Estado da India

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Definición

Mark Cartwright
por , traducido por Antonio Elduque
Publicado el 02 julio 2021
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Texto original en inglés: Estado da India

Portuguese Nobleman (by Unknown Artist, Public Domain)
Nobles portugueses
Unknown Artist (Public Domain)

El Estado da India (1505-1961) fue el nombre dado por los portugueses a la parte de su imperio que se extendía desde India hasta Asia Oriental. No obstante, en sentido amplio, el nombre incluye todas las colonias portuguesas al este del Cabo de Buena Esperanza de manera que, en su punto culminante en el siglo XVI, el Estado da India se extendió desde África hasta el Japón.

El Estado da India fue un aparato administrativo creado en 1505 para gobernar el imperio y su red comercial desde su capital, en la colonia portuguesa de Goa, en la India, donde residía el virrey de las Indias. El Imperio portugués fue sobre todo un conjunto de puertos interconectados por flotas comerciales regulares. Cada gobernador recibía órdenes del virrey, mientras que la Casa da India en Lisboa coordinaba todo el comercio colonial y las comunicaciones. Con gran éxito en sus objetivos marítimos y comerciales en el siglo XVI, el Estado da India tuvo que afrontar una competencia intensa de los mercaderes musulmanes e hindúes, de los gobernantes locales del interior y, a partir del siglo XVII, de otras potencias europeas. Finalmente, la dificultad de mantener unos puertos dispersos por todo el mundo, la preocupación por el Brasil portugués y la carencia crónica de mano de obra y de inversión, provocaron la decadencia del Estado da India, aunque algunas colonias como Macao y Goa permanecieran bajo dominio portugués hasta el siglo XX.

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Establecimiento del Imperio portugués

Los portugueses querían descubrir una ruta marítima directa de Europa a Asia, que les permitiera evitar el paso por Oriente Medio y las rutas comerciales marítimas controladas por estados islámicos, para así poder acceder al muy lucrativo mercado de las especias de Oriente. Un motivo adicional para la forja de un imperio era la esperanza de que pudieran existir estados cristianos en el sur de Asia, que pudieran ser aliados útiles para las batallas en curso entre la cristiandad y los califatos islámicos. También se esperaba encontrar productos preciosos como oro, y nuevas tierras de labor. Finalmente, la Corona portuguesa podría ganar prestigio en Europa, y sus nobles gloria, títulos y riquezas.

Las colonias portuguesas se crearon para controlar el comercio regional y proveer puertos seguros para las naves que cruzaban el imperio.

El primer paso en la construcción del imperio fue la colonización de tres archipiélagos deshabitados: Madeira (1420), las Azores (1439) y Cabo Verde (1462), en el Atlántico, enfrente de la costa occidental de África. Las islas de Santo Tomé y Príncipe, en el Golfo de Guinea, fueron colonizadas a partir de 1486. Esas islas atlánticas sirvieron de escala en una serie de exploraciones marítimas que intentaron bajar por la costa de África y alcanzar Asia por mar. En 1497-1499, Vasco de Gama (ca. 1469-1524) navegó rodeando el Cabo de Buena Esperanza, al sur de África, subió luego por la costa oriental y cruzó el Océano Índico para llegar a Calicut (actual Kozhikode), en la Costa Malabar del sudoeste de la India.

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Portuguese Colonial Empire in the Age of Exploration
Imperio colonial portugués en la Era de los Descubrimientos
Simeon Netchev (CC BY-NC-SA)

La colonia portuguesa de Cochín (actual Kochi) se fundó en 1503, en la costa occidental de India. En 1505, el rey Manuel I de Portugal (r. 1495-1521) ya estaba suficientemente convencido del control portugués del Océano Índico como para nombrar el primer virrey de India, Francisco de Almeida. El mismo año se constituyó formalmente el Estado da India, aunque el término no aparece de manera regular en los documentos oficiales portugueses hasta mediados del siglo XVI. En sentido estricto, el término Estado da India se refería a todas las posesiones oficiales de la Corona portuguesa, tales como puertos, fortalezas y tierras, en África Oriental y Asia. Esa lista formal de posesiones se daba en un acuerdo de transferencia a cada nuevo virrey, en su toma de posesión. Además había numerosas posesiones no oficiales, algunas de las cuales pasaron en algún momento a ser propiedades oficiales de la Corona. La mayoría no eran territorios como tales, sino puertos con pequeñas áreas urbanas anexas, porque la razón de su existencia era el control del comercio regional y proporcionar un puerto seguro para la navegación que surcaba los mares del imperio.

