pesar de haberse realizado una búsqueda extensa, no se ha encontrado ni rastro de ellos. La orgullosa descripción que hace Senaquerib de los jardines palaciegos que creó en Nínive coincide con la de los Jardines Colgantes en varios puntos importantes. (231)

Sin embargo, Babilonia había sido un problema persistente a lo largo del reinado de Senaquerib, y al final se acabó cansando de tener que lidiar con ella. Senaquerib, insatisfecho con sus enormes riquezas y los lujos de su ciudad, condujo a su ejército contra Babilonia, la saqueó y desvalijó sus templos, sin reparar en las lecciones del pasado. Al igual que ocurriera antes con Tukulti-Ninurta I (que reinó de 1244 a 1208 a.C.), el pueblo vio el robo y la destrucción de los templos de Babilonia como la cúspide del sacrilegio, igual que sus hijos, quienes lo asesinaron en el palacio de Nínive para aplacar la ira de los dioses.

Senaquerib había elegido a su hijo menor, Asarhaddón, como su sucesor en 683 a.C., cosa que no les sentó bien a sus hermanos mayores. Aunque su motivo para asesinar a su padre bien pudo haber sido su deseo de poder (y acabar con la esperanza de obtener la corona de su hermano menor), habrían necesitado cierta justificación para actuar, y el saqueo de Babilonia que llevó a cabo su padre fue justamente eso.

Eliminar publicidad
Publicidad

Human-headed Winged-bull
Toro alado con cabeza humana Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Asarhaddón (que reinó entre 681 y 669 a.C.)

El hijo de Senaquerib, Asarhaddón, subió al trono, derrotó a las facciones de sus hermanos en una guerra civil que duró seis semanas y después ejecutó a las familias y socios de sus hermanos, así como a cualquiera asociado a su causa. Con el gobierno asegurado, uno de sus primeros proyectos fue reconstruir Babilonia, para lo cual emitió una proclama oficial que afirmaba que la ciudad había sido destruida por la voluntad de los dioses debido a la maldad imperante en ella y a la falta de respeto por lo divino. En ninguna parte de su proclama se menciona a Senaquerib o su papel en la destrucción de la ciudad, pero establece con claridad que los dioses habían escogido a Asarhaddón como instrumento divino para su restauración:

En una ocasión, durante el reinado de un soberano anterior, se dieron malos augurios. La ciudad insultó a sus dioses y por órdenes suyas la destruyeron. Me eligieron a mí, Asarhaddón, para devolver todo al lugar a donde pertenecía, para calmar su cólera y para apaciguar su ira.

El imperio prosperó bajo su reinado. Logró conquistar Egipto, cosa que Senaquerib intentó y no logró (según Heródoto II.141, porque los ratones de campo royeron las cuerdas de los arcos de los arqueros, los carcajes, y las tiras de los escudos la noche antes de la batalla). Asarhaddón empujó las fronteras del imperio hasta los montes Zagros en el norte (en el actual Irán) y hasta Nubia en el sur (el actual Sudán), con un alcance que iba desde el Levante (el actual Líbano o Israel) hasta Anatolia (Turquía). Sus campañas militares triunfantes y el meticuloso trabajo del gobierno aportaron la estabilidad para el desarrollo de la medicina, la alfabetización, las matemáticas, la astronomía, la arquitectura y las artes. El historiador Will Durant escribe lo siguiente:

En el campo de las artes, Asiria igualó a su preceptora Babilonia, y en los bajorrelieves la superó. Estimulados por el influjo de riquezas hacia Assur, Kalakh y Nínive, los artistas y artesanos comenzaron a producir joyas de todo tipo, a fundir y forjar metales con diseños tan intricados como los encontrados en las grandes puertas de Balawat, y a elaborar muebles de valiosas maderas, reforzados con metal, tallados con exquisitez e incrustados con oro, plata, bronce o piedras preciosas, para los nobles y sus señoras, para los reyes y sus palacios y para los sacerdotes y los templos. (278)

