Ganadería

Joshua J. Mark
por , traducido por Kathleen A. Mijares
publicado 30 julio 2025
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Pastoral Scene, Roman Mosaic (by Mark Cartwright, CC BY-NC-SA)
Escena pastoral, mosaico romano Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)

La ganadería se define comúnmente como una rama de la agricultura que se basa en la domesticación, la crianza y el cuidado de animales con diversos fines, como puede ser el trabajo (en el caso de animales grandes), una fuente de alimento, protección, acompañamiento (como ocurre con los perros), y una fuente de bienes materiales como cuero y huesos, utilizados para hacer ropa y herramientas.

La domesticación animal se remonta a la primera Revolución Agrícola alrededor del 10.000 a.C., aunque probablemente comenzó mucho antes, transformando de forma significativa el estilo de vida humano. Antes de la domesticación de animales, las comunidades giraban en torno al modelo cazador-recolector, basado en la caza de animales salvajes y la recolección de plantas; después, los animales y plantas domesticadas fomentaron el establecimiento de asentamientos permanentes al contar con recursos disponibles para satisfacer las necesidades básicas.

Los primeros animales en ser domesticados fueron los perros, usados para la caza, la protección y la compañía, seguidos probablemente por las ovejas y cabras, y luego otros animales como las gallinas. Los animales más grandes, como caballos y bueyes, probablemente se domesticaron después de los más pequeños. Se eligieron los herbívoros porque podían alimentarse directamente de la vegetación del entorno, y es por esta razón que los académicos sostienen que la domesticación de la vida vegetal debió preceder la domesticación animal: tenía que existir una fuente de alimento segura para que la población animal prosperara, aunque esta afirmación ha sido cuestionada.

Una vez establecida, la ganadería se entiende como algo que no solo benefició a los humanos en muchos aspectos, sino también como algo que elevó el estándar de vida de los animales, los cuales pasaron a estar protegidos y cuidados. A partir de los siglos XVIII y XIX (aunque existen ejemplos más tempranos), los defensores de los derechos de los animales desafiaron esta afirmación, que argumentan que la ganadería beneficia a los seres humanos a expensas de los animales y el medio ambiente, que hoy en día está motivada por el lucro sin tomar en consideración el bienestar de los animales y que continuar el comercio ganadero en la era moderna es, en última instancia, insostenible.

Caminos hacia la domesticación

SE CREE QUE LA DOMESTICACIÓN DE ANIMALES se vio IMPULSADA POR LOS CAMBIOS CLIMáTICOS POSTERIORES A LA úLTIMA glaciación.

La palabra «domesticación» proviene del latín domesticus que significa «perteneciente a la casa» mientras que «ganadería» significa «cría de animales» y proviene del latín ganatum, que hace referencia a los bienes o riquezas, «lo ganado», y se aplica por tanto a los animales criados para la explotación. Se cree que la domesticación de animales fue impulsada por los cambios climáticos posteriores a la última glaciación, hace aproximadamente 21.000 años, que dispersó los animales de caza y obligó a las personas a recorrer mayores distancias para cazar y buscar comida. Se supone que la gente observó cómo las semillas de las plantas que recolectaban crecían al caer en la tierra y eso impulsó la siembra intencionada de dichas semillas y el inicio de la agricultura.

Se piensa que para entonces los perros ya se habían domesticado en Europa, ya que su fecha de domesticación oscila entre hace 32.000-18.800 años, con preferencia por el periodo más antiguo. Se cree que los perros vienen del lobo asiático y del lobo gris europeo, y aunque sigue habiendo un debate sobre cual fue domesticado primero, es probable que el lobo asiático lo fuera primero y que luego se transportara a Europa, donde estos animales ya domesticados podrían haber animado a los lobos europeos a confiar y acercarse a las comunidades humanas, aunque esta hipótesis es especulativa y ha sido cuestionada.

Aunque no se sabe con certeza cómo los primeros animales fueron domesticados, los genetistas y estudiosos han desarrollado varias teorías que cuentan con un amplio respaldo académico. La investigadora Melinda A. Zeder, por ejemplo, en su obra Pathways to Animal Domestication (Los caminos hacia la domesticación), describe tres rutas que se tomaron para domesticar animales, una idea ampliamente aceptada por la comunidad académica:

  • Vía comensal: habituación > asociación > cría dirigida
  • Vía de presa: presa > manejo de la caza > manejo del rebaño > crianza
  • Vía dirigida: competidor > presa > control > cría dirigida

En la ruta comensal, el animal se acostumbra a los humanos por asociación. Los lobos, por ejemplo, probablemente fueron domesticados usando su atracción por los huesos o vísceras de un basurero comunitario o, quizás, por los restos que se les arrojaban. Con el tiempo, los lobos se habituaron a los humanos, entraron en una relación de beneficio mutuo, y luego se empezaron a criar de manera directa con diferentes propósitos. Los gatos probablemente siguieron el mismo modo de domesticación.