Los portugueses no estaban interesados en colonizar territorios o gente para su propio beneficio, una ambición propia de potencias imperiales posteriores. Dos consecuencias significativas fueron que, en primer lugar, la mayoría de las colonias portuguesas no disponían de suficiente terreno agrícola para alimentar a la población y, por lo tanto, dependían de las importaciones. En segundo lugar, no existía una zona intermedia de protección de la colonia frente a los gobernantes locales del interior, siempre deseosos de conseguir (y en muchos casos, de recuperar) el control. Dicho simplemente, los portugueses estaban en peligro permanente de ser arrojados nuevamente al mar por donde llegaron. Por tanto, el Estado da India fue en gran medida una retahíla de fronteras militares siempre volátiles, unidas por flotas como la Carreira da India, que hacía la línea regular de ida y vuelta de Lisboa a Goa.

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Portugal intentó controlar los mares rodeados por tres lados por África, Arabia y la India.

El punto de partida del Imperio oriental fue Cochín, que se convirtió en la capital administrativa del Estado da India. En 1509, la colonización tomó impulso bajo el nuevo virrey, Alfonso de Albuquerque (1453-1515). En 1510 se fundó Goa, que en 20 años reemplazaría a Cochín como capital del Estado da India.

Los portugueses utilizaron una mezcla de diplomacia y cañones para establecer esas colonias y potenciarlas dentro de la red comercial asiática. Crearon una fuerza naval bien armada, que patrullaba permanentemente el Océano Índico, y construyeron fuertes para proteger las colonias en la India. Desplazándose hacia el este, en 1511 conquistaron Malaca, en Malasia. Hacia el norte, en 1515 colonizaron Ormuz, a la entrada del Golfo Pérsico, donde Albuquerque construyó (utilizando mano de obra forzada local) una gran fortaleza, que aseguró el control portugués de ese estrecho estratégico, durante más de un siglo. No tuvo éxito un ataque sobre Adén, que unía el Océano Índico con el Mar Rojo, pero en 1518 se construyó un fuerte portugués en Colombo, Sri Lanka, y otros en Kollam en 1519 y en Chaul en 1521 (ambas en la India). En 1546 se construyó una fortaleza formidable en la isla Mozambique, al intentar Portugal controlar los mares rodeados por tres lados por África, Arabia y la India.

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Magellan's Ship Victoria
La nave Victoria de Magallanes
Ortelius (Public Domain)

El auge del Imperio otomano, que conquistó de los mamelucos Egipto y Siria en 1516, tuvo como resultado que Portugal abandonara sus ambiciones en Arabia y que, en lugar de ellas, se orientara hacia el este para nuevas ganancias coloniales. La siguiente fase de la expansión portuguesa se basó en encontrar una ruta marítima desde Europa a Asia navegando hacia el oeste, en lugar de rodear África. Cristóbal Colón lo había intentado, encontrando América que le bloqueaba el paso. Fernando de Magallanes (ca. 1480-1521), por el contrario, navegó hacia el sur y rodeó el extremo sur del continente americano hasta alcanzar el Océano Pacífico. Desde allí, la expedición siguió hasta Indonesia, rodeó el Cabo de Buena Esperanza, y regresó a Europa. Este viaje de 1519-1522 fue la primera circunnavegación del globo. El imperio siguió su expansión con Macao, en el sur de China, fundada en ca. 1557 y la colonia portuguesa de Nagasaki, en 1571. Todos los rincones del comercio oriental se incorporaban al imperio que, aunque no muy grande en términos de territorio, era impresionante en cuando a la sarta de perlas costeras comerciales que había tejido a lo largo y ancho de medio globo terráqueo. Las carracas de carga surcaban los océanos transportando especias, oro, plata, piedras preciosas, seda y porcelana Ming.

