Mehmed II

Definición

Zain Khokhar
por , traducido por Luis Mario Caso González
Publicado el 13 mayo 2020
Disponible en otros idiomas: inglés, francés, indonesio, turco
X
Mehmed II (by Gentile Bellini, Public Domain)
Mohamed II
Gentile Bellini (Public Domain)

Mehmed II (1432-1481), también conocido como Mehmed el Conquistador, fue el séptimo sultán del Imperio otomano y uno de sus mayores líderes. Sus conquistas consolidaron el dominio otomano sobre los Balcanes. Su triunfo más famoso fue la captura de la codiciada ciudad de Constantinopla, a la que convirtió en centro administrativo, enclave cultural y capital de su creciente imperio. Sus victorias marcarían el fin del Imperio bizantino y marcarían el comienzo de una nueva era de dominio otomano en el Mediterráneo oriental.

Juventud y origen familiar

Nacido el 30 de marzo 1432, Mehmed fue el tercer hijo del sultán Murad II (quien gobernó de 1421 a 1451) y de Huma Hatun, una concubina de los Balcanes del harem de Murad. Su abuelo paterno fue Mehmed I (quien gobernó de 1413 a 1421) y sus orígenes se remontan a Osmán I (quien gobernó de 1280 a 1323), el fundador de la dinastía otomana. El nombre de Mehmed se deriva del nombre del profeta del islam Muhammad (570-632). A diferencia de las costumbres para nombrar de otras culturas islámicas, la tradición turca reservaba el nombre Muhammad solamente para el profeta.

Eliminar publicidad
Publicidad
La condición de Mehmed como hijo del sultán le brindó la oportunidad de estudiar con los mejores eruditos de la región.

Mehmed pasó su primera infancia en Edirne, hasta que fue trasladado a la ciudad de Amasya, en el Mar Negro, donde sustituyó a su hermano Ahmed como gobernador de la provincia en 1437 tras la muerte de este, a pesar de tener cinco años. La condición de Mehmed como hijo del sultán le brindó la oportunidad de estudiar con los mejores eruditos de la región. Tuvo muchos tutores a lo largo de los años, que le enseñaron teología, historia, lenguas extranjeras, entre otros muchos temas. Estos tutores personales reservados específicamente a la realeza otomana se denominaban lalas y desempeñaban un papel esencial en la preparación de la realeza otomana para los entresijos de la administración. Las lecturas de Mehmed de diversos escritos islámicos tendrían un impacto significativo en sus ambiciones como sultán. Su deseo de conquistar Constantinopla se inspiró en los escritos de los autores árabes Al-Kindi e Ibn Jaldun, y se vio alimentado por un hadiz o dicho atribuido al profeta Mahoma, quien profetizó que un ejército musulmán conquistaría la ciudad.

Ascenso al trono

El reinado del padre de Mehmed, Murad II se vio envuelto en conflictos, tanto exteriores como interiores desde su inicio. Al comienzo de su reinado, Murad combatió en una guerra de sucesión con uno de sus hermanos, quien, apoyado por el Imperio bizantino (Imperio Romano de Oriente) y otros estados cristianos en los Balcanes, comandó una revuelta en la parte occidental del territorio otomano. Tras aplastar el levantamiento, combatió contra los estados turcos como los karamánidas, al este, y contra potencias europeas, como los venecianos, los húngaros y los cruzados, al oeste. Estos prolongados conflictos, junto a la muerte de su hijo preferido Ala al-Din Ali (m. circa 1444) golpearon a Murad, por lo que decidió retirarse a Bursa en 1444 y abdicar en favor de Mehmed, quien tenía 12 años en el momento.

Eliminar publicidad
Publicidad

Los rivales de los otomanos, así como varias facciones internas vieron el reinado del niño sultán como una oportunidad para favorecer sus intereses. En 1444 el papa Eugenio IV (en el cargo de 1431 a 1447) comenzó a reunir fuerzas para una nueva cruzada tras revocar un tratado de paz previo con Murad. Mientras tanto, los déspotas de Morea, gobernantes de un pequeño territorio bizantino en Grecia Meridional, iniciaron incursiones en la Tesalia otomana. Estos eventos desembocaron en una crisis en los círculos de poder del gobierno otomano. Convencido por el influyente gran visir Halil Çandarlı (m. 1453) y por una carta del propio Mehmed, Murad regresó al trono para lidiar con las amenazas.