Egyptian Cattle Herd
Rebaño de ganado egipcio Jan van der Crabben (CC BY-NC-SA)

La vía de presa se refiere a animales como caballos, bovinos, ovejas y cabras, los cuales eran inicialmente presa humana. Estos animales se habrían domesticado primero de manera individual para acabar manejándose como un rebaño con el paso del tiempo y, nuevamente, habrían estado sometidos a la crianza dirigida de acuerdo con las necesidades humanas. La antigua presa, después de la domesticación, se convierte en un compañero dentro de la comunidad humana, y a su vez este se beneficia tanto de la relación como los humanos.

La vía dirigida está pensada para animales que anteriormente eran competidores por presas o que fueron presa ellos mismos (como caballos, burros, camellos o elefantes entre otros) pero que ahora estaban bajo el control humano y se criaban por motivos específicos. En el caso del elefante, pudo haber sido para utilizarlo en el trabajo, en la caza, las guerras o el entretenimiento, como lo demuestra su uso en los estadios de la antigua Roma. Zeder comenta lo siguiente:

Esta vía rápida de domesticación inicia cuando los humanos utilizan el conocimiento adquirido de la gestión de los animales ya domesticados para aplicarlo a especies salvajes que poseen uno o más recursos que los humanos consideran deseables. (246)

Se presume que, después de la domesticación del perro, los humanos utilizaron los mismos enfoques para atraer y domar a otros animales.

Domesticación antigua

Como Zeder señala, el camino a la domesticación no siempre fue rápido, ni el estilo de vida sedentario y agrario se aceptó de manera instantánea. La evolución de cazadores nómadas a agricultores sedentarios y criadores de animales fue un proceso lento. El erudito Marc van de Mieroop comenta:

No hubo un cambio repentino de la caza-recolección a la agricultura, sino más bien un proceso lento en el que la gente fue aumentando su dependencia de recursos que gestionaban directamente mientras seguían complementando sus dietas con la caza de animales salvajes. La agricultura permitió un aumento del asentamiento humano continuo. (12)

En Mesopotamia, la domesticación de animales y plantas ya estaba establecida alrededor del 10.000 a.C. Las excavaciones de vertederos fuera de las ciudades y pueblos mesopotámicos han mostrado un declive gradual en el número de huesos de gacela salvaje después del 7000 a.C. (lo que, se ha sugerido, muestra una merma de la caza salvaje) mientras que el número de huesos de ovejas y cabras domesticadas crecía. Los estudiosos han determinado que estas ovejas y cabras estabam domesticadas, no eran salvajes, basándose en la condición de los huesos y, por supuesto, en inscripciones y obras de arte.

Sumerians Milking Scene from Tell al-'Ubaid
Escena de ordeño sumeria de Tell al-'Ubaid Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

Se piensa que probablemente las ovejas y cabras salvajes se acercaron a pastar en asentamientos humanos en un intento de escapar de depredadores naturales que evitaban el contacto con los seres humanos. Con el tiempo, estos animales se volvieron más y más dóciles y se convirtieron en una fuente de comida fácilmente accesible, siguiendo la Vía de presa mencionada por Zeder. El trigo estaba domesticado y se usaba ampliamente en Mesopotamia en el año 7700 a.C., las cabras en el 7000 a.C., las ovejas en el 6700 a.C. y los cerdos en 6500 a.C. Para cuando se estableció la ciudad de Eridu en 5400 a.C., la ganadería era ya bastante practicada, y los animales domesticados se usaban en trabajos de fuerza (como en la labranza), como mascotas y como fuente de alimento. Los caballos se domaron en el año 4000 a.C. y, con el tiempo, se convirtirían en un elemento importante de las guerras.

Este mismo patrón básico se ha identificado también en la civilización del valle del Indo, así como en Egipto y China. En el valle del Indo, las plantas y los animales se domesticaron en el periodo pre-Harappa (alrededor del 7000 al 5500 a.C.) y la domesticación ya se había establecido en Egipto antes del periodo Predinástico (en torno a 6000 al 3150 a.C.) y en China antes de la fundación de la aldea de Banpo (en torno a 4500-3750 a.C.), donde tenían perros y cerdos domesticados.

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Aproximadamente en la misma época, los humanos en otras partes del mundo se estaban dedicando a la misma práctica. En América, durante el periodo Arcaico (8000-1000 a.C.) se establecieron asentamientos permanentes a medida que se domesticaban plantas y animales. La civilización Caral-Supe, la más antigua de América (en lo que hoy es Perú), ya estaba cultivando las «tres hermanas»: la calabaza, los frijoles y el maíz, así como otros vegetales y había domesticado a la llama como animal de carga antes del 3000 a.C. La civilización olmeca, los mayas, el Imperio azteca y otros siguieron el mismo modelo que los grupos al norte que establecieron grandes centros culturales como los de Cahokia y Poverty Point.

