El reino de Wessex (hacia 519-927 o hacia 519-1066) fue una entidad política fundada en 519 por el jefe sajón occidental Cerdic (que reinó de 519 a 540) en el valle del alto Támesis, en la actual Gran Bretaña, que luego se convertiría en la nación moderna. La diferencia en las fechas con respecto al final del reino tiene que ver con que si se acepta que el último año coincide con que Athelstan de Wessex se convirtió en rey de Inglaterra en 927 (y unió a todos los reinos bajo su gobierno) o bien se prefiere la fecha de la invasión normanda de Inglaterra en 1066, cuando llegó Guillermo el Conquistador. No hay un consenso sobre si una fecha es más precisa que la otra en los círculos académicos, pero después de que Athelstan se convirtiera en rey de Inglaterra, el reino de Wessex desaparece como forma de gobierno independiente y, por lo tanto, debería reconocerse el año 927 como su fecha final.
Los primeros años del reino están marcados por conflictos frecuentes con el reino vecino de Mercia, que continuaron hasta el reinado del rey Egberto (que reinó de 802 a 839), quien conquistó Mercia y anexó sus tierras. Wessex continuó prosperando bajo los sucesores de Egberto y alcanzó su apogeo con Alfredo el Grande (que reinó entre 871 y 899).
Las reformas de Alfredo el Grande transformarían a Wessex en el reino más poderoso y eficaz de Gran Bretaña.
Las reformas de Alfredo transformarían a Wessex en el reino más poderoso y eficaz de Gran Bretaña, y su hijo Eduardo el Viejo (que reinó de 899 a 924) continuaría sus políticas y extendería aún más el poder de Wessex. Para cuando el hijo de Eduardo, Athelstan, lo sucedió en 924, el título de soberano había cambiado de rey de Wessex a rey de los anglosajones debido al vasto territorio que ahora estaba bajo el control de Wessex. Athelstan reinaría con este título entre 924 y 927, cuando se volvió lo bastante poderoso como para ser declarado el primer rey de Inglaterra (que reinó entre 927 y 939).
Wessex aparece en la serie de televisión Vikingos, una versión ficticia de los reinados de Egberto, Ethelwulfo y Alfredo el Grande y sus luchas con las invasiones vikingas. La serie no es histórica, sino que es para entretener, por lo que es de esperar que no sigan hechos históricos. Aun así, el público debe ser consciente de que los personajes del programa a menudo son muy distintos de sus contrapartes históricas.
El nombre «Wessex» deriva de Kingdom of the West Saxons (reino de los sajones occidentales), pero el topónimo original era Gewisse (por la tribu anglosajona que vivía allí) que los académicos han relacionado con el alemán «gewiss» («ciertamente» o «seguro») que significaba lo mismo en sajón antiguo. Según estos académicos, la región de Gewisse se llamó así gracias a Cerdic y su pronta asociación con la zona.
De acuerdo con las Crónicas anglosajonas, Cerdic llegó por primera vez a estas tierras con su hijo y su ejército en 495, pero se especifica que desembarcó en un lugar conocido como «Cerdic's ore». Según estudios más recientes, puede ser que Cerdic ya se hubiera establecido en la región, se fuera para reunir un ejército más grande y regresara en 495, en lugar de que esta fuera la fecha de su llegada. El nombre «Gewisse», por lo tanto, habría significado «el reino de aquel que es conocido», porque Cerdic ya se había asentado allí antes.
Sea cual fuere su fecha de llegada, él y su hijo (o nieto) establecieron el reino de los sajones occidentales en 519 y, desde entonces, según las Crónicas anglosajonas, los reyes sajones occidentales gobernaron la tierra. Se ha cuestionado si el nombre original de la zona tuvo que ver con Cerdic, pero la mayoría de los académicos concuerdan que la región pasó a ser conocida como Wessex por el «reino de los sajones occidentales» y que no es un desarrollo del «Gewisse» anterior.
En la leyenda, se dice que el rey Arturo fundó Wessex tras derrotar a los sajones en la batalla del monte Badon en el siglo VI.
