Cerdos en la antigua China

Campaña de recaudación de fondos para los gastos del servidor 2026

El mantenimiento de nuestros servidores cuesta 20 000 dólares al año, ¡y necesitamos tu ayuda para sufragarlo!

$4946 / $20000
Joshua J. Mark
por , traducido por Rosa Baranda
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF

Los cerdos (de la familia de los suidos) han desempeñado desde hace mucho tiempo un papel importante en la cultura china. Simbolizan la buena suerte y la felicidad, ya que parecen llevar una vida despreocupada y mantienen una larga relación con los seres humanos, que los han visto de esta manera.

De hecho, un estudio de 2010 reveló que los cerdos actuales de China son descendientes directos de los primeros cerdos domesticados hace miles de años. Es el animal domesticado más antiguo de China, después del perro, y se han encontrado tumbas neolíticas que contienen cráneos de cerdo y adornos que se cree que simbolizan tanto la riqueza del difunto como la buena suerte continua.

Eliminar publicidad
Publicidad

La larga relación entre el pueblo chino y el cerdo queda evidenciada no solo por los ajuares funerarios y otros artefactos, sino también por la cantidad de cuentos del folclore chino en los que aparece el cerdo, así como por su lugar como el duodécimo animal del zodíaco chino. De hecho, el cerdo es tan importante en la cultura china que aparece en el pictograma de «hogar», tal y como señala el erudito Charles Benn:

La palabra «hogar» en chino es un pictograma de un techo con un cerdo debajo. El techo era, por supuesto, esencial para cualquier vivienda construida sobre el suelo. Sin embargo, la presencia de un cerdo en una vivienda era algo peculiar de China. A lo largo de la mayor parte de su historia, incluso en el siglo XX, el cerdo ha sido la fuente de carne más apreciada, sacrificado y consumido en ocasiones ceremoniales o de sacrificio incluso por la gente más humilde. Por esa razón, el humilde campesino hacía todo lo posible por proteger a la criatura del robo y le asignaba un espacio dentro de su casa. (71)

Sin embargo, los cerdos no solo se utilizaban por su carne, sino que también formaban parte de los sacrificios rituales a los dioses y eran símbolos de riqueza y éxito personales. Desde el noble o comerciante más rico hasta el campesino más humilde, el cerdo destaca como una fuerza unificadora en la cultura china y un aspecto integral de las interacciones sociales y económicas del país.

Eliminar publicidad
Publicidad

Eastern Han Pig Sculpture
Escultura Han oriental de un cerdo Metropolitan Museum of Art (Copyright)

Historia temprana

Los cerdos se domesticaron en China hace 10.000 años. Muchos estudiosos afirman que la primera evidencia de cerdos domesticados proviene del yacimiento de Zengpiyan, en la ciudad de Gulin, provincia de Guangxi, lo que corrobora la fecha de domesticación de hace 10.000 años. Los estudiosos Yuan y Rowan, entre otros, sostienen que los hallazgos en Cishan, en el condado de Wu'an, provincia de Hebei, son más fiables, lo que sitúa la fecha en hace 8.000 años, pero sin descartar la posibilidad de una fecha anterior.

Según Yuan y Rowan, debían darse cuatro condiciones para la domesticación del cerdo:

  • la necesidad de carne que no podía satisfacerse mediante la caza,
  • la presencia de cerdos salvajes que vivieran cerca de los asentamientos humanos,
  • el cultivo de cereales silvestres, que favoreció la domesticación del cerdo,
  • el excedente de cereales, que proporcionaba alimento a los cerdos sin afectar a las personas.

En una sociedad de cazadores-recolectores, la comida procedía de lo que se pudiera cazar o encontrar en la región, y la caza siguió siendo una importante fuente de alimento después de que las comunidades se volvieran sedentarias. La escasez de caza silvestre animó a las personas a buscar una fuente alternativa de carne, que se encontró en los cerdos salvajes que vivían en las cercanías, cuyas crías podían capturar y criar como animales domésticos. Sin embargo, esta nueva fuente de alimento solo podía ser viable si la comunidad podía alimentar a los cerdos sin que ello supusiera un inconveniente; por lo tanto, los avances agrícolas debieron de funcionar lo suficientemente bien como para permitirlo.

Eliminar publicidad
Publicidad
Una familia que pudiera permitirse un cerdo se consideraba próspera, y comer cerdo solía reservarse para ocasiones especiales.

