Thomas Cranmer

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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Thomas Cranmer (by Gerlach Flicke, Public Domain)
Thomas Cranmer Gerlach Flicke (Public Domain)

Thomas Cranmer fue el primer arzobispo protestante de Canterbury de 1533 a 1555 y uno de los arquitectos principales de la Reforma inglesa durante los reinados de Enrique VIII de Inglaterra (que reinó entre 1509 y 1547) y Eduardo VI de Inglaterra (que reinó de 1547 a 1553). Cranmer supervisó reformas como la celebración de las misas en inglés en lugar de en latín, la eliminación de la iconografía y los altares de las iglesias y el cierre de los monasterios. También escribió y publicó un Libro de Oración Común nuevo e influyente. Cuando la católica María I de Inglaterra (que reinó de 1553 a 1558) revirtió la Reforma y restauró el catolicismo, Cranmer fue una de sus víctimas principales, quien fue quemado en la hoguera en Oxford en 1556.

Primeros años

Thomas Cranmer nació en Nottinghamshire en 1489. Era el hijo menor de un caballero local, de modo que la opción obvia era hacer carrera en la Iglesia tras completar sus estudios en la Universidad de Cambridge. Fue aquí donde Thomas se interesó en el movimiento protestante que avanzaba rápidamente por Europa, e incluso se unió al grupo radical «White Horse», así llamado por la taberna donde se reunían.

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Thomas empezó a adquirir importancia en alrededor de 1529, cuando sirvió como capellán del conde de Wiltshire, un tal Tomás Bolena. La hija de Bolena, Ana, se casaría con Enrique VIII, y Thomas Cranmer desempeñaría un papel fundamental para que se produjera esa unión. En 1530, Thomas fue nombrado embajador en la corte de Carlos I de España y V de Alemania, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (que reinó de 1519 a 1556). Mientras estaba en el extranjero, se casó en secreto con la sobrina de un luterano destacado de Núremberg.

El 30 de marzo de 1533, Enrique VIII seleccionó a Cranmer sucesor de William Warham como el arzobispo de Canterbury.

El «gran asunto» de Enrique VIII

Enrique VIII tenía un problema grave: necesitaba un heredero masculino. Según lo dispuesto por su padre Enrique VII de Inglaterra (que reinó de 1485 a 1509), se había casado con la princesa española Catalina de Aragón (1485-1536) en gran parte por razones diplomáticas. Catalina le había dado a Enrique una hija pero ningún varón, y ahora parecía ser demasiado vieja para ofrecerle esta posibilidad en el futuro. Enrique se sintió atraído por una dama de compañía mucho más joven y hermosa, Ana Bolena (hacia 1501-1536), pero el problema era que la Iglesia católica no permitía el divorcio. Así, necesitaba un permiso especial del papa para anular su matrimonio; su principal argumento era que nunca debería haber ocurrido en primer lugar porque Catalina había sido, primero, la esposa de su difunto hermano, Arturo. El papa no estuvo de acuerdo, de modo que el rey, tras consultarlo con Cranmer, tomó la decisión radical de separar a la Iglesia en Inglaterra de Roma y hacerse a sí mismo su jefe. Así, Enrique tendría mucha más libertad para maniobrar con el tema que él llamó su «gran asunto». Cranmer le había dado al rey la idea de que su divorcio no debería considerarse un asunto legal, sino moral, y que, como en la Biblia no se mencionaba a los papas, sus perspectivas morales no podían compararse con las de los reyes, que habían recibido el derecho divino a gobernar. Como Enrique comentó sobre Cranmer: «Ese hombre tiene la idea correcta» (Starkey, 291)

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Henry VIII by Joos van Cleve
Enrique VIII, por Joos van Cleve Joos van Cleve (Public Domain)

El rey necesitaba a alguien que fuera su hombre de confianza para promover su reforma de la Iglesia, y Thomas Cranmer era el candidato ideal. Cranmer, una persona culta, inteligente, leal y para nada un extremista, era la figura más prominente de la facción prorreformista de la jerarquía de la Iglesia anglicana, una facción que presionó de forma implacable para obtener reformas moderadas inspiradas en el luteranismo. Incluso había escrito un libro en 1529 que apoyaba la posición de Enrique en su misión de anular su primer matrimonio. Desde 1531, Cranmer había servido como capellán personal de Enrique. En consecuencia, el 30 de marzo 1533, este lo había seleccionado el sucesor de William Warham como el arzobispo de Canterbury, un nombramiento posteriormente aprobado por el papa tras aplicar presión diplomática. Warham no había sido muy conciliador con las reformas de Enrique, pero Cranmer probaría ser leal a su rey hasta el final.