Wessex había estado ocupada mucho antes de la llegada de Cerdic, ya que hay evidencia de actividad humana continua que se remonta al Neolítico y que aumentó durante la Edad de Bronce (hacia 3000-1200 a.C.). Los monumentos y yacimientos megalíticos, como Stonehenge y otros en la región, dan testimonio de proyectos de construcción a gran escala, conocimientos astronómicos y matemáticos, y una vida y culto comunitarios. Sin embargo, no hay registros escritos de estos períodos anteriores, y cuando la historia de Wessex comenzó a documentarse, los autores no hicieron una distinción entre la historia conocida y las leyendas.
Por lo tanto, se dice que el rey Arturo fundó Wessex tras derrotar a los sajones en la batalla del monte Badon en el siglo VI, pero otras fuentes afirman que su fundación fue anterior y, aún otras, que el héroe del monte de Badon era Ambrosio Aureliano, un noble romano. Los romanos habían ocupado Britania entre los años 43 y 410 y recién se retiraron cuando el Imperio romano de Occidente empezó a declinar; las figuras que surgieron como líderes del país tras la retirada de Roma son todas semilegendarias. Las historias aceptadas de Gildas (hacia 500-570), Beda (672-735) y Nennio (siglo IX) contienen todas elementos fantásticos que apuntan a acontecimientos históricos que no siempre se aclaran.
Después de la fundación del reino en 519, el primer gobernante fue Cerdic y luego su hijo (o nieto) Cynric (que reinó hacia 540-560), quien siguió una política de expansión, con más o menos éxito, en Wiltshire y otras regiones. Lo sucedió su hijo Ceawlin (560- 592), quien logró cumplir la visión de su padre de un reino expansivo. Se dice que Ceawlin derrotó a los jutos y a los britanos, y se consideraba el jefe supremo de la región. Sin embargo, los acontecimientos de su reinado se han documentado con la misma falta de claridad característica de la historia anterior en la región, y no está claro qué sucedió realmente, qué puede haber sucedido o qué no sucedió nunca; incluso las fechas del reinado de Ceawlin son objeto de debate. En 591 o 592, lo depuso su sobrino Ceol (que reinó de 591/592 a 597) tras la batalla de Woden’s Burg.
Poco se sabe del reinado de Ceol o de su sucesor, Ceolwulf (que reinó de 597 a 611), pero su hijo, Cynegils (que reinó de 611 a 643), está bien documentado como el primer rey sajón occidental en aceptar el cristianismo y también es conocido como el rey que perdió Wessex ante el reino de Mercia. A principios de su reinado, Cynegils dividió el reino con su hijo Cwichelm (muerto en 636) para crear un estado colchón en el norte, entre Wessex y el cada vez más poderoso reino de Northumbria, gobernado por el rey Edwin (que reinó de 616 a 633). Luego se alió con Mercia y selló el trato al casar a su hijo menor, Cenwalh (que reinó de 643 a 645 y de 648 a 673), con la hermana del rey Penda de Mercia.
En 626, Cwichelm intentó asesinar a Edwin de Northumbria, pero fracasó. Entonces, el ejército de Northumbria se enfrentó a las fuerzas aliadas de Wessex y Mercia en la batalla de Win-and-Lose Hill y las derrotaron. Los primeros mantuvieron una posición estratégica superior; los ejércitos de Wessex y Mercia eligieron ignorar esta ventaja y aparentemente negarse a considerar otras alternativas, y atacaron una posición fortificada cuesta arriba, pero tuvieron que dispersarse cuando los de Northumbria les lanzaron una cascada de rocas.
Sin embargo, los problemas de Cynegils no terminaron allí. Northumbria lo obligó a retroceder más allá de sus fronteras y, en este estado ahora debilitado, Wessex tenía poco que ofrecer a Mercia a modo de alianza y todo a modo de conquista. En 628, Mercia derrotó a Wessex en la batalla de Cirenchester y reclamó grandes extensiones de la región, incluidas Worcestershire y Gloucestershire.
Tras la muerte de Cynegils, lo sucedió Cenwalh, quien «encerró» a su esposa, la hermana del rey Penda de Mercia, para casarse con una mujer llamada Seaxburh (que reinó hacia 674). El rey Penda se ofendió, le declaró la guerra a Wessex, derrotó a sus fuerzas en 645 y exilió a Cenwalh. Mercia gobernó Wessex durante tres años antes de que Cenwalh regresara y negociara su regreso al trono, pero el reino ahora estaba dividido y gobernado por subreyes que controlaban sus propios territorios. Cuando murió, lo sucedió Seaxburh, la única gobernante mujer de Wessex, que reinó durante un año. Desafortunadamente, casi no hay información sobre su reinado, y lo poco que se documentó surgió mucho después de su tiempo y se ha disputado.
