Zakutu (en torno a 728 - alrededor de 668 a.C.) era el nombre acadio de Naqi'a, una esposa secundaria de Senaquerib de Asiria (que reinó de 705-681 a.C.). Aunque no era la reina de Senaquerib, le dio un hijo, Asarhaddón, que lo sucedería en el trono. Puede que gobernase brevemente como reina tras la muerte de Asarhaddón y fue la abuela de su sucesor, Asurbanipal.
Por lo que mejor se la conoce es por el Tratado de Zakutu, que garantizó una transición de poder sin problemas cuando Asarhaddón (que reinó de 681-669 a.C.) se murió inesperadamente en campaña en Egipto. Asurbanipal (que reinó de 668-627 a.C.) pudo ascender al trono sin ser cuestionado gracias principalmente a la cuidadosa planificación de su padre, y la afirmación de que Zakutu fue la responsable de su ascenso al poder se ha desechado. Su tratado no hizo más que asegurar que tanto la corte como la nobleza respetaban los deseos de Asarhaddón.
Fue la única reina asiria (a excepción quizás de Sammu-Ramat, que reinó de 811-806 a.C.) que emitió un documento real en nombre propio y que encargó proyectos arquitectónicos. Los escritos sobre Zakutu provienen principalmente del reinado de Asarhaddón y son pruebas de una mujer fuerte e inteligente que ascendió desde el anonimato hasta la grandeza. No se sabe prácticamente nada de su juventud o de su vida antes de su asociación con Senaquerib y, después de que Asurbanipal se convirtiera en rey, Zakutu se retiró de la vida pública (o murió poco después) y desapareció del registro histórico.
Esposa de Senaquerib
Senaquerib era el hijo y sucesor de Sargón II (que reinó de 722-705 a.C.), cuyas campañas militares, incentivos culturales y proyectos de construcción elevaron el Imperio neoasirio a sus más altas cotas. Mientras Sargón II estaba fuera en una campaña u otra, le confiaba a Senaquerib el gobierno del imperio, de manera que era básicamente el rey en todo menos el nombre. En algún momento tomó por esposa a Tashmetu-sharrat (muerta en torno a 684/681 a.C.), que se convirtió en su principal consorte y pasó a ser conocida como reina. Una inscripción de Senaquerib que data de alrededor de 696-693 a.C., dedicada a Tashmetu-sharrat, expresa su devoción hacia ella y su esperanza de que puedan vivir juntos para siempre. Sin embargo, siguiendo la tradición, Senaquerib tuvo varias esposas secundarias y, entre estas, estaba Zakutu.
No está claro cuándo se casó Senaquerib con Tashmetu-sharrat, que le dio varios hijos, pero ya antes de 713 a.C. tenía una relación íntima con Zakutu, porque ese año fue cuando nació Asarhaddón. Senaquerib tenía más esposas aparte de Tashmetu-sharrat y Zakutu, por lo que no está del todo claro quién era la madre del resto de sus once hijos (o puede que más) e hijas (no se sabe cuántas). Pero, entre los chicos, está escrito que Asarhaddón era hijo de Zakutu. También se entiende que era el más joven, de manera que tenía la menor oportunidad de ser nombrado sucesor. Como a Zakutu se la consideraba una simple «mujer de palacio», no una noble, parece que los hermanos mayores no les prestaron demasiada atención ni a ella ni a su hijo.
El hijo favorito de Senaquerib y su heredero elegido, Ashur-nadin-shumi, fue nombrado gobernante de Babilonia, donde los elamitas lo secuestraron en algún momento en torno a 695 a.C. Lo más probable es que sus captores lo mataran en torno a 694 a.C., aunque no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió con él, y Senaquerib tuvo que elegir a uno de sus hermanos para sustituirlo como heredero. Durante este periodo, el rey estaba ocupado con campañas militares y posteriormente con proyectos arquitectónicos en Nínive y alrededores, y parece que se tomó su tiempo para decidir quién sería el sucesor. Es posible que estuviera evaluando a sus hijos para ver quién era el más indicado para gobernar tras su muerte.
