Juan II Comneno

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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John II Komnenos (by Myrabella, Public Domain)
Juan II Comneno Myrabella (Public Domain)

Juan II Comneno «el Hermoso» gobernó el Imperio bizantino entre 1118 y 1143 y, gracias a que estuvo casi constantemente de campaña por todo su reinado, continuó los éxitos militares de su padre Alejo I con victorias importantes en los Balcanes, Armenia y Asia Menor. Así, el Imperio bizantino recuperó algo de su brillo anterior y el respeto de sus rivales por todo el Mediterráneo.

Sucesión

Juan nació en 1087; era hijo del emperador Alejo I Comneno (que reinó de 1081 a 1118 d.C.) y de Irene Ducas. Cuando Alejo murió de una enfermedad el 15 de agosto de 1118, Juan, su heredero elegido, se convirtió en emperador como Juan II Comneno. Todo pareciera haber sido muy directo, pero la situación podría haber sido muy distinta, ya que, en realidad, la heredera oficial de Alejo fue por un tiempo Ana Comneno, su hija mayor, tras su matrimonio con Constantino Ducas, el hijo de Miguel VII (que reinó de 1071 a 1078). Cuando nació Juan, naturalmente se convirtió en el heredero elegido. Sin embargo, cuando Constantino Ducas murió prematuramente, Ana se casó con el talentoso general Nicéforo Brienio el Joven y conspiró con su abuela, Ana Dalasena, para convertir a su nuevo esposo en el próximo emperador. Este plan fracasó, mayormente porque Nicéforo permaneció leal al heredero oficial Juan.

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Aseguramiento del trono

El historiador J. J. Norwich explica el apodo de «el Hermoso» de Juan y su carácter en general de la siguiente manera:

Incluso sus admiradores admitían que físicamente lo habían desfavorecido, ya que tenía un cabello y una tez tan oscuros que era conocido como «el Moro». Sin embargo, tenía otro apodo: Kaloioannes o «el Bueno». Este no pretendía ser irónico; se refería no solo a su cuerpo, sino a su alma. Odiaba la frivolidad y desaprobaba los lujos. Hoy en día, a la mayoría de nosotros nos parecería un compañero insufrible, pero, en el Bizancio del siglo XII, lo amaban. En primer lugar, no era ningún hipócrita. Era genuino, y su integridad era total. Segundo, tenía una naturaleza gentil y piadosa que, en su época, era poco frecuente. También era generoso: jamás hubo un emperador más caritativo que él. (266-7)

Uno de los primeros actos de Juan fue, de manera entendible, desterrar a su hermana taimada Ana a un monasterio, pero al menos esto le permitió escribir su famosa historia de Bizancio, Alexiada, en paz. De hecho, Juan fue indulgente con los otros conspiradores, e incluso mantuvo a su cabecilla Brienio al servicio del palacio cuando la mayoría de los otros emperadores lo habrían cegado o ejecutado. Para asegurar que ningún rival futuro conspirara para derrocarlo de su posición legítima, Juan creó un séquito de asesores y generales formado mayormente por gente elegida de afuera de la corte. El ejemplo máximo de esta política fue la selección del amigo de la infancia del emperador, un antiguo esclavo turco llamado Juan Axoukh, para el puesto de megas domestikos o comandante supremo del ejército. Una de las muchas tareas de Axoukh era eliminar a cualquiera que pudiera oponerse al emperador en la corte, sobre todo porque se ausentaba mucho en sus campañas al extranjero.

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Juan se casó con Irene, hija del rey Ladislao de Hungría (que reinó de 1077 a 1095), y la pareja está representada de forma realista en un panel de mosaicos en la galería sur de Santa Sofía, en Estambul. El mosaico data de 1122 y muestra a la pareja real ofreciéndole regalos a la Virgen y al joven Cristo.

The Byzantine Empire c. 1090 CE
El Imperio bizantino hacia 1090 Spiridon MANOLIU (Public Domain)

El estado del imperio

Juan heredó un imperio en un estado razonable gracias a la estabilidad del largo reinado de su padre (según los estándares bizantinos) y a las indudables habilidades de Alejo como general. Había resistido los ataques de los normandos, y el tratado de Devol de 1108 prometía el cese de hostilidades entre ambos pueblos. También contaba con la ventaja adicional de que Alejo había conseguido una alianza valiosa con los venecianos, aunque el precio fue una reducción de impuestos para los comerciantes italianos. Gracias a la batalla del monte Levounion de 1091, finalmente habían logrado expulsar a los problemáticos pechenegos de las estepas de Eurasia. Por último, a partir de 1097, los primeros cruzados habían empezado a llegar a Constantinopla, y Alejo les había dado un buen uso al expandir la presencia militar bizantina en Asia Menor y crear una barrera útil de fortalezas contra los árabes cada vez más ambiciosos. Es posible que los cruzados se hayan desviado un poco y hayan capturado joyas como Antioquía para sí mismos, pero al menos no habían notado a Constantinopla.

