Pi-Ramsés

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Recaredo Castillo
Publicado el 19 julio 2017
X
translations icon
Disponible en otros idiomas: inglés, francés
Statue of Ramesses II (by Jade Koekoe, CC BY-NC-SA)
Estatua de Ramsés II
Jade Koekoe (CC BY-NC-SA)

Pi-Ramsés (también conocida como Per-Rameses, Piramese, Pr-Rameses, Pir-Ramaseu) fue una ciudad construida como una nueva capital en la región del Delta del antiguo Egipto, por Ramsés II (conocido como "el Grande", 1279-1213 a.C.). Estaba ubicada en el sitio del actual pueblo de Qantir en el Delta Oriental y en su tiempo fue considerada la ciudad más grande de Egipto, compitiendo incluso con Tebas, en el Sur. El nombre significa "La Casa de Ramsés" (también "Ciudad de Ramsés") y fue construida cerca de la antigua ciudad de Avaris.

La asociación de la nueva ciudad con Avaris le dio prestigio inmediato, ya que Avaris ya era legendaria en los tiempos de Ramsés como la capital de los hicsos, que habían sido derrotados y expulsados de Egipto por Amosis I (c. 1570-1544 a.C.), lo que dio inicio al período del imperio egipcio conocido hoy como el Imperio Nuevo (c. 1570- c. 1069 a.C.). La victoria de Amosis en Avaris terminó con el control de los hicsos del Delta, la hizo muy respetada por la gente del Imperio Nuevo, pero antes de eso Avaris había sido un importante centro comercial.

Eliminar publicidad

Advertisement

Asociar su ciudad con Avaris fue, por lo tanto, una elección inteligente de Ramsés II, pero no sorprende dada su bien conocida habilidad para promocionarse a sí mismo y a sus grandes proyectos. El tamaño y la grandeza de Pi-Ramsés, capital de Egipto, la haría todavía más famosa que Avaris, y su asociación con el largo y glorioso reinado de Ramsés II aseguró que el recuerdo de la ciudad permaneciera mucho tiempo después de ser abandonada hacia finales del Imperio Nuevo de Egipto.

Pi-Ramsés en la Biblia

La ciudad es mejor conocida como la "Ramesés" del libro del Éxodo 1:11: "Entonces pusieron capataces sobre ellos [los israelitas] para oprimirlos con trabajos forzados, y construyeron para el faraón las ciudades-almacén de Pitón y Ramesés”. Pero no hay evidencias de que la ciudad fuera construida con trabajo esclavo de ningún tipo, ni de que fuera una ciudad-almacén para contener excedentes de grano o suministros. De hecho, tampoco hay evidencia de la existencia de una gran comunidad de esclavos israelitas en Egipto en ningún tiempo de su historia, y las grandes ciudades y monumentos fueron construidos por trabajadores egipcios.

Eliminar publicidad

Advertisement

La asociación de Pi-Ramsés con el faraón bíblico del Éxodo sugirió naturalmente que Ramsés II era ese rey. Sin embargo, Ramsés II dejó los registros más extensos y precisos que cualquier monarca egipcio – literalmente, no hay un sitio antiguo en Egipto donde no se mencione su nombre– y en ninguna parte existe mención alguna de los esclavos israelitas o de los hechos mencionados en el libro del Éxodo.

En Éxodo 12:37, se afirma que los israelitas dejaron Egipto partiendo de la ciudad de Ramesés y que eran “cerca de seiscientos mil hombres a pie sin contar los niños”. Números 33:3-5 también menciona a Pi-Ramsés como la ciudad desde donde los israelitas salieron de Egipto y cuenta que en ese momento los egipcios estaban ocupados sepultando los cuerpos de sus primogénitos a quienes Dios había dado muerte para que dejaran ir a su pueblo escogido.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Moses & the Parting of the Red Sea
Moisés y la división del Mar Rojo
Providence Lithograph Company (Public Domain)

Aunque algunos eruditos afirman que Ramsés II pudo haber omitido las historias relatadas por Éxodo en sus registros oficiales, porque dejarían a Egipto muy mal parado, es mucho más probable que la historia del Éxodo sea un mito cultural que no tiene nada que ver con la historia real de Egipto y que Pi-Ramsés haya sido elegida por los escribas hebreos para incluirla en la historia porque su nombre sería fácilmente reconocible. La conexión entre Ramsés II y el despiadado faraón de la narrativa bíblica, al igual que su ciudad, es desafortunada porque ensombrece los grandes logros del rey histórico y menoscaba a los ciudadanos egipcios que trabajaron en sus monumentos y templos. Pi-Ramsés se construyó para ejemplificar la grandeza de Egipto bajo Ramsés II y su ubicación fue elegida, no solo porque tenía un fácil acceso a las tierras vecinas sino también porque el sitio de Avaris resonaba con la gente y la región tenía un significado especial para el rey.