Death of King Władysław Jagiellończyk
Muerte del rey Vladislao Jagellón
Stanisław Chlebowski (Copyright, fair use)

Los cruzados comandados por el rey polaco Vladislao III (quien reinó de 1434 a 1444) chocaron con las tropas de Murad en la batalla de Varna en 1444 que concluyó como una victoria otomana decisiva. Durante estos años, Mehmed se retiró a estudiar con sus tutores Zaganos Pasha (m. 1462) y Shahabuddin Shahin Pasha. En 1451 Murad II murió y legó el trono a Mehmed. Poco después, Mehmed puso sus ojos en la más codiciada ciudad de la región: Constantinopla.

Eliminar publicidad
Publicidad

El asedio de Constantinopla

La ciudad de Constantinopla no era más que una sombra de su gloria pasada. Su población se había reducido por las epidemias y los asedios constantes. Por otro lado, la pérdida de los territorios circundantes hacía de la ciudad más bien un objetivo simbólico y no estratégico. Muchos de los predecesores de Mehmed habían intentado conquistarla sin resultado. La ciudad permaneció como una fortaleza inexpugnable, dejando de lado una breve ocupación durante la Cuarta Cruzada, debido a las murallas de Teodosio, una serie de fortificaciones erigidas por el emperador bizantino Teodosio II (quien gobernó del 402 al 450 d.C.).

Antes del asedio, Mehmed II renovó los tratados de paz con varios estados europeos y con los karamánidas. Luego, comenzó los preparativos para asediar la ciudad en el invierno de 1452, al construir una armada en Galípoli y luego reclutar tropas en Tracia. En la primavera de 1452 consolidó su control alrededor de la capital bizantina al construir una importante fortaleza al otro lado del Cuerno de Oro cerca de Pera, conocida hoy como Rumelihisari. Este nuevo enclave complementaba a la fortaleza de Anadoluhisari, construida por el predecesor de Mehmed, el sultán Bayezid I (quien gobernó de 1389 a 1402), en los accesos al Bósforo desde el lado asiático.

Rumelihisarı
Rumelihisarı
Dennis Jarvis (CC BY-SA)

En ese mismo año Mehmed reunió un grupo de ingenieros e inventores de primera, entre los que se contaba al prestigioso maestro armero húngaro Orhan (m. 1453) a quienes encargó fabricar los colosales cañones que distinguirían el asedio de Mehmed del de sus predecesores y eventualmente decidirían su éxito. Al acercarse la conclusión de los preparativos, Mehmed envió un ultimátum a los bizantinos para que se rindieran pacíficamente. El emperador bizantino Constantino XI Paleólogos (quien gobernó de 1449 a 1453) se rehusó y el 6 de febrero de 1453 comenzó el asedio de Constantinopla.

Eliminar publicidad
Publicidad

El emperador Constantino envió varios pedidos de ayuda. A inicios de 1453, los genoveses y los venecianos prometieron reforzar la guarnición naval bizantina con varias naves de guerra. El papa Nicolás V (en el cargo de 1447 a 1455) también ofreció su apoyo con la condición de que la Iglesia ortodoxa oriental debía reconocer la autoridad de la Iglesia católica romana y unirse en el futuro. Este acuerdo no llegó a concretarse, aunque varios voluntarios católicos se unieron por su cuenta a la defensa.

Los otomanos consiguieron volar varias secciones de las murallas usando sus cañones, sin embargo, el largo período de enfriamiento de las armas permitió a los bizantinos reparar rápidamente las partes derruidas.

La guarnición de Constantinopla, mandada por el general genovés Giovanni Giustiniani, contaba alrededor de 5000 a 7000 soldados y se hallaba dispersa cubriendo el largo perímetro de las murallas de Teodosio. El emperador Constantino comandaba un contingente de sus fuerzas junto a su recinto palaciego. El príncipe Orhan, primo de Mehmed, aspirante al trono, se sumó a la defensa de la plaza frente a un destacamento de rebeldes turcos. Previendo el inminente asalto, los bizantinos extendieron una larga cadena a través del Cuerno de Oro que sirvió para impedir el ataque de buques enemigos a los puntos más vulnerables de la muralla.

Mehmed II arribó con el grueso de su ejército el 5 de abril de 1453. Sus fuerzas rondaban los 80.000 hombres entre infantería de élite, caballería, equipo de asedio y fuerzas navales. El formidable cuerpo de jenízaros se hallaba a la vanguardia de las huestes otomanas. Los jenízaros estaban compuestos por hijos de cristianos de los Balcanes arrancados de sus familias y entrenados para convertirse en soldados profesionales como parte del sistema devşirme. De forma similar a la guardia varega de los emperadores de Bizancio, a los jenízaros se los escogía ante todo por su lealtad inquebrantable al sultán. Otras fuerzas incluían soldados irregulares como las tristemente célebres tropas de infantería Başıbozuk y Azap, los jinetes incursores Akıncı, mientras que el resto del ejército consistía en infantería regular, caballería Sipahi y fuerzas aliadas serbias.

