Ulysses S. Grant (1822-1885) fue un general de la Unión durante la guerra de Secesión estadounidense y, posteriormente, el decimoctavo presidente de los Estados Unidos de América. En general está considerado el comandante más eficaz de la guerra de Secesión, cuya negativa a retirarse tras los combates contribuyó de manera significativa a la victoria de la Unión en 1865, cuando el general confederado Robert E. Lee se rindió ante Grant en Appomattox Court House.
Grant saltó a la fama nacional tras sus victorias en la batalla de Fort Henry y la batalla de Fort Donelson en febrero de 1862, y logró su mayor triunfo en el asedio de Vicksburg en 1863. Para 1865, ya era una celebridad nacional y ganó con facilidad las elecciones presidenciales de 1868. Aunque su mandato presidencial se vio empañado por escándalos, debidos en gran medida a la naturaleza confiada de Grant, que creía lo que otros le decían, se convirtió en la figura pública más popular de finales del siglo XIX, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo, tal y como demuestra la gran acogida que recibió en otros países durante su gira mundial, que comenzó en 1877.
Su reputación comenzó a verse afectada a principios del siglo XX, cuando los defensores del mito de la «Causa Perdida» lo describieron repetidamente como un «carnicero» y un político corrupto. Las valoraciones precisas de los historiadores, que comenzaron en la década de 1950 y continúan hasta la actualidad, incluido el libro Grant (2017), de Ron Chernow, han desmontado esta imagen, y hoy en día se considera a Grant un presidente eficaz, un humanitario, un defensor de los derechos civiles y el general de la Unión que, más que ningún otro, ganó la guerra de Secesión.
Debido a consideraciones de extensión y espacio, este artículo se centrará en los primeros años de Grant y en la guerra de Secesión, y no en su presidencia.
Hiram Ulysses Grant nació en Point Pleasant, Ohio, el 27 de abril de 1822, hijo de Jesse R. Grant y Hannah Grant (de soltera Simpson), y el mayor de seis hermanos. En 1823, la familia se trasladó a Georgetown, Ohio, y Grant comenzó a ir al colegio a los cinco años. Desde muy temprana edad demostró aptitudes para las matemáticas y la equitación.
Grant no tenía ningún interés en seguir una carrera militar y planeaba convertirse en profesor de matemáticas.
Aunque era un estudiante brillante, solo se aplicaba en aquellas materias que le interesaban y, según su padre, carecía de rumbo al terminar sus estudios en 1838. Jesse Grant le solicitó al diputado Thomas L. Hamer que propusiera a su hijo para su admisión en la Academia Militar de West Point en 1839 y, cuando Hamer estaba rellenando la solicitud, escribió por error «Ulysses S. Grant» en el formulario. Grant temía que, si corregía ese error, su solicitud pudiera ser rechazada, por lo que pasó a llamarse «Ulysses S. Grant», aunque la «S» no tenía ningún significado. Sus compañeros de clase dieron por hecho que significaba «Samuel», de manera que empezaron a llamarle Sam. A Grant le gustaba más su nuevo nombre porque siempre se había resistido a sus iniciales, H.U.G., nunca le había gustado el nombre Hiram y estaba acostumbrado a que le llamaran Ulysses.
Al igual que en sus anteriores etapas educativas, Grant era un estudiante mediocre que dedicaba más tiempo a sus propios intereses de lectura que a los textos obligatorios de las asignaturas. También le irritaba la disciplina militar de la academia y, de camino hacia allí, había esperado que, por arte de magia, cerrara antes de que él llegara. Sin embargo, después de un año aprendió a aceptar la vida en West Point, destacaba en equitación y matemáticas, y se había hecho muy amigo de su compañero de habitación, Frederick Tracy Dent, y de un pariente de este, James Longstreet.
Grant se graduó en 1843, ocupando el puesto 21.º de una promoción de 39 alumnos, y fue destinado al cuartel de Jefferson, a las afueras de San Luis, en Misuri. En aquella época, Grant no tenía ningún interés en seguir la carrera militar y planeaba convertirse en profesor de matemáticas. Chernow escribe:
El joven Grant, de veintiún años, que se presentó en el cuartel de Jefferson el 30 de septiembre de 1843, no comprendía bien la naturaleza de sus dotes especiales. (29)
Al parecer, lo mismo le ocurría a su oficial al mando. Grant era un jinete excepcional, pero fue destinado al 4.º Regimiento de Infantería, y su comandante, Stephen W. Kearny, a quien no le gustaba la actitud general de Grant, rechazó una y otra vez sus peticiones de que lo trasladara a la caballería.
