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El reino de Mercia (hacia 527-879) fue una entidad política anglosajona ubicada en las Midlands de la actual Gran Bretaña y limitaba al sur con el reino de Wessex, al oeste con Gales, al norte con Northumbria y al este con Anglia Oriental. Fue fundado por el rey semilegendario Icel (que reinó hacia 515-527), quien emigró desde Germania con su tribu, más tarde conocida como «iclingas», a la región de Anglia Oriental y luego a las Midlands.
Durante sus primeros cien años, Mercia luchó por mantener sus fronteras y defender sus intereses de los reinos vecinos, pero eso cambió con el reinado de Penda (que reinó hacia 625-655), quien inició el periodo de la fuerza mercia, la cual alcanzó su apogeo bajo Offa (que reinó de 757 a 796), el más grande de los monarcas mercios, mejor conocido por el dique de 238 km (148 millas) de largo que construyó a lo largo de su frontera con los reinos galeses.
El poder mercio fue destruido por el rey Egberto de Wessex (que reinó de 802 a 839) y, a medida que Wessex aumentaba su poder, el de Mercia declinaba y se debilitó aún más por las repetidas incursiones vikingas. Mercia perdió su independencia en 879, cuando Ceolwulf II (que reinó de 874 a 883) se sometió a la soberanía vikinga y se convirtió en su rey títere. Más tarde, estuvo bajo el control de Wessex durante el reinado de Alfredo el Grande (que reinó de 871 a 899) y perdió toda su autonomía bajo su hijo, Eduardo el Viejo (que reinó de 899 a 924).
Historia antigua y reyes
Icel estableció un centro urbano en Tamworth que se convertiría en la capital, aunque es posible que esta se trasladara más adelante a Repton. Aunque parece haber sido rey desde el año 515, en las crónicas del siglo XIII conocidas como Flores Historiarum se menciona que Mercia se fundó en 527. Icel fue sucedido por su único hijo Cnebba (que reinó hacia 535-545), quien luego fue sucedido por su hijo Cynewald (hacia 545-580); se sabe muy poco acerca de sus reinados, además de fechas aproximadas.
La falta de información sobre estos y los reyes posteriores, así como gran parte de la historia de Mercia, se debe a las incursiones vikingas y las guerras con Wessex. El académico Roger Collins comenta lo siguiente:
Las conquistas vikingas del siglo IX y las guerras del siglo X parecen haber destruido los registros materiales e intelectuales del reino de Mercia con tanta eficacia que lo único que sobrevivió son un puñado de cartas, una pequeña cantidad de manuscritos (en particular el Libro de Cerne), algunos tallados en piedra espléndidos, aunque incompletos, en la iglesia de Breedon-on-the-Hill y el gran dique fronterizo que Offa (casi con certeza) construyó entre su reino y los de los reyes galeses. De las leyes de Mercia, que sí existieron, y de la historiografía del reino, pocos elementos sobreviven. (194)
Si bien esto es cierto, se cuenta con una cantidad suficiente de estos registros para poder reconstruir una cronología de los reyes y el desarrollo del reino. El siguiente rey, Creoda (que reinó hacia 580-595), cedió todas las posesiones que Mercia tenía al este, que se convertirían en el reino de Anglia Oriental. Su sucesor, Pybba (que reinó hacia 595-606), consolidó el reino y extendió sus fronteras hacia el oeste.
Esto tal vez provocó la batalla de Chester hacia 616 y posiblemente involucró al sucesor de Pybba, Cearl (que reinó hacia 606-625), sobre el cual se sabe muy poco (ni siquiera está claro quién era ni cómo llegó al poder). Ethelfrido de Northumbria (que reinó de 593 a 616) derrotó a los galeses y sus aliados, incluido (posiblemente) a Cearl. Las causas de la batalla no son claras, pero es posible que fuera la respuesta de Ethelfrido a la agresión de Mercia, ya que Cearl era el jefe supremo de los reinos orientales de Gales.
Penda, hijo de Pybba, fue el último de los reyes paganos de Mercia, quien elevó el reino hasta ser el más poderoso de la región.
