Enlil

Joshua J. Mark
por , traducido por Rosa Baranda
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Nippur (by David Stanley, CC BY)
Nippur David Stanley (CC BY)

Enlil, también conocido como Ellil y Nunamnir, era un dios sumerio del aire en el panteón mesopotámico, pero era más poderoso que cualquier otra deidad elemental y con el tiempo se lo acabaría adorando como rey de los dioses. Aparece en varios textos mesopotámicos importantes como el más grande de los dioses tras su padre.

Era hijo del dios de los cielos, Anu (también llamado An), y, junto con Anu y Enki (dios de la sabiduría), formaba una tríada que gobernaba los cielos, la tierra y el inframundo o, alternativamente, el universo, el cielo y la atmósfera y la tierra. Después de Anu, Enlil era el más poderoso de los dioses mesopotámicos, guardián de las tablillas del destino que contenían los destinos de los dioses y la humanidad y se lo consideraba una fuerza imparable cuyas decisiones no se podían cuestionar.

Eliminar publicidad
Publicidad

La ciudad de Nippur era la sede central del culto a Enlil en el templo/zigurat conocido como «La casa de la montaña» y que se describía como «brillante» y magnífico en el himno de Enlil en el E-Kur, pero también tenía adoradores en Babilonia y otras ciudades. Era el único dios con acceso directo a Anu, que controlaba el universo, y a causa de esto era muy respetado. Pero, al mismo tiempo, sus decisiones parecen finales sin tener en cuenta a Anu, así que la influencia que tenía Anu sobre Enlil puede parecer confusa.

Aunque su nombre se traduce como «Señor del aire», ciertamente estaba considerado mucho más que un dios del cielo. Se habla de él como el «padre de la gente de cabeza negra» (los sumerios) y «padre de los dioses» en algunas inscripciones, pero otros textos antiguos dejan claro que Enki concibió la creación de los seres humanos y los dioses nacían o bien de Anu y Uras (el cielo y la tierra) o, según el Enuma Elish babilónico, de Apsu y Tiamat (Agua dulce y salada) o sus hijos Anshar y Kishar (también el cielo y la tierra). El estudioso Stephen Bertman intenta aclarar el puesto de Enlil y escribe:

Eliminar publicidad
Publicidad

Si Anu era el presidente de la junta directiva celestial, Enlil era el CEO de la corporación celestial, o director ejecutivo. Su cuartel general cósmico estaba basado en Nippur. Su asistente ejecutivo era su hijo Nuska. Enlil/Ellil era un hombre de familia, casado con Ninlil (o también Sud) con quien crio a su prole, que incluía, entre otros, al dios luna Nanna/Sin, el dios sol Utu-Shamash, el dios del tiempo Ishkur/Adad y la diosa del amor Inanna/Ishtar. (118)

Aunque esta explicación puede aportar cierta claridad, a veces también se habla de Enlil como el hijo de Enki y Ninki (los señores de la tierra, no Enki el dios de la sabiduría), mientras que Enki el dios de la sabiduría se da a entender que es hermano gemelo de Ishkur/Adad, lo que obviamente lo convertiría en otro hijo de Enlil, cosa que no era.

Además, aunque a Inanna se la presenta regularmente como una hija de Enki, también se habla de ella como hija de Enlil. Todas estas contradicciones aparentes surgen de la prolongada historia de Mesopotamia y de las diferentes culturas que adoptaron los dioses sumerios y los hicieron suyos con adiciones y alteraciones en sus historias. A veces estos cambios amplían o continúan historias más antiguas, pero en varias eras los diferentes escribas de Mesopotamia sencillamente reescribieron los relatos para que se adaptaran a sus propósitos.

Eliminar publicidad
Publicidad

El culto a Enlil data del período Dinástico Arcaico (en torno a 2900-2800 a.C.) en Nippur y se establece firmemente desde la época del Imperio acadio (2334 - 2218 a.C.) hasta que fue absorbido y asimilado por el dios Marduk durante el reinado de Hammurabi de Babilonia (1792-1750 a.C.). No obstante, incluso después de esa época se lo siguió adorando por toda Mesopotamia, así que no resulta sorprendente que las diferentes historias de regiones diferentes y eras diferentes lo presenten con características y detalles diferentes.