La plantación de la familia Dent, White Haven, se encontraba a cinco millas del cuartel de Jefferson, y Frederick Dent había animado a Grant a visitarla. El propio Dent se encontraba en el oeste en aquella época, pero James Longstreet, pariente de la madre de Dent, acompañó a Grant en su primera visita a la plantación en el otoño de 1843 y le presentó a la familia de su futura esposa, Julia Dent. Grant no conocería a Julia hasta febrero de 1844 (ya que ella había estado fuera, en un internado de señoritas) y, más tarde, ambos afirmarían que fue amor a primera vista. Tras cuatro años de compromiso, se casaron el 22 de agosto de 1848. En total, la pareja tendría cuatro hijos.
Los Dent eran una familia esclavista, mientras que Jesse Grant era un ferviente abolicionista. Ambos padres se opusieron a la boda, que tuvo lugar en San Luis, y la familia de Gran se negó a asistir. Entre sus padrinos se encontraba James Longstreet, que más tarde se convertiría en un adversario confederado.
No obstante, antes de la boda, Grant recibió la orden de presentarse en Luisiana en 1846 y fue asignado al mando del general Zachary Taylor al comenzar la Guerra entre México y Estados Unidos. Aunque Grant serviría más tarde bajo las órdenes del general Winfield Scott, Taylor tendría una mayor influencia en él e incluso llegaría a imitar el atuendo militar informal de su antiguo comandante.
Al principio, Grant ejerció como intendente del regimiento, pero participó en la batalla de Palo Alto y dirigió tropas en la batalla de Resaca de la Palma. En la batalla de Monterrey, Grant se ofreció voluntario para una peligrosa misión: llevar peticiones de más munición a través de las líneas enemigas. Chernow escribe:
Con una destreza temeraria, [Grant] enrolló un pie alrededor de la silla de montar, pasó un brazo por el cuello del caballo y partió al galope, utilizando al animal para protegerse todo el cuerpo. Los mexicanos no vislumbraron más que su figura agazapada y oculta de manera breve mientras pasaba a toda velocidad. (48)
Cuando Winfield Scott sustituyó a Taylor, «reunió un equipo de primera clase formado por brillantes oficiales subalternos» para dirigir las operaciones (Chernow, 50). Además de Grant, entre ellos se encontraban:
P. G. T. Beauregard,
George B. McClellan,
Robert E. Lee,
Joseph Johnston,
Albert Sidney Johnston,
George H. Thomas,
James Longstreet,
George Meade,
Braxton Bragg.
Chernow señala:
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La guerra con México pareció un ensayo general para el conflicto posterior. Gracias a su memoria prodigiosa para recordar rostros y acontecimientos, Grant acumuló un detallado bagaje de conocimientos sobre estos hombres tan diversos, al que recurriría más tarde. (51)
Entre otros momentos memorables de Grant durante la guerra se encuentra el de desmontar un obús, subir las piezas al campanario de una iglesia, volver a montarlo y disparar contra el enemigo en San Cosme. Al final de la guerra, recibió el ascenso honorífico al rango de capitán.Aun así, consideraba que la guerra era injusta, y más tarde escribió: «Siempre me avergüenzo de mi país cuando pienso en aquella invasión» (Chernow, 43).
Posteriormente, separado de su familia por sus destinos en Panamá y California, Grant comenzó a beber en exceso. Dimitió del Ejército en 1854 y volvió a la vida civil, donde le costó mucho ganarse la vida. En 1856, Grant y su familia se trasladaron a una parcela de tierra en White Haven, e intentó dedicarse a la agricultura, pero con escaso éxito. Su familia casi no tenía muebles, vestía con ropa improvisada, y él se dedicó a vender leña para ganar algo de dinero. Chernow escribe:
A medida que su vida se desmoronaba progresivamente, el 23 de diciembre de 1857 empeñó su reloj de oro con cadena por 20 dólares para comprarles regalos de Navidad a sus hijos, quizá simbólicamente el punto más bajo de su vida. (102)
Su suegro, a quien nunca le había caído bien, le proporcionó un esclavo llamado William Jones en 1858, posiblemente para irritarlo, ya que conocía los sentimientos antiesclavistas de Grant, o quizá por un sincero deseo de ayudar a la familia de su hija. Grant podría haber vendido a Jones por al menos 1.000 dólares, una suma considerable, sobre todo teniendo en cuenta su precaria situación económica, pero decidió liberarlo en 1859 mediante una escritura de manumisión en el juzgado de circuito de San Luis, Misuri.
