Constitución romana

Donald L. Wasson
por , traducido por Diego Villa Caballero
publicado el
Translations
Versión en audio Imprimir PDF
Ancient Roman Society and Social Order (by Simeon Netchev, CC BY-NC-ND)
La sociedad y el orden social en la Roma antigua Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

La constitución romana era una acumulación de leyes, decisiones jurídicas y costumbres antiguas. Aunque hoy en día el término «constitución» suele referirse a un único acto legislativo, esto no era así en la antigua Roma. En su lugar, el Gobierno romano se basaba en la sabiduría y las costumbres de sus antepasados a medida que el derecho romano se desarrollaba gradualmente con el paso del tiempo.

De la monarquía a la República

La República romana comenzó con la expulsión del último rey, Lucio Tarquinio el Soberbio (r. 534-510 a.C.). En su Historia de Roma, Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.) escribió:

Eliminar publicidad
Publicidad

Tarquino el Soberbio reinó durante veinticinco años. Todo el período de gobierno monárquico, desde la fundación de Roma hasta la liberación fue de 244 años. Después de la liberación, dos cónsules fueron elegidos por votación popular... la votación se hizo por centurias según la clasificación de Servio Tulio. (104)

Para evitar el retorno de la monarquía, se instituyó una república; el gobierno de un solo individuo fue sustituido por el gobierno de la élite, los patricios. Simon Baker, en su obra Ancient Rome (La antigua Roma), escribió que el derrocamiento de los reyes etruscos «se convertiría en el punto más crucial de la historia temprana de Roma» (32). Sin embargo, la República romana «fue un sistema de gobierno que evolucionó lentamente durante un largo período de tiempo y estuvo sujeto a continuos ajustes y mejoras» (ibidem). La República no surgió de la noche a la mañana, sino que sufrió conflictos tanto internos como externos: «La República era una forma de gobierno estable, conservadora, pero adaptable, que proporcionó la plataforma para el ascenso de Roma a la grandeza» (Gwynn, 24).

LA CLAVE DE LA CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN DE LA REPÚBLICA ROMANA ERA SU DIVISIÓN DE PODERES.

Un aspecto fundamental de esta capacidad de adaptación era la división del poder. Todas las decisiones políticas dependían de la colaboración entre las asambleas con derecho a voto, los magistrados y el Senado romano. Estuviera por escrito o no, esta interacción era la que permitía que la constitución romana funcionara. Aunque la tradición y los documentos legales eran esenciales, la base de cualquier constitución eran sus leyes.

Eliminar publicidad
Publicidad

El derecho civil romano se basaba en cuatro fuentes:

  • la costumbre;
  • las Doce Tablas;
  • los escritos;
  • la legislación de las distintas asambleas.

Las asambleas

En Roma había cuatro asambleas electorales:

  • Comitia curiata: responsable del nombramiento de magistrados y sacerdotes, y de la confirmación de testamentos y adopciones.
  • Comitia centuriata: responsable de la elección de magistrados, la promulgación de leyes y la toma de decisiones relativas a la guerra romana.
  • Comitia tributa: responsable de juicios menores, la promulgación de leyes y las elecciones de menor nivel.
  • Concilium plebis: responsable de la promulgación de leyes y la representación de los intereses de los plebeyos.

Aunque la mayoría de sus funciones originales fueron absorbidas gradualmente por la comitia centuriata, la comitia curiata (que se remontaba a la época de los reyes) seguía a cargo del nombramiento de magistrados y sacerdotes (lex curiata de imperio), además de confirmar las adopciones y los testamentos. Estaba presidida por el pontifex maximus, un cónsul o un pretor. Además de promulgar leyes, la comitia centuriata elegía a los magistrados superiores, como cónsules, pretores y censores, y declaraba la guerra y la paz. En el año 200 a.C., y por única vez en la historia romana, la asamblea rechazó la solicitud de un cónsul de declarar la guerra a un enemigo (Cartago); por supuesto, se intentó persuadirla para que cambiara su voto. La comitia centuriata también imponía la pena de muerte a los romanos acusados de delitos políticos. La asamblea se reunía fuera del límite sagrado de la ciudad (el pomerium) en el campus martius o campo de Marte.