Pi-Ramsés y la batalla de Qadesh

Ramsés II vivió su infancia en el área cerca de Avaris. Su padre, Seti I (1290-1279 a.C.) construyó allí un palacio de verano, y Ramsés II debió crecer explorando la región cuando no estaba en la escuela o acompañando a su padre en sus campañas militares. Ramsés II ya había sido nombrado cogobernante con su padre a los 22 años y dirigía sus propias y exitosas campañas en Nubia antes de ascender al trono en 1279 a.C. En este punto, antes de 1275 a.C., ya había construido su nueva ciudad, aunque algunos estudiosos sugieren que la construcción ya había comenzado bajo Seti I, cuando expandió su palacio. Cuando sea que fue fundada, sirvió de punto de partida para la expedición militar que Ramsés siempre consideró su mayor victoria: la batalla de Qadesh.

Eliminar publicidad

Advertisement

Ramesses II at The Battle of Kadesh
Ramsés II en la batalla de Qadesh
Cave cattum (CC BY-SA)

Qadesh, en Siria, era un importante centro comercial que ya había cambiado de manos entre los hititas y los egipcios varias veces. Seti I se la había quitado a los hititas, pero estos la recuperaron bajo el rey Muwatalli II (1295-1272 a.C.). Ramsés ya había ocupado territorio hitita y dispersado sus defensas en Canaán cuando fijó su atención en Qadesh.

Las preparaciones para la campaña comenzaron en Pi-Ramsés por lo menos en 1275 a.C. Mientras Ramsés II consultaba sus oráculos y consejeros buscando augurios propicios, ya tenía a todo su complejo industrial y militar de la ciudad fabricando armas, entrenando caballos, equipando soldados y construyendo carros. El egiptólogo Toby Wilkinson describe cómo, aunque las antiguas descripciones de Pi-Ramsés ensalzan la belleza de sus palacios y parques, la ciudad también servía al esfuerzo bélico:

Uno de los edificios más grandes era una gran instalación de fundición de bronce cuyos cientos de trabajadores pasaban el día fabricando armamento. Los hornos de alta temperatura de última generación se calentaban mediante tubos de inyección de aire accionados por fuelles. A medida que salía el metal fundido, los trabajadores sudorosos lo vertían en moldes para escudos y espadas. En condiciones sucias, calurosas y peligrosas, la gente del faraón fabricaba las armas para el ejército del faraón. Otra gran área de la ciudad se dedicó a establos, campos de ejercicio y trabajos de reparación para el cuerpo de carros del rey... En resumen, Pi-Ramsés era menos un centro de esparcimiento y más un complejo militar-industrial. (314)

La batalla que Ramsés II libró contra Muwatalli II en Qadesh fue su más famosa victoria, la que celebró mediante el relato conocido como el Poema de Pentaur y otros llamado el Boletín. En esas versiones del evento, Ramsés II es el auténtico rey-guerrero que guía a su ejército a la victoria contra la abrumadora adversidad. El relato de Muwatalli II, sin embargo, dice lo mismo respecto de las fuerzas hititas.

Eliminar publicidad

Advertisement

Ramesses II Statue
Estatua de Ramsés II
Jan van der Crabben (CC BY-NC-SA)

El relato de los hititas se mantuvo desconocido hasta mediados del siglo XIX, cuando los arqueólogos europeos ya estaban excavando los sitios mesopotámicos y anatolios a una escala nunca antes vista. Las tablillas cuneiformes que comenzaron a aparecer en las excavaciones contradecían –en muchas cosas– la versión de la historia conocida hasta ese tiempo. Antes de esas excavaciones, la historia del Diluvio, el Arca de Noé, y muchas otras historias bíblicas, se creían originales y se consideraba a la Biblia como el libro más antiguo del mundo. Después de los hallazgos mesopotámicos, los eruditos se dieron cuenta de que habían faltado piezas de información extremadamente importantes al construir la historia del mundo, y el relato de Muwatalli II era una de ellas.

La erudición moderna es claramente unánime al acordar que la batalla de Qadesh fue más bien un empate que una victoria de alguno de los bandos. Muwatalli II conservó la ciudad, pero falló en destruir el ejército de Ramsés II como quería, y Ramsés II eliminó del campo al ejército de Muwatalli II y le infligió severas pérdidas, pero no capturó la ciudad. En el relato de Ramsés II, sin embargo, la victoria de los egipcios fue completa y fue gracias al rey que se logró.