Thomas Cranmer anuló debidamente el matrimonio de Enrique el 23 de mayo de 1533, y el Acta de Sucesión (30 de abril de 1534) declaró ilegítima a la hija de Catalina, María. Antes de que se tomaran estas decisiones trascendentales, Cranmer había presidido el casamiento en secreto de Enrique con Ana Bolena el 25 de enero de 1533. Desafortunadamente, Ana pronto caería en desgracia con el rey. Tres embarazos fallidos y una relación cada vez más tormentosa entre ambos llevaron a Enrique a buscar a un heredero en otra parte. El rey se fijó en otra dama de compañía, una tal Juana Seymour. Ana fue acusada de adulterio, y el 17 de mayo de 1536, Cranmer anuló el matrimonio. Ana fue encarcelada en la Torre de Londres y luego ejecutada el 19 de mayo de 1536. Enrique no perdió el tiempo y se casó con Juana Seymour el 30 de mayo. Juana finalmente le dio un hijo legítimo al rey, Eduardo, nacido el 12 de octubre de 1537, pero murió por complicaciones poco después del parto.

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Tras un matrimonio breve y desastroso con Ana de Cléveris (1519-1557) en 1540, Enrique pasó de inmediato a la esposa n.º 5, Catalina Howard (hacia 1523-1542), otra joven y bella dama de compañía de la corte. Por desgracia, Catalina resultó ser una mujer promiscua tanto antes como durante el matrimonio. Cranmer le informó al rey sobre su escandalosa reputación tras entrevistar a Mary Lascelles, quien había vivido en la casa de Catalina en Norfolk. Al principio, Enrique no le creyó, pero, cuando Cranmer le presentó muchas pruebas, el destino de Catalina quedó sellado y la ejecutaron en la Torre en febrero de 1542. Al año siguiente, Enrique se casó con su sexta y última esposa, Catalina Parr (hacia 1512-1548), el 12 de julio de 1543.

Ruins of Whitby Abbey
Ruinas de la abadía de Whitby Afshin Darian (CC BY)

La Reforma toma impulso

Mientras el rey estaba ocupado en su vida privada cambiando de esposa, la Reforma también había tomado impulso. El Acta de Supremacía del 28 de noviembre de 1534 declaró formalmente al rey cabeza de la Iglesia en Inglaterra, y reemplazó al papa en esa posición exaltada. Cranmer respaldó esta medida por completo, al igual que la siguiente, la Disolución de los monasterios. En 1536, Enrique presentó ante el Parlamento un proyecto de ley para abolir todos los monasterios en su reino. El proyecto de ley fue aprobado y los bienes de los monasterios se redistribuyeron entre la Corona y los partidarios de Enrique. Los abades de Glastonbury, Colchester, Reading y Woburn fueron ahorcados, y el último monasterio en cerrar fue la abadía de Waltham, en Essex, en marzo de 1540. Sin embargo, fue aquí donde Enrique encontró su primer obstáculo importante para sus reformas de la Iglesia. Una revuelta contra el cierre de los monasterios empezó en Lincolnshire y luego se extendió a Yorkshire y otros condados del norte en octubre de 1536. Estas rebeliones, denominadas colectivamente la «Peregrinación de Gracia», involucraron a hasta 40.000 manifestantes, y uno de sus objetivos específicos era la renuncia de Cranmer. Sin embargo, ante la amenaza del ejército real y falsas promesas de indultos y un retorno al catolicismo, los manifestantes se dispersaron de forma pacífica, y muchos de los cabecillas serían ejecutados al año siguiente.

Las consecuencias de no poder bloquear los Seis Artículos fueron personales para Cranmer, que tuvo que divorciarse de su esposa.

