Carraca

Mark Cartwright
por , traducido por Ofelia Brenda Villalobos Arce
publicado 06 enero 2026
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A Carrack Ship by Bruegel (by Pieter Bruegel, Public Domain)
Una carraca por Bruegel Pieter Bruegel (Public Domain)

La carraca (también nao en español; nau en portugués y nef en francés) era un velero de gran tamaño usado para explorar, transportar carga o combatir durante los siglos XV y XVI. Dos de las carracas más famosas fueron la Santa María de Cristóbal Colón (1451-1506) y la nao Victoria, que completó la primera circunnavegación del mundo en 1522.

Las carracas, por lo general, tienen tres mástiles y un conjunto de velas cuadradas y latinas (triangulares). Son capaces de resistir mares borrascosos y de transportar carga pesada de un continente a otro. Por todo ello, las potencias colonizadoras las eligieron durante la Era de los Descubrimientos, pero luego fueron reemplazadas por grandes galeones.

Diseño

Los portugueses diseñaron las carabelas (caravelas) a mediados del siglo XV, una embarcación de medianas dimensiones con poco calado (no se hunde mucho en el agua) y velas latinas o triangulares. Las carabelas eran ideales para la exploración en aguas desconocidas, pero su capacidad máxima de carga era de 300 toneladas; solo podía transportar una carga limitada. Un alternativa de mayor tamaño fue la carraca, creada también por los portugueses. Podía pesar hasta 2.000 toneladas cuando estaba completamente cargada, aunque las primeras versiones solían tener un desplazamiento de 100 toneladas. Las carracas a menudo tenían cuatro niveles, donde las dos cubiertas más bajas servían para almacenar la carga, la tercera cubierta albergaba los camarotes de alojamiento y el cuarto nivel estaba designado para carga privada (de pasajeros y de la tripulación). El diseño del casco con un esqueleto reforzado permitió que la carraca aumentara su tamaño.

En lo alto de la proa y la popa, se construían superestructuras similares a castillos para el alojamiento.

La carraca era un tipo de embarcación pequeña y no necesariamente veloz. Por lo general, las carracas tenían una relación de 2:1 veces más largo que ancho, lo que les proporcionaba gran estabilidad en mares bravos, a pesar de su reducida capacidad de maniobra. Los cascos de las primeras carracas estaban hechos de pino o roble y con construcción a tingladillo (con tablones superpuestos), pero este diseño sería reemplazado por cascos de tablazón lisa (tablones juntos borde con borde). Cuando los imperios europeos se expandieron, las carracas se fabricaban con teca de la India de buena calidad o maderas duras brasileñas. En lo alto de la proa y la popa, se construían superestructuras similares a castillos para el alojamiento. Estos castillos en la parte delantera y trasera eran necesarias para darle un aspecto de navío de guerra además del gran número de infantes de marina a bordo. El castillo alto e imponente de la parte trasera de la embarcación se usaba como escondite como último recurso en caso de ataques. Lo negativo de estas superestructuras es que podían hacer muy pesada la parte superior de la embarcación y, por tanto, reducir su capacidad de maniobra.

The Carrack Jesus of Lubeck
La carraca Jesus of Lubeck Unknown Artist (Public Domain)

Los tres o cuatro mástiles de la carraca llevaban un conjunto de velas cuadradas y triangulares, quizás diez en total. El posicionamiento de las velas era el siguiente: las velas cuadradas iban en el mástil mayor y en el trinquete; las velas triangulares se instalaban en el mástil de mesana, cerca de la popa; y una vela pequeña y cuadrada en el bauprés. Si había un cuarto mástil (palo de Buenaventura) se armaba con una vela triangular. El uso de estos tipos de vela permitió que la embarcación aprovechara los vientos a favor o en contra.

Solo era cuestión de tiempo que una embarcación de madera se desintegrara en restos podridos y llenos de gusanos, especialmente en aguas tropicales.

