Campaña de Guadalcanal

La brutal lucha de la Segunda Guerra Mundial por el dominio de las Islas Salomón
Mark Cartwright
por , traducido por Waldo Reboredo Arroyo
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Kinugawa Maru, Guadalcanal (by US Navy, Public Domain)
Kinugawa Maru, Guadalcanal US Navy (Public Domain)

La campaña de Guadalcanal, también denominada batalla de Guadalcanal, es el nombre que recibe el conjunto de combates aéreos, terrestres y navales en los que se enfrentaron fuerzas de Estados Unidos y Japón en las Islas Salomón, como parte de la guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. La campaña tuvo como propósito detener la expansión japonesa hacia el Pacífico sur y consolidar la victoria lograda en la batalla de Midway. Sus operaciones, que se extendieron desde agosto de 1942 hasta febrero de 1943, comprendieron el desembarco de decenas de miles de infantes de marina estadounidenses y una lucha titánica por el control de la isla de Guadalcanal y de su estratégica pista aérea. Sin embargo, el gran desembarco anfibio de fuerzas japonesas y las sucesivas contiendas navales entre los beligerantes significaron que Estados Unidos obtuviera la victoria final al costo de más de 6.000 bajas y de la pérdida de 24 buques, entre ellos el portaaviones Hornet.

El cambio de rumbo de la guerra del Pacífico

Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Gobierno militar japonés había llevado a cabo un sostenido proceso de expansión del Imperio japonés por el oriente asiático y la región del Pacífico. En 1941 Japón controlaba los territorios situados entre el norte de China y Tailandia. En diciembre de 1941 los portaaviones japoneses lanzaron un ataque aéreo contra Pearl Harbor, Hawái, base de la Flota del Pacífico de Estados Unidos. El plan había sido concebido por el almirante Yamamoto Isoroku (1884-1943), comandante en jefe de la Flota Combinada. Yamamoto comprendía que Estados Unidos representaba la amenaza principal para las ambiciones japonesas en el Pacífico, y consideraba necesario realizar un ataque preventivo de tal magnitud que le permitiera a Japón disponer de tiempo suficiente para consolidar sus defensas y quizá, incluso, forzar a Estados Unidos a negociar la paz.

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El ataque a Pearl Harbor tomó por sorpresa a Estados Unidos; ocasionó 3.500 bajas y destruyó o produjo graves daños a 18 buques, entre los cuales se contaron ocho acorazados. Sin embargo, ninguno de los portaaviones estadounidenses se encontraba en el puerto ese día, circunstancia que más adelante sería de importancia medular. El presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt (1882-1945) respondió con la declaración de guerra a Japón. En diciembre de ese año Japón lanzó ataques contra las Filipinas, controladas por Estados Unidos, y contra Malasia, Birmania (Myanmar) y Hong Kong, controladas por los británicos. Singapur cayó en febrero, y en marzo y abril de 1942 Japón atacó a las Indias Orientales Neerlandesas.

los japoneses avanzaban en la construcción de una pista de aterrizaje en guadalcanal, una de las islas del archipiélago de las salomón.

Las Armadas de Estados Unidos y Japón se enfrentaron en la batalla del Mar del Coral en mayo de 1942. La marina japonesa intentó tomar las Islas Salomón y la parte oriental de Papúa, pero la armada estadounidense estaba decidida a impedir una nueva expansión japonesa en la región y a proteger sus rutas de suministro con Australia. Durante el combate, los japoneses perdieron el portaaviones ligero Shōhō, mientras Estados Unidos perdió el portaaviones Lexington.