A pesar de esto, Enrique y Cranmer siguieron adelante. Con la Ley de los Diez Artículos de 1536, se introdujeron principios de la doctrina y las prácticas eclesiásticas inspirados en el luteranismo. Otras reformas fueron la publicación de una traducción de la Biblia en inglés en 1539, de la cual Cranmer escribió el prólogo. Sin embargo, es importante recordar que Enrique no estaba decidido a reformar la doctrina de la Iglesia; su compromiso con las prácticas católicas tradicionales, como la misa, la confesión y el celibato clerical, se pone de manifiesto en la Ley de los Seis Artículos de 1539. De hecho, Cranmer no siempre estaba del lado de Enrique, a quien el arzobispo no consideraba lo bastante radical en sus reformas, incluso si el propio Cranmer no era un extremista. Por ejemplo, el arzobispo estaba en contra de la Ley de los Seis Artículos porque era demasiado conservadora y garantizaba muchas prácticas tradicionales de la Iglesia católica. La facción rival de Cranmer en la jerarquía eclesiástica, los conservadores católicos liderados por Stephen Gardiner, el obispo de Winchester, habían promovido los Seis Artículos. Las consecuencias de no poder bloquear los Seis Artículos fueron personales para Cranmer, que tuvo que divorciarse de su esposa (esta regresó a Alemania para vivir con sus parientes). También se le pidió que renunciara a su puesto, pero se negó.

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Las reformas de Eduardo VI

Cuando Enrique VIII murió de una enfermedad en enero de 1547, lo sucedió su joven hijo Eduardo. Cranmer había regresado a la cima de la política y estuvo presente como arzobispo de Canterbury para coronar al rey niño en la abadía de Westminster el 20 de febrero de 1547. Eduardo y sus dos regentes sucesivos (en todo menos en nombre), Eduardo Seymour, duque de Somerset (hacia 1500-1552), y Juan Dudley, conde de Northumberland (1504-1553), continuaron la Reforma incluso con más vigor que Enrique VIII.

En 1547, Cranmer publicó sus Homilías, una colección de sermones para los servicios religiosos. Luego, en 1549, publicó su nuevo Libro de Oración Común, en inglés, obligatorio en virtud de la Ley de Uniformidad de ese mismo año. El libro de oraciones se actualizó en 1552 y marcó un alejamiento aún más radical del catolicismo al rechazar la idea de la transubstanciación (que los elementos eucarísticos del pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Jesucristo). El término «protestantismo» se generalizó por primera vez. Se eliminaron de las iglesias la iconografía, los murales y los vitrales, y las misas pasaron a celebrarse en inglés, no en latín. Los altares católicos se sustituyeron por mesas de comunión, se desalentó el culto a los santos y los sacerdotes ahora podían casarse. Se suprimieron las cofradías religiosas, se abolieron las dotaciones (canonjías) para que los sacerdotes cantaran misa por las almas de los difuntos y se confiscaron las tierras de las iglesias. Las riquezas obtenidas iban a parar con frecuencia a los bolsillos de la nobleza.

Thomas Cranmer Posthumous Portrait
Retrato póstumo de Thomas Cranmer Unknown Artist (Public Domain)


Hubo protestas, al igual que con la disolución de los monasterios. Una vez más, la mezcla de una mala situación económica para muchos y el resentimiento por los cambios en la vida parroquial tradicional llevaron a una rebelión, esta vez en Cornualles y luego en Norfolk en 1549. Esta última, conocida como la Rebelión de Kett por su líder Robert Kett, fue la más grave, pero fue aplastada sin piedad por una masacre de rebeldes en Dussindale en agosto. La Reforma se llevó a cabo de forma implacable y se prohibieron más prácticas «papistas», como la eliminación de los elementos más llamativos de las vestimentas del clero y la abolición de las oraciones por los muertos.

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«María la Sanguinaria» y el resurgimiento del catolicismo

Cuando Eduardo murió de tuberculosis en julio de 1553, y después de que Cranmer hubiera presidido sobre su funeral, hubo un intento breve y totalmente fallido de Juan Dudley y Cranmer de instalar a la prima del difunto rey, Juana Grey (1537-1554), como reina. Juana Grey era una protestante estricta, pero, desgraciadamente, el gran atractivo de María, la hija de Enrique VIII y media hermana de Eduardo, se había subestimado. María representaba la legitimidad y una continuación del linaje Tudor, y ascendió al trono con la aprobación tanto de los plebeyos como de los nobles. El problema ahora para Cranmer era que María, al igual que su madre Catalina de Aragón, era una católica estricta. María I de Inglaterra solo reinaría durante cinco años, pero, en ese tiempo, arrasaría con toda la legislación reformista que sus predecesores habían aprobado desde 1529.