Su situación económica siguió empeorando hasta que, en 1860, aceptó un puesto en la curtiduría de su padre en Galena, Illinois. Trabajaba en Galena, había saldado todas sus deudas y, por fin, obtenía unos ingresos regulares cuando llegaron las noticias de la batalla de Fort Sumter y del inicio de la guerra de Secesión en abril de 1861.
El 29 de abril de 1861, Grant volvió a alistarse, fue nombrado ayudante militar y, posteriormente, coronel del 21.º Regimiento de Infantería de Voluntarios de Illinois, que fue trasladado a Misuri. Para agosto, Grant fue ascendido a general de brigada de voluntarios, y el general de división John C. Fremont lo nombró comandante del Distrito del Sureste de Misuri.
Batalla de Belmont
En septiembre de 1861, el general confederado Leonidas Polk, actuando sin órdenes y basándose en su propio criterio, ocupó Columbus (Kentucky), violando así la neutralidad del estado. La Asamblea Legislativa del estado de Kentucky solicitó ayuda a la Unión, y Grant ocupó la ciudad de Paducah (Kentucky) poco después de la llegada de Polk.
La primera acción de combate de Grant en la guerra de Secesión tuvo lugar en la batalla de Belmont (7 de noviembre de 1861), cuando trasladó a sus tropas en barcos fluviales por el río Misisipi hasta Belmont, en Misuri, con el objetivo de destruir la guarnición confederada allí apostada e impedir que Polk reforzara a otras unidades confederadas de la región.
Grant se apoderó rápidamente del campamento confederado de Belmont, pero sus adversarios recibieron refuerzos procedentes de Columbus, lo que le obligó a retroceder y provocó una retirada desordenada de las tropas de la Unión. La batalla no fue decisiva, pero Grant la consideró una victoria, ya que había logrado sus objetivos: el campamento quedó destruido y las fuerzas de Polk se encontraban ahora a la defensiva ante la amenaza de nuevos ataques, por lo que no enviarían más tropas desde Columbus. Fueron estas acciones en Belmont las que llamaron por primera vez la atención del presidente Abraham Lincoln.
Fuerte Henry y Fuerte Donelson
Dado que Polk había incumplido los términos de la neutralidad de Kentucky y lo había alineado con la Unión, el general confederado Albert Sidney Johnston tuvo que extender sus líneas hasta el desfiladero de Cumberland, al este de Kentucky. El general de la Unión George H. Thomas derrotó a las fuerzas confederadas de esta región en la batalla de Mill Springs (19 de enero de 1862), lo que abrió el paso de Cumberland Gap a los movimientos de tropas de la Unión y eliminó cualquier amenaza al plan de Grant de tomar el fuerte Henry y el fuerte Donelson, en Tennessee.
Grant remontó el río Tennessee para tomar Fort Henry el 6 de febrero de 1862 con el apoyo de la Armada de la Unión al mando del oficial de bandera Andrew H. Foote. El fuerte cayó rápidamente, y Grant dio por hecho que Fort Donelson haría lo mismo, por lo que ordenó sin demora un asalto. Sin embargo, Donelson contaba con una guarnición numerosa y estaba bien fortificado, por lo que la batalla de Fort Donelson se prolongó del 11 al 16 de febrero de 1862, hasta que los confederados se dieron por vencidos.
El día 16, cuando el comandante confederado Simon Bolivar Buckner pidió condiciones a Grant, este respondió:
No se aceptarán condiciones salvo la rendición incondicional e inmediata. Me propongo avanzar de inmediato contra sus posiciones. (Chernow, 182)
Fort Donelson supuso una gran victoria para la Unión, ya que se capturaron más de 12.000 soldados confederados, así como suministros, armas ligeras y municiones. La prensa del norte publicó la respuesta de Grant, que lo apodó «Grant, el de la rendición incondicional», un apodo que encajaba bien con sus iniciales (en inglés, Unconditional Surrender Grant) y que lo consagró como un formidable general de la Unión y un héroe nacional. Tras ver una fotografía suya fumando un puro, gente de todo el Norte le envió cajas de puros.