Seaxburh fue sucedida por su hijo Aescwine (que reinó de 674 a 676), quien derrotó a Mercia en la batalla de Bedwyn en 675 y recuperó parte del estatus anterior de Wessex. Su tío Centwine (que reinó de 676 a 685) lo sucedió y continuó las luchas con Mercia hasta que se retiró y lo sucedió Caedwalla (que reinó de 685 a 688). Caedwalla conquistó a los subreyes de Wessex y unificó el reino.
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Además, emprendió una serie de campañas militares exitosas, mediante las cuales tomó Sussex, Surrey, la isla de Wight y Kent. Aunque no estaba bautizado, claramente se alineaba con la Iglesia cristiana y obligaba a los paganos de las tierras que conquistaba a convertirse. Destruyó a la población pagana de la isla de Wight y masacró a todos los que no querían convertirse y, posiblemente, también a los que sí. En 688, abdicó el trono para viajar a Roma y ser bautizado y morir en la ciudad, donde se creía que los cristianos tenían un acceso más fácil al cielo.
Tras la partida de Caedwalla, Wessex volvió a entrar en conflicto a medida que los subreyes reafirmaban su poder. El orden fue restaurado por un noble llamado Ine (que reinó de 688 a 726), quien también es el primer rey sajón occidental en formular y emitir un código de leyes. Estas distinguían entre las personas conocidas como los ingleses y los llamados britanos, y especificaban los derechos de los acusados de un delito, además de abordar los daños a las víctimas de varios delitos o descuidos.
Ine había heredado un reino grande y poderoso y logró no solo mantenerlo, sino expandirlo. Lo sucedió Ethelheard (que reinó de 726 a 740), quien poco a poco fue perdiendo poder, prestigio y tierras ante Mercia hasta que lo sucedió su hermano Cuthred (que reinó de 740 a 756), quien derrotó a las fuerzas de Mercia en 752. Cuthred restableció la primacía que Wessex tenía bajo Ine, pero esta se deterioró bajo los reinados de Sigeberht (que reinó de 756 a 757) y Cynewulf (que reinó entre 757 y 786).
Bajo el reinado de Beorhtric (que reinó de 786 a 802), Wessex prosperó a través de negociaciones y una alianza con Mercia. Cuando Cynewulf murió, el noble Egberto desafió el reclamo de Beorhtric de que era el siguiente en la línea de sucesión, pero el rey Offa de Mercia (que reinó de 757 a 796) apoyó a Beorhtric, y exilió a Egberto. Luego Beorhtric se casó con Eadburh, hija del rey Offa, y este cesó las hostilidades y apoyó su reinado. Beorhtric murió en 802 envenenado por su esposa, y Egberto ascendió al trono.
Rey Egberto de Wessex
Egberto había estado exiliado desde alrededor de 789 en Francia, que en ese momento estaba gobernada por Carlomagno. A este no le agradaba mucho Offa, y se dice que se indignó cuando el rey de Mercia sugirió una alianza que se sellaría mediante el casamiento del hijo de Offa, Egfrido, con una de las hijas de Carlomagno. Es probable que Carlomagno apoyara el reclamo de Egberto al trono de Wessex y, como defensor de la Iglesia y luego emperador del Sacro Imperio Romano Germánico entre 800 y 814, habría tenido más que poder suficiente para colocarlo en el trono, lo que probablemente hizo en 802, cuando Beorhtric murió.
Mercia, en este momento, tenía la ventaja en la región, y es posible que Egberto haya decidido sabiamente mantener un perfil bajo mientras aumentaba su ejército y recursos. Es poco lo que se sabe sobre los primeros 20 años de su reinado, pero, en 825, derrotó a los ejércitos de Mercia, cuyo rey en ese momento era Beornwulf (que reinó de 823 a 826) en la batalla de Ellandun (o Ellendun). Esta victoria rompió la supremacía mercia, y Egberto rápidamente anexó los territorios mercios de Essex, Kent, Surrey y Sussex; Wessex era ahora el reino más poderoso de la región.
