Córcira (la moderna Corfú, también llamada Kerkyra), situada en el mar Jónico, es una de las islas griegas más norteñas y era una polis o ciudad-Estado importante en los periodos arcaico y clásico. Con una flota naval importante y el control del acceso al Adriático, hubo luchas frecuentes por la isla entre las ciudades-Estado más grandes como Corinto y Atenas en el periodo clásico y fue una base naval romana en el siglo I a.C.
Periodos arcaico y clásico
La isla acogió a sus primeros habitantes en el Neolítico y los restos arqueológicos de la Edad del Bronce Antigua muestran similitudes con los descubrimientos en Campania y Apulia (en el centro y el sur de Italia). Contaba con una posición estratégica para controlar las rutas marítimas primitivas entre Grecia, Italia y el resto del Adriático, de manera que se convirtió en un puerto importante. En el siglo VIII a.C. al echar a los eretrios los corintios establecieron una colonia en una península rocosa en el lado oriental de la isla; la fecha tradicional de esta fundación histórica es 734 a.C. La ciudad adquirió el nombre de Córcira y gracias a sus tres puertos prosperó como centro de comercio. El nombre podría ser una corrupción de «gorgona», en honor a la criatura mítica conocida como Medusa y asesinada por el héroe corintio Belerofonte.
Las relaciones entre la población nativa y los colonos corintios eran en un principio cooperativas y se fundaron las colonias de Epidamno y Apolonia entre ambos grupos, pero a largo plazo a Corinto le costaría contener la isla. Según Tucídides, alrededor de 660 a.C. ambas lucharon en una batalla marítima, y Córcira salió victoriosa. El tirano corintio Periandro volvió a recuperar el control de la isla, pero a su muerte la isla volvió a luchar por su independencia. Después Córcira puso en práctica una política aislacionista; rara vez interfería con los asuntos del resto del Mediterráneo y, significativamente, se abstuvo de participar en las guerras médicas de principios del siglo V a.C. en las que participó la mayor parte de Grecia. La isla podía mantener su postura independiente gracias a su alto grado de autosuficiencia. El clima favorable, que contaba con uno de los índices de precipitaciones más altos de Grecia, permitía que la agricultura prosperara y posibilitaba incluso la exportación de excedentes, especialmente de vino.
Sin embargo, una guerra civil en Epidamno volvió a traer un conflicto con Corinto y la isla se alió con Atenas, que quería proteger sus rutas comerciales. En 433 a.C. los atenienses enviaron una flota pequeña para ayudar contra la interferencia naval corintia, una flota que reforzarían en 427 y en 425 a.C. La guerra civil (una stásis) de 427 a.C. fue especialmente encarnizada y las dos facciones principales (demócratas y oligárquicos) cometieron atrocidades, tras lo cual los ciudadanos de Córcira se ganaron la reputación de independientes y belicosos. En 410 a.C. la facción democrática buscó el apoyo de Atenas, mientras que la oligarquía miró en dirección a Esparta, y así fue como la isla se vio envuelta con los dos protagonistas de las dañinas guerras del Peloponeso.
Periodos helenístico y romano
En el siglo IV a.C. Córcira se involucró más en la política regional; contribuyó dos barcos de su flota a la expedición de Timoleón contra Siracusa en 344 a.C. y ayudó a los atenienses en sus intentos de impedir que Macedonia operara en el Adriático. Los sucesores de Alejandro lucharon por el control de la isla tras la ruptura del Imperio macedonio y más tarde sería ocupada por Agatocles, tirano de Siracusa. Los ilirios capturaron la isla en 229 a.C., pero, tras la intervención de Roma, la isla se convirtió en una base naval importante durante los siguientes 50 años, gobernada por un prefecto designado por Roma. En 148 a.C. la isla pasó a formar parte de la jurisdicción de la provincia de Macedonia.
En el siglo I a.C. respaldaría a dos perdedores, uno tras otro: Pompeyo contra Julio César y Marco Antonio contra Octaviano; este último estableció una base naval en Córcira en 31 a.C. Sin embargo, la isla recuperó cierto grado de independencia con el emperador Claudio en el siglo I d.C.
Arqueología
Hay varios yacimientos arqueológicos en la isla que datan de los siglo VII y VI arqueológico en la península de Paleópolis. Hay varios templos importantes, indicativos de la relevancia de la isla como santuario religioso. Uno de ellos está dedicado a Apolo, otro a Poseidón y otros dos más a Artemisa, de los cuales no quedan más que los cimientos y otros fragmentos.
El famoso templo dórico de Artemisa, que data de alrededor de 585 a.C., en origen tenía 8 × 17 columnas exteriores y una cella de 3 naves, pronaos y opistódomos con tejas de arcilla, sustituidas por mármol en 535-525 a.C. Es el templo más antiguo de Grecia en incorporar esculturas importantes en piedra. Todavía se conservan grandes secciones del frontón occidental, que representan a la gorgona mitológica Medusa flanqueada por panteras, lo que ilustra su papel como Potnia Theron, señora de los animales, un epíteto normalmente atribuido a Artemisa. También están representados los hijos de Medusa: Crisaor (Espada dorada) y el caballo alado Pegaso, que a menudo aparecía también en las monedas de la antigua Córcira. Entre los demás restos arqueológicos encontrados en Corfú hay partes de las antiguas murallas de la ciudad y del periodo romano quedan astilleros, instalaciones portuarias, talleres y un ágora pavimentada.