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El siguiente encuentro, mucho más decisivo, fue la batalla de Midway, librada en junio. La Flota del Pacífico de Estados Unidos respondió al intento japonés de invadir el atolón de Midway, donde entonces se encontraba una base militar estadounidense, y hundió cuatro portaaviones japoneses a cambio de la pérdida de un único buque, el Yorktown. La derrota constituyó el primer gran revés sufrido por la Armada Imperial Japonesa desde el siglo XVI y obligó a ese país a adoptar una posición defensiva en la guerra del Pacífico. Sin embargo, las fuerzas japonesas terrestres no adoptaron la misma postura. De hecho, los reconocimientos estadounidenses realizados el 4 de julio revelaron un sostenido avance japonés en la construcción de una pista aérea en Guadalcanal, en las Islas Salomón.

Map of Japanese Expansion in Asia & the Pacific, 1875–1942
Mapa de la expansión japonesa en Asia y el Pacífico, 1875-1942 Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

La invasión de Estados Unidos

El 7 de agosto de 1942 las fuerzas estadounidenses iniciaron la invasión de las islas Salomón, siete de las cuales estaban ocupadas por las unidades japonesas. El vicealmirante Robert L. Ghormley (1883-1958), comandante en jefe del Área del Pacífico sur, ejercía el mando general, mientras la comandancia táctica estaba a cargo del vicealmirante Frank Jack Fletcher (1885-1973), veterano de las batallas del Mar del Coral y de Midway. El plan consistía en realizar un desembarco anfibio en Guadalcanal, la isla principal del grupo de las Salomón, donde tomarían tierra 19.000 infantes de marina bajo el mando del mayor general Alexander Vandegrift (1887-1973). La flota anfibia, de avance lento, estaba protegida por tres portaaviones, el Enterprise, el Saratoga y el Wasp, y por una escolta de buques de guerra. La operación, ejecutada con total sorpresa, involucró la participación de 82 navíos.

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La primera oleada de infantes de marina desembarcó sin encontrar resistencia significativa, excepto en los islotes de Gavutu-Tananbogo. Según lo previsto, el ataque se lanzó antes de que las fuerzas japonesas, compuestas por unos 2.200 efectivos, pudieran fortificar las islas y terminar el aeródromo. Las fuerzas estadounidenses tomaron el control de la vital pista y los ingenieros se apresuraron a habilitarla. La Armada Imperial Japonesa respondió al ataque con un grupo de asalto que zarpó desde su base en Rabaul, en la cercana Papúa. El vicealmirante Mikawa Gunichi (1888-1981) dirigía las fuerzas navales, apoyadas por la base aérea de Rabaul. Un observador costero australiano avistó a los bombarderos japoneses enviados a las Islas Salomón, lo que limitó la efectividad del primer ataque.

Las fuerzas navales de Mikawa Gunichi tuvieron más éxito frente a las costas de la isla de Savo, donde derrotaron a una escolta estadounidense el 9 de agosto. Los japoneses utilizaron torpedos, y al costo de un único destructor, hundieron tres cruceros estadounidenses y el crucero australiano Canberra; además, dañaron otros dos destructores y un crucero. Esta nueva amenaza y el escaso combustible con que contaban los navíos llevaron a Fletcher a retirar sus portaaviones del área, lo que a su vez obligó a los buques anfibios a retroceder. En consecuencia, no llegaron a desembarcar todos los hombres ni todos los suministros previstos, por lo que la fuerza de infantería de marina quedó sin reservas de tropas y pertrechos, sin la mayor parte de su equipo pesado y municiones y sin apoyo aéreo suficiente.

US Marines, Guadalcanal
Soldados de la Marina de los Estados Unidos, Guadalcanal US Army (Public Domain)

La contraofensiva japonesa

En ausencia de oposición naval, los japoneses pudieron desembarcar en Guadalcanal sin encontrar resistencia. El teniente general Hyakutake Haruyoshi (1888-1947), al mando del Decimoséptimo Ejército, tenía la orden de expulsar de la isla a los infantes de marina. El 18 de agosto, el general japonés intentó tomar el control de la pista aérea, llamada Henderson Field, pero subestimó el tamaño de la fuerza enemiga y no involucró a la totalidad de su ejército en el ataque. Este se convertiría en un patrón recurrente durante la campaña. Las fuerzas de ataque japonesas, constituidas por un total de 900 soldados, fueron aniquiladas en la batalla del río Tenaru. El aeródromo entró en funcionamiento el 20 de agosto, lo que permitió a Estados Unidos concentrar aviones en la isla.