Para asegurar la paz, Asarhaddón estableció acuerdos de vasallaje con los persas y los medos, que requerían su sumisión antes del avance de su sucesor. Además, la madre de Asarhaddón, Zakutu (que vivió en torno a 701-668 a.C.), publicó el Tratado de lealtad de Naqi'a-Zakutu que obligaba a la corte asiria y los territorios sometidos a aceptar a Asurbanipal como rey y a apoyar su reinado. Esto garantizó una transición de poder fácil cuando Asarhaddón murió en 669 a.C. en una campaña en Egipto, y el gobierno pasó al último gran rey asirio, Asurbanipal.

Asurbanipal (que reinó entre 668 y 627 a.C.).

Asurbanipal fue el más ilustrado de los soberanos asirios; es probable que en la actualidad se le conozca más por la vasta biblioteca que recopiló en su palacio de Nínive. Aunque era un gran mecenas de las artes y la cultura, Asurbanipal podía ser tan cruel como sus predecesores a la hora de asegurar el imperio y de intimidar a sus enemigos. El académico Paul Kriwaczek comenta lo siguiente:

Eliminar publicidad
Publicidad

¿Qué otro imperialista como Asurbanipal habría ordenado para su palacio una escultura decorada con su figura y la de su esposa mientras disfrutaban de un banquete en su jardín, rodeados por ambos lados de árboles, de donde colgaban la cabeza cercenada y las manos segadas del rey de Elam, como terroríficos adornos navideños o frutas exóticas? (208)

Asurbanipal derrotó definitivamente a los elamitas, completó la conquista de Egipto de su padre (aunque más tarde Egipto se liberaría con éxito del gobierno asirio) y expandió el imperio aún más al este y al norte. Hacía mucho tiempo que Elam representaba un problema para el Imperio asirio, y Asurbanipal ya los había vencido en la batalla una vez. En 648/647 a.C., el rey de Elam murió, y el país quedó dividido por una guerra civil debido a que distintas facciones luchaban por el trono. Asurbanipal vio la oportunidad de derrotar de una vez por todas a su antiguo enemigo y volvió a llevar a su ejército a Elam. La académica Susan Wise Bauer escribe al respecto:

Las ciudades elamitas ardieron. Los templos y palacios de Susa fueron saqueados. Sin más razón que la venganza, Asurbanipal ordenó abrir las tumbas reales y llevarse cautivos los huesos de los reyes. (414)

Cuando saqueó y destruyó la ciudad de Susa en 647 a.C., dejó una tablilla que documentaba su triunfo sobre los elamitas:

Conquisté Susa, la gran ciudad sagrada, hogar de sus dioses, sede de sus misterios. Entré en sus palacios y abrí sus tesorerías, que estaban repletas de plata y oro, bienes y riquezas. (...) Destruí el zigurat de Susa. Destrocé sus brillantes cuernos de cobre. Reduje a escombros los templos de Elam; esparcí a sus dioses y diosas en el viento. Devasté las tumbas de sus reyes antiguos y recientes, los expuse al sol y me llevé sus huesos a la tierra de Ashur. Devasté las provincias de Elam y sembré sus tierras con sal.

Cualquiera que tuviera la más mínima pretensión al trono fue capturado y llevado de vuelta a Nínive como esclavo. Siguiendo la política asiria, Asurbanipal procedió a reubicar a grandes cantidades de la población por toda la región y dejó las ciudades vacías y los campos estériles. Bauer escribe lo siguiente:

Asurbanipal no reconstruyó nada tras devastar el país. No puso ningún gobernador, no volvió a poblar ninguna de las ciudades devastadas ni intentó convertir esta nueva provincia de Asiria en nada más allá de un erial. Elam quedó expuesta y sin defensas. (414)

Más tarde, esto resultó ser un error porque los persas fueron haciéndose poco a poco con el territorio que antes había sido Elam y procedieron a reconstruir y fortificar las ciudades. Con el tiempo, ayudarían a derrocar el Imperio asirio.