Mantenimiento

Las carracas, como otros tipos de embarcación de la Edad Media y la Edad Moderna, sufrían filtraciones. Se debía usar bombas, sobre todo, en mares agitados para mantener las aguas residuales a un nivel aceptable en el fondo de la carraca. Del mismo modo, la parte externa del casco debía protegerse si se dirigía a una larga travesía marítima. Una mezcla espesa de alquitrán se untaba a esa parte del casco por sobre la línea de agua para evitar su descomposición. Debajo de la línea de agua, se aplicaba brea caliente para proteger los tablones y aumentar la impermeabilidad de la madera. Además, se utilizaba una mezcla de brea y cebo (grasa animal) para untarla por todo el casco y, así, ahuyentar a especies marinas, en especial los teredos o bromas. Ninguno de esos métodos era completamente eficiente; solo era cuestión de tiempo que una embarcación de madera se desintegrara en restos podridos y llena de gusanos, especialmente en aguas tropicales. Si el destino le sonreía a la tripulación, tal vez la embarcación podía regresarla a casa.

Los embates del mar, el agua salada, el viento, el sol y el hielo, todos ellos deterioraban las embarcaciones de madera. Por eso, las reparaciones eran constantes. Había que cambiar con frecuencia las jarcias, hecas de lino retorcido, así como reparar la tela de las velas, deteriorada por el viento. Por lo menos una vez o dos veces por viaje había que realizar tareas de mantenimiento más extensas. Había que raspar la superficie del casco con frecuencia para evitar que se pegasen organismos marinos como los balanos o percebes, ya que entorpecían la navegación. Para realizar este trabajo, primero se anclaba la embarcación en aguas poco profundas y se trasladaban todas las provisiones y carga a un lado de sus bodegas. Luego, se inclinaba la embarcación con cuerdas para exponer la parte más baja del casco y, finalmente, poder rasparla. Ese mismo proceso se repetía para poder limpiar la otra parte de la carraca. Se aprovechaba este proceso para volver a sellarla; es decir, colocar relleno de estopa (fibras sueltas de cuerda) entre los tablones del casco para hacerlos más resistente a las filtraciones.

Madre de Deus Model
Modelo del Madre de Deus Marco2000 (CC BY)

Intercambio y enfrentamientos en el mar

En el siglo XVI, las carracas eran conocidas por su buena capacidad de carga mientras surcaban los mares por las rutas de intercambio desde las Américas hacia Europa y desde Europa hacia la India y el este de Asia. La ciudad de Goa, un enclave portugués en la India, recibía a las carracas mercantes de todas partes del mundo, ya que se enviaba oro, especias, seda, marfil y esclavos desde diferentes latitudes.

Las carracas se perfeccionaron al emplearse tácticas más sofisticadas en los enfrentamientos marítimos; no solo se capturaba la embarcación enemiga, sino que se bombardeaba con cañones hasta hacerla desaparecer. En un inicio, se colocaban varios cañones pequeños en la cubierta principal, pero, cuando estas armas evolucionaron en tamaño, se colocaban en las partes más bajas de la carraca para evitar que se volcara. Entonces, empezaron a usarse troneras que eran como ventanas que se cerraban con una persiana cuando no había enfrentamientos. Una carraca como la Mary Rose (véase la imagen a continuación) llebava a bordo 90 cañones. Esta implementación suponía un gran riesgo: el hundimiento de la embarcación. Las troneras de las primeras carracas se ubicaban a tan solo un metro (39 pulgadas) por encima de la línea de agua. Las carracas almacenaban una dotación adicional de cañones pequeños en los castillos delanteros y traseros, desde donde podían atacar a corta distancia al barco enemigo o bombardear con precisión desde la parte trasera. Sin embargo, el punto más débil de la carraca era la proa que estaba desprovista de artillería.

Desde mediados del siglo XVI, las carracas se fueron remplazando por galeones más grandes y con mejor rendimiento en el mar, tanto como navíos mercantes o como navíos de guerra. Podemos decir que los galeones eran una versión mejorada de las carracas y carabelas, ya que disponían de castillos más bajos en la proa, eran más veloces, tenían mejor capacidad de maniobra y podían cargar artillería más pesada. El galeón español era mucho más grande y estaba provisto de más cañones, ya que, en las batallas navales, era fundamental accionar todos los cañones a la vez y bombardear fortificaciones en tierra.