Sin duda los hermanos mayores de Asarhaddón se llevaron una sorpresa desagradable cuando, en 683 a.C., Senaquerib eligió a su hijo menor como sucesor. Algunos estudiosos afirman que tras esta decisión se escondían las maniobras de Zakutu, pero otros lo han cuestionado. Se desconoce la fecha de la muerte de Tashmetu-sharrat (posiblemente en torno a 684/681 a.C.), pero parece probable que muriera antes de 683 a.C., ya que Senaquerib claramente la adoraba y, por tanto, habría elegido a uno de sus hijos como sucesor si hubiese estado viva todavía. No obstante, estas afirmaciones son más bien especulaciones, al igual que la afirmación de que Zakutu adoptó el lugar de Tashmetu-sharrat como consorte principal.
Los hermanos de Asarhaddón se indignaron mucho por la decisión de su padre y, temiendo por su vida, Zakutu lo envió a esconderse en algún lugar de la región antes conocida como Mitanni. Dos de los hijos de Senaquerib asesinaron al rey en 681 a.C. y normalmente este asesinato se atribuye al sacrilegio cometido por el rey al destruir la ciudad de Babilonia y llevarse la estatua del gran dios Marduk, pero es igual de probable que lo mataran sencillamente para hacerse con el trono y privar de su derecho a su hermano menor. Asarhaddón regresó del exilio, probablemente a petición de Zakutu, derrotó a sus hermanos en una guerra civil de seis semanas y tomó el trono; después, ejecutó a las familias y asociados de sus hermanos.
Madre del rey
Aunque no se sabe mucho de la juventud o el origen de Zakutu, su nombre Naqi'a es arameo/semítico y Zakutu es acadio, lo que, tal y como afirma el estudioso Wolfram von Soden, sugiere que provenía de la región de la actual Siria. Gracias a un contrato de compraventa de tierras sabemos que tenía una hermana, Abirami, pero no ha salido a la luz ningún otro detalle de la vida personal de Zakutu. Su nombre Naqi'a-Zakutu significa «pura» en sus respectivos idiomas. En la actualidad parece que se ha hecho más conocida como Zakutu debido a la primera línea de su famoso tratado, donde usa este nombre.
Ocupó un lugar impresionante en la corte durante el reinado de Asarhaddón y parece que se la conocía como reina o reina madre. Redactaba cartas y recibía a dignatarios extranjeros como monarca, a pesar de no ser asiria ni haber sido nunca consorte principal ni reina de Senaquerib. Había cartas sobre temas importantes dirigidas a ella y, de acuerdo con el protocolo real, estaban dirigidas a la «madre del rey» e incluían los saludos tradicionales utilizados para hablarle o escribirle a un monarca.
El poder, la riqueza y el prestigio de Zakutu resulta obvio por su gran proyecto arquitectónico de un palacio en Nínive construido para su hijo entre alrededor de 677-673 a.C. No solo encargó la obra, sino que lo hizo en nombre propio, algo que, tal y como señala la historiadora Sarah C. Melville, era inaudito en la tradición asiria:
En el Oriente Próximo de la Antigüedad, los proyectos arquitectónicos eran un indicador importante de la competencia real y de la salud fiscal del Estado. Uno de los deberes principales del rey era financiar la construcción de palacios, templos, acueductos, muelles e instalaciones militares como prueba de su poder y su capacidad para mirar por su pueblo. Los proyectos de obras públicas se realizaban por todo el imperio en lugares escogidos tanto por su valor propagandístico como en respuesta a las necesidades. Que cualquiera que no fuese el rey, y en especial una mujer, construyese algo en nombre del rey era algo sin precedentes en Asiria y fácilmente se podría haber malinterpretado como una señal de debilidad real. ¿Qué clase de rey dejaría que su madre/una mujer le construyera un palacio? ¿Acaso no podía construirlo él mismo? Sin embargo, el hecho de que Asarhaddón realizara numerosos proyectos de construcción en Nínive, en otras partes de Asiria y en el resto del imperio, sin lugar a dudas mitigó cualquier posible impacto negativo que pudiera tener el proyecto de su madre. En realidad, lo más probable es que Asarhaddón respaldara la participación [de su madre] en un proyecto arquitectónico a gran escala para proclamar públicamente su importancia en la corte. (Chavalas, 229-230)
No hay pruebas de que nadie tuviera una opinión peor de Asarhaddón a causa de la obra de su madre, ni de que los esfuerzos de esta minaran la autoridad de su hijo. Esto sugiere que Zakutu ya era célebre y respetada por sus propios logros y contribuciones al bienestar social, aunque no hay detalles sobre lo que pudo hacer en esta área.