Gran ciudad de canales y templos

Después de Qadesh, Ramsés no volvió a dirigir otra gran campaña militar; pero eso no significa que no las ordenara, y su reinado está marcado por décadas de éxitos diplomáticos y victorias militares, prosperidad económica y estabilidad social. El reinado de Ramsés II fue tan largo y próspero que, de hecho, cuando murió, la gente sintió que era el fin del mundo; nunca habían conocido un Egipto sin Ramsés II como faraón.

Eliminar publicidad

Advertisement

Per-Ramesses
Pi-Ramsés
Magnus Manske (Public Domain)

Ramsés II hizo de Pi-Ramsés la ciudad más hermosa y rica de Egipto, al nivel de la majestuosa Tebas. En una inscripción relacionada se lee:

Su Majestad se construyó una Residencia cuyo nombre es "La más Grande de las Victorias".

Se encuentra entre Siria y Egipto y está llena de alimentos y provisiones.

Sigue el modelo de la Tebas del Alto Egipto y su duración es como la de Menfis. (Snape, 203)

La ciudad se construyó sobre una serie de montículos de tierra conocidos como geziras cerca del río Nilo. Durante la temporada de inundaciones, el Nilo se desbordaba e inundaba el área y Pi-Ramsés se transformaba en una ciudad de islas en medio de un lago turbulento. Durante estos tiempos, solo se podía llegar a las diferentes geziras en barco y las inscripciones antiguas (y la evidencia arqueológica) indican que la gente se movía fácilmente por la ciudad a través de un elaborado sistema de canales. Con una extensión de quince kilómetros cuadrados y albergando a más de 300.000 personas, Pi-Ramsés se convirtió en la ciudad más próspera de su época. Era entonces la primera ciudad, además de Pelusio, que cualquier visitante del Este tenía que ver al llegar a Egipto, y estaba hecha para impresionar. Cada proyecto que encargó Ramsés II estaba hecho para perdurar y fue creado para glorificar su nombre, pero su ciudad parece haber sido su mayor logro.

Pi-Ramsés era la primera ciudad que cualquier visitante del Este veía al llegar a Egipto, y estaba hecha para impresionar.

La ciudad estaba definida por cuatro templos, cada uno en un punto cardinal. Al norte estaba el Templo de Uadjet, en el sur el Templo de Set, al este el Templo de Astarté y al oeste el Templo de Amón. La elección de dos de estas deidades en particular es interesante porque Set y Astarté eran adorados por los hicsos en Avaris. Parece peculiar, en principio, que Ramsés II continuara una tradición asociada a los hicsos puesto que fueron calificados como villanos supremos en la historia egipcia por los escribas del Imperio Nuevo. Astarté, una diosa fenicia, estaba asociada a Set, como una de sus consortes, desde hacía tiempo, sin embargo, y el mismo Set –aunque conocido como el dios del caos y la oscuridad– era popular durante el Imperio Nuevo como patrón de los militares. El padre de Ramsés II, Seti I, honró al dios con su nombre de coronación (Seti: de Set).

Uadjet y Amón eran elecciones lógicas puesto que Uadjet era una de las diosas más antiguas de Egipto y la deidad preminente en el Bajo Egipto del Período Dinástico Temprano (c. 3150 - c. 2613 a.C.) y desde entonces, y Amón, en el tiempo del Imperio Nuevo, era considerado el más poderoso de los dioses. Estos cuatro templos servían como "anclas" de la ciudad, con los caminos, los canales, y otros edificios construidos para hacer referencia a cada uno de ellos.

La parte occidental de la ciudad, cerca del Templo de Amón, era el distrito real. El templo estaba dedicado en realidad al dios compuesto Amón-Ra-Horajty-Atun, quien abarcaba el poder y características del dios-creador Atum, el dios sol Ra (también un dios-creador), Ra-Horajty (un sincretismo de Ra y Horus, significando el sol en los dos horizontes, el del amanecer y el del ocaso), y Amón (el rey supremo de los dioses en ese tiempo). El gran palacio del rey estaba ubicado aquí, en las proximidades del templo, como también las oficinas administrativas. La sala conmemorativa de Ramsés II, construida para conmemorar su Festival del Heb-Sed (el celebró dos; uno cada 30 años) se dice que estaba adornada con estatuas, columnas, y estatuas monumentales del rey.

En el lado sur, cerca del templo de Set, estaban los cuarteles, los talleres, el terreno de ejercicios, los establos, el distrito comercial, y los dos puertos que servía a la ciudad. El complejo de los establos era enorme, albergaba más de 450 caballos, y estaba construido con sus suelos en ligera pendiente de manera que los residuos caían hacia unas canaletas. El terreno de ejercicios era un enorme patio cerca del templo en el cual los soldados y los carros tirados por caballos hacían las maniobras. En consonancia con la grandeza y el propósito de la ciudad, la fundición de bronce era la más grande de su clase.