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Días después en alta mar, el 24 de agosto, los aviones estadounidenses hundieron el portaaviones Ryūjō lo que retrasó el desembarco japonés en las Salomón orientales. El 30 y el 31 de agosto, el portaaviones estadounidense Saratoga sufrió graves daños como consecuencia de los torpedos enemigos. El vicealmirante Fletcher resultó herido en este enfrentamiento, conocido como la batalla de las Salomón orientales.

A continuación tuvieron lugar varias batallas terrestres, mientras ambos bandos disputaban el control de la pista de Henderson Field. El mayor general Collins señala que el terreno era tan difícil como la tenacidad del enemigo:

Se trataba de una lucha en la jungla, aunque no del todo, pues en realidad Guadalcanal es una isla volcánica bastante accidentada, cuyos cerros solían estar cubiertos de hierba alta… la hierba se había quemado, de manera que las crestas estaban despejadas, mientras la jungla se extendía abajo, en los valles… Los combates fueron muy duros, porque las crestas no eran muy anchas y además, los japoneses eran combatientes tenaces que nunca se rendían. Habíamos aislado a un regimiento japonés que ocupaba una posición fortificada y sus integrantes combatieron hasta que tuvimos que aniquilarlos. Tras rodearlos, utilizamos altavoces para persuadirlos de rendirse, pero se negaron. (Holmes, 249-50)

Japanese War Dead, Guadalcanal
Muertos japoneses de la guerra, Guadalcanal US Army (Public Domain)

El «expreso de Tokio»

Los infantes de marina recibieron refuerzos de manera gradual y durante los meses siguientes pudieron ampliar el área bajo su control. Los japoneses también lograron enviar refuerzos y suministros por vía aérea y marítima, mediante el traslado de tropas procedentes de otros escenarios de la guerra del Pacífico; su llegada a Guadalcanal se producía con tal regularidad que los soldados estadounidenses apodaron a estas operaciones el «expreso de Tokio». Así, ambos bandos fortalecieron sus tropas de forma considerable en las Islas Salomón, de modo que en la fase final de la campaña Japón desplegaba 25.000 hombres y Estados Unidos 50.000.

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El constante envío de tropas y recursos por vía marítima dio lugar a varios enfrentamientos navales decisivos.

El 12 de septiembre, Japón lanzó un ataque para tomar el aeródromo que involucró a 6.000 hombres, pero el intento fracasó. En una de las tres zonas hacia donde avanzaron los asaltos iniciales se libró la batalla de Bloody Ridge (también conocida como Edson's Ridge), donde los japoneses estuvieron más cerca de la pista aérea. En este combate quedó de manifiesto la falta de recursos de los defensores. Con su liderazgo y apenas 800 infantes de marina, el teniente coronel Merritt Edson, logró mantener Lunga Ridge, acción por la que recibió una medalla de honor. En determinado momento, Edson logró reagrupar a parte de sus tropas en retirada con la arenga «la única diferencia entre ustedes y un buen infante de marina es que van en la dirección equivocada» (Holmes, 248). En otra fase del combate los atacantes japoneses se aproximaron a apenas 900 m (3.000 pies) de la pista aérea, pero fueron rechazados. Las tropas japonesas ocasionaban bajas adicionales incluso después de la derrota; era habitual que los heridos fingieran estar muertos, esperaran a que los estadounidenses se acercaran para inspeccionarlos y entonces detonaran una granada.