Eliminar publicidad
Publicidad

La tercera asamblea romana era la comitia tributa o asamblea tribal. Las asambleas tribales estaban formadas por patricios y plebeyos y se dividían en 35 tribus (4 urbanas y 31 rurales), de acuerdo con los antepasados de cada uno. Cada uno votaba por separado y luego se reunían; ganaba la mayoría y se tomaba una decisión. La asamblea promulgaba leyes, supervisaba juicios menores y elegía a los cuestores, ediles y tribunos militares.

Roman Citizen Voting
Ciudadano romano ejerciendo el voto Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)

Como su nombre indica, el concilium plebis o asamblea de los plebeyos, representaba los intereses de los plebeyos. Desde los primeros días de la República, el gobierno estuvo en manos de los patricios. Los plebeyos se oponían, exigían igualdad de voz; surgió una lucha, comúnmente conocida como el conflicto de los órdenes. En el año 494 a.C., los plebeyos se declararon en huelga y abandonaron la ciudad en masa para dirigirse a la colina del Janículo, al otro lado del Tíber. A raíz de la secesión de la plebe, los patricios se vieron obligados a hacer concesiones y se llegó a un acuerdo: se estableció el concilium plebis, presidido por un tribuno. Tito Livio escribió al respecto:

Se iniciaron las negociaciones y se llegó a un acuerdo con la condición de que se nombraran magistrados especiales para representar al pueblo; estos funcionarios (los tribunos de la plebe) estarían por encima de la ley y su función sería proteger al pueblo frente a los cónsules. (147)

Inicialmente, la asamblea promulgaba leyes o plebiscitos que solo se aplicaban a los plebeyos; sin embargo, la lex hortensia del año 287 a.C. declaró que los plebiscitos eran vinculantes para toda la población. Cuando el tribuno Tiberio Graco (163-133 a.C.) quiso que se aprobara su propuesta de reforma agraria (lex agraria) y temió que su propuesta fuera bloqueada, apeló directamente al concilium plebis, ignorando la ley y pasando por encima del Senado; la propuesta fue aprobada.

Eliminar publicidad
Publicidad

Las Doce Tablas

Las leyes romanas no se publicaban, sino que se conservaban bajo la custodia de los pontífices y se recopilaban en libros sagrados. En el año 462 a.C., un tribuno exigió que se publicaran las leyes que regulaban las funciones de un cónsul; esta exigencia se extendería a todas las leyes. Tito Livio escribió sobre las reclamaciones del tribuno:

Cónsul, declaró, podría ser una palabra menos odiosa que rey, pero en realidad el Gobierno consular era aún más opresivo que la monarquía, ya que el país había pasado de tener un solo amo a tener dos. (23)

En el año 451 a.C., el desacuerdo condujo a la supresión de la constitución y a la abolición de los cargos de cónsul y tribuno. Se creó una junta de diez legisladores (decemviri legibus scribundis) para controlar el Estado, a la que se le encomendó la tarea de revisar y codificar las leyes. Livio escribió:

Así sucedió, 302 años después de la fundación de Roma, la forma de gobierno cambió por segunda vez: una vez que el poder había pasado de los reyes a los cónsules, ahora pasaba de los cónsules a los decenviros. (253)

The Roman Laws of the Twelve Tables, c. 449 BCE
Leyes romanas de las Doce Tablas, c. 449 a.C. Simeon Netchev (CC BY-NC-ND)

A lo largo de dos años, los decenviros crearon doce leyes que se convirtieron en la Tabla de los Doce; que conforma la primera ley romana registrada. Las doce leyes abordaban diversos aspectos de la vida romana: asuntos domésticos, propiedad privada, herencias, deudas e incluso la emancipación de los esclavos. Una ley polémica, posteriormente derogada, prohibía el matrimonio entre un patricio y un plebeyo. Tito Livio afirmó:

Eliminar publicidad
Publicidad

Se celebró una reunión de la comitia centuriata (o Asamblea de las centurias) y se aprobaron las Leyes de las Diez Tablas, que aún hoy siguen siendo la fuente del derecho público y privado... (235)

Tras la expulsión de los decenviros y el restablecimiento de la Constitución, incluidos los cargos de cónsul y tribuno, los cónsules recién elegidos promulgaron tres nuevas leyes: se ratificó la sacro santidad de los tribunos, se confirmó el derecho de apelación de los ciudadanos y se otorgó fuerza de ley a las propuestas del concilium plebis.