Eliminar publicidad
Publicidad

Varias semanas después de que comenzara el asedio el 6 de abril, los defensores de la ciudad arengados por Giustiniani repelieron con éxito varios ataques otomanos a pesar de la abrumadora desventaja que sufrían. Los otomanos consiguieron volar varias secciones de las murallas usando sus cañones, sin embargo, el largo período de enfriamiento de las armas permitió a los bizantinos reparar rápidamente las partes derruidas. Los otomanos necesitaban una nueva estrategia y Mehmed ideó un ingenioso plan para eludir el bloqueo naval bizantino en el Cuerno de Oro. El 22 de abril ordenó a su flota utilizar bueyes para arrastrar sus naves por tierra desde Pera y hacerlas a la mar nuevamente en el Cuerno de Oro para rodear la cadena bizantina.

Theodosian Walls
Murallas de Teodosio.
Bigdaddy1204 (CC BY-SA)

Sin dudas, esta maniobra marcó un punto de giro en el asedio. Los bizantinos necesitaron reubicar muchas de las fuerzas requeridas en la muralla terrestre para defender la muralla marina. Los intentos venecianos de atacar la flota otomana fueron repelidos y con el desarrollo de los acontecimientos a su favor, Mehmed decidió lanzar un nuevo asalto de infantería contra las murallas de Teodosio. El encarnizado asedio se extendió por varias semanas hasta que el 26 de mayo de 1453, convocó a sus generales para prepararse para el asalto final.

Mehmed lanzó su ataque en tres oleadas. La primera fue liderada por su infantería Başıbozuk y Azap, que fue rechazada con facilidad, pero fatigó a los defensores. La artillería otomana consiguió abrir una brecha en la muralla exterior durante mientras la infantería regular encabezaba la segunda oleada. Este ataque fue repelido igualmente, sin embargo, Mehmed se aprovechó rápidamente de la ventaja y envió a los jenízaros como vanguardia del empuje final contra la ciudad. La moral bizantina se vino abajo cuando Giustiniani fue mortalmente herido en combate, lo que permitió a los jenízaros hacerse fuertes y plantar su bandera en la muralla. El emperador Constantino trató de dirigir a sus hombres en una defensa desesperada, pero murió en la batalla y sus hombres se desbandaron. Así, Constantinopla cayó el 29 de mayo de 1453

¿Te gusta la historia?

¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!

Consolidación del poder

De acuerdo con las tradiciones ghazi, a las tropas bizantinas se les permitió saquear la ciudad por tres días. Al tercer día, Mehmed hizo su entrada triunfal en la ciudad a través de la puerta de Carisio y se encaminó directamente a Hagia Sofía, que sería convertida en mezquita.

Hagia Sophia
Hagia Sophia.
Zain Khokhar (CC BY-NC-SA)

Para repoblar la nueva capital el sultán decretó que se trasladaran nuevos habitantes desde Anatolia y los Balcanes sin tener en cuenta su religión u origen étnico. Igualmente, a los soldados que participaron en el asedio se les ordenó reparar la infraestructura dañada. También supervisó la construcción de un nuevo palacio real, que sería conocido como Yeni Saray y más tarde como Palacio Topkapi. Caroline Finkel describe el nuevo cuartel general de Mehmed:

El palacio brindó al sultán Mehmed cierta clausura que le permitió rodearse de una aura de misterio y poder potenciadas por las reglas dictadas al final de su reinado. (89)

Ahora Mehmed comenzaría a purgar a las facciones disidentes y a aquellos que pudieran constituir un desafío a su autoridad. Entre los primeros acusados se hallaba el gran visir Halil Çandarlı. Además, se disminuyó el poder del gran visir al asignar varias de sus responsabilidades a otros ministros. Luego, Mehmed redistribuyó muchas de las tierras y propiedades de los nobles a sus esclavos para contrarrestar la influencia de aquellos y para consolidar la lealtad de sus esclavos.