Gobierno colonial

El aparato administrativo del gobierno colonial se creó con el objetivo primario de controlar el comercio. El virrey portugués, gobernador civil y militar de la India portuguesa, era, en teoría, solamente responsable ante el rey. En Lisboa, el conselho ultramarino asesoraba al monarca sobre los asuntos de las colonias de ultramar, mientras que la Casa da India era la agencia de la Corona que supervisaba toda la comunicación y el comercio con Asia.

El virrey del Estado da India residía en Goa, y creó una especie de mística en torno a su persona con su ropaje carmesí, su bastón de mando, y la costumbre de moverse rodeado de un amplio séquito, siempre bajo la sombra de un parasol de brocado. Estaba asesorado por un consejo ejecutivo, que en la primera mitad del siglo XVI no era más que un organismo informal, convocado siempre que el virrey necesitaba consejo, con unos componentes que variaban en función de la experiencia requerida. Fue a partir de 1604 cuando se constituyó en Goa un Consejo de Estado formal. Cada colonia portuguesa tenía su propio consejo local, una câmara, elegida por los ciudadanos portugueses y euroasiáticos del enclave. La câmara podia decidir en asuntos de gobierno local, aumentar los impuestos y actuar como juzgado de primera instancia. Sin embargo, los funcionarios de todo el imperio, desde África Oriental hasta Japón, recibían las órdenes, en último término, del virrey. En el siglo XVII se permitió que Goa, junto con otras pocas colonias, enviara representantes al parlamento portugués, las Cortes. Hasta mediados del siglo XVII y el desarrollo del Brasil portugués, un destino en el Estado da India era más prestigioso que en cualquier otra parte.

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Map of Goa, c. 1750
Mapa de Goa, ca. 1750
Victorcouto (Public Domain)

Los asuntos legales en las colonias eran responsabilidad del Tribunal Supremo, con el portugués como lengua oficial. Las leyes de estilo europeo normalmente se aplicaban sólo a los europeos o mestizos. Con la excepción de Goa y Vasai, en el norte de la India, el Imperio portugués no asumió territorios importantes en que se controlara a la población indígena. En la mayoría de los casos, las poblaciones locales de los enclaves portugueses quedaron sujetas a sus propios sistemas tradicionales, políticos y legales. Sólo algunas colonias, como Goa y Malaca, tuvieron acuñación de moneda propia. La fuerza militar permanente de cada colonia, que aseguraba el control portugués de las zonas portuarias, estaba al mando de un capitán, que residía en la fortaleza. Un factor era el responsable del comercio real y de la recaudación de los lucrativos aranceles que gravaban otros tipos de comercio.

Finalmente, como capital del Estado da India, Goa albergaba un archivo de documentos oficiales, que ha aportado a los historiadores un conocimiento de valor incalculable sobre los detalles del imperio. Por ejemplo, los Livros das Pazes e Tratados da India es una colección de cinco libros manuscritos, donde están registrados los acuerdos entre Goa y gobernantes de África Oriental, India, Asia e incluso estados europeos, cubriendo el período de 1571 a 1856. Otro compendio de 25 volúmenes tiene registrada toda la correspondencia oficial entre las colonias portuguesas y los gobernantes vecinos en la India, desde 1619 a 1842.

Monopolio comercial

Los portugueses hicieron enormes esfuerzos para establecer un monopolio, tanto en el comercio entre Asia y Europa como en el propio interior de Asia. La Corona promulgaba todo tipo de decretos que establecían que cualquier comerciante privado – europeo o no – descubierto con una carga de especias, sin estar en posesión de una licencia o un pasaporte portugués (cartaz), era arrestado. Su barco y la carga era confiscados; muchos mercaderes musulmanes eran simplemente ejecutados. Se impusieron aranceles aduaneros en los puertos portugueses y, para limitar el comercio ilegal, a menudo se obligaba a los barcos a navegar en convoyes (cáfilas) y atracar solamente en puertos portugueses seleccionados. Los derechos de aduanas llegaron a representar el 60%, aproximadamente, de todos los ingresos portugueses en Oriente.

