Hathor

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Rosa Baranda
Publicado el 02 septiembre 2009
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Disponible en otros idiomas: inglés, francés
Hathor (by Mary Harrsch (Photographed at the Metropolitan Museum of Art), CC BY-NC-SA)
Hathor
Mary Harrsch (Photographed at the Metropolitan Museum of Art) (CC BY-NC-SA)

Hathor es una diosa del antiguo Egipto asociada primero con Sejmet y después con Isis que acabó considerándose como una diosa primigenia a partir de la cual derivaron todos los demás. Se la suele representar como una mujer con cabeza de vaca, orejas de vaca o sencillamente en forma de vaca.

En su aspecto como Hesat aparece como una vaca de blanco puro que lleva una bandeja de comida en la cabeza y de cuyas ubres mana leche. Está estrechamente relacionada con la vaca sagrada primigenia, Mehet-Weret, una diosa del cielo cuyo nombre significa "Gran inundación" y que se creía que traía consigo la inundación del Nilo que fertilizaba la tierra.

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A través de esta asociación Hathor acabó por verse como la madre del dios sol Ra y tenía un lugar de especial importancia en su gabarra mientras navegaba por el cielo nocturno, a través del inframundo, para volver a surgir al amanecer. Su nombre significa "Dominio de Horus" o "Templo de Horus", que hace referencia a dos conceptos. La primera alusión se refiere a la parte del cielo en la que el rey (o el rey muerto) podía rejuvenecer y seguir gobernando (o volver a la vida), mientras que la segunda se refiere al mito de que Horus, como dios sol, entraba en su boca cada noche para descansar y regresaba con el amanecer. En ambos casos su nombre tiene que ver con el renacimiento, el rejuvenecimiento la inspiración y la luz. Su relación con el cielo la identificaba con Venus, la estrella del atardecer y la mañana.

Su instrumento es el sistro, que usaba para ahuyentar el mal de la tierra e inspirar bondad. Es la diosa patrona de la dicha, la celebración y el amor y los griegos la asociarían con Afrodita y los romanos con Venus. Siempre estuvo, desde la época más antigua, asociada con la mujer y la salud femenina en cuerpo y mente. Con el tiempo las mujeres acabaron por identificarse con Hathor en la otra vida de la misma manera que antes todo el mundo se identificaba a Osiris. Fue una diosa inmensamente popular e influyente. La experta Geraldine Pinch escribe lo siguiente al respecto:

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Hathor era la diosa dorada que ayudaba a las mujeres a dar a luz, a los muertos a renacer y al cosmos a renovarse. Esta compleja deidad podía funcionar como la madre, la consorte y la hija del dios creador. Muchas diosas menores se acabaron considerando "nombres" de Hathor en sus aspectos contrastados de benevolencia y destructividad. En general se representaba más comúnmente como una mujer hermosa que portaba un disco solar rojo entre un par de cuernos de vaca. (137)

El disco solar rojo, así como varios de los atributos personales de Hathor, acabarían asociándose con Isis, una diosa posterior. Con el tiempo, Isis fue absorbiendo cada vez más características de Hathor hasta que la suplantó como la deidad más popular y adorada de Egipto.

Origen mítico

Aunque con el tiempo se la acabaría considerando como la personificación definitiva de la bondad y el amor, al principio era literalmente una deidad sanguinaria a quien arrojaron sobre la humanidad para castigarla por sus pecados. Un texto de la antigüedad, El libro de la vaca celestial (del Imperio Medio, 2040-1782 a.C.), parecido al gran diluvio de la Biblia, habla de cómo el gran dios Ra se enfurece por la ingratitud y la maldad humanas y envía a Hathor a destruir a los seres humanos. Hathor desciende sobre el mundo con una furia destructiva, mata a todo el que se encuentra por el camino y derrumba sus ciudades, destruye sus hogares y arrasa campos y jardines y de esa manera se transforma en la diosa Sejmet.

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Al principio, Ra está contento porque la humanidad se había olvidado de él y de los presentes de los dioses y solo pensaba en sí misma, preocupada por su propio bienestar. Admira satisfecho la estela de destrucción que deja a su paso hasta que los demás dioses intervienen y le piden que muestre clemencia. Señalan que Sejmet está yendo demasiado lejos con esta "lección" y que pronto no quedarán seres humanos en la tierra que puedan aprender de lo sucedido.