La domesticación de plantas y animales produjo cambios dramáticos en la forma de vida de la gente. Aquellas civilizaciones que habían dependido de la caza y la recolección como medios para subsistir ahora construían asentamientos permanentes y se comprometían con una existencia pastoral que dependía de su ganado y cultivos. La Revolución Agrícola, de hecho, se considera el punto de partida para la civilización, ya que permitió los cinco aspectos que definen este concepto:

Asimismo, una vez que la gente descubrió que los animales se podían domar, las criaturas se incorporaron en los rituales más básicos y extendidos de la cultura, sobre todo en ritos religiosos como ofrendas sacrificiales o como representantes de los dioses y el concepto de orden.

Domesticación y orden

En Mesopotamia, Egipto y otras civilizaciones, los dioses estaban asociados con el establecimiento del orden. Con el tiempo, parece que la domesticación animal adquirió el mismo significado. Los humanos, como colaboradores con los dioses para mantener un mundo ordenado, estaban haciendo su parte al domar lo que era salvaje y poniéndolo bajo su control.

Early Domestication of Cattle
Domesticación del ganado en la antigüedad Unknown (CC BY-NC-SA)

El culto a los animales en Egipto es bien conocido, en especial por su reverencia al gato, que está asociado con la diosa de la protección y el hogar, Bastet, pero muchas culturas antiguas incorporaron el imaginario animal en su iconografía y prácticas religiosas. Los animales salvajes llegaron a representar fuerzas indomables en el universo (como los leones de la diosa Inanna en Mesopotamia), mientras que las criaturas domesticadas simbolizaban comodidad y seguridad (por ejemplo, el perro en Grecia y Roma). En India, según el académico Will Durant:

No había una barrera real entre el animal y el hombre; los animales, al igual que los hombres, tenían alma, y las almas pasaban perpetuamente de los hombres a los animales y de nuevo a los hombres; todas estas especies estaban entretejidas en una red infinita de karma y reencarnación. El elefante, por ejemplo, se convirtió en el dios Ganesha, y se reconocía como el hijo de Shiva; personificaba la naturaleza animal del hombre, y, al mismo tiempo, su imagen servía como amuleto contra la mala suerte. (509)

El hinduismo, el jainismo y el budismo enseñaban el concepto de reencarnación y fomentaban la creencia, como señala Durant, de que el alma de los animales está hecha de la misma sustancia eterna que poseen los humanos. Al domesticar un animal, las personas estaban alejándolos del peligroso mundo de incertidumbre a la seguridad de la comunidad humana. Se cree que las personas de la civilización del valle del Indo adoraban a una Diosa Madre cuyo consorte masculino es representado en compañía de animales salvajes, posiblemente como una referencia a la aprobación de los dioses para su domesticación o una forma en la que los dioses ofrecían protección contra los elementos que se escapaban del control humano. El animal domesticado llegó a simbolizar orden en contraposición al caos del mundo indómito.

LA GANADERíA, DEFINIDA ESPECíFICAMENTE COMO EL CUIDADO DE LOS ANIMALES, ALCANZÓ SU APOGEO EN EL MUNDO ANTIGUO EN EGIPTO.

La ganadería, definida específicamente como el cuidado de los animales, alcanzó su apogeo en el mundo antiguo en Egipto, donde cuidaban a los gatos y a los perros como si fueran parte de la familia humana con la que vivían. Se han descubierto momias de gatos y perros en tumbas egipcias, y los egipcios se sentían tan unidos a sus gatos, señala Heródoto, que se afeitaban las cejas y formaban una procesión fúnebre para hacer luto por la muerte de alguna de sus mascotas. Otros animales también se lloraban como cualquier otro miembro de la familia y esta práctica se observaría más tarde en Grecia y Roma, donde se erigían monumentos a mascotas que habían fallecido.

Una vez domesticados, los animales entraron a formar parte de la historia humana, y así como los humanos trabajaban al servicio de los dioses, los animales estaban al servicio de las personas. El académico Stephen Bertman comenta al respecto:

En la antigua Mesopotamia, los animales domesticados más importantes eran los bueyes y burros, por un lado, y las ovejas y el ganado, por otro. Los primeros servían como animales de tiro; los segundos se criaban por su leche, sus pieles y la lana que podía convertirse en ropa… Las granjas también contaban con patos y gansos criados por sus huevos y carne… y hay evidencia de que los antiguos mesopotámicos también criaban cerdos. (246)

Los animales se criaban para servir en estos y muchos otros propósitos en la antigua Mesopotamia, pero también estaban directamente ligados a la divinidad, tal como pudieron haberlo estado en el valle del Indo. Gula, la diosa sumeria de la curación y la medicina, se representa comúnmente en compañía de un perro, y estos a menudo aparecen como amuletos de protección. Este mismo paradigma se observa en Mesoamérica, donde los animales estaban asociados con lo divino, especialmente los perros, que se creía que eran capaces de conducir de manera segura las almas de los muertos al paraíso.