Un ejemplo de este tipo de desarrollo se observa claramente en la aldea de Banpo, en la provincia de Shaanxi, un yacimiento neolítico habitado entre el 4500 y el 3750 a.C. aproximadamente. Según las pruebas físicas de la excavación, esta era una población de cazadores-recolectores que luego adoptaron un estilo de vida agrario, pero continuaron complementando su dieta mediante la caza. Sin embargo, criaban tanto perros como cerdos para alimentarse, muy probablemente porque la caza por sí sola no podía satisfacer las necesidades de la comunidad. Se han encontrado huesos de cerdo en las tumbas, así como en otros lugares de la aldea, lo que atestigua la importancia de este animal. El estudioso Seung-og Kim comenta:

La domesticación del cerdo en China tiene una larga historia. Los cerdos eran el animal doméstico predominante en el Neolítico, al igual que lo son hoy en día. Más importante aún, se puede afirmar con seguridad que casi todos los animales terrestres presentes en las prácticas funerarias del Neolítico eran cerdos. Además, los arqueólogos chinos han encontrado numerosos adornos y figurillas de hueso de cerdo. El enterramiento de cráneos de cerdo en el Neolítico chino estaba estrechamente vinculado a la interacción entre la nutrición, el ritual, la riqueza y el prestigio político. (119)

Entre los adornos y figurillas a los que hace referencia Seung-og Kim se encuentra el enigmático Cerdo-Dragón (conocido como Zhulong), una pieza de jade de la cultura Hongshan (4700-2900 a.C.) que representa una figura con cara y hocico de cerdo, pero con cuerpo de serpiente. Los estudiosos han rastreado la evolución de la figura del Cerdo-Dragón hasta el dragón chino, mucho más famoso (Wei, et. al., 5). Se cree que el símbolo evolucionó de forma constante desde la cultura Hongshan hasta que se desarrolló plenamente como el dragón en la época de la dinastía Zhou (1046-256 a.C.). Las primeras pruebas de la existencia del cerdo-dragón aparecen en fragmentos de cerámica hallados en Banpo, pero hay otras pruebas de la importancia de los cerdos en la aldea, ya que es posible que esta se diseñara teniendo en cuenta a los cerdos.

Banpo Village, Xi'an, China
La aldea de Banpo, Xi’an, China Ian Armstrong (CC BY-SA)

La aldea de Banpo estaba rodeada por un foso que, muy probablemente, servía tanto de protección como de drenaje. Sin embargo, estudiosos como Judith M. Treistman creen que el «foso» que rodeaba la aldea también servía como una especie de «valla invisible» que impedía que los cerdos se alejaran. Treistman señala la presencia de estas zanjas en varios yacimientos neolíticos, así como la práctica de construir deliberadamente las viviendas teniendo en cuenta el bienestar de los cerdos. Cita como ejemplo la aldea de Hai Men K'ou, en Chien Ch'uan, donde las casas se construían sobre pilotes para elevarlas y protegerlas de los daños causados por las inundaciones, pero también «como refugio para los cerdos de la familia» (125).

Eliminar publicidad
Publicidad

El cerdo de la familia era un alimento básico de la dieta china, que también consistía principalmente en verduras, pescado, pollo, caza y perro. Una familia que pudiera tener un cerdo se consideraba próspera, y comer cerdo solía reservarse para ocasiones especiales. Una historia sobre el filósofo Zengzi (505-435 a.C.) ilustra esto.

Zengzi, discípulo de Confucio (551-479 a.C.), era famoso por no decir nunca mentiras y por animar a los demás a llevar una vida moral y recta. Un día, cuando su esposa se dirigía al mercado, su hijo corrió llorando tras ella. Para calmar al niño y conseguir que regresara a casa, la esposa le dijo a su hijo que le prepararía una cena especial con su mejor cerdo si se comportaba, y el niño regresó entonces a la casa. Zengzi escuchó esto, sacrificó su mejor cerdo y lo preparó para la cena. Cuando su esposa regresó, se quedó atónita y le preguntó por qué había desperdiciado el cerdo, cuando lo único que quería ella era que el niño se callara. Zengzi le respondió que, si ella no hubiera cumplido su palabra, el niño nunca volvería a creer nada de lo que dijera, y que, si alguien hace una promesa, tiene que cumplirla; de lo contrario, no son más que palabras vacías.

Los cerdos en el folclore

El cerdo ocupa un lugar destacado en los cuentos populares que, como este de Zengzi, tienen una moraleja. En la historia de La mula y el león, un león engaña a una mula para que lo acompañe a visitar a su «buen amigo», el cerdo. Al león solo le interesa comerse al cerdo y quiere que la mula lo acompañe para que el cerdo salga de su casa. La mula primero le tiene que pedir permiso a su madre, que no quiere que salga al anochecer, y ella se lo concede a regañadientes con la condición de que no se aleje mucho. La mula ignora los deseos de su madre y sigue al león.