Magellan's Ship Victoria
La nao Victoria de Magallanes Ortelius (Public Domain)

Las carracas más famosas de la historia

La Santa María

El explorador genovés Cristóbal Colón, sin saberlo, empezó su travesía hacia el Nuevo Mundo en 1492, aunque su objetivo principal era buscar una nueva ruta marítima hacia las Indias y abrirse paso en el lucrativo negocio de especias de Oriente. Su flota constaba de tres embarcaciones: dos carabelas, la Niña y la Pinta, y su buque insignia, la carraca Santa María. La famosa carraca no era precisamente una embarcación nuev; se puso a flote en las costas de Pontevedra, Galicia, en el norte de España en 1460. La Santa María medía 19 metros de largo (62 pies) y pesaba alrededor de 108 toneladas, por lo que se considerada pequeña para un viaje de tales dimensiones. Esta carraca tenía tres mástiles y un bauprés, que en conjunto cargaban un total de cinco velas. Era la embarcación más lenta de la flota, pero la más grande y llevaba una tripulación de aproximadamente 40 hombres, el doble que las carabelas. Finalmente, Colón desembarcó en una isla de las Bahamas y no en las Indias o América, pero había trazado la ruta a través del Atlántico para futuros marineros que quisieran seguir sus pasos.

El São Gabriel y São Rafael

El navegante portugués Vasco da Gama (en torno a 1469-1524) navegó alrededor del Cabo de Buena Esperanza y realizó su primer viaje marítimo de Europa a las Indias en 1497-9. Dos de sus cuatro embarcaciones eran carracas: el São Gabriel y el São Rafael. Además, estas naves se construyeron para resistir largas travesías y el mismo da Gama estuvo al mando del São Gabriel.

La Victoria

El navegante portugués Fernando de Magallanes (en torno a 1480-1521) partió con una flota de cinco embarcaciones con el fin de encontrar una ruta marítima a las Indias y circunnavegar el mundo de este a oeste. Se invirtió a manos llenas en la flota que incluía cuatro carracas: San Antonio (120 toneladas), Trinidad (100 toneladas y barco insignia de Magallanes), Concepción (90 toneladas) y Victoria (85 toneladas). Esta última se lanzó en Guipúzcoa, España, en 1519. La carraca medía entre 18 a 21 metros de largo (59-69 pies) y tenía un casco de tablazón lisa. La flota de Magallanes fue la primera en cruzar el Cabo de Hornos, el punto más austral de Sudamérica y la primera flota europea en cruzar el océano Pacífico. Finalmente, Magallanes fue asesinado en las Filipinas, pero la Nao Victoria fue devuelta a España en 1522. La carraca estuvo lejos de su lugar de origen por tres años y navegó más de 60.000 millas. Esta fue la única embarcación de la flota de Magallanes que regresó a Europa.

Mary Rose - Anthony Roll
El Mary Rose del Anthony Roll Gerry Bye (Public Domain)

El Mary Rose

El Mary Rose fue el barco insignia de la Marina Real británica establecida por Enrique VIII de Inglaterra (que reinó de 1509-1547). La carraca y navío de guerra se construyó en Portsmouth y se botó en 1511. Esta embarcación tenía una longitud de quilla (longitud inferior de proa a popa) de 32 metros (105 pies); su peso inicial era de entre 500 a 600 toneladas, pero luego de su reacondicionamiento llegó a pesar 800 toneladas sin cargo a bordo. Después de servir en la batalla de Saint Mathieu contra Francia en agosto de 1512 y ser utilizada como buque de transporte de tropas en la campaña escocesa de 1513, esta embarcación se hundió trágicamente en el Estrecho de Solent al sur de Inglaterra el 19 de julio de 1545 durante la batalla naval contra los franceses de 1542-46. Se cree que entró mucha agua por las troneras abiertas cuando estaba realizando un giro repentino. Por desgracia, casi toda la tripulación del Mary Rose se ahogó. El número de tripulantes era aproximadamente de 200 marinos, 185 infantes de marina, 30 artilleros y un número considerable de arqueros. El naufragio se recuperó en 1982, los restos se preservan y se exhiben al público en el Astillero Histórico de Portsmouth.