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Campañas militares

Las aventuras militares de Juan continuaron donde su padre las había dejado y, en 1122, derrotó una vez más a los pechenegos (o patzinakos) renacientes en los Balcanes. Juan había engañado a los líderes ofreciéndoles regalos mientras su ejército atacaba al de ellos. El emperador, que no era ningún pusilánime, ganó la batalla gracias a la Guardia varega de élite, un cuerpo mercenario de vikingos temibles. Por otro lado, los húngaros, ahora gobernados por Esteban II, se vieron obligados a retirarse a su propio territorio y se restauró el statu quo; en 1129, Serbia tuvo que aceptar el gobierno bizantino.

Los éxitos no paraban de llegar y, en 1137, conquistó a los rubénidas de Armenia y ocupó su capital en Anazarba.

En 1126, el emperador renovó los privilegios comerciales de los venecianos, lo que aseguró su apoyo naval continuo en las campañas bizantinas, pero esto fue recién después de habérselos quitado y de que los venecianos hubieran respondido ante eso atacando la costa de Asia Menor y varias islas en el Egeo. En 1130, Juan hizo campaña en Asia Menor contra los danisméndidas, los emires de Capadocia. Tras cinco expediciones allí, regresó a Constantinopla y celebró un triunfo en 1133.

Los éxitos no paraban de llegar y, en 1137, conquistó a los rubénidas de Armenia y ocupó su capital en Anazarba. Luego, en 1138, atacó Antioquía, la ciudad codiciada que había estado en manos de los cruzados durante los últimos 40 años. El ocupante en aquella época, Raimundo de Poitiers, se vio obligado a jurarle lealtad y a cederle la ciudad al gobierno bizantino, aunque en realidad no cumplió su promesa, ya que la gente de la ciudad se sublevó ante la idea de regresar bajo la autoridad bizantina, lo que no le dejó muchas opciones a Raimundo.

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En el oeste, mientras los normandos volvían a expandirse en Italia y Sicilia bajo el líder Roger II (que reinó de 1130 a 1154), Juan formó alianzas útiles en 1137 con el emperador germano Lotario (que reinó de 1125 a 1137) y luego con su sucesor Conrado III (que reinó de 1138 a 1152). La alianza se reforzó en 1140 mediante la promesa de matrimonio entre el hijo menor de Juan, Manuel, y la cuñada de Conrado, Sulzbach. Manuel tuvo que esperar cinco años y hasta ser emperador antes de que la boda finalmente tuviera lugar. Ahora que la amenaza de Roger II había disminuido, Juan podía mirar una vez más hacia el este.

En 1138, Juan emprendió una campaña contra los árabes en Siria, respaldada por un regimiento de caballeros templarios y un grupo liderado por Joscelino II de Courtenay, el conde de Edesa. El primer objetivo que seleccionó para su asedio fue la ciudad fortificada de Shaizar. Sin embargo, antes de que Juan pudiera hacer mucho daño con sus máquinas de asedio, el emir de Shaizar se sometió sabiamente y le ofreció un gran tributo. Una vez más, el emperador regresó a casa triunfante.

John II Komnenos Hunting
Juan II Comneno de caza Unknown Artist (Public Domain)

En septiembre de 1142, Juan regresó a la vieja Antioquía y volvió a marchar a Asia Menor. Raimundo, que aún disfrutaba de su título de «príncipe de Antioquía», logró demorar las cosas un tiempo, y el ejército bizantino tuvo que retirarse durante el invierno. Luego, la ciudad obtuvo un alivio temporal inesperado cuando el emperador murió repentinamente a la primavera siguiente.

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Muerte y sucesores

El reinado de Juan terminó con un extraño accidente: mientras estaba de caza, se cayó sobre una flecha envenenada o tal vez contrajo septicemia por la herida y murió el 8 de abril de 1143. Juan fue sucedido por su hijo menor Manuel, ahora Manuel I Comneno, quien disfrutaría de un reinado aún más largo, que duró hasta 1180. Manuel había sido el heredero elegido tras la inusual decisión de Juan de saltear a su hijo mayor Isaac y tras la muerte desafortunada de otros dos hermanos de fiebre. Manuel resultó ser incluso más ambicioso que sus predecesores, pero, en última instancia, fracasó tras intentar invadir Italia y luego fue derrotado por los selyúcidas. La pérdida del apoyo veneciano tras el retiro de sus privilegios comerciales y la amenaza continua de los cruzados llevaron a una época problemática para el Imperio bizantino hasta el siglo XIII, cuando sucedió lo impensable y la propia Constantinopla fue saqueada.

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Sobre el/la traductor/a

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Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, septiembre 26). Juan II Comneno. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16740/juan-ii-comneno/

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Cartwright, Mark. "Juan II Comneno." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, septiembre 26, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16740/juan-ii-comneno/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Juan II Comneno." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 26 sep 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16740/juan-ii-comneno/.

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