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The Portuguese in Japan
Los portugueses en Japón
Kanō Naizen (Public Domain)

El comercio a través del Océano Índico quedó sin duda desestabilizado por esa estrategia, aunque eran sólo los portugueses los que pensaban que los mares ya no eran libres. El comercio entre otros estados continuó a pesar de todo, con sus mercantes evitando las zonas controladas por los portugueses, y las vastas redes de comercio local, que utilizaban barcos pequeños, nunca pudieron ser ni siquiera controladas parcialmente. Además, los portugueses se dieron cuenta de que un monopolio era perjudicial para sus intereses, especialmente en forma de impuestos, por lo que el Estado da India se fue adaptando progresivamente al comercio no portugués.

Cristianismo

Los asuntos religiosos de cada colonia eran dirigidos por un obispo u arzobispo. La archidiócesis del Estado da India fue creada por una bula papal de 1533, y fue encabezada por el arzobispo de Goa. Más adelante fueron creadas otras archidiócesis en Cochín, Malaca, Macao, Nagasaki, Cranganore, Meliapor, Pekín, Nanjing y Mozambique. Franciscanos, dominicos, jesuitas, agustinos y otras órdenes fundaron monasterios y conventos por todas partes. Mestizos europeos y locales se hicieron miembros de esas órdenes, aunque muy pocos de ellos viajaron fuera de su país, salvo para su educación en Portugal.

Misioneros y organizaciones cristianas, en particular los jesuitas y la Hermandad de la Misericordia, construyeron iglesias, intentaron la conversión de los locales, y realizaron obras de caridad, a menudo gestionando instituciones educativas y hospitales. Esos misioneros, que comenzaron en 1549 con el jesuita español Francisco Javier (1505-1552) lograron diversos grados de éxito. El gobierno portugués utilizó con frecuencia a miembros de las órdenes religiosas como embajadores para los primeros contactos con gobernantes extranjeros de Persia o Japón. Instituciones religiosas como la Inquisición también se introdujeron en las colonias, siendo tan despiadadas, impopulares y dañinas socialmente como lo fueron en Europa. La tolerancia con las religiones locales varió según el momento y lugar: en algunos casos se permitió a las poblaciones locales actuar según su conciencia y practicar su fe, y en otros se destruyeron sus templos, se confiscaron sus tierras, se restringieron las prácticas religiosas o fueron prohibidas prácticas como los matrimonios hindúes, y los miembros de comunidades religiosas fueron perseguidos sin piedad.

Portuguese Nobles in India
Nobles portugueses en la India
Unknown Artist (Public Domain)

Sociedad colonial

En las colonias, los europeos tenían el estatus más alto y su exhibición social se expresaba normalmente mediante residencias lujosas, vestimentas extravagantes y el gran número de sirvientes u hombres armados a su disposición. Los funcionarios de mayor rango eran casi siempre miembros de la nobleza portuguesa y normalmente tenían experiencia militar. Para los magistrados coloniales aparentemente era un prerrequisito tener un título en derecho civil o canónico por la Universidad de Coimbra. Los administradores, magistrados, ingenieros militares, médicos y soldados podían esperar una vida con movilidad, al ser destinados a diversos enclaves a lo largo de sus carreras. Por debajo de ese estatus pero no menos importante para el funcionamiento de las colonias había otro grupo, en movimiento permanente, de personas expertas en oficios (los mesteirais), tales como albañiles, herreros, artesanos del mosaico y carpinteros. Los más solicitados eran los que tenían conocimientos en el diseño y construcción de barcos, fortificaciones y cañones. Los colonos portugueses se conocían como casados.

Los colonos europeos se dividían típicamente en tres clases: los nacidos en Portugal (reinol), nacidos en las colonias (castiço) y mestizos (descendente o mestiço). Por encima había otras cuatro capas basadas en la pertenencia a la nobleza, clero, ejército y todos los demás (subdivididos en casados y solteros). Había también visitantes europeos como mercaderes marítimos, mercaderes africanos/asiáticos, y granjeros. Luego estaban los indeseables, los degredados, que era la gente a la que el gobierno portugués no quería en Portugal, que constaba de cristianos nuevos (judíos conversos y sus descendientes), judíos, gitanos, convictos y leprosos. Estos, si no tenían habilidades especiales, encontraban trabajo como peones en las colonias. En todos esos grupos había muy pocas mujeres, lo que dio lugar a matrimonios mixtos con locales en casi todas partes. La gente local en cualquier colonia, ya fueran mercaderes hindúes, granjeros en Goa o malayos budistas en Malaca, representaba al menos el 95% de la población total. En el nivel más bajo de la pirámide de población estaban los esclavos, tanto los adquiridos localmente como los importados de otras partes de Asia o enviados desde colonias como Mozambique y Santo Tomé.