La inscripción de palacio
Sin embargo, lo que sí está claro es que ordenó la construcción del palacio de su hijo en Nínive y que lo hizo saber a través de la inscripción que colocó en los cimientos. Melville lo explica:
Normalmente, los asirios celebraban sus proyectos arquitectónicos públicos con inscripciones conmemorativas, que se podían enterrar en los cimientos para que los reyes posteriores (y los dioses) supieran quién había realizado la construcción, o se podían exhibir en muros, suelos o estelas para llegar a un público más amplio... La inscripción de Naqi'a se atiene a esta fórmula básica con modificaciones que revelan la atención cuidadosa del escriba a los protocolos y la etiqueta del rango. Es decir, que la inscripción de Naqi'a es más corta y modesta que las típicas inscripciones reales a propósito; no se sobrepasa a su posición. (Chavalas, 230)
Zakutu tiene cuidado de limitarse a invitar a los dioses de la ciudad a la gran apertura del palacio, no a todos los dioses de Asiria, que sería lo que habrían hecho las inscripciones reales de un rey. Después, tal y como se muestra a continuación, invoca a un grupo más amplio de dioses para agradecerles las victorias de su hijo, no sus propios logros. También se asegura de dejar claro que es Asarhaddón, no ella, el que proveyó los materiales necesarios y la mano de obra, de manera que en última instancia es al rey a quien se le acredita el proyecto. Su inscripción dice, en parte:
Naqi'a-Zakutu, consorte de Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, nuera de Sargón, rey del mundo, rey de Asiria, madre de Asarhaddón, rey del mundo, rey de Asiria. Los dioses Assur, Sin, Samas, Nabu, Marduk, Ishtar de Nínive e Ishtar de Arbela estaban satisfechos y de buen grado pusieron a Asarhaddón, mi descendiente, en el trono de su padre. Desde la cima del mar superior hasta el mar inferior patrullaban constantemente... Destruyeron a sus enemigos [los de Asarhaddón] y les pusieron la cuerda en la nariz a los reyes de las cuatro esquinas. Gente de todas las tierras, enemigos cautivos que eran parte de su botín, me entregó a modo de porción señorial e hice que llevaran la azada y la cesta de tierra e hicieron ladrillos. Una parcela de tierra sin desarrollar en medio de Nínive detrás del templo de Sin y Samas [elegí] como residencia real de Asarhaddón, mi adorado hijo... (Chavalas, 230)
Puede que Zakutu tuviera la oportunidad de encargar el palacio de su hijo de manera tan fácil, y anunciar su papel en la obra, porque se cree que el pueblo la asociaba con la fuerza divina de Ishtar. Asarhaddón estuvo enfermo a menudo durante su reinado y puede que pensaran que la devoción de su madre por la diosa de la guerra, el amor y las energías sexuales le había dado al rey la fuerza y vitalidad necesarias no solo para gobernar sino hacer campañas y construir con éxito.
El Tratado de Zakutu
Asarhaddón quería evitarles a sus hijos las dificultades que había experimentado él cuando ascendió al trono, así que, cuando su hijo mayor y heredero Sin-iddina-apla, murió en 672 a.C., hizo que los Estados vasallos le juraran lealtad a su segundo hijo, Asurbanipal. Se fue de campaña a Egipto tras indicar que proclamaran a su hijo mejor, Shamash-shun-ukin, rey de Babilonia.