Se encuentra entre los dioses más antiguos y cuenta como uno de los Siete Poderes Divinos: Anu, Enki, Enlil, Inanna, Nanna, Ninhursag y Utu-Shamash. Su importancia como dios supremo durante miles de años se refleja en los papeles que cumple en los mitos mesopotámicos y su epíteto Nunamnir, que se cree que significa «el respetado».

Enlil y Ninlil

En el mito temprano conocido como Enlil y Ninlil, Enlil aparece como un dios joven que vive en la ciudad de Nippur antes de la creación de los seres humanos. Nippur es un centro urbano de los dioses en esta historia y está gobernada por la ley divina. Ninlil (también conocida como Sud) es una diosa joven y hermosa que se siente atraída por Enlil tanto como él por ella. La madre de Ninlil, Nisaba (diosa de la escritura y escriba de los dioses), le advierte que no se bañe en el río y que no fomente los avances del joven Enlil, avisándola de los peligros de perder la virginidad. Pero Ninlil ignora el consejo, se mete en el agua y Enlil la seduce. Se queda embarazada y da a luz al dios de la luna, Nanna. Enlil tiene que acudir adonde Nisaba y pedirle la mano de su hija en matrimonio.

Eliminar publicidad
Publicidad
En el mito de Anzu, Enlil se veía como el epítome de la realeza que actuaba como mediador entre los poderes superiores y el mundo mortal.

Después, mientras Enlil camina por la ciudad, los demás dioses lo arrestan por ser ritualmente impuro y lo exilian de la ciudad al inframundo. Sin embargo, parece que el cargo contra él no tiene nada que ver con haber seducido a Ninlil. También arrestan a Ninlil y la exilian y esta sale tras él por las puertas de la ciudad, pero a cierta distancia. Enlil habla con los guardianes de las puertas o con personajes importantes del inframundo y les ordena que no le cuenten a Ninlil que se ha ido si preguntan.

Luego se disfraza como cada uno y cuando Ninlil se acerca y pregunta a dónde se ha ido Enlil, le responde que no se lo dirá. Ninlil le ofrece sexo a cambio de información y este acepta, aunque, cada vez que ocurre, no le cuenta nada. De esta manera, conciben a los dioses Nergal, Ninazu y Enbilulu, dioses de la guerra, la curación y los canales respectivamente. Sin embargo, en otros mitos estos tres dioses tienen padres diferentes y Ninazu en especial es más conocido como hijo de Gula, la diosa de la curación. No obstante, el dios héroe Ninurta también se representa en ocasiones como uno de sus hijos, en los mitos más conocidos es hijo de Ninhursag y Enlil.

La historia termina con la alabanza de Enlil por su virilidad y se cree que el mito celebra la fertilidad de la tierra. Las dos jóvenes deidades que desafían las leyes que los mantendrían separados se unen para crear vida e, incluso cuando los destierran al inframundo no pueden separarse y continúan con su acto de creación. Enlil como el rebelde que desafía las leyes de los dioses para perseguir sus propios deseos se transforma en otros mitos en la autoridad que ostenta el poder de la ley divina y cuyo juicio no se puede cuestionar.

Eliminar publicidad
Publicidad

Enlil y el ave Anzu

En el Mito de Anzu de Babilonia (principios del segundo milenio a.C.), Enlil se presenta como el dios supremo que guarda las tablillas del destino, objetos sagrados que legitiman el gobierno de un dios supremo y recogen los destinos de los dioses y la humanidad. El estudioso E. A. Wallis Budge relata una versión del mito:

El pájaro Zu [también conocido como el Anzu], símbolo de la tormenta y la tempestad, era un dios del mal enfrentado a Enlil, el poseedor de las «tablillas del Destino», gracias a las cuales gobernaba el cielo y la tierra. Zu deseaba esta tablilla y se decidió a robarla y gobernar en lugar de Enlil. Zu esperó el momento oportuno y, una mañana cuando Enlil se había quitado la corona y la había puesto en una mesita, cuando se estaba lavando la cara con agua limpia, Zu le arrebató las tablillas y se marchó con ellas en el pico hacia las montañas. Anu llamó a los dioses para que salieran en busca de Zu y recuperaran la Tablilla, pero todos se negaron y los asuntos del cielo y la tierra cayeron en desorden. (111)

En esta versión específica del mito, el héroe Lugalbanda recupera las tablillas, mientras que en otras son Ninurta o Marduk los campeones. No obstante, en todas las versiones aparece Enlil como el rey legítimo de los dioses, con autoridad para actuar según las tablillas del destino y respaldado por el dios supremo Anu. En esta versión, Enlil se ve como el epítome de la realeza que actúa como intermediario entre los poderes superiores y el mundo mortal. Aun así, hasta Enlil podía tener un mal día y perder la paciencia tal y como recoge el mito del gran diluvio conocido como Atrahasis.