Lion-Hunting Scene, King Ashurbanipal
Escena de cacería de leones, rey Asurbanipal Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Justo antes de la campaña de Asurbanipal contra Elam, su hermano Shamash-shum-ukin, que gobernaba Babilonia, se rebeló. Se había aliado en secreto con los elamitas y los había alentado a invadir Asiria antes, durante el reinado de Asurbanipal. Asurbanipal marchó a Babilonia y asedió la ciudad durante los próximos cuatro años.

Las inscripciones de la época relatan lo que sufrieron los defensores de Babilonia tras los muros. «Se comían la carne de sus hijos e hijas por el hambre». Cuando la ciudad cayó, los que habían logrado sobrevivir todo ese tiempo fueron asesinados por los soldados asirios, y Asurbanipal escribe que «destruí a los que quedaban vivos... y les di sus cuerpos descuartizados de comer a los perros, los cerdos, los lobos, las águilas, las aves del cielo y los peces de las profundidades». Shamash-shum-ukin se inmoló en su propio palacio para evitar la captura. Después, Asurbanipal instaló en el trono de Babilonia a un funcionario asirio llamado Kandalu.

Eliminar publicidad
Publicidad

Luego del asedio de Babilonia y la destrucción de Elam, Asurbanipal le dedicó su atención a uno de sus grandes intereses: los libros. En reconocimiento a la importancia de preservar el pasado, envió emisarios a todos los puntos de las tierras bajo su control y los hizo retirar o copiar los libros de esas ciudades o pueblos para llevarlos de vuelta a la biblioteca real de Nínive.

Aunque no fue el primer rey en coleccionar libros, fue el primero en dar prioridad a esta colección. Asurbanipal afirmaba que podía leer la escritura cuneiforme tanto en acadio como en sumerio, y su colección de escritos es inmensa. Según el historiador Paul Kriwaczek: «Asurbanipal tenía más que la simple capacidad de leer, y afirmaba ser un maestro de las artes del escriba» (250). En sus propias palabras, Asurbanipal afirmó:

Yo, Asurbanipal, dentro del palacio, entendí la sabiduría de Nabu [el dios del aprendizaje]. Todo el arte de la escritura de todo tipo. Me convertí en maestro de todas ellas. Leí las astutas tablillas de Sumeria y el oscuro idioma acadio que es difícil de usar correctamente; me entretuve leyendo las piedras inscritas antes de la inundación. Escribí en tablillas, las comprobé y revisé, y las deposité en mi palacio para investigar y leer los siguientes textos: lo mejor de las artes de los escribas, obras que ninguno de los reyes anteriores habían leído, remedios de la cabeza a los pies, selecciones no canónicas, enseñanzas sabias y todo lo que incumbe al aprendizaje médico de [los dioses] Ninurta y Gala.

Kriwaczek observa además que no es una jactancia banal del rey, ya que hay pruebas reales de que Asurbanipal podía componer en cuneiforme y cita tablillas que están firmadas por el autor como «Asurbanipal, rey de Asiria». Para el momento de su muerte, su biblioteca albergaría más de 30.000 tablillas de arcilla en las que se habían escrito algunas de las mejores obras maestras de la literatura mesopotámica, incluidos La epopeya de Gilgamesh y el Enuma Elish, el relato babilónico de la creación.

King Ashurbanipal
Rey Asurbanipal Artaxiad (GNU FDL)

Declive y caída

Asurbanipal gobernó el imperio durante 42 años y, en este período, libró exitosas guerras y dirigió con eficacia. No obstante, el reino había crecido demasiado y las regiones estaban sobrecargadas de impuestos. Más aún, la vastedad de los territorios asirios hacía que resultara difícil defender sus fronteras. A pesar del tamaño del Ejército, no había suficientes hombres para guarnecer todos los puestos de avanzada y fortalezas importantes.