Senaquerib se murió en la campaña egipcia y, justo antes o después de su muerte en 669 a.C., Zakutu emitió su juramento de lealtad (en 670 o 668 a.C.) conocido como el Tratado de lealtad de Naqi'a-Zakutu, o Tratado de Zakutu, para garantizar que la corte y los Estados vasallos reconocieran a su nieto Asurbanipal como rey según los deseos de su padre. En el siguiente pasaje se presenta la palabra abuela entre corchetes, ya que se sugiere en el texto pero no está totalmente presente. Lo mismo ocurre con otras partes del texto entre corchetes. En parte, el tratado dice así:
Tratado de Zakutu, consorte de Senaquerib, rey de Asiria, madre de Asarhaddón, rey de Asiria, [abuela de Asurbanipal, rey de Asiria]... Cualquiera que concluya este tratado que Zakutu, reina madre, ha impuesto en todas las gentes de Asiria en nombre de Asurbanipal, su nieto favorito, cualquiera que... mienta y lleve a cabo un plan engañoso o una revuelta contra Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor; cualquiera que en su corazón planee una intriga malvada o hable mal de Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor; cualquiera que en su corazón planee una misión malvada o una propuesta retorcida de rebelión y revuelta contra Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor... o conspire con otros para asesinar a Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor... de hoy en adelante, [si oís] un plan malvado de conjura o rebelión contra Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor, tendréis que informar a Zakutu [su abuela] y a Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor; y si os enteráis de una conjura para matar a destruir a Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor, vendréis a informar a Zakutu [su abuela] y a Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor; y si os enteráis de una intriga malvada concebida contra Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor, hablaréis de ella en presencia de Zakutu [su abuela] y de Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor; y si os enteráis y sabéis que hay hombres que agitan y conspiran entre vosotros, ya sean hombres barbudos o eunucos, ya sean sus hermanos o sus parientes reales, o vuestros hermanos o amigos o cualquiera de todo el país, si os enteráis o sabéis, deberéis aprehenderlos y matarlos y traérselos a Zakutu [su abuela] y a Asurbanipal, rey de Asiria, vuestro señor. (Chavalas, 231-232)
El tratado identifica claramente a Zakutu como reina madre en esta época y el hecho de que pudiera promulgar tal decreto indica que disfrutaba del poder y apoyo suficientes como para poder garantizar la sucesión de su nieto como rey. Como ya se ha dicho, en algún tiempo el tratado se entendió como una maniobra de Zakutu para promover la fortuna de su nieto favorito, pero los estudiosos modernos han descartado esta afirmación ya que está claro que Asarhaddón ya había hecho provisiones para su sucesor y Zakutu solo estaba asegurándose de que se cumplieran sus deseos.
Conclusión
Una vez Asurbanipal se instaló en el trono, hizo provisiones para respetar a su hermano menor y decretó un festival de coronación para él como rey de Babilonia. Continuó con las políticas de su padre de restaurar Babilonia a su antigua gloria (antes del saqueo de Senaquerib) y aseguró los territorios del sur antes de embarcarse en una campaña en Egipto. Zakutu mantuvo su lugar prominente en la corte durante esta época y cabe suponer que siguió escribiéndose y recibiendo a los dignatarios extranjeros. Von Soden describe la importancia continuada de Zakutu en la corte:
La esposa siria de Senaquerib, Naqi'a-Zakutu, todavía mantenía una influencia considerable durante los primeros años del reinado de su nieto, Asurbanipal, y los funcionarios reales la temían. (67)
Se suele establecer su muerte en torno al año 668 a.C., pero claramente vivió algunos años durante el reinado de Asurbanipal antes de retirarse de la vida pública o morir. No se sabe cómo logró exactamente ascender a la posición de poder que ostentaba en la corte de Senaquerib, aunque puede que la respuesta esté a la espera en futuras excavaciones arqueológicas de la región, pero está claro que jugó un papel crucial en el ascenso de dos de los reyes más importantes del Imperio neoasirio. No obstante, por lo que mejor se la recuerda es por el increíble logro de elevarse desde una posición prácticamente invisible de «mujer de palacio» hasta ser una de las figuras más destacadas de la corte real asiria.