Los magistrados

Por supuesto, sin las asambleas de votación no habría constitución romana. Sin embargo, los magistrados eran esenciales para el funcionamiento de las asambleas. Las asambleas promulgaban las leyes, mientras que los magistrados las administraban. Y al igual que las asambleas de votación, las funciones de los distintos magistrados evolucionaron con el tiempo. El camino para convertirse en magistrado pasaba por el cursus honorum. Cada paso acercaba a la persona al objetivo final: el consulado. El cursus honorum constaba de cuatro pasos:

Por lo general, el cuestor, que entraba en el cargo a los 30 años tras haber servido como tribuno militar, era elegido por los comitia tributa y solía ejercer durante uno o dos años. El tribuno Cayo Graco (154-121 a.C.) se opuso a esto cuando ocupó el cargo de cuestor en Cerdeña. Tras ser prorrogado por un tercer año, protestó y regresó a Roma, donde fue acusado de incumplimiento del deber (se libró de los cargos). Aunque con el tiempo se produjeron cambios, la función principal de un cuestor era la de ser responsable financiero. Sin embargo, mientras prestaba servicio bajo la dirección de un magistrado provincial, se esperaba que desempeñara las funciones del magistrado en su ausencia. A diferencia del cónsul y el pretor, no tenía poder (imperium). Sin embargo, gracias a Sila (138-78 a.C.), se convertía automáticamente en miembro del Senado tras su elección.

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Roman Politicians
Políticos romanos The Creative Assembly (Copyright)

Elegido por el concilium plebis a una edad mínima de 36 años, el edil era el siguiente paso en el cursus honorum. Al igual que el cuestor, no tenía poder (imperium). Su mandato duraba solo un año, pero sus funciones eran muy amplias: desde el mantenimiento de las calles hasta la supervisión de los juegos. Más concretamente, las funciones del edil incluían la cura urbis, es decir, el cuidado de la estructura de la ciudad: sus calles, el suministro de agua, las obras públicas y los mercados. La cura annonae, es decir, la gestión del suministro de cereales. Por último, la cura ludorum sollemnium, es decir, la supervisión de la reparación y limpieza de las carreteras, las calles y las termas romanas.

El siguiente cargo en el cursus honorum era el de pretor, elegido por la comitia centuriata a la edad mínima de 39 años. Al igual que el cónsul, tenía poderes (imperium). Aunque podía desempeñar muchas de las funciones de un cónsul, como presidir el Senado y comandar el Ejército, sus funciones principales incluían las de oficial judicial.

El objetivo final de cualquiera que se encontrara en el cursus honorum era convertirse en cónsul. A diferencia de los otros que se encontraban en este camino, cuyo número solía cambiar, solo había dos cónsules elegidos por la comitia centuriata. Un cónsul ejercía un mandato de un año, no consecutivo, aunque en ocasiones alguien podía ejercer más de un mandato. Livio escribió al respecto:

Eliminar publicidad
Publicidad

... el primer paso hacia la libertad política en Roma consistió en el hecho de que los cónsules eran magistrados elegidos anualmente, con la limitación, no de sus poderes, sino de su mandato. (108)

El cónsul tenía poder (imperium), tanto político como militar. Dirigía el Ejército, presidía el Senado y podía proponer leyes; cada cónsul podía vetar las acciones de otro (intercessio). Algunos cónsules podían ampliar su sentido del deber convirtiéndose en procónsules, gobernando una de las provincias. Inicialmente restringido solo a los patricios, los plebeyos pasaron a ser elegibles en el 367 a.C., y en el 342 a.C., la legislación dictó que uno de los dos cónsules debía ser plebeyo. Como símbolo de su autoridad, vestían una toga tradicional de lana con un borde púrpura y contaban con la asistencia de al menos seis ayudantes especiales o lictores. Su símbolo era el fasces, un ramillete de varas con un hacha. Al final de su mandato de un año, debían rendir cuentas por cualquier decisión tomada o acción realizada.

