Trabajos y días

Donald L. Wasson
por , traducido por Diego Villa Caballero
publicado el
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Pandora Receiving Gifts from the Gods (by The British Museum, CC BY-NC-SA)
Pandora recibiendo los dones de los dioses The British Museum (CC BY-NC-SA)

Trabajos y días es un poema épico escrito en hexámetro dactílico, atribuido al poeta griego Hesíodo, del siglo VIII a.C. Hesíodo es conocido principalmente por dos obras épicas, la Teogonía y Trabajos y días, pero, al igual que su contemporáneo Homero, formaba parte de una tradición oral y sus obras no se plasmaron por escrito hasta décadas después de su muerte. Trabajos y días es un homenaje a los beneficios de una vida dedicada al trabajo y la prudencia. En el poema, Hesíodo le habla directamente a su hermano Perses sobre cómo debe conducir su vida; un hermano que se había quedado con la mayor parte de la herencia.

Autoría

Se sabe muy poco sobre la vida de Hesíodo. Su padre emigró de Cime, en Asia Menor, y se estableció en Beocia, un pequeño Estado del centro de Grecia. Su primera obra conocida, La Teogonía, narraba la historia de la creación, desde el Caos hasta la ascensión de Zeus como gobernante absoluto de los dioses del Olimpo. Aunque existe cierta controversia sobre su autoría de Trabajos y días, la clasicista Dorothea Wender, en su traducción de Hesíodo, lo considera el autor de la obra posterior y muy superior. Si bien La Teogonía tiene interés histórico, «... si el lector desea encontrar la obra de un verdadero poeta, debe recurrir a Trabajos y días» (19). Siglos más tarde, ambos poemas tendrían un efecto sustancial en el poeta romano Ovidio y su Metamorfosis.

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La justicia de Zeus

Hablando desde su propia experiencia personal, Hesíodo alaba los beneficios de la vida agraria y condena la vida desperdiciada de su hermano en el mar. Aunque Wender considera que su consejo es sincero y probablemente acertado, sigue refiriéndose a Hesíodo como «gruñón». Sin embargo, aunque pudiera parecer gruñón, creía en la justicia, la honestidad, la piedad, la autosuficiencia y sobre todo en el trabajo. No le gustaban la gente de la ciudad, el mar, las mujeres, los chismes y la pereza. En los primeros versos del poema, suplicaba a Zeus, el dios del trueno, que permitiera a su hermano, que en ese momento se encontraba en un barco mercante, escuchar la verdad.

HESÍODO CREÍA EN LA JUSTICIA, LA HONESTIDAD, LA PIEDAD, LA AUTOSUFICIENCIA Y SOBRE TODO EN EL TRABAJO.

Entre los principios sagrados de Hesíodo, el más importante era el concepto de justicia, y para él, Zeus era la máxima representación de la justicia. Según el historiador Thomas Martin en su libro Ancient Greece (La antigua Grecia), Hesíodo consideraba la justicia como una cualidad divina —encarnada en Zeus— que castigaba a los malhechores. Sin embargo, para Martin, el Zeus de Homero solo se preocupaba por el destino de sus amados guerreros en la batalla, un rasgo evidente tanto en la Ilíada como en la Odisea. El historiador Norman Cantor, en su libro Antiquity (Antigüedad), afirma que, si bien a Homero se le atribuye la creación de la imagen griega de los dioses, el hecho de haberles dotado de personalidad y funciones, Hesíodo demostró que eran una fuerza moral, defensores de la justicia. En cuanto al poder de Zeus, Hesíodo escribió:

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Con facilidad fortalece a cualquier hombre;
con facilidad hace humilde al hombre fuerte
y con facilidad nivela las montañas y exalta la llanura. (59)

Más adelante en el poema, Hesíodo se lamentaba de los tristes tiempos en los que vivía, suplicándole a Zeus que «restableciera nuestras leyes quebrantadas». Para demostrar la autoridad de Zeus y dar una lección a su hermano, Hesíodo centró su atención en Prometeo, considerado el más astuto de todos, que robó el fuego a los dioses y se lo entregó a la humanidad. Como Zeus se había ganado la fama de ser vengativo, quiso castigar la arrogancia de los hombres, por lo que les entregó «algo maligno para su deleite»: Pandora.