Palm-leaf Column of Ramesses II, Piramesse
Columna de hoja de palmera, Pi-Ramsés
Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

En el sector oriental, rodeando el templo de Astarté, estaba el distrito residencial, como también lo estaba en el sector norte, cerca del templo de Uadjet. Las casas estaban pegadas una a la otra y, siguiendo la costumbre tradicional egipcia, tenían la cocina hacia atrás, abierta al aire libre, y protegida por un techo de paja. Es probable que cada casa siguiera la distribución tradicional con un salón delantero para recibir visitas, con las otras habitaciones abriéndose en forma rectangular hacia la parte trasera. Las casas de los más ricos tenían jardines amurallados en la parte trasera de sus casas con las paredes pintadas de vivos colores y un espejo de agua. El templo principal de la ciudad era el de Amón, el dios patrón de Ramsés II, que se decía que era enorme e incluía enormes estatuas de Ramsés II en su aspecto divino. Escritores antiguos de la época y posteriores hablan acerca de la impresionante grandeza de la ciudad, el imponente aspecto y la belleza de los canales y monumentos. Seguiría siendo la capital de Egipto bajo los sucesores de Ramsés II, pero parece que fue perdiendo el brillo cada vez más con cada nuevo rey que llegaba al trono.

Decadencia y caída

Aunque en la inscripción relativa a la ciudad se dice que Pi-Ramsés duró tanto como Menfis, esto no es así. En su tiempo, como se dijo, rivalizó con Tebas en grandeza y poder, pero Tebas continuaría mucho después de que Pi-Ramsés fuera un recuerdo. El final de la ciudad fue decretado por el desplazamiento del Nilo, que llenó de sedimentos los puertos de tal manera que quedaron inutilizables. El brazo oriental del Nilo cambió su curso, como lo había hecho en el pasado, y la ciudad no pudo adaptarse a eso. Como señala Steven Snape, esta situación era bastante común y Memfis se había acostumbrado hace mucho tiempo y había hecho concesiones para sobrevivir, pero Pi-Ramsés simplemente fue abandonado, en gran parte desmantelado y trasladado al sur a la nueva ciudad de Tanis, con algunos monumentos llevados a Bubastis.

Colossus of Ramesses II
Coloso de Ramsés II
Chanel Wheeler (CC BY-SA)

Alrededor del año 1069 a.C., el gobierno central ya no era eficiente y los sumos sacerdotes de Amón en Tebas eran mucho más poderosos que el rey. Ramsés II había muerto hacía mucho tiempo y sus sucesores carecían de sus habilidades de liderazgo y administración. El último buen faraón del Imperio Nuevo fue Ramsés III (1186-1155 a.C.), pero incluso él no fue tan notable como Ramsés II y el llamado Período Ramésida de Egipto es de decadencia. Los reyes que siguieron a Ramsés III se mostraron más débiles con cada sucesión hasta que, c. 1060 a.C., el país fue gobernado durante aproximadamente una década por Tebas en el sur y Tanis en el norte, lo que dio inicio a una era conocida como el Tercer Período Intermedio de Egipto (c. 1069-525 a.C.).

Cuando Pi-Ramsés fue abandonada, las estatuas monumentales, las secciones de los templos y otros edificios fueron trasladados río abajo en tal cantidad que siglos después los arqueólogos estaban seguros de que Tanis era Pi-Ramsés o que, al menos, era una ciudad construida durante el reinado de Ramsés II. Lo que quedó en el sitio de la ciudad abandonada se deterioró y, finalmente, fue reclamado por la tierra; el centro de la ciudad hoy se encuentra debajo del pueblo de Qantir y en la superficie solo quedan las escasas ruinas del Templo de Set, algunos cimientos y los dos pies de piedra de una estatua de Ramsés II.

Eliminar publicidad

Publicidad

Sobre el traductor

Recaredo Castillo
Una persona sin preparación académica especial, pero que gusta de la Historia y quiere aportar con la traducción de artículos de la Enciclopedia.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York, Joshua J. Mark ha vivido en Grecia y Alemania; también ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2017, julio 19). Pi-Ramsés [Pi-Ramesses]. (R. Castillo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16182/pi-ramses/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Pi-Ramsés." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. Última modificación julio 19, 2017. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16182/pi-ramses/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Pi-Ramsés." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 19 jul 2017. Web. 01 feb 2023.

Afiliación