Shiloh y Corinth
Grant se sentía ahora sumamente seguro de sí mismo, pero en la batalla de Shiloh (6-7 de abril de 1862) lo sorprendió un ataque ideado por P. G. T. Beauregard y dirigido por Albert Sidney Johnston en la mañana del día 6, que hizo retroceder a las fuerzas de Grant hasta Pittsburg Landing. Johnston resultó herido de muerte en el ataque y falleció poco después, por lo que el mando pasó a manos de Beauregard, quien, convencido de que su enemigo había sido derrotado, suspendió el avance con la intención de zanjar la batalla a la mañana siguiente.
Sin embargo, esa noche Grant recibió refuerzos y, en la mañana del día 7, lideró un contraataque que expulsó a los confederados del campo de batalla y los hizo retroceder hasta la ciudad de Corinth. Al principio, lo volvieron a aclamar como un héroe, pero luego se publicaron las elevadas cifras de bajas, unas 13.000 de la Unión y 10.000 de la Confederación, lo que la convirtió en la batalla más costosa de la guerra de Secesión hasta ese momento, y la opinión pública se volvió en contra de Grant.
Henry Halleck, general en jefe de los ejércitos de los Estados Unidos entre 1862 y 1864, destituyó a Grant del mando y ascendió a George H. Thomas a su cargo. A continuación, Halleck lideró un avance cauteloso contra Corinth, rechazando el plan de Grant de realizar movimientos más rápidos, lo que le dio tiempo a Beauregard para escapar. Halleck reinstauró a Grant como comandante de campo en julio.
Campaña de Vicksburg y campaña de Chattanooga
Grant siguió como siempre había hecho: avanzando constantemente, sin retroceder jamás. Además, siempre siguió su conciencia para hacer lo que consideraba correcto. A principios de la campaña de Vicksburg (de diciembre de 1862 a julio de 1863), Lincoln promulgó la Proclamación de Emancipación, que liberaba a los esclavos retenidos en los Estados Confederados, y los libertos comenzaron a acudir en masa a los ejércitos de la Unión que avanzaban, incluido el de Grant. Por iniciativa propia, sin órdenes, Grant contrató a estos hombres y mujeres como jornaleros, una iniciativa a la que, en un principio, se opuso la administración de Lincoln.
para principios de 1864, Grant era el comandante de campo más eficaz del Ejército de la Unión.
Tras una serie de batallas y maniobras, Grant sitió Vicksburg, en Misisipi, durante siete semanas hasta que la ciudad se rindió el 4 de julio de 1863, un día después de la victoria de la Unión en el este, en la batalla de Gettysburg. La caída de Vicksburg dividió a la Confederación en dos y otorgó a la Unión el control del río Misisipi.
La campaña de Chattanooga (de septiembre a noviembre de 1863) también fue un éxito, aunque costosa, y le permitió a la Unión acceder a Georgia y Tennessee. A principios de 1864, Grant era el comandante de campo más eficaz del Ejército de la Unión y, en marzo, Lincoln lo ascendió al rango de teniente general y le confió el mando de todas las fuerzas de la Unión como general en jefe. Se trasladó del teatro de operaciones occidental al oriental y puso en marcha su Campaña Terrestre.
La Campaña Terrestre y el fin de la guerra
La Campaña Terrestre (mayo-junio de 1864) fue una importante ofensiva de la Unión en Virginia que fue escenario de algunos de los enfrentamientos más brutales y costosos de la guerra:
batalla de Wilderness,
batalla de Spotsylvania Court House,
batalla de Yellow Tavern,
batalla de North Anna,
batalla de Cold Harbor.
A lo largo de la guerra, Grant se había labrado una reputación de avanzar sin cesar, sin detenerse nunca y sin retroceder jamás. Se dice que Lee comentó, tras la batalla de Wilderness: «Grant no se retira; no es un hombre que se retire» (Chernow, 384). Al final lo criticarían por el elevado número de bajas, pero sus pérdidas eran tan cuantiosas porque lo a menudo que se daba a la ofensiva, atacando posiciones defensivas atrincheradas. De hecho, el número total de bajas de Grant fue inferior al de Lee.
Grant mantuvo esta misma estrategia a lo largo de toda la Campaña Terrestre, desde la decisiva victoria de la Unión en la batalla de Nashville hasta el asedio de Petersburg, también una victoria de la Unión. Persiguió sin tregua a Lee durante la Campaña de Appomattox (marzo-abril de 1865) hasta que este quedó acorralado y entregó su ejército a Grant el 9 de abril de 1865 en Appomattox Court House. Aunque los combates continuaron después de esta fecha, en la práctica la guerra había terminado.