Conquistas posteriores y muerte

Poco después de la caída de Constantinopla, la colonia genovesa de Pera (actualmente Gálata) se rindió sin resistencia. Tras cumplir su sueño de conquistar Constantinopla, Mehmed trazó nuevos objetivos. En la primavera de 1454 inició una campaña en Serbia para debilitar la esfera de influencia húngara. Mehmed avanzó poco. La ciudad de Novo Brdo, famosa por sus raros yacimientos minerales, cayó, pero la campaña se canceló tras la movilización de tropas húngaras en la frontera.

Mehmed llevaría a cabo otras incursiones en Serbia, durante las cuales sufrió su primera gran derrota durante el asedio de Belgrado en julio de 1456. Sin embargo, su último esfuerzo por subyugar Serbia se coronó con éxito en 1459 al hacerse con la fortaleza de Smederevo. Los gobernantes del disuelto Despotado de Serbia fueron exiliados y la zona limítrofe con Hungría se estabilizó.

En los años posteriores a su éxito en Serbia, Mehmed absorbió los restos del Imperio bizantino en Grecia y la costa del Mar Negro. En 1459 conquistó Ática y en mayo de 1460 envió a un contingente para intervenir en una guerra civil en Morea. Tras sus conquistas, solo una estrecha franja de tierra en el Mar Negro controlada por el imperio de Trebizonda permaneció como el último vestigio del dominio bizantino en la región.

Map of Eastern Mediterranean in 1450 CE
Mapa del Mediterráneo oriental en 1450.
MapMaster (CC BY-SA)

En 1461, Trebizonda y la región circundante fueron conquistadas, lo cual puso a los otomanos frente a frente con los demás beylicatos anatolios. Como en Morea, los karamánidas se hallaban inmersos en una guerra civil. La conquista del territorio karamánida enfrentó a los turcos con otro poderoso vecino oriental: la Confederación Ak Koyunlu. Los choques entre ambos continuarían durante décadas hasta que el hijo y sucesor de Mehmed, el sultán Bayezid II (quien gobernó de 1481 a 1512) los derrotara en 1501

Quizás el más famoso de los conflictos en los que se vio envuelto Mehmed tras la caída de Constantinopla ocurrió en Valaquia, donde sus esfuerzos para controlar al despiadado príncipe Vlad III servirían de inspiración para la novela Drácula (1897), escrita por Bram Stoker. Vlad capitaneó la resistencia valaca a las fuerzas de Mehmed haciéndose notorio por sus crueles métodos de ejecución y por masacrar aldeas enteras, todo lo cual le ganó el nombre de Vlad el Empalador. Su fama recorrería Europa. Eventualmente, sería apresado por los húngaros aunque sería liberado un tiempo después, solo para caer en combate en 1476.

Los últimos años del reinado de Mehmed serán de constantes turbulencias. Animados por sus éxitos pasados, los otomanos librarán una larga guerra contra los venecianos (1463-1479) por sus dominios en el sur de Grecia y las islas adyacentes. La guerra se extenderá también hasta Albania cuando el legendario líder de la resistencia albanesa Skanderbeg (quien gobernó de 1444 a 1478) se alió a los venecianos para proteger la independencia de su país ante el siempre creciente poderío otomano. No obstante, estas guerras concluirían en una victoria estratégica para los otomanos. La presencia veneciana en la región se vio muy mermada luego de perder sus posesiones en el Egeo y la importante fortaleza de Negroponte. Skanderbeg murió en 1478, tras resistir a los otomanos durante décadas. Su muerte dejaría un vacío de poder en Albania y contribuyó a la serie de eventos que finalmente conducirían a la conquista de Albania por los otomanos. En la primavera de 1481, Mehmed dirigió una nueva expedición militar. Durante la marcha cayó enfermo y falleció el 3 de mayo de 1481. El hijo mayor de Mehmed, Bayezid II, le sucedería como sultán.

Gobierno, administración y asuntos religiosos

Mehmed II Y SU CONSEJO IMPERIAL CELEBRABAN REUNIONES PERIÓDICAS CONOCIDAS COMO EL DIVÁN, LLAMADAS ASÍ POR LOS SOFÁS BAJOS QUE ADORNABAN LA SALA.

Mehmed II dio grandes pasos hacia la centralización del poder otomano y expandió el rol del sultán. Consolidó su poder a través del debilitamiento y la reasignación de las responsabilidades de funcionarios de alto rango que además estarían vinculados al sultán por matrimonios políticos. La riqueza y la tierra de los aristócratas fue redistribuida a los esclavos de Mehmed, lo cual le proporcionó una base de apoyo además de poder vigilar a cualquier posible conspirador de la nobleza. Mehmed y su consejo imperial celebraban reuniones periódicas conocidas como el diván, llamadas así por los sofás bajos que adornaban la sala.