The Goddess Hathor
La diosa Hathor
Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Ra se arrepiente de su decisión y concibe un plan para calmar la sed de sangre de Sejmet. Le ordena a Tenenet, la diosa egipcia de la cerveza, que elabore una cerveza especialmente fuerte y hace que la tiñan de rojo y la lleven a Dendera. Para entonces, Sejmet está desquiciada con su sed de sangre, y cuando se topa con la cerveza, roja como la sangre, se hace con ella y empieza a beber.

Se emborracha, se queda dormida y vuelve a despertarse como Hathor la benevolente. La humanidad se salva de la aniquilación y la que antes fue su verdugo se vuelve entonces su benefactora más importante. Después de esta transformación, Hathor ya solo daba regalos hermosos e inspiradores a los hijos de la tierra y llegó a asumir un estatus tan elevado que todas las demás diosas posteriores de Egipto se pueden considerar aspectos de Hathor. Era la diosa madre primordial, la gobernante del cielo, del sol, de la luna, de la agricultura, de la fertilidad, del este, del oeste, de la humedad y del parto. Además, también estaba asociada a la dicha, la música, el amor, la maternidad, la danza, la embriaguez y sobre todo la gratitud.

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Culto de Hathor

EL CULTO DE HATHOR SE CONCENTRABA EN DENDERA, PERO ESTABA BIEN CONSIDERADA Y ADORADA EN TODO EGIPTO.

A diferencia de las demás deidades del antiguo Egipto, cuyo clero tenía que ser del mismo sexo que la deidad a la que servía, los que servían a Hathor podían ser hombres o mujeres. El culto de Hathor estaba basado en Dendera, pero estaba bien considerada y se la adoraba por todo Egipto hasta el punto de que también la adoraban como una diosa de la otra vida en el Campo de los Juncos.

En un principio, cuando alguien moría en el antiguo Egipto, ya fuera hombre o mujer, asumía el aspecto de Osiris, el señor y juez de los muertos, y recibía la bendición de sus cualidades y su integridad moral. Sin embargo, Hathor era tan popular que, con el tiempo, las mujeres que morían y se consideraban dignas de ir al paraíso del Campo de los Juncos asumían su aspecto y sus cualidades en vez de los de Osiris, mientras que los hombres se seguían identificando con el dios. Geraldine Pinch escribe:

Tanto los Textos de los sarcófagos y el Libro de los muertos tienen encantamientos para ayudar a los difuntos a vivir para siempre como seguidores de Hathor. En una historia del periodo tardío, Hathor gobierna el inframundo, del que emerge para castigar a los que se han comportado injustamente en la tierra. Para la época grecorromana, las mujeres que habían pasado a la otra vida se identificaban con Hathor en vez de con Osiris. No fue hasta que Isis asumió muchos de sus atributos que Hathor perdió su posición como la más importante de las diosas egipcias. (139)

La popularidad de Hathor queda demostrada por la cantidad de diosas menores que compartían sus atributos y se consideraban aspectos de la diosa madre. Las más importantes eran las Siete Hathor, que estaban presentes en el momento del nacimiento de una persona y decretaban su destino. A Hathor en los primeros tiempos se la adoraba en forma de vaca, o con una vaca con las estrellas por encima. Después se la representaba como una mujer con cabeza de vaca, y aún después como una mujer con cara humana pero a veces tenía orejas o cuernos de vaca.

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Las Siete Hathor compartían estos atributos pero también tenían un lazo rojo que usaban para atar a las fuerzas del mal y los demonios oscuros. Se veneraba mucho a las Siete Hathor en vida por su habilidad para ayudar en asuntos amorosos y proteger del mal, y tras la muerte por sus capacidades de protección contra las fuerzas de la oscuridad.

Chain with Hathor Heads
Una cadena con cabezas de Hathor
Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Como una diosa que transcendía la vida y la muerte, Hathor era objeto de un culto muy amplio y llegó a identificarse con una deidad conocida como la Diosa Distante. Esta es una diosa que abandona a su padre, Ra, y asume el aspecto de un felino salvaje para evitar cualquier intento de encontrarla o atraparla. Desaparece en el desierto distante y se esconde en las llanuras áridas. Esta diosa estaba vinculada a la transformación y se identificaba con Mehit, una diosa protectora, con Sejmet, con Bastet, con Mut y con algunas otras, pero a menudo era Hathor, como en El libro de la vaca celestial, en el que la propia Hathor se transforma, así como el universo y la relación de la humanidad con los dioses.