Sin arredrarse por la resistencia de las fuerzas de Estados Unidos, los japoneses lanzaron otra ofensiva el 23 de octubre. El ataque incluyó un bombardeo naval desde acorazados situados frente a la costa y el desembarco de una división adicional del ejército en Guadalcanal. No obstante, la operación fracasó por falta de coordinación. Entretanto, la infantería de marina estadounidense había recibido un refuerzo de 3.000 hombres de la División Americal.

Sinking of USS Wasp, Guadalcanal
Hundimiento del USS Wasp, Guadalcanal US Navy (Public Domain)

El suministro continuo de tropas y equipos por mar dio lugar a varios enfrentamientos navales importantes, la mayoría de los cuales se libraron de noche. El portaaviones estadounidense Wasp fue hundido el 15 de septiembre y el acorazado North Carolina sufrió daños graves. En la batalla del cabo Esperanza, librada el 11 y el 12 de octubre, los buques de Estados Unidos hundieron un crucero pesado japonés y un destructor, además de ocasionar graves daños a otro crucero. Más tarde los bombarderos estadounidenses añadieron dos destructores enemigos a los hundimientos. Durante la acción las fuerzas de Estados Unidos perdieron un destructor. Tras la batalla, el vicealmirante Halsey (1882-1959), mucho más agresivo que su predecesor Ghormley, fue nombrado comandante en jefe del Área del Pacífico Sur.

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Batalla de desgaste

Los japoneses sometieron al aeródromo de Henderson Field a un intenso fuego de artillería naval. En una sola noche, el 13 de octubre, dos acorazados, el Haruna y el Kongo, bombardearon la pista con 900 proyectiles. A pesar de ello, los infantes de marina resistieron, aunque a partir de entonces la armada de Estados Unidos debía impedir que se repitieran bombardeos de esa magnitud.

La batalla de Santa Cruz se libró entre el 24 y el 26 de octubre entre las unidades aéreas destacadas en los portaaviones de cada bando. Los japoneses lograron hundir al portaaviones Hornet y dañar al Enterprise, aunque perdieron 100 aviones en la ofensiva, frente a 74 de Estados Unidos. Un aspecto significativo fue el hecho que los portaaviones Shōkaku y Zuihō quedaron temporalmente fuera de combate por las bombas que alcanzaron sus cubiertas de vuelo, lo cual les impidió operar sus aeronaves.

B-24 Liberator, Guadalcanal
B-24 Liberator, Guadalcanal Imperial War Museums (CC BY-NC-SA)

Ninguna de las partes estaba dispuesta a ceder. Durante la primera semana de noviembre, las fuerzas estadounidenses desplegadas en Guadalcanal recibieron el refuerzo de una División Americal adicional, con unos 6.000 hombres, y dos regimientos más de infantes de marina. A mediados de noviembre, las fuerzas japonesas recibieron otros 2.000 infantes trasladados en once buques de transporte. El 12 de noviembre los buques norteamericanos atacaron el convoy japonés que, acompañado por una amplia escolta naval, transportaba los refuerzos. El combate nocturno que se desencadenó recibe con frecuencia el nombre de batalla de Guadalcanal. En un intenso enfrentamiento de apenas 30 minutos de duración, los japoneses perdieron tres buques y los estadounidenses seis. Los cruceros japoneses procedieron entonces a bombardear la pista aérea desde el mar. Al amanecer los bombarderos norteamericanos hundieron un crucero japonés, provocaron serios daños a otros tres y luego hundieron siete buques de transporte de tropas. El control de la pista de aterrizaje fue decisivo para el desenlace de la campaña.

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El 13 de noviembre tuvo lugar otra batalla naval en la que los japoneses perdieron un acorazado y un destructor, mientras los estadounidenses perdieron dos cruceros y cuatro destructores y un acorazado sufrió fuertes daños. Dos almirantes de Estados Unidos cayeron en el combate. El acorazado japonés Hiei fue hundido al día siguiente. Durante la noche del 14 de noviembre, un certero fuego dirigido por radar del acorazado estadounidense Washington dejó fuera de combate al acorazado Kirishima, que terminó hundido. En el mismo enfrentamiento tres destructores norteamericanos y uno japonés resultaron destruidos.