Lo sucedió Penda, hijo de Pybba, el último de los reyes paganos de Mercia, quien elevó el reino hasta ser el más poderoso de la región. Penda derrotó al rey sajón occidental Cynegils (que reinó de 611 a 643) en la batalla de Cirencester en 628 y tomó el valle del Severn y el reino de Hwicce de Wessex. Luego se alió con el rey galés Cadwallon ap Cadfan (que reinó hacia 625-634) para derrotar a Edwin de Northumbria (que reinó de 616 a 633) en la batalla de Hatfield Chase en 633. Edwin y su hijo murieron, y el reino de Northumbria colapsó, de modo que Penda expandió Mercia hacia el norte y el oeste. En 642, Oswaldo de Northumbria (más tarde conocido como san Oswaldo, que reinó de 634 a 642) reunió a sus tropas para reafirmar el poder de Northumbria, pero fue derrotado y murió en la batalla de Maserfield.
Las creencias religiosas de Penda se consideraron un factor significativo en sus victorias. Todos los reyes que lucharon contra él habían sido cristianos, y su historial ininterrumpido de éxitos militares defendía la supremacía de los dioses paganos sobre la nueva fe cristiana. En 650, Penda controlaba grandes partes de Wessex y de Northumbria y tenía fuertes alianzas con Anglia Oriental y los reinos galeses.
Sin embargo, en 655, lo desafió el hermano de Oswaldo, Oswiu (que reinó de 642 a 670), que controlaba la región septentrional de Northumbria. En noviembre de 655, Penda se enfrentó a Oswiu, pero fue derrotado y murió en la batalla de Winwaed. La victoria de Northumbria causó la cristianización de Mercia (ya que parecía claro que el dios cristiano de Oswiu era más fuerte que el de Penda) y la división del reino. El hijo y sucesor de Penda, Peada (que reinó de 655 a 656), se convirtió al cristianismo antes de asumir el trono, y todos los reyes mercios después de él serían cristianos.
Oswiu dividió Mercia por la mitad: le dejó a Peada el sur y gobernó el norte directamente entre 655 y 658. Oswiu fue derrocado y expulsado por Wulfhere (que reinó de 658 a 675), uno de los hijos de Penda, quien ignoró Northumbria y concentró sus fuerzas en el sur. Fue derrotado en la batalla de Bedwyn en 675 por Aescwine de Wessex (que reinó de 674 a 676), quien recuperó las regiones meridionales de Mercia.
Wulfhere fue sucedido por otro de los hijos de Penda, Etelredo I de Mercia (que reinó de 675 a 704) quien hizo lo opuesto a su hermano: ignoró el sur y se concentró en las relaciones con Northumbria. Estableció un límite claro entre los dos reinos y aseguró una alianza al casarse con un miembro de la familia real de Northumbria.
No se sabe casi nada de los reinados de los dos reyes siguientes, Coenred (que reinó de 704 a 709), hijo de Wulfhere, y Ceolred (que reinó de 709 a 716), hijo de Etelredo I. Ceolred fue sucedido por Ethelbaldo de Mercia (que reinó de 716 a 757), quien expandió el reino hacia el sur y el este y aseguró las fronteras. En 752 perdió territorios ante Cuthred de Wessex (que reinó de 740 a 756), quién restauró la primacía de su reino en la región a expensas de Mercia. Ethelbaldo fue sucedido por Beornred (que reinó en 757), cuyo reinado fue breve, ya que Offa lo derrocó ese mismo año.
El rey Offa de Mercia
Offa está considerado el rey de Mercia más grande y el monarca anglosajón más importante antes del ascenso de Alfredo el Grande. Su reinado duró 39 años, durante los cuales conquistó el reino de Kent, tomó Sussex y arregló el matrimonio de su hija Eadburh (hacia 787-802) con Beorhtric, rey de Wessex (que reinó de 786 a 802), y así pudo controlar ese reino también. Offa estableció fuertes relaciones diplomáticas con los gobernantes del continente, sobre todo Carlomagno (rey de los francos de 768 a 814 y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico de 800 a 814), y mejoró la economía de Mercia a través del comercio.
Sin embargo, es más conocido por una maravilla de la ingeniería medieval: el dique de Offa, una barrera, actualmente en ruinas, que corre a lo largo de la frontera entre Gales e Inglaterra. Offa hizo campaña contra los galeses al menos en cuatro ocasiones durante su reinado, y se sabe que hubo varias incursiones galesas a Mercia. El dique probablemente se construyó como una barrera para impedir o reducir dichas invasiones, pero no hay ningún registro sobre su propósito o construcción; la única mención de Offa como constructor del dique proviene de Asser (muerto hacia 909), biógrafo de Alfredo el Grande.
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Para alrededor de 794, Offa era tan poderoso que pudo tomar el control de Anglia Oriental al ordenar la muerte de su rey.