Atrahasis

En el Atrahasis (en torno al siglo XVII a.C.), los dioses mayores llevan una vida de ocio a la vez que obligan a los más jóvenes a realizar todo el trabajo para mantener el universo. Los dioses más jóvenes no tienen tiempo para sí mismos así que Enki propone que creen criaturas inferiores para trabajar por ellos. Como no pueden encontrar ningún material adecuado para crear a estos seres nuevos, el dios We-llu (o también Llawela) se presenta voluntario para el sacrificio. La diosa madre Ninhursag moldea su carne, su sangre y su inteligencia en 14 seres humanos: siete hombres y siete mujeres.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Estas criaturas nuevas se colocan en la tierra y, al principio, hacen exactamente lo que los dioses esperaban: hacen todo el trabajo de mantenimiento de la tierra y les proporcionan adoración y sacrificios a los dioses en agradecimiento por sus vidas. Sin embargo, resulta que las criaturas son excepcionalmente fecundas y así no tardan en enfrentarse a una superpoblación de decenas de miles. Siguen multiplicándose y haciendo cada vez más ruido y causando más problemas entre ellos.

The Atrahasis III Tablet
III tablilla de Atrahasis The Trustees of the British Museum (Copyright)

Al final, Enlil no puede seguir tolerando el ruido y decide diezmar a la población. Envía una sequía, una peste y una hambruna, pero cada vez le piden ayuda a su creador Enki y este, en secreto, les informa de lo que tienen que hacer para conseguir salvarse y devolverle el equilibrio a la tierra. Enlil no logra entender lo que está pasando porque, de alguna manera, todo lo que manda contra las criaturas parece ayudarlas a multiplicarse más y más, así que decide destruirlas en un gran diluvio.

Convence a los demás dioses de que su plan es necesario y lo pone en marcha. Enki no está de acuerdo, pero no puede hacer nada para cambiar el decreto de Enlil una vez declarado. Enki viaja a la tierra para susurrarle al sabio Atrahasis lo que va a ocurrir y le dice que construya un arca y que ponga en ella dos de cada animal para salvarlos a ellos y salvarse a sí mismo. Atrahasis hace lo que le dice, llega el diluvio y la vida en la tierra se destruye.

Eliminar publicidad
Publicidad

Enlil se arrepiente de su decisión casi de inmediato y los dioses lloran la pérdida de sus criaturas, pero no hay nadie que pueda hacer nada al respecto. Enki le dice a Atrahasis que abra el arca y les dedique un sacrificio a los dioses y así lo hace. El olor dulce de su sacrificio llega a los cielos y Enlil, aunque acaba de entristecerse por el diluvio, está furioso porque un humano haya sobrevivido. Se vuelve contra Enki, que explica lo que ha hecho e invita a los dioses a aceptar el sacrificio.

Mientras comen, Enki propone un plan nuevo con el que crearán criaturas nuevas que serán menos fértiles y tendrán vidas más cortas y Enlil está de acuerdo. Con esto, crean a los seres humanos, que experimentan infertilidad, mortalidad y los peligros diarios de su existencia. Aunque se considera que Enki es el creador, ya que la humanidad ha sido su idea, nada podría haber salido adelante sin el consentimiento de Enlil, así que era a él a quien se le consideraba el gran padre de hombres y mujeres.

Adoración y asimilación con Marduk

El culto a Enlil continuó hasta el reinado de Hammurabi, cuando el dios babilónico Marduk, hijo de Enki, se convirtió en el dios supremo. Marduk, el héroe de la Enuma Elish, se representaba como alguien que derrotó a las fuerzas del caos, creó a los seres humanos y la tierra en la que vivían y estableció la ley y la agricultura. Las cualidades más importantes de Enlil, y algunas de las de Enki, se absorbieron en la figura de Marduk que pasó a convertirse en el rey de los dioses no solo de los babilonios sino, como hijo de Ashur, también de los asirios.