Rivales europeos y decadencia

Los portugueses tenían dificultades para mantener bajo control su vasto imperio, y muchos fuertes adolecían de falta de mantenimiento, haciendo de ellos blancos relativamente fáciles. La Corona portuguesa derrochaba el dinero en la metrópolis y la corrupción era generalizada en las colonias. Los holandeses llegaron al Sudeste Asiático en 1596 y fueron conquistando sucesivamente los centros comerciales portugueses, como Malaca (1641), Colombo (1656) y Cochín (1663). Goa fue atacada repetidas veces y asediada, pero resistió. Mientras tanto se libraba una guerra costosa con España, de 1640 a 1668, y había que destinar recursos para proteger el Brasil portugués de los ataques holandeses. Derrotados en Sudamérica, los holandeses concentraron su atención nuevamente en Oriente. Hubo también ataques esporádicos de los marathas hindúes sobre Goa, en el siglo XVII. En 1622, los persas, con apoyo inglés, conquistaron Ormuz.

Port of Kollam, India
Puerto de Kollam, India
Unknown Artist (Public Domain)

Los británicos llegaron en mayor número a partir de mediados del siglo XVII, y tanto ellos como los holandeses ya habían creado para entonces compañías comerciales muy eficientes: la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y la Compañía Británica de las Indias Orientales. Se establecieron convirtiendo algunos puertos en puntos estratégicos de la red comercial mundial, ahora global, centros neurálgicos como Madrás (Chennai) y Bombay (Mumbai) en la India, Yakarta en Indonesia, Singapur en Malasia y Hong Kong en China. Franceses y norteamericanos se les añadieron conforme la civilización occidental pasó del establecimiento de monopolios comerciales a una forma de imperialismo mucho más profunda y territorial, que también adoptaron los portugueses cuando las pérdidas en la navegación se hicieron más significativas. Un ejemplo de esa política es la adquisición de lo que sería conocido como las Nuevas Conquistas, cerca de Goa, a mediados del siglo XVIII. Enfrentado a enemigos por todas partes, el Estado da India adoptó una política de neutralidad, con diversos grados de éxito, en relación con las diferentes potencias occidentales en Asia.

Mientras que la mayor parte del Imperio portugués colapsó como un castillo de naipes, algunas colonias persistieron, gracias a que el imperio se hizo de unas dimensiones más manejables y a la explosión de la demanda europea de productos asiáticos de finales del siglo XVIII. El abandono final llegó al acelerarse el proceso de descolonización tras la Segunda Guerra Mundial (1939-45). Goa pasó a soberanía india tras ser invadida en 1961, y el último virrey se retiró. Macao permaneció bajo soberanía portuguesa hasta su entrega a China en 1999. Puede que los portugueses hayan dejado a menudo a sus colonias sufriendo una carencia crónica de atención e inversión, pero su legado cultural continúa hoy en día con el uso del idioma portugués, una arquitectura colonial bien conservada y la importancia todavía del catolicismo en muchos enclaves de lo que fue el Estado da India.

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Sobre el traductor

Antonio Elduque
Soy doctor en Química y trabajo en el sector biomédico. También licenciado en Humanidades, especialmente aficionado a la Historia. Me gusta traducir porque obliga a una lectura lenta y cuidadosa, buscando el sentido del texto más que el significado de las palabras.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es un escritor de historia radicado en Italia. Sus intereses especiales incluyen la cerámica, la arquitectura, la mitología mundial y el descubrir las ideas que todas las civilizaciones tienen en común. Tiene un máster en Filosofía Política y es el director de publicaciones de la WHE.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2021, julio 02). Estado da India [Estado da India]. (A. Elduque, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19906/estado-da-india/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Estado da India." Traducido por Antonio Elduque. World History Encyclopedia. Última modificación julio 02, 2021. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19906/estado-da-india/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Estado da India." Traducido por Antonio Elduque. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 02 jul 2021. Web. 07 dic 2021.

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