Aparte de eso, el dique es un símbolo perdurable del poder y la supremacía de Offa en la región. Para alrededor de 794, Offa era tan poderoso que pudo tomar el control de Anglia Oriental al ordenar la muerte de su rey y asumir su lugar; ni siquiera tuvo que reunir un ejército. La prosperidad de este período lo ha caracterizado como la «edad de oro» de Mercia.
Desafortunadamente, esta opulencia no duraría mucho luego de su reinado. Offa fue sucedido por su hijo Egfrido (que reinó en 796), quien fue asesinado después de reinar menos de 150 días (probablemente como represalia por los varios nobles que Offa había matado para asegurar la sucesión de su hijo). Lo sucedió Coenwulf (que reinó de 796 a 821), un descendiente de Penda. Coenwulf se resistió a las rebeliones en sus territorios del sur mientras mantenía sus límites del norte. Lo sucedió su hermano Ceolwulf I (que reinó de 821 a 823), quien parece haber fracasado en cada aspecto del gobierno y fue depuesto por el noble Beornwulf (que reinó de 823 a 826).
El rey Egberto, que gobernaba Wessex desde 802, había estado creando y equipando un ejército en secreto. En 825, Egberto y su hijo Ethelwulfo (que reinó de 839 a 858) derrotaron a Beornwulf en la batalla de Ellandun y pusieron fin a la supremacía mercia en la región para siempre. Egberto reclamó los territorios mercios de Essex, Kent, Sussex y Surrey, y le dejó a Beornwulf solo el centro de lo que una vez había sido un gran reino. Anglia Oriental se deshizo del dominio de Mercia y se unió a Wessex, y Beornwulf murió tratando de reprimir esta rebelión en 826. Su sucesor, Ludeca (que reinó de 826 a 827), murió intentando hacer lo mismo.
Ludeca fue sucedido por Wiglaf (que reinó de 827 a 829 y de 830 a 839), quien fue derrocado por Egberto en 829. Sin embargo, en 830, Wiglaf logró recuperar su trono y afirmar la independencia de Mercia, probablemente mediante negociaciones con Egberto. Lo sucedió su hijo Wigmund (que reinó de 839 a 840) y luego el hijo de este, Wigstan (que reinó en 840), de quien prácticamente no se sabe nada. Wigstan fue sucedido por Beorhtwulf (que reinó de 840 a 852), el primer rey de Mercia en sufrir las incursiones vikingas.
En 842, los vikingos saquearon la ciudad mercia de Londres y se fueron, pero regresaron en 851 con una flota de 350 barcos que navegaron por el Támesis y atacaron Canterbury y Londres nuevamente. Beorhtwulf reunió un ejército para oponerse a ellos, y sus esfuerzos tal vez hayan sido fundamentales para llevarlos hacia el sur, donde Ethelwulfo de Wessex y sus hijos Ethelbaldo y Athelstan los derrotaron.
Beorhtwulf fue sucedido por Burgred (que reinó de 852 a 874), quien se casó con la hija de Ethelwulfo, Ethelswith (hacia 838-888) para asegurar una alianza con Wessex contra futuros ataques vikingos. En 865, el gran ejército pagano de los vikingos desembarcó en Anglia Oriental y atacó primero a Northumbria antes de dirigirse al sur, hacia Mercia. En 874, le quitaron el trono a Burgred, quien huyó a Roma, donde murió más tarde, y lo reemplazaron por Ceolwulf II, elegido personalmente por los vikingos como su rey títere. Ceolwulf II cedió la parte oriental de Mercia a los vikingos para su colonización en 879, que se convirtió en parte de Danelaw (la región de Gran Bretaña dominada por las leyes y costumbres danesas), mientras que a Ceolwulf II se le permitió gobernar el oeste de Mercia con el consentimiento de los daneses.
Wessex toma Mercia
Ceolwulf II fue sucedido por Etelredo II (que reinó de 883 a 911), quien se negó a someterse a los daneses y se alió con Alfredo el Grande. Según los términos de esta alianza, Etelredo II tuvo que aceptar a Alfredo como su jefe supremo y, para sellar el acuerdo, se casó con la hija de Alfredo, Ethelfleda (que reinó de 911 a 918). En 878, Alfredo había derrotado a los vikingos en Wessex, en la batalla de Eddington, y aseguró su reino contra futuros ataques a través de un sistema de burhs (asentamientos fortificados), un ejército más eficiente y la creación de una armada. Luego le sugirió a Etelredo que hiciera lo mismo en Mercia.
