Tarquinia (nombre etrusco: Tarch'na o Tarch, nombre romano: Tarquinii) es una ciudad ubicada en la costa occidental de la Italia central la cual fue un importante asentamiento etrusco y posteriormente romano. Hoy en día es famosa por albergar unas 200 tumbas etruscas, las cuales eran ricas en artefactos y estaban decoradas con magníficas pinturas murales que muestran escenas vívidas de la mitología y de la vida cotidiana etruscas. Las tumbas están catalogadas como Patrimonio histórico de la humanidad por la UNESCO.
Asentamiento temprano y mitología
El sitio de la moderna Tarquinia (anteriormente Corneto), o Tarch(u)na como la conocían los etruscos, en la actualidad se ubica en una altiplanicie a unos 6 km de la costa central italiana, 90 km al norte de Roma. Las excavaciones del siglo XIX revelaron que el lugar estaba habitado en la Edad del Bronce tardía y, desde el siglo IX a.C., por la cultura de la Edad del Hierro conocida como villanovense, una precursora de los etruscos.
Según la mitología etrusca, la ciudad fue fundada por Tarconte, Tarchón o Tarcón, nieto de Hércules e hijo de Tirreno, rey del mar Tirreno. El lugar también fue el sitio donde Tages, el niño sabio, brotó de la tierra. Esta figura legendaria fue revelada cuando estaban arando un campo, cerca de Tarquinia, y él le mostró a Tarconte, o a los 12 sacerdotes etruscos, llamados los lucumones, el arte de la adivinación por medio de la lectura de presagios y vísceras de animales, y cómo mantener el contacto con los dioses (Etrusca Disciplina). Es interesante resaltar que los arqueólogos han descubierto una sepultura infantil del siglo IX a.C. en el sitio la cual fue objeto de un prolongado culto y esto, quizás, sea la conexión física con el mito de Tages.
TARQUINIA SE CONVIRTIÓ EN LA MÁS IMPORTANTE DE LAS 12 (O 15) CIUDADES ETRUSCAS que FORMABAN LA DÉBIL CONFEDERACION CONOCIDA COMO LA LIGA ETRUSCA.
Una próspera ciudad etrusca
Tarquinia se convirtió en la más importante de las 12 (o quizás 15) ciudades etruscas las cuales formaban la débil confederación conocida como la Liga Etrusca. Se sabe muy poco sobre la liga, salvo que sus miembros tenían lazos religiosos comunes y los líderes se reunían anualmente en el santuario Fanum Voltumnae, cerca de Orvieto (la ubicación exacta aún se desconoce). Los otros miembros de la liga incluían a Cerveteri (Cisra), Chiusi, Populonia, Vulci (Velch) y Volterra. Se desconoce el funcionamiento preciso de la estructura política de Tarquinia, salvo que ésta fue primero una monarquía y luego parece que tuvo un Gobierno dominado por los aristócratas de la ciudad.
La prosperidad de Tarquinia desde el siglo VIII a.C. se basó en su rol como un centro de comercio y en la presencia de ricos yacimientos minerales en las cercanías. El terreno fértil se aprovechó para la agricultura, especialmente los cultivos de olivas y viñedos. Se fabricaban y exportaban productos tales como obras en bronce, joyería de oro y lino. Se formó una élite rica, como lo atestiguan las grandes tumbas exquisitamente decoradas. Un residente, Demarato de Corinto, quien fue el padre del rey de Roma Lucio Tarquinio Prisco, es un indicio de los vínculos culturales con Grecia en aquella época. Un puerto se había establecido en Gravisca y se importaban y exportaban bienes a través del Mediterráneo, especialmente con ciudades griegas, mercaderes fenicios y, posteriormente, Cartago. El arte griego, especialmente el griego oriental o estilo jónico, fue particularmente influyente sobre el arte etrusco y puede observarse tanto en las pinturas murales de tumbas de Tarquinia como en la apreciacion de objetos de arte griegos tales como la finacerámica de figuras negras, que se encuentra abundantemente en las tumbas de la ciudad.