Desde el período Dinástico Arcaico (2900-2334 a.C.) hasta el reinado de Hammurabi, a Enlil se lo adoraba en el templo de Nippur, el emplazamiento religioso más importante del sur de Mesopotamia después de Eridu, que estaba asociado con Enki. Según el estudioso Jeremy Black, Enlil era tan poderoso e impresionante que «los demás dioses no podían siquiera mirar su esplendor» (76). El himno conocido como Enlil en el E-kur (o Enlil A) describe el templo de Nippur como un lugar deslumbrante. De Nippur su culto se extendió hacia el norte a Acadia y por toda Sumeria, con templos en Kish, Lagash, Babilonia y otras ciudades. La adoración de Enlil, al igual que con los demás dioses mesopotámicos, se centraba en un templo-zigurat y el complejo del edificio que servía para muchos propósitos en la comunidad.

Eliminar publicidad
Publicidad

No había servicios religiosos, tal y como los entenderíamos hoy en día, pero, a pesar de eso, el templo era un aspecto integral de todas las ciudades. La gente adoraba a Enlil llevándole ofrendas con súplicas o a modo de agradecimiento por los regalos recibidos de él, y en el santuario interior había una estatua del dios de la que se encargaba el sumo sacerdote. Como era costumbre tanto en Mesopotamia como en Egipto, tan solo el sumo sacerdote podía entrar en presencia del dios y comulgar con él en el templo, así que las interacciones de la mayor parte del pueblo con las deidades se hacían a través de rituales privados en casa o en los festivales públicos.

Diorite Mortar
Mortero de diorita Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Una vez que Enlil se asimiló a Marduk, su culto entró en declive, pero se lo seguía adorando en santuarios de muchas ciudades e incluso en Babilonia se entendía que Enlil y Anu le habían conferido de manera voluntaria a Marduk sus poderes y su bendición. Los templos de Enlil todavía estaban activos durante la época del Imperio neoasirio (912-612 a.C.), cuando los dioses Ashur, Marduk y Nabu se consideraban las deidades supremas. Según el estudioso Adam Stone, «el poder de Enlil sin duda se recordaba, porque hasta [estos dioses] se conocían como «el Enlil asirio» o «el Enlil de los dioses» (2).

Tras la caída del Imperio asirio en 612 a.C., Enlil sufrió el mismo destino que muchos de los dioses mesopotámicos asociados con el gobierno asirio: destruyeron sus estatuas y saquearon sus templos. Los dioses que habían conseguido trascender su asociación con Asiria en las mentes de la gente, como Marduk por ejemplo, siguieron vivos y, al transferir las cualidades de Enlil al dios más joven, Enlil sobrevivió bajo ese nombre hasta alrededor de 141 a.C., para cuando la veneración de Marduk también había ido en declive y Enlil cayó en el olvido.

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿Quién era Enlil?

Enlil era el dios sumerio del cielo, señor del aire y rey de los dioses, que guardaba las tablillas del Destino que decretaban el destino de dioses y humanos.

¿Por qué es famoso Enlil?

Enlil es más conocido por ser el rey de los dioses que, enfadado con la humanidad, envía un gran diluvio para destruirlos según el poema Atrahasis. También aparece en otros mitos mesopotámicos populares.

¿Qué significa el epíteto de Enlil «Nunamnir»?

Se cree que Nunamnir significa «el respetado», aunque no todo el mundo acepta esta traducción.

¿Durante cuánto tiempo se adoró a Enlil?

Desde al menos 2900 a.C. hasta alrededor de 141 a.C.

Sobre el traductor

Rosa Baranda
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark no solo es cofundador de World History Encyclopedia, sino también es el director de Contenidos. Anteriormente fue profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2025, septiembre 04). Enlil. (R. Baranda, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-13054/enlil/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Enlil." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, septiembre 04, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-13054/enlil/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Enlil." Traducido por Rosa Baranda. World History Encyclopedia, 04 sep 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-13054/enlil/.

Apóyanos Eliminar publicidad