En 886, Alfredo conquistó a los daneses de Londres y fue reconocido como rey de los anglosajones, pero esto no resolvió el problema de los ataques vikingos, y Etelredo había estado demasiado ocupado luchando contra las invasiones y administrando su reino como para iniciar el sistema de burhs de Alfredo. En 892, los vikingos atacaron Mercia bajo el mando del líder legendario Hastein (también conocido como Hasting, siglo IX) Entre 892 y 896, Etelredo tuvo que defenderse constantemente de los ataques de Hastein con la ayuda de Alfredo.
Alfredo murió en 899 y su hijo Eduardo el Viejo lo sucedió. En 900, Eduardo mandó a su joven hijo Athelstan a la corte de Mercia para que lo criara Ethelfleda, mientras él continuaba atacando a los vikingos en Wessex. En alrededor de esta época, Etelredo cayó enfermo y Ethelfleda se hizo cargo del Gobierno, tras lo cual organizó la defensa militar de Chester contra un importante ataque vikingo en 907. Etelredo murió en 911, y Ethelfleda lo sucedió. Con la ayuda de Eduardo, inició el sistema de burhs en Mercia a lo largo de todas las rutas principales de los reinos vecinos.
Ethelfleda diseñó y construyó estos burhs entre 912 y 917, todos los cuales se convertirían más adelante en pueblos y ciudades, mientras luchaba contra las invasiones vikingas y gobernaba sus tierras. Cuando murió en 918, la sucedió brevemente su hija Elfwynn (que reinó en 918) antes de que Eduardo anexara Mercia por completo bajo su propio reinado. Cuando Eduardo murió, lo sucedió Athelstan, quien gobernaría como rey de los anglosajones de 924 a 927 y como el primer rey de Inglaterra de 927 a 939.
En la serie de televisión Vikingos, Mercia se representa como un reino caótico de donde la reina Kwenthryth escapa y le pide ayuda a Ecbert de Wessex (así llamado en la serie) para recuperar su reino. Ecbert solicita la ayuda de los vikingos al mando de Ragnar Lothbrok para derrotar a las fuerzas del tío y el hermano de Kwenthryth; una vez hecho esto, Kwenthryth envenena a su hermano Burgred, regresa a su reino y se autoproclama reina. En la historia real, ninguno de estos sucesos tuvo lugar.
La Cwenthryth histórica era la hija del rey Coenwulf de Mercia y abadesa de la aldea parroquial de Minster-in-Thanet, que estuvo involucrada en una disputa por el alquiler con el arzobispo de Canterbury tras la muerte de su padre en 821. Un escriba posterior del siglo XII, muy probablemente molesto por su desafío a la autoridad de la Iglesia, la usó como la villana en su historia del asesinato de san Kenelm, pero esta no tiene un fundamento histórico. El personaje del programa se basa en esta versión legendaria Cwenthryth y también en otras dos mujeres: la reina Cynethryth, la esposa del rey Offa, y su hija Eadburh, ambas de las cuales tenían la reputación de ser reinas intrigantes y taimadas.
Ninguna de estas mujeres estaba relacionada con el rey mercio Burgred, quien, a diferencia de su representación en el programa, no era ni un violador ni un hombre de voluntad débil que se podía manipular fácilmente. De hecho, Burgred fue lo bastante fuerte como para resistir los ataques vikingos durante años y defender a Mercia hábilmente hasta que fue derrotado y depuesto. La naturaleza caótica de la corte y la nobleza de Mercia en el programa se basa en los reinados de varios monarcas, Offa entre ellos, que tendían a eliminar a las personas que interferían con sus planes.
A diferencia de su representación en la serie de televisión, Mercia no era un reino discordante fácil de tomar o de manipular por otros reyes. En su apogeo, fue el reino más poderoso de Gran Bretaña y, si no fuera por el reinado posterior de Alfredo, lo más probable es que Offa de Mercia sería recordado hoy por establecer el reino de Inglaterra. Alfredo y los reyes de Wessex, así como los gobernantes de Northumbria, siempre han sido más conocidos que los de Mercia. Sin embargo, estos reinos tenían algo que Mercia no: registros escritos que sobrevivieron para contar su historia.
Joshua J. Mark es cofundador y director de contenidos de World History Encyclopedia. Anteriormente, se desempeñaba como profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 30 noviembre 2018. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.