Roman Lictor Carrying Fasces
Lictor romano portando fasces Cesare Vercellio (Public Domain)

Dado que todos los cargos eran honoríficos, era necesario disponer de medios económicos independientes para ascender en la jerarquía. También había tres magistrados que se encontraban fuera de la vía habitual:

  • censor,
  • dictador,
  • tribuno.

Por lo general, el censor (un ex cónsul) no tenía poderes imperiales, pero aun así ejercía una influencia y autoridad considerables. Era elegido por la comitia centuriata y ocupaba el cargo durante 18 meses. Sus funciones incluían: mantener la lista oficial de ciudadanos romanos, supervisar la moral de la comunidad (regimen morum) y arrendar propiedades públicas que generaban ingresos. Un senador condenado por conducta inmoral podía ser destituido.

Por último, el dictador era un cargo de emergencia y solo ejercía sus funciones mientras durara la crisis. Julio César (100-44 a.C.) fue nombrado dictador en cuatro ocasiones, la última de ellas de por vida.

Eliminar publicidad
Publicidad

El último magistrado fuera del cursus honorum era el tribuno de la plebe (tribunus plebis). Cada año, el concilium plebis elegía a diez tribunos. Inicialmente, las funciones de un tribuno consistían en proteger los derechos de los plebeyos frente a los abusos de los patricios. Con el tiempo, sus funciones le permitieron convocar al Senado y proponer leyes en el concilium. Gracias al poder de la intercessio, podía vetar las acciones de cualquier otro magistrado. Sus poderes eran sacrosantos debido a un juramento realizado por los plebeyos, la lex sacrata, que obligaba a cada individuo a defender al tribuno hasta la muerte. Con la autoridad que se le había otorgado, podía multar, encarcelar o ejecutar a cualquiera que desafiara su autoridad. Sin embargo, para contrarrestar una posible decisión autocrática, se podía presentar una apelación.

The Curia
La Curia Chris Ludwig (Copyright)

El Senado

El último elemento esencial de la constitución romana era el Senado romano. Aunque tenía poderes constitucionales limitados y no aprobaba leyes, el Senado era «la institución clave en la toma de decisiones políticas» (Companion, 269). El papel principal del Senado en la creación de una constitución era a través de su influencia y el respeto que inspiraba. El Senado debatía la política militar, la conducción de la guerra y los asuntos de política exterior. También debatía asuntos financieros y cuestiones respecto a la ley y el orden. Según Gwynn, el magistrado convocaba las asambleas y «solo les presentaba cuestiones que ya habían sido debatidas por el Senado, y las asambleas casi siempre respaldaban la decisión del Senado» (24). Concluyó que «la República estaba gobernada por el Senado y el pueblo de Roma, en ese orden» (ibid.). En los estandartes del Ejército romano figuraban las letras SPQR, Senatus Populusque Romanus, es decir, el Senado y el pueblo romano.

Eliminar publicidad
Publicidad

Preguntas y respuestas

¿Cuáles son los elementos de la constitución romana?

La constitución romana era una acumulación de leyes, decisiones legales y costumbres antiguas. Todas las decisiones políticas dependían de la colaboración de las asambleas de votantes, los magistrados y el Senado romano.

¿Era democrática la Constitución romana?

A pesar de sus numerosas características democráticas, la constitución romana no era verdaderamente democrática, ya que la República romana sustituyó el gobierno de un monarca único por el gobierno de la élite, los patricios.

Sobre el traductor

Diego Villa Caballero
Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.

Sobre el autor

Donald L. Wasson
Donald ha enseñado Historia de la Antigüedad, de la Edad Media y de los Estados Unidos en el Lincoln College (Normal, Illinois) y, desde que estudió a Alejandro Magno, siempre ha sido y será un estudiante de historia. Le encanta transmitir conocimientos a sus alumnos.

Cita este trabajo

Estilo APA

Wasson, D. L. (2025, noviembre 10). Constitución romana. (D. V. Caballero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-22431/constitucion-romana/

Estilo Chicago

Wasson, Donald L.. "Constitución romana." Traducido por Diego Villa Caballero. World History Encyclopedia, noviembre 10, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-22431/constitucion-romana/.

Estilo MLA

Wasson, Donald L.. "Constitución romana." Traducido por Diego Villa Caballero. World History Encyclopedia, 10 nov 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-22431/constitucion-romana/.

Apóyanos Eliminar publicidad