En 826 y, de nuevo, en 827, los mercios trataron de recuperar sus territorios pero sin éxito. Beornwulf murió en batalla en 826 y, para evitar el apoyo político en futuras campañas de Mercia, Egberto instaló a su hijo Ethelwulfo como subrey de los territorios mercios que había tomado después de Ellandun. En 829, el reino de Northumbria se sometió a Egberto y, para su muerte, las Crónicas anglosajonas lo llamaban el «soberano de Gran Bretaña».
El rey Egberto fue sucedido por Ethelwulfo (que reinó de 839 a 858), quien defendía su reino de los ataques vikingos mientras manejaba los asuntos de Estado en un territorio considerable. Ethelwulfo era conocido por su profunda devoción religiosa y respeto por los demás, y parece haber sido un experto en escuchar las sugerencias de sus consejeros y proceder con consideración, a diferencia de los gobernantes anteriores que tenían una política propia más o menos categórica.
Ethelwulfo se casó con Osburga, hija de Oslac (el mayordomo y confidente de Ethelwulfo), y tuvieron seis hijos (cinco varones y una mujer). Según Asser (el biógrafo de Alfredo el Grande, fallecido en 909), Osburga era una mujer piadosa, inteligente y culta que les inculcó a sus hijos la importancia de la educación. Influyó en la formación de su hijo menor Alfredo, cuyo reinado se caracterizaría tanto por sus reformas educativas y sociales como por sus victorias militares contra los vikingos.
Los vikingos empezaron sus incursiones en la región hacia 830-850 y se convirtieron en una grave amenaza durante el reinado de los hijos de Ethelwulfo, Ethelbaldo (que reinó de 855 a 860) y Ethelberto (que reinó entre 860 y 865). El siguiente hermano más joven, Etelredo (que reinó de 865 a 871) se llevó la peor parte de las invasiones vikingas y luchó por mantener su reino con la ayuda de su hermano menor Alfredo.
Alfredo el Grande
Cuando Alfredo ascendió al trono, esta lucha continuaría hasta su victoria contra las fuerzas vikingas en la batalla de Edington en 878 y el sometimiento de la Londres vikinga en 886. Tras esta victoria, se dedicó a reformar el sistema educativo, las leyes, el ejército y la infraestructura de su reino. El académico C. Warren Hollister escribe lo siguiente:
Como todos los líderes exitosos de la época, Alfredo era un guerrero sumamente capaz. Sin embargo, fue mucho más que eso. Fue un organizador brillante e imaginativo que sistematizó el reclutamiento militar y fundó la marina inglesa, ya que se dio cuenta de que la Europa cristiana no podía esperar expulsar a los vikingos sin desafiarlos en el mar. Llenó sus tierras de fortalezas que sirvieron tanto como bastiones defensivos como lugares de refugio para la población agraria en tiempos de guerra. Asimismo, a medida que los daneses retrocedían, fue construyendo nuevas fortalezas para asegurar los territorios recientemente conquistados. Alfredo aclaró y racionalizó las leyes de su pueblo, las hizo cumplir estrictamente y gobernó con una autoridad que ningún rey anglosajón había ejercido antes de su tiempo. (128)
Alfredo arregló el casamiento de su hija Ethelfleda con Etelredo, señor de Mercia (que reinó de 881 a 911), y así aseguró una paz con Mercia que los beneficiaba a ambos. Más adelante, Ethelfleda gobernaría Mercia (911-918) y ayudaría a su hermano Eduardo el Viejo (el sucesor de Alfredo) a neutralizar los ataques vikingos y mejorar la infraestructura de ambas regiones.
Eduardo envió a su joven hijo Athelstan a Mercia hacia 900 para educarse en la corte de su hermana. Athelstan creció en Mercia y participó en las campañas militares de Etelredo y luego, tras la muerte de este, de Ethelfleda. Si bien es posible que, en un principio, Athelstan recibiera clases de Juan de Sajonia (un monje que Alfredo había llevado a su corte hacia 885 para ayudar con la reforma educativa y las traducciones), no hay dudas de que su maestra principal desde aproximadamente 900 en adelante fue Ethelfleda y los maestros de su corte.
Cuando Ethelfleda murió en 918, su hija Elfwynn la sucedió, pero fue depuesta por Eduardo, quien reclamó Mercia para Wessex. Los mercios se habían encariñado con Ethelfleda, a quien habían honrado con el título de Dama de Mercia, y se opusieron a la destitución de Elfwynn por parte de Eduardo. Sin embargo, Athelstan era una figura conocida en la corte y, en este momento, actuó como una especie de mediador entre su padre y los nobles mercios.