Conclusión
Grant recibió una invitación para acompañar a los Lincoln en el Teatro Ford la noche del 14 de abril de 1865, pero la rechazó. Tras el asesinato de Lincoln, Grant se culpó a sí mismo, convencido de que habría podido evitar la muerte de Lincoln si hubiera estado allí. Colaboró estrechamente con el presidente Andrew Johnson para poner en marcha las políticas de Reconstrucción de la posguerra.
Ambos entraron en conflicto por la aplicación que Grant hizo de la Ley de Derechos Civiles de 1866 y por otras iniciativas suyas en favor de los afroamericanos recién emancipados. Ganó las elecciones presidenciales de 1868 y ocupó el cargo durante dos mandatos, entre 1869 y 1877. Entre 1877 y 1879, Grant y su esposa realizaron una vuelta al mundo, viajando por Europa, África, la India, Oriente Próximo y el Lejano Oriente.
En 1885, a Grant le diagnosticaron cáncer y, en ese momento, volvía a atravesar dificultades económicas, al igual que en su juventud. Recibió la ayuda de su amigo Mark Twain, quien le consiguió un generoso porcentaje de derechos de autor tras la publicación de Las memorias personales de U. S. Grant, terminado el 18 de julio de 1885. Sin embargo, Grant falleció el 23 de julio de 1885. Más de 1,5 millones de personas asistieron a su funeral en la ciudad de Nueva York, y sus memorias se convirtieron en un éxito de ventas, lo que garantizó la estabilidad económica de su esposa.
En aquella época, Grant era un héroe nacional, respetado tanto por la gente del Norte como del Sur como el hombre que había salvado la Unión, había ofrecido generosas condiciones de rendición, había evitado políticas punitivas hacia el Sur tras la guerra, había desempeñado con distinción dos mandatos presidenciales, había defendido políticas de derechos civiles, había intentado aplicar políticas justas con los nativos americanos y también había actuado como embajador no oficial de Estados Unidos ante el mundo.
Aunque su reputación se vio empañada a principios del siglo XX, por las razones señaladas anteriormente, así es como se recuerda hoy en día a Ulysses S. Grant. Su objetivo era destruir la capacidad de la Confederación para librar la guerra y, de ese modo, salvar la Unión; un objetivo que logró de forma admirable. En cualquier lista histórica precisa de los mejores generales de la guerra de Secesión, Grant aparece en lo más alto, y en aquellas listas en las que no lo hace, debería estarlo.
¿Por qué se considera a Ulysses S. Grant el mejor general de la guerra de Secesión de EE. UU.?
A Ulysses S. Grant se lo considera el mejor general de la guerra de Secesión porque nunca perdió ninguna batalla estratégica, se negó a retirarse, con lo que mantuvo la presión sobre sus oponentes, y porque su objetivo no consistía en ganar una batalla o tomar una ciudad, sino acabar con la capacidad de la Confederación de seguir librando la guerra y salvar la Unión, cosa que consiguió.
¿Ulysses S. Grant realmente le concedió la libertad a un esclavo cuando podía haberlo vendido?
Sí. En la gran crisis financiera de 1859, Ulysses S. Grant recibió un esclavo llamado William Jones de su suegro. Grant se oponía a la esclavitud, así que, aunque podía haber vendido a Jones por una cantidad de dinero importante, decidió devolverle la libertad.
¿Fue Ulysses S. Grant un buen presidente?
Sí. Se considera que Ulysses S. Grant está por encima de la media como presidente de EE. UU. por sus iniciativas en cuanto a los derechos civiles, la política exterior y las reformas políticas.
¿Cómo murió Ulysses S. Grant?
Ulysses S. Grant murió de cáncer de garganta el 23 de julio de 1885.
Editora de español para WHE. Con una licenciatura en Filología Inglesa y un máster en Traducción, trabaja traduciendo de inglés y francés a español con especialización en historia, belleza, subtitulación y juegos. Su interés gira principalmente en torno a la antigua Grecia, Mesopotamia y Egipto.
Joshua J. Mark es cofundador y director de contenidos de World History Encyclopedia. Anteriormente, se desempeñaba como profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 21 septiembre 2026. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.