La Madre de Deus

Esta embarcación fue una gran carraca portuguesa y los corsarios ingleses la capturaron en las Azores en 1592. El estratega que dirigía desde la sombra estos asaltos marítimos fue sir Walter Raleigh (en torno a 1552-1618). Sin embargo, quien comandaba la armada corsaria fue Martin Frobisher (en torno a 1535-1594). Con una tripulación de 700 hombres y equipada con 32 cañones, la Madre de Deus pesaba 1.450 toneladas con una longitud de quilla de 30,5 metros (100 pies) y un ancho de 14 metros (31 pies). La flota corsaria que contaba, por lo menos, con siete barcos ingleses era mucho más veloz y maniobrable; por tanto, si atacaban la parte frontal de la carraca portuguesa donde carecían de artillería, el éxito sería inminente. Finalmente, los portugueses se rindieron luego de una valiente resistencia que duró varias horas.

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La carraca capturada se cargó con 500 toneladas de mercancía de excelente calidad del este de Asia. Por ejemplo, se cargaron especias, perfumes, perlas, joyas, rollos de seda, alfombras finas, oro y plata que iban almacenadas en las siete cubiertas de la carraca. Este fue el asalto donde los corsarios de Isabel I de Inglaterra (que reinó de 1558-1603) obtuvieron las mercancías de mayor valor, y el barco se envió triunfalmente al puerto de Darmouth. La Reina estaba fascinada con la carga y recibió 80.000 libras esterlinas por su inversión inicial de 3.000 libras esterlinas en la empresa corsaria.

Portuguese Carrack Ships
Carracas portuguesas Unknown Artist (Public Domain)

El mundo visual de las carracas

Las carracas estaban presentes en muchos lugares, no solo en los mares. Estas embarcaciones formaban parte importante de las potencias con cultura marítima, ya que aparecían en innumerables pinturas, en diseños descriptivos de libros, como parte de manuscritos con diseños ilustrados y en escudos de armas. El Livro das Armadas (Libro de las armadas), un libro de mediados del siglo XVI, quizás sea el más famoso por sus dibujos de carracas y otras naves del periodo de las flotas expedicionarias, hoy se encuentra físicamente en la Academia de Ciencias de Lisboa. Otro registro interesante con diseños de barcos es el Livro das Traças de Carpinteria (Libro de trazados de carpintería) de 1616, que en realidad es un manual de construcción y muestra a detalle ilustraciones de partes específicas de barcos.

Las carracas predominaban en los mapas del siglo XVI y XVII. Por ejemplo, el primer mapamundi dibujado por Juan de la Cosa (en torno a 1450-1510) en 1500 incluye carracas pintadas en muchas de las líneas costeras. En la actualidad, el mapa se encuentra en el Museo Naval de Madrid.

La famosa representación del Mary Rose forma parte del Anthony Roll. Estos tres rollos de vitela creados por Anthony Anthony se encuentran en la Biblioteca Británica de Londres, presentan ilustraciones de 58 barcos ingleses y fueron presentados a Enrique VIII a inicios de la década de 1540. Para concluir, las carracas fueron la fuente de inspiración de los pintores al óleo del siglo XVI en adelante. La popa de las carracas llevaban la artillería pesada como cañones y los artistas preferían dibujarlas desde ese ángulo tan dramático.

Acerca del traductor

Ofelia Brenda Villalobos Arce
Ofelia es originaria de la magnifica ciudad de Lima, Perú. Es una estudiante de traducción e interpretación profesional en UPC. Se ha especializado en revisión, control de calidad lingüístico y perfeccionamiento de traducciones.

Acerca del autor

Mark Cartwright
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

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Estilo APA

Cartwright, M. (2026, enero 06). Carraca. (O. B. V. Arce, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19847/carraca/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Carraca." Traducido por Ofelia Brenda Villalobos Arce. World History Encyclopedia, enero 06, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19847/carraca/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Carraca." Traducido por Ofelia Brenda Villalobos Arce. World History Encyclopedia, 06 ene 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19847/carraca/.

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