Athelstan fue elegido como rey de Mercia y luego sucedió a Eduardo en 924 y se convirtió en el rey de los anglosajones. Las bases que Alfredo, Eduardo y Ethelfleda sentaron en la región, así como las alianzas que forjaron en otras partes, le proporcionaron a Athelstan seguridad y recursos que le permitieron expandir su territorio y convertirse en el primer rey de los ingleses en 927. En 934, realizó campañas en Escocia, a la que reclamó como propia, y sometió a otras regiones a través de la fuerza militar o negociaciones. En 937, derrotó a una coalición de fuerzas de Gran Bretaña, Irlanda y Escocia en la batalla de Brunanburh y consolidó sus tierras en un reino unificado que con el tiempo se convirtió en Gran Bretaña.
Wessex en Vikingos y su legado
No se puede subestimar la importancia de Wessex en la historia británica y europea. La región es el lugar de nacimiento indiscutible de Gran Bretaña debido a las reformas de Alfredo el Grande y a las instituciones y políticas que creó, incluidas las relaciones pacíficas que estableció con Mercia tras siglos de animosidad y guerra.
El conflicto entre Wessex y Mercia aparece en la serie de televisión Vikingos y se centra en una reina mercia ficticia llamada Kwenthryth (interpretada por la actriz estadounidense Amy Bailey), que le pide ayuda a Wessex para recuperar su reino. Kwenthryth es una amalgama de tres personajes históricos: Cwenthryth, hija de Coenwulf de Mercia (que reinó de 796 a 821), de quien se sabe poco, salvo que era la abadesa de la aldea parroquial de Minster-in-Thanet; la reina mercia Cynethryth (hacia 798), esposa del rey Offa y madre de Egfrido de Mercia (que reinó en 796); y su hija Eadburh, que envenenó al rey Beorhtric.
Los elementos de intriga y conspiración de Kwenthryth en la serie de televisión están basados en las leyendas sobre Cynethryth, que la representan como una persona falsa desde su llegada a Mercia y responsable de una variedad de traiciones y asesinatos. Aparte del nombre, el personaje no parece tener nada en común con la Cwenthryth histórica, sino que se basa en la versión legendaria de esta, tomada de la historia del siglo XII del asesinato de san Kenelm, donde ella es la hermana taimada que conspira para matar a su hermano. Los aspectos de la historia de Eadburh se utilizan de forma muy parecida para desarrollar el personaje de Kwenthryth. Las intrigas políticas que la rodean también son ficticias, pero se basan en conflictos reales de la clase gobernante de Mercia.
Otras diferencias históricas en la representación de Wessex incluyen al personaje de Judit (interpretada por la actriz inglesa Jennie Jacques), esposa de Ethelwulfo, que es una princesa de Northumbria en el programa, pero en realidad era la hija del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de la Francia Occidental, Carlos el Calvo (que reinó de 843 a 877) y era apenas una adolescente cuando se casó con el Ethelwulfo histórico. No se menciona a Osburga en el programa, y el linaje de Alfredo el Grande es totalmente ficticio (aunque se aborda su fragilidad durante su juventud y su mala salud).
El rey Egberto (llamado Ecbert en el programa e interpretado por el actor inglés Linus Roache) es descrito como una persona casi totalmente egoísta y manipuladora, una caracterización basada en las iniciativas de Egberto para consolidar su reino pero sin ningún fundamento histórico detallado. Ethelwulfo (interpretado por el actor Moe Dunford) comparte la piedad religiosa con su contraparte histórica, pero su temperamento, su asociación con Kwenthryth y su relación con Judit son todos ficticios.
La serie se basa sistemáticamente en varios elementos históricos para presentar una narrativa cohesiva, y esto es tan cierto para la representación de Wessex como para cualquier otro aspecto de la serie. Esta, aunque no es históricamente precisa, logra transmitir la importancia de Wessex durante la época de las incursiones vikingas y el papel que desempeñaría en la evolución de Gran Bretaña.
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.
Joshua J. Mark es cofundador y director de contenidos de World History Encyclopedia. Anteriormente, se desempeñaba como profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 23 noviembre 2018. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.