Conclusión

A la vez que los perros y otros animales estaban asociados con la divinidad, también se mantenían como fuente de alimento y se entendían principalmente como utilidades al servicio de la humanidad. Una observación interesante que proviene del campo de la arqueología genómica es como la cría selectiva de animales cambió las diversas especies. Las orejas caídas de los conejos, ovejas y ciertas razas de perros son el resultado de la cría dirigida por los humanos en donde esta característica era un signo de sumisión. Las manchas u otras marcas distintivas en animales como gatos, vacas, perros, cabras, caballos y conejos parecen ser una consecuencia inadvertida de la crianza dirigida.

Criaban a los animales de manera selectiva para retener características favorables (como la búsqueda de atención y la adaptabilidad a los cambios en el entorno) y para eliminar las desfavorables (incluida la dificultad para adaptarse y la desconfianza hacia los humanos). Zeder subraya como «en todos los animales domesticados, la respuesta conductual más importante de conseguir es reducir la desconfianza y la poca reactividad a los estímulos externos» (232). Esta reducción de desconfianza parece corresponder a una reducción en el tamaño cerebral, ya que Zeder observa que los animales domesticados experimentaron una reducción significativa en la masa cerebral en comparación con aquellos en estado salvaje. Asimismo, los zorros plateados, criados para ser mansos, «experimentaron una reducción en la altura y el ancho del cráneo, y esto solo después de 40 años de cría intensiva, de acuerdo con el tamaño del cerebro» (233).

Deer Mosaic, Carthage
Mosaico de ciervos, Cartago Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)

En los siglos XVIII y XIX hubo una reacción contra la práctica de criar y mantener animales domesticados, centrándose en la afirmación de que los animales tenían el derecho a vivir sus vidas en la naturaleza y que no deberían ser usados para servir a la humanidad. El filósofo británico Jeremy Bentham (1748-1832) rechazó la domesticación de animales, calificando la práctica como poco ética, ya que conducía al sufrimiento de los animales y los privaba del estilo de vida que estaban hechos para vivir. Esta afirmación la siguen defendiendo activistas en la actualidad como Peter Singer, Liz White y el guitarrista Brian May, entre muchos otros.

En este momento, parece poco probable que el paradigma vaya a cambiar, y muchos activistas modernos abogan no por la abolición de mantener animales domesticados, sino por un tratamiento más humano y ético en negocios como la agricultura industrial comercial. Estos activistas, y otros que no están directamente asociados con los derechos animales en sí, destacan que las políticas actuales dirigidas al uso de animales domesticados contribuyen de forma directa al cambio climático (mucho más aquellas relacionadas con el ganado) y son insostenibles para los humanos, el medio ambiente y los propios animales.

Preguntas y respuestas

¿Cuándo se domesticaron los animales por primera vez?

Los animales se domesticaron hace unos 12.000 años.

¿Cuál se cree que fue el primer animal en ser domesticado?

El lobo (perro) es el primer animal que se cree que fue domesticado.

¿Cómo afectó la domesticación de animales a la vida de las personas?

La domesticación de los animales impulsó el paso de una sociedad cazadora-recolectora a una comunidad pastoral-agrícola con asentamientos permanentes. La Revolución Agrícola de 10.000 a.C. y la domesticación animal se consideran el comienzo de la civilización.

¿Dónde comenzó la ganadería?

La ganadería posiblemente comenzó en Mesopotamia, pero también se cree que empezó de manera independiente en otros lugares.

Bibliografía

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Acerca del traductor

Kathleen A. Mijares
Kathleen A. Mijares es una traductora voluntaria. Cree firmemente que comprender nuestro pasado colectivo nos ayuda a entender el presente y nos guia hacia el futuro, una convicción que la motiva a continuar con su trabajo.

Acerca del autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es cofundador de World History Encyclopedia's y Director de Contenidos. Ha sido profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde ha enseñado historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado por todo el mundo y ha vivido en Grecia y en Alemania.

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Estilo APA

Mark, J. J. (2025, julio 30). Ganadería. (K. A. Mijares, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-51/ganaderia/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Ganadería." Traducido por Kathleen A. Mijares. World History Encyclopedia, julio 30, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-51/ganaderia/.

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Mark, Joshua J.. "Ganadería." Traducido por Kathleen A. Mijares. World History Encyclopedia, 30 jul 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-51/ganaderia/.

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