El florecimiento de la ciudad continuó en los siglos VI y V a.C., se construyeron grandes murallas defensivas (de 10 km de longitud total), un templo e impresionantes tumbas de cámara. El templo, construido en el siglo IV a.C. sobre el lugar de una estructura más antigua y conocida por el nombre de Ara della Regina (Altar de la reina), estaba dedicado a una deidad desconocida (aunque una vara votiva en bronce encontrada allí estaba dedicada a Artemisa). Los caballos alados en terracota se añadieron a la edificación en el siglo IV a.C.
Las ciudades etruscas, en general, sufrieron un declive parcial entre 450 y 350 a.C. cuando Siracusa consiguió el control de las lucrativas rutas marítimas locales. Tarquinia se recuperó en cierta forma, pero una nueva y más mortífera amenaza se aproximaba desde el sur: los romanos. Inicialmente se firmaron tratados entre ambas culturas, pero a medida que los romanos se expandían se percataron de que la débil alianza política de las ciudades etruscas las hacía propicias para la conquista. De hecho, se sabía que las ciudades etruscas habían peleado entre ellas en rivalidades de larga duración por el dominio regional. Se produjo una guerra continua contra Roma con atrocidades por ambos bandos, notablemente el sacrificio de 307 soldados romanos en el foro en 356 a.C., lo cual trajo, como represalia, el asesinato de 358 prisioneros tarquinienses en Roma.
En 281-280 a.C., Etruria finalmente cayó bajo el control romano y, en 181 a.C., se fundó una colonia romana en Gravisca. En el año 89 a.C. Tarquinia fue degradada al estatus de municipium, pero entonces a sus habitantes se les garantizó el derecho a la ciudadanía romana. A continuación siguió un lento declive hacia el olvido y Tarquinia fue abandonada en el período medieval; la población se fue trasladando a la cercana Corneto, la cual al final cambiaría su nombre a Tarquinia.
Restos arqueológicos
El cementerio de Monterozzi tiene restos etruscos y, por debajo de estos, evidencias de un extenso asentamiento villanovense. Los restos del templo del siglo IV a.C. están ubicados en Pian di Civita. Es el templo etrusco más grande conocido con una base de bloques de piedra caliza conservada que mide 77 × 34 metros. El templo era de diseño toscano, con muros laterales que sobresalían en la parte delantera y una rampa de acceso flanqueada por escalones en el lado este. La cella interna tenía tres cámaras en la parte posterior. También sobreviven piezas de su escultura decorativa, incluido a un auriga con una lanza y relieves, también en terracota, de dos caballos alados y fragmentos de una diosa la cual era parte de una placa ubicada sobre el extremo de una viga de uno de los frontones.
Otros artefactos desenterrados del yacimiento incluyen sarcófagos de mármol pintados y espejos de mano en bronce, los cuales están grabados con escenas en el reverso (especialmente mitológicas). Estos espejos frecuentemente tenían mangos de madera, hueso o marfil y eran un símbolo de estatus en la sociedad etrusca. Otro artefacto común en Tarquinia son las placas o losas en relieve. Talladas a partir de la roca local nenfro, tienen escenas que muestran figuras abrazándose, bailando, cenando y escenas mitológicas, usualmente en parejas de figuras separadas por marcos decorativos. Las placas o losas, quizás, se usaban como marcadores de tumba.
Hay muchos ejemplos de cerámica etrusca bucchero con su brillante superficie de color gris oscuro y obras en bronce tales como recipientes y trípodes. Finalmente, hay una serie de inscripciones latinas del siglo I d. C., conocidas como la Elogia Tarquiniensia, las cuales describen las vidas de los ciudadanos más célebres de la ciudad. Las inscripciones se tallaron sobre losas de mármol y se colocaban en los frontones de una estatua de la persona descrita.
Las tumbas de Tarquinia
Las tumbas más antiguas de Tarquinia se remontan al siglo VII a.C. tardío. Hay, en total, 6.000 tumbas, alrededor de 200 de las cuales tenían las paredes interiores pintadas. Constituyen el complejo de tumbas prerromanas más grande de la antigüedad y muchas de las cámaras en ellas están decoradas con pinturas murales coloridas y vívidas. Son una fuente de información invaluable sobre la vida cotidiana y las prácticas religiosas etruscas. Las pinturas están aplicadas sobre una delgada capa base de yeso y los artistas dibujaron primero los contornos con tiza o carbón.
LAS TUMBAS EN TARQUINIA CONSTITUYEN EL COMPLEJO FUNERARIO PRERROMANO MÁS GRANDE DE LA ANTIGÜEDAD.