Durante el resto de noviembre las fuerzas japonesas desplegadas en la isla solo podían recibir suministros de manera segura por medio de submarinos. Los riesgos de emplear naves de superficie quedaron revelados en un intento final realizado el 30 de noviembre. Una fuerza de la armada de Estados Unidos, compuesta por cinco cruceros y seis destructores, atacó los buques japoneses, pero sufrió graves pérdidas debido a la pericia enemiga en el empleo de torpedos. En un enfrentamiento conocido como batalla de Tassafaronga, un crucero pesado norteamericano, el Northampton, resultó hundido y otros tres sufrieron graves daños, mientras los japoneses solo perdieron un destructor. Sin embargo, la incapacidad de Japón de reabastecer de forma adecuada a las tropas desplegadas en la isla fue un factor decisivo en el desenlace. En diciembre, las fuerzas terrestres de Estados Unidos, a diferencia de las japonesas que atravesaban serias dificultades, fueron relevadas por otra división completa de infantería.

War Cemetery, Guadalcanal
Cementerio militar, Guadalcanal Lt. Robert Porter (Public Domain)

Victoria de Estados Unidos

El mando de las fuerzas terrestres de Estados Unidos pasó al mayor general Alexander Patch (1889-1945), quien lanzó una ofensiva contra un enemigo agotado en enero de 1943. Además de la carencia de suministros, muchos soldados padecían diversas enfermedades. Al final, en un notable despliegue logístico, 58 destructores japoneses evacuaron a cerca de 10.650 soldados durante las noches del 1, el 4, y el 7 de febrero. La batalla había concluido. Estados Unidos sufrió 6.111 bajas, de las cuales 1.752 fueron mortales, pero logró el control de Guadalcanal. Los japoneses perdieron alrededor de 24.000 hombres.

La victoria de Estados Unidos en Guadalcanal, junto con la exitosa operación conjunta de las fuerzas australianas y estadounidenses en Papúa «había eliminado la amenaza a Australia y a las vías de comunicación y había arrebatado a los japoneses la iniciativa estratégica» (Smurthwaite, 91). El costo humano y material había sido elevado. A lo largo de seis meses de operaciones Estados Unidos había perdido dos portaaviones, ocho cruceros pesados y 14 destructores. Japón había perdido un portaaviones, dos acorazados, cuatro cruceros, once destructores y seis submarinos. También había perdido a la élite de sus experimentados pilotos de caza y de bombarderos.

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La campaña de Guadalcanal, que comprendió cerca de 50 enfrentamientos terrestres y navales, fue una guerra de desgaste, un tipo de conflicto que Japón no podía ganar frente a Estados Unidos. El poderío económico, industrial y militar de Estados Unidos quedó claramente demostrado con la construcción de 14 portaaviones de la clase Essex que entraron en servicio en torno a 1943. Durante ese año y en 1944 las fuerzas japonesas, que luchaban con tenacidad, fueron obligadas a retroceder de forma progresiva hasta quedar confinadas a las islas principales del archipiélago japonés. Por último, Japón se rindió tras el bombardeo de Hiroshima y de Nagasaki, en agosto de 1945.

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Sobre el/la traductor/a

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Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, septiembre 18). Campaña de Guadalcanal: La brutal lucha de la Segunda Guerra Mundial por el dominio de las Islas Salomón. (W. R. Arroyo, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-28887/campana-de-guadalcanal/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Campaña de Guadalcanal: La brutal lucha de la Segunda Guerra Mundial por el dominio de las Islas Salomón." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, septiembre 18, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-28887/campana-de-guadalcanal/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Campaña de Guadalcanal: La brutal lucha de la Segunda Guerra Mundial por el dominio de las Islas Salomón." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, 18 sep 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-28887/campana-de-guadalcanal/.

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