Eliminar publicidad
Publicidad

Chinese Jade Pig-Dragon, Owl & Hair Ornament
Tocado, lechuza y cerdo-dragón chinos de jade The British Museum (Copyright)

Cuando llegan a la casa del cerdo, el león anima a la mula a que se adelante e invite al cerdo a salir a charlar. Sin embargo, el cerdo le hace caso a su madre, que tampoco quiere que salga al anochecer, y rechaza la invitación de la mula. Poco después, el león y la mula quedan atrapados en la red de un cazador y, cuando la mula suplica clemencia porque solo es una mula y amiga de los hombres, el cazador responde que a uno se le conoce por las compañías que frecuenta, por lo que la venderán en el mercado junto con su amigo el león.

El cerdo también es protagonista de la historia El cerdo enviado por el cielo, en la que un granjero pobre y su esposa ahorran dinero y compran un cerdito, creyendo que les traerá buena suerte. El cerdo no crece por mucho que lo alimenten y, año tras año, esta frustración continúa hasta que la esposa le dice al granjero que deje de alimentarlo porque es una pérdida de tiempo. Sin embargo, el granjero quiere mucho a su cerdito y sigue dándole de comer a escondidas.

El cerdo no siempre aparece de forma positiva y podía simbolizar la pereza, la autocomplacencia, la intemperancia y la falta de cualquier tipo de autocontrol.

Una noche, un desconocido pasa por allí mientras el granjero está alimentando al cerdo y se ofrece a comprarlo. El granjero es sincero con el desconocido y le dice que es un cerdo pequeño de escaso valor. La esposa oye esto y sale corriendo para decirle que venda el cerdo a un precio alto. El desconocido ofrece 500 piezas de plata, pero la mujer quiere más, así que él ofrece 1.000 y ella lo vende; pero, antes de que se complete la transacción, el desconocido le pide que jure ante el cielo que sus palabras son ciertas en cuanto a lo que siente por el cerdo y que no se echará atrás en el trato. El granjero y su mujer juran, y el desconocido se lleva el cerdo, pero la mujer quiere saber por qué lo quiere tanto.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

El desconocido le dice que dentro del cerdo hay dos candelabros que, al sacarlos y encenderlos, atraen hacia su dueño todos los tesoros del mundo. Aún está hablando cuando la mujer le devuelve el dinero y corre a la casa con el cerdo. Lo sacrifica, saca los candelabros y los enciende. De repente, todos los tesoros del mundo comienzan a girar sobre ella, pero cada vez que intenta agarrar uno, se le escapa. Finalmente, las velas se consumen y ella se queda sola en la oscuridad sin nada.

Meses más tarde, el desconocido regresa y el granjero y su esposa se encuentran ahora en peor situación que antes. La esposa acusa al desconocido de haberles mentido, pero él le señala que ella agarró el cerdo y corrió hacia la casa mientras él aún hablaba, y que nunca tuvo la oportunidad de decirle que tendría que arrojar arroz a los objetos y repetir su verdadero voto al cielo para conseguir algo. La moraleja de la historia, como observa entonces el granjero, es que la codicia lo destruye todo.

Chinese Pig-Dragon Sculpture
Escultura china de un cerdo-dragón LACMA (Public Domain)

Sin embargo, el cerdo no siempre aparece de forma positiva. Los cerdos también simbolizaban la pereza, la autocomplacencia, la intemperancia y la falta de cualquier tipo de autocontrol. El ejemplo más famoso del cerdo en este papel proviene de la novela china del siglo XVI d.C. Viaje al Oeste, en la que el personaje de Zhu Bajie simboliza los peores aspectos del cerdo; su nombre, incluso su propio nombre, «Zhu», significa «cerdo».

Eliminar publicidad
Publicidad

El estudioso Edward T. C. Werner señala que Zhu, el «hada del cerdo», representa «las pasiones más groseras, que están constantemente en guerra con la conciencia en su empeño por deshacerse de toda restricción» (326). Originalmente, Zhu es un miembro honrado de la hueste celestial, pero intenta seducir a la diosa de la luna y lo destierran a la Tierra. Finalmente, lo condenan a limpiar los altares de los dioses comiéndose las ofrendas sobrantes que hay a su alrededor, como un cerdo.

El cerdo en el zodíaco

Estos aspectos más negativos del cerdo desempeñan un papel en las dos historias más conocidas de cómo el cerdo pasa a formar parte del zodíaco chino. En la primera historia, nace un niño en el seno de una familia acomodada y le dicen que es bendecido y que tendrá una buena vida. Él interpreta esto como que puede disfrutar de la vida sin más, por lo que no se dedica a ningún estudio y nunca hace ningún trabajo. Con el tiempo, sus padres mueren y, como no ha aprendido ningún oficio, ya no puede pagar a los sirvientes ni mantener su casa, y lo pierde todo. Sigue creyendo que es bendecido y que todo le saldrá bien, por lo que continúa haciendo lo que siempre ha hecho hasta que muere.