Al morir Asurbanipal en el año 627 a.C., el imperio comenzó a desmoronarse. Sus hijos y sucesores, Ashur-etli-Ilani, Sin-Shar-Ishkun y Ashur-uballit II, todos gobernantes incompetentes, lucharon entre sí por el trono. Mientras se peleaban por el control del imperio, ese mismo imperio se desmoronaba. Los territorios bajo el Gobierno asirio vieron su oportunidad de ser independientes y la tomaron; las regiones empezaron a separarse con éxito. Los súbditos del imperio asirio consideraban que el control que ejercía era en extremo duro, a pesar de todos los avances y lujos que podía proveerles, por lo que los antiguos estados vasallos se rebelaron.

En 612 a.C., Nínive fue saqueada y quemada por una coalición de babilonios, persas, medos y escitas, entre otros (como ocurrió con Assur, Kalhu y las demás ciudades de los asirios). La destrucción del palacio hizo que sus paredes incendiadas cayeran sobre la biblioteca de Asurbanipal, lo cual sin ser intencional la preservó al endurecer por cocción los libros de tablillas de arcilla y dejarlos enterrados. Kriwaczek escribe lo siguiente:

De esta manera los enemigos de Asiria no pudieron alcanzar su objetivo final cuando arrasaron Assur y Nínive en 612 a.C., apenas 15 años después de la muerte de Asurbanipal: borrar el lugar que Asiria había ocupado en la historia. (255)

Aun así, la destrucción de las grandes ciudades asirias fue tan absoluta que dos generaciones después de la caída del imperio, nadie recordaba dónde estaban.

Las arenas cubrieron las ruinas de Nínive, que permaneció enterrada durante los siguientes 2.000 años. La dinastía sargónida había llevado al Imperio asirio a su pico más alto de éxito como entidad política y militar, pero, como pasó más adelante con Roma, simplemente se había vuelto demasiado grande para mantenerlo.

Eliminar publicidad
Publicidad

Los historiadores han especulado que este tal vez fuera el motivo por el que Asurbanipal nunca quiso reconquistar Egipto después de que este se levantara contra el gobierno asirio; tal vez entendió que el imperio ya era demasiado grande para gobernarlo de forma eficaz. Fue el último rey en mantener el imperio unido, pero, incluso si sus hijos hubieran sido mejores hombres y soberanos, el imperio no podría haber sobrevivido mucho más tiempo; simplemente había crecido demasiado y se desmoronó bajo el peso de esa vasta expansión.

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿Qué fue la dinastía sargónida?

La dinastía sargónida (722 a 612 a.C.) fue la última casa gobernante del Imperio neoasirio. Fue fundada por Sargón II (que reinó entre 722 y 705 a.C.).

¿Quiénes fueron los reyes de la dinastía sargónida?

Los reyes de la dinastía sargónida, de 722 a 627 a.C., fueron Sargón II, Senaquerib, Asarhaddón y Asurbanipal. Entre 627 y 612 a.C., los hijos incompetentes de Asurbanipal lucharon por el control del imperio mientras este se desmoronaba.

¿Por qué es famosa la dinastía sargónida?

La dinastía sargónida es famosa por ser el punto álgido del Imperio neoasirio gracias a sus victorias y expansión militares que permitieron un mayor desarrollo cultural. También fue la última casa gobernante del Imperio asirio.

¿Qué causó la caída de la dinastía sargónida?

La dinastía sargónida cayó porque el imperio se había vuelto demasiado grande para mantenerlo, pero también debido al gobierno incompetente de los hijos de Asurbanipal. El imperio cayó ante una coalición de persas, medos y babilonios, entre otros, que rechazaban el Gobierno asirio.

Sobre el traductor

Eliana Rua Boiero
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2025, diciembre 28). Dinastía sargónida. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12970/dinastia-sargonida/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Dinastía sargónida." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, diciembre 28, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12970/dinastia-sargonida/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Dinastía sargónida." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 28 dic 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12970/dinastia-sargonida/.

Apóyanos Eliminar publicidad