Pandora About to Open Her Box
Pandora apunto de abrir la caja Lawrence Alma-Tadema (Public Domain)

Pandora apareció por primera vez en la Teogonía, aunque no se la mencionaba por su nombre. Fue creada a imagen y semejanza de una diosa inmortal. Atenea le enseñó a tejer. Afrodita le otorgó encanto y deseo. Hermes la dotó de astucia, palabras persuasivas y mañas. Adornada por los dioses, fue entregada a Epimeteo (hermano de Prometeo) como esposa. Prometeo le había advertido que no aceptara ningún regalo de Zeus, pero él no le hizo caso. Antes de Pandora, los humanos habían vivido libres de penas, de trabajos penosos y de enfermedades. Sin embargo, este regalo de los dioses se convirtió en la ruina de la humanidad y, según el mito, desató innumerables males sobre la tierra, y solo dejó la esperanza. Hesíodo concluyó su lección diciendo que no había forma de escapar de la mente de Zeus, pues según él, Zeus lo veía todo.

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Las cinco razas

Después Hesíodo habló de las cinco razas de la humanidad. Sin dejar de dirigirse a su hermano, Hesíodo le pidió que tomara en serio su relato. La primera raza vivió en la época de Cronos, era la raza dorada y sus miembros vivían felices, sin penas ni trabajo. Nunca envejecían y morían plácidamente mientras dormían; se les concedía todo lo que deseaban. Al final de su estancia en la Tierra, se volvían invisibles y seguían viviendo como espíritus de la tierra.

Fueron sustituidos por la efímera y muy inferior raza de plata, un pueblo que llevaba una vida angustiosa, incapaz de controlarse a sí mismo y que abandonó a los dioses al dejar los altares abandonados. Zeus se enfadó con ellos y los ocultó para que se convirtieran, en palabras de Hesíodo, en los «espíritus del inframundo». La siguiente raza, acertadamente llamada «de bronce», utilizaba armas y herramientas de bronce, e incluso vivía en viviendas de bronce.

… y amaban
los gemidos y la violencia de la guerra; no comían
pan; tenían el corazón duro como el pedernal; eran
hombres terribles. (63)

Se creía que eran invencibles, pero acabaron muriendo por su propia mano, en el anonimato, dejaron atrás el resplandor del sol para unirse al Hades. Tras la raza del bronce, Zeus creó una cuarta raza: una raza de héroes divinos. Esta fue la raza anterior a la época de Hesíodo; una época de guerras terribles y batallas espantosas. Fue la época en que Paris raptó a Helena, dando inicio a la guerra de Troya. Luego vino la época de Hesíodo (la raza del hierro) un período de penurias y fatigas.

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Desearía que yo no fuera de esta raza, ojalá
hubiera muerto antes, o no hubiera nacido aún. (64)

Dijo que durante el día las personas trabajan y sufren, pero que por la noche se consumen y mueren. Los consideraba unos desdichados y unos impíos y creía que Zeus acabaría destruyéndolos a todos.

Consejos para un hermano

Hesíodo dedicó la mayor parte del resto del poema a darle consejos a su hermano. Gran parte de los consejos que le dio a Perses se centraban en las ventajas de la vida en el campo. Inicia el diálogo con una súplica:

Oh, Perses, reflexiona sobre estas cosas:
Sigue a los justos y evita la violencia.
El hijo de Cronos estableció esta ley para los hombres:
Que los animales, los peces y las aves aladas
se devoren unos a otros, pues carecen de ley;
pero la humanidad ha recibido de él la ley de la Justicia, que es el mejor camino. (67)

Hesíodo afirma, que si uno es justo, Zeus le hará prosperar y no le castigará con plagas ni hambrunas; sin embargo, reprenderá a quienes labran los campos con arrogancia. Hesíodo sigue sermoneando a su hermano sobre los males de la ociosidad, diciendo que una persona que trabaja será la envidia de los demás, pero que una persona codiciosa que obtiene su riqueza mediante mentiras será castigada por los dioses. El mejor hombre es aquel que piensa por sí mismo, aunque debe seguir escuchando los buenos consejos de los demás. Si no piensa por sí mismo ni aprende de los demás, es un fracaso como hombre.

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Portrait of Hesiod
Retrato de Hesíodo Carole Raddato (CC BY-NC-SA)

En sus dos poemas, Hesíodo no habla muy bien de las mujeres. En Trabajos y días, le dice a su hermano que no se deje engañar por una mujer, pues ella solo quiere su granero. Le advierte de que las mujeres son traicioneras y le aconseja que se case cuando esté preparado, alrededor de los treinta años. «Debes enseñarle a comportarse con sensatez». (pág. 81) Repitiendo su advertencia de la Teogonía, afirma que una esposa digna es un tesoro, pero que una mala hace que uno tiemble de frío y que una codiciosa le llevará «a una vejez miserable». Aunque le aconseja a su hermano que no se case, le recomienda que consiga una casa, una mujer (una esclava) y un buey para arar, pero que se asegure de que la mujer sea soltera y pueda ayudar en el campo y en las tareas domésticas. Hesíodo llega incluso a describir con detalle cómo se ara el campo.