Cuando la Diosa distante elude el control de Ra, este envía un dios para encontrar a su hija y llevarla de vuelta a casa, y cuando esto ocurre trae con ella las inundaciones del Nilo, que se desbordaba y traía vida a la gente. Pero antes de que dejara fluir las aguas portadoras de vida, había que apaciguarla y mostrarle agradecimiento. Geraldine Pinch escribe:

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Cuando la Diosa distante regresaba, traía la inundación con ella, pero había que aplacarla con música, baile, festines y embriaguez. Esta era la explicación mítica de los elementos salvajes y eufóricos del culto de Hathor. Era adecuado que toda la creación se regocijara cuando Hathor volvía a aparecer en toda su radiante belleza y volvía a reunirse con su padre. (138)

Pinch destaca que esta unión de Hathor con el padre-creador "se podía concebir en términos sexuales o, de manera más abstracta, como una fusión del creador con su propio poder activo" (138). Un ejemplo de esto es el papel que juega Hathor en una de las versiones de Las contiendas de Horus y Set, que continúa la historia del mito de Osiris.

Hathor y el mito de Osiris

Después de que Set asesinara a Osiris y lo descuartizara, repartió los trozos por todo el país y arrojó algunos al Nilo. Isis reunió todas las partes de su marido de nuevo con la ayuda de su hermana Neftis y devolvió a Osiris a la vida, pero no estaba completo porque un pez se había comido su pene y no se podía restaurar. Así que Isis se transformó en un milano, un halcón, y voló en torno al cuerpo de Osiris; extrajo su semilla y se quedó embarazada de Horus. Después Osiris descendió al inframundo para convertirse en el Señor de los muertos mientras que Isis se quedó sola criando a su hijo y Set usurpó el lugar de Osiris como rey del país.

Isis escondió a Horus de Set hasta que se hizo mayor, y fue entonces cuando Horus desafió a Set por el gobierno del país. A veces este enfrentamiento se representa como una batalla, pero, en la historia conocida como Las contiendas de Horus y Set, es un juicio frente a la Enéada, un tribunal de nueve dioses poderosos que tendrán que decidir quién es el rey legítimo. Ra es el principal de los dioses de la enéada, el padre de Hathor, que, llega a enfadarse tanto con el juicio que decide no participar. Geraldine Pinch cuenta el resto de la historia:

Ra se enfada cuando el dios babuino, Babi, lo insulta y se tumba sobre su espalda. Lo que quería decir esto es que el dios sol se estaba sumiendo en un estado inerte, lo que significaría el fin del mundo. Hathor, la Dama del Sicomoro del sur, visita a su padre y le enseña los genitales. Este se ríe, se levanta inmediatamente y vuelve para administrar justicia. Hathor ha hecho levantarse al sol y ha disipado su humor nefasto. (138)

Aunque es un gesto claramente sexual, la interpretación abstracta habla de la importancia del equilibrio entre los principios masculinos y femeninos a la hora de mantener el orden y la armonía. Hathor se descubre frente a su padre en un gesto inesperado que aligera el ambiente y le da perspectiva a la situación. El equilibrio entre la dualidad de lo femenino y lo masculino, entre la luz y la oscuridad, la fertilidad y la aridez se enfatizaba a en toda la cultura egipcia mediante los dioses y los mitos relacionados con ellos.ç

The Temple of Hathor
El templo de Hathor
Steve F-E-Cameron (CC BY-SA)

Hathor y el ojo de Ra

Este equilibrio se puede apreciar en el concepto del Ojo de Ra, el contrapunto femenino de aspecto masculino de la creación personificado por Ra. El Ojo de Ra, al igual que la Diosa distante, se asoció a varias deidades femeninas, pero a menudo era Hathor. Geraldine Pinch apunta que "la palabra egipcia para ojo, irt, sonaba como una palabra para "hacer" o "actuar". Puede que esa sea la razón por la que los ojos de una deidad se asocien con el poder divino en su máxima expresión. Como la palabra irt es femenina, los ojos divinos se personificaban como diosas" (128). En realidad, la historia de la Diosa distante es una historia del Ojo de Ra porque el aspecto femenino de la divinidad se marcha, actúa sobre el entorno y regresa trayendo consigo la transformación. Esto queda claro en El libro de la vaca divina, en el que Hathor se identifica como el Ojo de Ra que trae la destrucción a la humanidad pero acaba transformando su relación con lo divino.

Este mismo patrón se puede ver también en la historia de la creación de Atum (Ra) y el ben-ben, cuando manda a sus hijos, con su ojo, a crear el mundo. A menudo se hablaba de Hathor como "el Ojo de Ra" o "el Ojo de Atum" y su disco solar se suele representar como un ojo del que nace el sol. En la historia del viaje del dios sol por el cielo nocturno y el inframundo, Hathor se sitúa en la proa, vigilando cualquier ataque de Apofis. A lo largo de la historia de Egipto se la conoció como hija de Nut y Ra, esposa de Ra, madre de los dioses, y la gran Diosa madre (puede que relacionada con una diosa aún más antigua, Neit), así que no es sorprendente que fuera la protagonista de historias populares como la de la Diosa distante o de conceptos como el Ojo de Ra.