Uno de los logros del reinado de Mehmed, que sería atribuido al posterior reinado del sultán Solimán el Magnífico (quien gobernó de 1520 a 1566) es la recopilación de códigos de leyes para reemplazar a sus vagos predecesores. Estos códigos seculares, conocidos como kanun, entendían de la estructura de poder del estado y del régimen tributario y estaban formulados cuidadosamente para evitar contravenir la ley religiosa o şeriat.

La administración de Mehmed era moderada en cuanto a asuntos religiosos. Las poblaciones no musulmanas que vivían en el Imperio otomano podían practicar su fe libremente, pero debían pagar un impuesto especial llamado cizye. Además, para legitimar su dominio sobre la minoría ortodoxa oriental, Mehmed nombró a líderes religiosos afines a sus intereses, como el patriarca de Constantinopla, Guenadio Escolario (quien gobernó de 1454 a 1464), y les otorgó una amplia autoridad sobre sus fieles.

Gennadious Scholarios and Mehmed II
Gennadios Escolarios y Mehmed II. Iconógrafo griego del siglo XVIII. (Dominio público).
18th-century CE Greek iconographer (Public Domain)

Legado

A lo largo de su reinado, Mehmed II promulgó cambios administrativos radicales, reorganizó las fuerzas militares, llevó a cabo ambiciosos proyectos de construcción y realizó amplias conquistas, dejando a sus sucesores un imperio a tener en cuenta. Fue igualmente reconocido como benefactor de artistas y escritores. Leía literatura clásica griega y romana desde niño y siguió coleccionando y leyendo manuscritos relevantes durante todo su reinado. Apoyó a docenas de poetas, escritores y eruditos, e invitó a su corte a filósofos, astrónomos y pintores de toda Europa y Oriente Próximo. John Freely describe así la opulencia de su corte:

“Tanto el sultán como sus grandes visires eran hombres de cultura y mecenas de las artes, y la corte del Conquistador en Estambul rivalizaba en brillantez con la de los príncipes occidentales del Renacimiento europeo. (119)”

Durante su reinado, también emprendió la construcción de muchas obras arquitectónicas audaces, como la reparación de la infraestructura de su nueva capital, la construcción del fastuoso palacio Topkapı, el Gran Bazar y la supervisión de la construcción de varias mezquitas construidas en su honor, la más famosa de las cuales es Fatih Camii, la Mezquita del Conquistador. Se dice que cuando entró en la ciudad de Atenas tras su conquista, ordenó la renovación de todos los edificios antiguos deteriorados por la intemperie.

Topkapı Tile Panel Depicting Mount Arafat
Panel de azulejos en Topkapı que muestra al monte Arafat.
Zain Khokhar (CC BY-NC-SA)

La conquista de Constantinopla por Mehmed II le valió el título de Fatih, el Conquistador por parte de sus súbditos. Contrariamente a la creencia popular, Mehmed no cambió el nombre de Constantinopla por el de Estambul; los otomanos se referían a ella como Konstantiniyye, derivado del nombre árabe de la ciudad. Estambul era la pronunciación coloquial turca que adoptó oficialmente la República de Turquía tras la disolución del Imperio otomano.

Eliminar publicidad
Publicidad

Bibliografía

La World History Encyclopedia está asociada a Amazon y recibe una comisión por las compras de libros que cumplan los requisitos.

Sobre el traductor

Luis Mario Caso González
Soy un joven graduado de inglés y ruso. Me encanta la historia, el arte y la filosofía. A través de la traducción puedo ayudar a acceder al conocimiento para entender mejor el mundo y tomar buenas decisiones.

Sobre el autor

Zain Khokhar
Zain es un aficionado a la historia. Le interesan las civilizaciones medievales islámicas, especialmente la historia militar del imperio otomano y las culturas de Asia central. Le apasiona aprender acerca de la influencia de los acontecimientos pasados en el presente.

Cita este trabajo

Estilo APA

Khokhar, Z. (2020, mayo 13). Mehmed II [Mehmed II]. (L. M. C. González, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18932/mehmed-ii/

Estilo Chicago

Khokhar, Zain. "Mehmed II." Traducido por Luis Mario Caso González. World History Encyclopedia. Última modificación mayo 13, 2020. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18932/mehmed-ii/.

Estilo MLA

Khokhar, Zain. "Mehmed II." Traducido por Luis Mario Caso González. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 13 may 2020. Web. 27 may 2024.

Afiliación