Se presenta ante el rey del inframundo y se queja de que ese no era su destino. Dice que le habían dicho que era bendecido y que su vida debería haber sido diferente. El rey del inframundo lo lleva ante el Emperador de Jade para que este lo juzgue. El Emperador de Jade, tras escuchar su historia, se enfurece y dice: «Se te dio todo, pero no hiciste nada con ello. Durante toda tu vida has sido perezoso y autoindulgente, así que te convertiré en un cerdo que come paja». En ese mismo momento, la Corte Celestial estaba decidiendo qué animales formarían los signos del zodiaco chino y se habían quedado atascados en el último. El Emperador de Jade ordena a un oficial de su corte que traslade al cerdo recién creado de vuelta a la Tierra, pero el oficial lo malinterpreta y coloca al cerdo en el cielo; y así, el cerdo se convierte en el último signo del zodiaco.

12 Animals of the Chinese Zodiac
Los 12 animales del zodiaco chino Metropolitan Museum of Art (Copyright)

La segunda historia, y la más célebre, se conoce como La gran carrera. El Emperador de Jade anuncia que habrá una carrera entre los animales y que los doce primeros en cruzar la línea de meta serán honrados eternamente en el cielo nocturno. Todos los animales se alinean y la carrera comienza con el gato y la rata haciendo un trato para montarse juntos a lomos del buey y saltar en el último momento para ser los primeros en ganar. Por el camino, la rata asusta al gato, que cae al río y es arrastrado por la corriente; por eso no existe el año del gato y también por eso los gatos odian a las ratas hasta el día de hoy.

Eliminar publicidad
Publicidad

Todos los animales cruzan la línea de meta de diversas maneras: primero la rata y luego el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono, el gallo y el perro, y el Emperador de Jade está allí para darles la bienvenida y felicitarlos. El último en cruzar la línea es el cerdo y el Emperador de Jade se sorprende. Teniendo en cuenta la velocidad del cerdo al correr, el Emperador le pregunta cómo es que ha llegado el último. El cerdo responde que habría llegado antes, pero que le entró hambre por el camino y tuvo que parar a comer algo y, después de comer, estaba cansado y se echó una siesta. El Emperador de Jade reconoce que esa es la naturaleza del cerdo y le da la bienvenida al zodíaco junto con los demás.

Conclusión

En la astrología china, las personas nacidas bajo el signo del cerdo son optimistas, autoindulgentes, emocionantes, materialistas, de buen corazón y cálidas, y es divertido tenerlas como compañía. El cerdo se asocia con la tierra, por lo que los nacidos bajo su signo también son estables y con los pies en la tierra y, en términos de la dicotomía Yin-Yang, son yin y más productivos por la noche entre las 9 y las 11. Al igual que su signo, también se dice que estas personas tienen suerte y disfrutan de buena fortuna.

El cerdo sigue ocupando un lugar destacado en muchos rituales y ceremonias en China relacionados con la buena suerte, aunque estos eventos no son en absoluto afortunados para el cerdo. Un plato popular que se sirve no solo en festivales, sino durante todo el año, es el siu-yuk («carne asada»), un cerdo entero asado sobre un fuego de carbón (o en un horno). El Shen-Dzu («cerdo sagrado») es un cerdo engordado a propósito hasta alcanzar su máximo peso, que luego participa en concursos durante la celebración de Año Nuevo. El ganador se sacrifica en honor a una deidad local (o al espíritu de la ciudad) y se lo comen, y luego los finalistas corren la misma suerte.

La celebración conocida como manyue, que honra los primeros 30 días de vida de una persona (su primer «cumpleaños»), consiste en obsequiar a los invitados con manitas de cerdo, entre otros detalles de la fiesta, como símbolo de buena suerte y gratitud. La presencia del cerdo en estas fiestas no es de extrañar, ya que los cerdos han desempeñado un papel importante en los rituales chinos desde hace miles de años. Desde el Neolítico hasta la actualidad, el cerdo se ha mantenido como una figura constante e icónica en la cultura china.

Eliminar publicidad
Publicidad

Bibliografía

World History Encyclopedia está asociada a Amazon y recibe una comisión por las compras de libros que cumplan los requisitos.

Sobre el traductor

Sobre el autor

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2026, junio 06). Cerdos en la antigua China. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1320/cerdos-en-la-antigua-china/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Cerdos en la antigua China." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, junio 06, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1320/cerdos-en-la-antigua-china/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Cerdos en la antigua China." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 06 jun 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1320/cerdos-en-la-antigua-china/.

Apóyanos Eliminar publicidad