Las políticas antirreformistas de María enfrentaron dos problemas. El primero era que los nobles no estaban nada felices con devolver las propiedades que habían obtenido de la Iglesia bajo los últimos dos reyes. El segundo problema era que María quería casarse con el príncipe Felipe de España (1527-1598), y muchos temían que Inglaterra fuera absorbida por el inmensamente rico y poderoso imperio español. En enero de 1554, hubo aún otra rebelión importante en Kent, la rebelión de Wyatt, así llamada por su líder, sir Thomas Wyatt (1521-1554). Los manifestantes querían detener el «matrimonio español», pero quizás en secreto pretendían sustituir a María por su media hermana protestante Isabel. Ciertamente, la reina consideró que el segundo motivo era el real, así que primero ejecutó a Juana Grey en febrero de 1554, encarceló a Isabel en la Torre de Londres y luego se dispuso a ejecutar a los protestantes prominentes. Debido a esta última política, la reina se ganó el sobrenombre de «María la Sanguinaria» y determinó el final de la larga carrera de Thomas Cranmer.

Execution of Thomas Cranmer
Ejecución de Thomas Cranmer J. Williams (Public Domain)

Encarcelamiento y ejecución

Como con cualquier persona en una posición de poder, Cranmer tenía enemigos y críticos. Algunos pensaban que sus reformas habían ido demasiado lejos, mientras que otros estaban decepcionados de que no hubieran avanzado más. También lo acusaron de haber cambiado de postura sobre los temas eclesiásticos a lo largo de su carrera. Tal como un obispo le preguntó una vez: «¿En qué cree usted, y cómo cree usted, mi señor?» (Brigden, 189). Sin embargo, con esto se ignora la complejidad de los cambios que se estaban produciendo en la Iglesia y la realidad práctica de la política de los Tudor, lo que significaba que Cranmer muchas veces tenía que satisfacer y equilibrar las triples demandas de su monarca, la Iglesia y su propia conciencia. De todos los que lo criticaron, un enemigo en particular resultó ser letal: la reina María.

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Esta ordenó que arrestaran a Thomas Cranmer en septiembre de 1555 por herejía y lo confinaran en la Torre de Londres. La idea del arzobispo de que los reyes eran la autoridad suprema en todo ahora se le había vuelto en contra: María había expresado su voluntad. En su juicio, Cranmer se vio obligado a admitir que no podía seguir a una monarca a cuya religión se oponía y, por lo tanto, fue declarado culpable de traición. El arzobispo llegó incluso a retractarse de ser protestante, y lo obligaron a hacerlo de nuevo en público antes de su ejecución en Oxford. María no pudo resistir la oportunidad de darle un último golpe al hombre que había divorciado a su madre de Enrique y la había desheredado de su derecho de nacimiento. Sin embargo, al darse cuenta de la locura de repudiar sus propias creencias religiosas, Cranmer aprovechó esta última oportunidad para revertir la teatralidad a su monarca. El 21 de marzo de 1556, Cranmer fue llevado a la hoguera en la que sería quemado, pero, antes de subir al cadalso, metió la mano derecha en las llamas y gritó que hacía esto porque esa era la mano que había pecado al firmar su propia retractación. En un acto brutal, Cranmer había salvado su reputación y dado esperanza a los protestantes de que la lucha estaba lejos de haberse terminado.

En cierto sentido, Cranmer tuvo la última palabra, ya que, cuando María murió de cáncer en noviembre de 1558, la sucedió Isabel Tudor, quien fue coronada como Isabel I de Inglaterra el 15 de enero de 1559. Isabel restauraría el protestantismo en Inglaterra y, esta vez, sería para siempre.

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Cartwright, M. (2026, julio 07). Thomas Cranmer. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18946/thomas-cranmer/

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Cartwright, Mark. "Thomas Cranmer." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, julio 07, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18946/thomas-cranmer/.

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Cartwright, Mark. "Thomas Cranmer." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 07 jul 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18946/thomas-cranmer/.

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