Las primeras tumbas son cámaras rectangulares excavadas en la roca y pintadas para replicar las características arquitectónicas de las casas reales. Otras tienen los techos pintados para imitar la tela de las tiendas de campaña, aludiendo a la antigua práctica etrusca de usar tiendas para cubrir a los fallecidos. Sobre las columnas frecuentemente se pintaron criaturas míticas y, cerca de los techos, escenas de banquetes. Las tumbas posteriores tienen puertas falsas y escenas pintadas más ambiciosas que cubren muros enteros, especialmente escenas que muestran a comensales reclinándose sobre divanes, bebedores sobre esteras, juergas dionisíacas, cacerías, juegos y figuras despidiéndose cariñosamente del difunto.
La Tumba de los Toros, que se remonta a 540-530 a.C., es un ejemplo típico y tiene el nombre de su ocupante pintado en una pared: Aranth Spurianas. La tumba posee una cámara central que conduce a dos salones más pequeños. Las escenas pintadas incluyen a Aquiles atacando a Troilo, el joven príncipe troyano. Un friso, encima de esta escena, muestra a dos parejas copulando (un trío heterosexual y una pareja homosexual) y dos toros. Otra pared de la tumba presenta el mito de Belerofonte y Pegaso, con el héroe montando a caballo y enfrentando a la Quimera y a una esfinge. Por último, hay una escena de un hombre joven cabalgando un hipocampo (caballo de mar mítico) sobre el océano, quizás como una metáfora del viaje del ocupante de la tumba hacia la próxima vida.
La erróneamente llamada Tumba de las Leonas, construida entre 530 y 520 a.C., en realidad tiene dos panteras pintadas, una escena de un gran banquete y es interesante por su inusual techo con patrón de damero o ajedrezado y seis columnas de madera pintadas. También hay un fino friso de delfines, pájaros, palmetas y flores de loto. La Tumba de los Augures (en torno a 520 a.C.) tiene una escena de dos luchadores desnudos, llamados Teitu y Latithe, y probablemente esclavos, mientras que entre ellos yacen tres recipientes, los premios para el vencedor. También hay una representación de una figura que aparece en varias otras tumbas, Phersu, un hombre que porta una máscara con barba negra que sostiene a un perro feroz con una larga correa, el cual ataca a un hombre cuya cabeza está envuelta en una tela. Esta puede ser una escena de ejecución de un prisionero.
¿Te gusta la historia?
¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!
La tumba del Barón (llamada así por su descubridor, el barón Kestner), que se remonta aproximadamente al año 510 a.C., tiene varias figuras, tanto de pie como cabalgando, y estas incluyen a una mujer captada al momento de despedirse, presumiblemente, del ocupante de la tumba. Contemporánea con esta tumba es la tumba Cardarelli (nombre debido a un poeta de la localidad), la cual posee la escena de una mujer vestida con una capa ondulante y zapatos rojos puntiagudos y acompañada por una niña y un niño esclavos, de los cuales éste último porta un abanico. Otras figuras incluyen a dos boxeadores desnudos, bailarines y músicos.
La tumba de las Bigas, de alrededor del 480 a.C., tiene una representación de juegos atléticos y una carrera de carros (bighe), observada por una multitud de espectadores, dibujada de manera imaginativa, con algunas figuras en vista de tres cuartos y otras reducidas para brindar perspectiva. La Tumba del Moribundo y la Tumba del Hombre Muerto (en torno a 470 a.C.) son inusuales en cuanto a que realmente representan al ocupante que yace en su lecho de muerte rodeado por los familiares compungidos. Por último, la Tumba de los Demonios Azules (420-400 a.C.) da un atisbo poco común de la visión etrusca del inframundo, aquí habitado por demonios de piel negra y azul, uno de los cuales sostiene dos serpientes, pero también están los familiares ya fallecidos del ocupante de la tumba, más amables, esperando la reunificación de la familia en la otra vida.
Carlos es ingeniero metalúrgico de Barquisimeto, Venezuela. Desde la infancia se sintió muy atraído por la geografía y la historia antigua. Leer sobre estos temas se convirtió en una afición y fortaleció sus conocimientos sobre historia.
Mark es el director de Publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 17 enero 2017. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.