«Cuando llegue la época de arar, daos prisa en arar,
tanto tú como tus esclavos, en los días lluviosos
y en los secos, mientras dure la temporada». (73)

Hesíodo le aconseja no olvidar ofrecer una oración a Zeus, el dios de los agricultores y a Deméter por su grano sagrado. También habla de los días sagrados del mes, que deben respetarse, ya que provienen de Zeus.

Estos días son una bendición para los hombres de la tierra; el resto son volubles, insípidos y traen mala suerte. (86)

Le aconseja a su hermano que no pierda el tiempo escuchando chismes en la herrería, pues eso impide que un hombre trabaje y en consecuencia lo deja indefenso y pobre en invierno.

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El holgazán que vive de vanas esperanzas
y no tiene forma de ganarse la vida, recurre
al delito: la esperanza no le sirve de nada
a quien se dedica a chismorrear cuando no tiene trabajo. (75)

Aunque alaba las virtudes de la vida en el campo, también habla de las cosas más sencillas: tener un abrigo de lana, una túnica y botas de piel de buey (forradas de fieltro). Su consejo es no ser demasiado hospitalario, pero tampoco dar la impresión de ser antipático. No hay que ser grosero en un banquete común y nunca hay que olvidarse de lavarse las manos antes de ofrecer vino a los dioses. Lo más sensato es no orinar nunca hacia el sol, ni mientras se viaja a un lado del camino. Y nunca hay que comer de una olla que no haya sido bendecida.

Fish Plate
Plato decorado con peces Lucas (CC BY-NC-SA)

Le recuerda a Perses que todo tiene su momento, incluso la navegación. Debe admirar los barcos pequeños, pero transportar su carga en uno más grande. Si tiene que zarpar, debe hacerlo después del solsticio para evitar el calor del verano. Hesíodo le cuenta a su hermano que él mismo había navegado hacía mucho tiempo desde Áulide hasta Eubea. Le narra sus experiencias con las Musas, ya que fue allí donde le enseñaron a cantar.

Y allí, digo, vencí con una canción
y me llevé a casa un trípode de dos asas, que
dediqué para las Musas
en aquel lugar
del Helicón, donde me inicié
en el hermoso canto, por primera vez a instancias de ellas. (60)

Legado

Se desconoce si Perses abandonó su vida descarriada y siguió el consejo de su hermano. Wender opinaba que, aunque Hesíodo pueda considerarse conservador y pesimista, el consejo que da a su hermano es sincero y serio. Al comparar a Hesíodo con su contemporáneo Homero, escribió que los dioses de Homero no eran muy admirables desde el punto de vista ético; mentían, engañaban y robaban, pero aun así eran bastante civilizados. Hesíodo, por su parte, dejó que sus dioses fueran primitivos y desordenados. Norman Cantor consideraba que estos dos poetas de la Edad Oscura, Hesíodo y Homero, tuvieron una profunda influencia en la religión griega. Cantor escribió que los griegos nunca habían adoptado un código de conducta ni creencias teológicas. Su religión se componía principalmente de mitos, cultos y rituales. Los griegos aceptaron las percepciones presentadas en las obras de Homero y Hesíodo, creando una religión griega única. Los poemas de Hesíodo, aunque olvidados por muchos lectores modernos, tuvieron un efecto inmenso tanto en el pueblo griego de su época como en un joven poeta siglos más tarde, el romano Ovidio.

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Bibliografía

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Sobre el traductor

Diego Villa Caballero
Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.

Sobre el autor

Donald L. Wasson
Donald ha enseñado Historia de la Antigüedad, de la Edad Media y de los Estados Unidos en el Lincoln College (Normal, Illinois) y, desde que estudió a Alejandro Magno, siempre ha sido y será un estudiante de historia. Le encanta transmitir conocimientos a sus alumnos.

Cita este trabajo

Estilo APA

Wasson, D. L. (2026, abril 13). Trabajos y días. (D. V. Caballero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16687/trabajos-y-dias/

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Wasson, Donald L.. "Trabajos y días." Traducido por Diego Villa Caballero. World History Encyclopedia, abril 13, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16687/trabajos-y-dias/.

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Wasson, Donald L.. "Trabajos y días." Traducido por Diego Villa Caballero. World History Encyclopedia, 13 abr 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16687/trabajos-y-dias/.

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