Algunas historias antiguas la presentan como la madre de Horus el Mayor, y otras como la esposa de Horus de Edfu, lo que daría lugar al nacimiento de Horus el Joven, que más tarde se consideraría como hijo de Osiris e Isis. La identificación primitiva de Hathor como madre de Horus, el dios que se asociaba más estrechamente con el gobernante de Egipto, demuestra claramente la importancia de esta diosa antes del ascenso en popularidad del Mito de Osiris, cuando Isis se convirtió en la madre de Horus. Todas las regiones de Egipto adoraban a Hathor antes del ascenso de Isis y su culto era popular tanto entre las clases trabajadoras como entre la élite gobernante.

The Tomb of Horemheb
La tumba de Horemheb
Jean-Pierre Dalbéra (CC BY-NC-SA)

Los cinco regalos de Hathor

Parte de la iniciación de su culto parece que era un rito conocido como Los cinco regalos de Hathor, un rito poco documentado posiblemente del Imperio Nuevo, en el que un comunicante tendría que nombrar las cinco cosas por las que estaba más agradecido mientras miraba los dedos de su mano izquierda. Como los pobres de Egipto no eran dueños de sus propias tierras sino que trabajaban las de los demás, siempre podían verse la mano izquierda mientras cosechaban el grano que cortaban con la mano derecha.

Al mencionar las cinco cosas por las que se estaba agradecido, e identificarlas con los dedos de la mano izquierda, se establecía un recordatorio constante de las cosas buenas de la vida y evitaba caer en el pecado "inicial" de la ingratitud, que creían que daba paso a todos los demás. Para los más pudientes de Egipto, pensar en los Cinco regalos habría sido una manera de evitar que sintieran envidia de los que tenían más además de recordarles la importancia de la humildad frente a los dioses. Esta humildad se mostraba mediante el servicio a los demás. La experta Margaret Bunson comenta lo siguiente:

En los Ritos reales diarios, tal y como se muestra en los relieves de los templos, Hathor amamantaba al rey o su representante sacerdotal de sus propios senos, con lo que le otorgaba la gracia del oficio y los poderes sobrenaturales para proteger Egipto. (107)

Servía de nodriza para el rey y su corte, y de esta manera alimentaba a todo el pueblo de Egipto ya que la prosperidad del país estaba estrechamente ligada a la salud, el bienestar y la estabilidad del rey. Si una diosa de la estatura de Hathor podía servir libremente a los demás, entonces creían que los demás también podían. Hathor continuaba con este servicio a la humanidad tras la muerte, tal y como apunta Geraldine Pinch:

Como diosa del Oeste, Hathor acogía al sol poniente en sus brazos. Hathor facilitaba la transición de la muerte a una nueva vida tanto para los dioses como para los seres humanos. El momento y la manera de morir era decretado por una forma séptuple de Hathor. Como Dama de la Necrópolis, abría las puertas al inframundo. Como diosa del árbol, revivía a los muertos recientes con su sombra, el aire, agua y comida. Los espíritus de los muertos podían beber la vida eterna de la leche de las siete vacas Hathor. (138-139)

El servicio humilde de Hathor se representa a lo largo de la historia de Egipto mediante inscripciones y textos, desde el periodo arcaico (en torno a 3150-2613 a.C.) hasta la última dinastía que gobernó en Egipto, la Dinastía Ptolemaica (323-30 a.C.). En su forma terrenal de vaca lechera, Hathor se conocía como Hesat, la nodriza de los dioses, y siempre se asociaba con la maternidad, los instintos maternales y el cuidado de los demás. La leche se conocía como "la cerveza de Hesat" y la Vía láctea que se ve en el cielo nocturno también se asoció con ella, ya que se consideraba un río Nilo celestial, el dador de toda vida. Como señora de la canción y la danza, de la celebración y la gratitud, la dadora de vida y la que consolaba a los muertos, Hathor personificaba el Nilo celestial de todas las maneras en las que otorgaba los mejores regalos de los dioses a la gente.

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Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es un escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York. Vivió en Grecia y Alemania y ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2009, septiembre 02). Hathor [Hathor]. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-435/hathor/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Hathor." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia. Última modificación septiembre 02, 2009. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-435/hathor/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Hathor." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 02 sep 2009. Web. 15 abr 2024.

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