La agricultura en el Creciente Fértil y Mesopotamia

Artículo

Jan van der Crabben
por , traducido por Agustina Cardozo
Publicado el 22 marzo 2023
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Disponible en otros idiomas: inglés, árabe, francés, alemán, portugués, sueco

El antiguo Oriente Próximo y la región histórica del Creciente Fértil en particular, se considera generalmente como la cuna de la agricultura. Las primeras evidencias agrícolas proceden del Levante, desde donde se extendió a Mesopotamia, lo que posibilitó el surgimiento de ciudades e imperios a gran escala en la región.

En el IV milenio a.C. esta zona era más templada que hoy y contaba con un suelo fértil, dos grandes ríos (el Éufrates y el Tigris), así como colinas y montañas al norte.

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Millet
Mijo
Claus Rebler (CC BY-SA)

Los orígenes de la agricultura

El nacimiento de la agricultura fue un momento crucial en la historia de la humanidad que permitió el surgimiento de las primeras civilizaciones en el Creciente Fértil. A pesar de que se la llama la «cuna de la civilización», ahora sabemos que la agricultura (y la civilización humana) también surgió de forma independiente en otras regiones del mundo. En América Central se domesticaron el maíz y las judías, y el arroz, el mijo y los cerdos se domesticaron por primera vez en China, en ambos casos sin conocer los avances anteriores en Oriente Próximo.

INCLUSO AL DÍA DE HOY, EL 90% DE NUESTRAS CALORÍAS PROVIENEN DE ALIMENTOS QUE FUERON DOMESTICADOS EN LA PRIMERA OLA DE LA REVOLUCIÓN AGRÍCOLA.

La llegada de la agricultura se produjo gradualmente en las zonas montañosas del sureste de Turquía, el oeste de Irán y el Levante, probablemente porque la región albergaba una amplia gama de plantas y animales que se prestaban a la domesticación y al consumo humano. Las higueras se cultivaban en lo que hoy es Jordania hacia el 11300 a.C. El trigo y las cabras se domesticaron en el Levante hacia el 9000 a.C., seguidos de los guisantes y las lentejas en el Creciente Fértil y el norte de Egipto hacia el 8000 a.C. y los olivos en el Mediterráneo Oriental hacia el 5000 a.C.

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El ganado vacuno fue domesticado por primera vez hacia el año 8500 a.C., probablemente a partir de bueyes salvajes (uros) en Oriente Próximo. Según recientes análisis genéticos de antiguos huesos de ganado, se estima que todo el ganado moderno del mundo desciende de unos 80 animales que se domesticaron originalmente.

Los caballos fueron domesticados en la estepa de Eurasia occidental hacia el año 4000 a.C. y se extendieron a Oriente Próximo en algún momento de finales del tercer milenio a.C. La vid se domesticó en lo que hoy es Irán hacia el 3500 a.C. y se extendió al Levante y Egipto hacia el 3000 a.C., lo que marcó el final de la transición a la agricultura. Incluso al día de hoy, el 90% de nuestras calorías provienen de alimentos que fueron domesticados en esta primera ola de la revolución agrícola.

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Lo más probable es que la agricultura se iniciara porque los cazadores-recolectores que recogían granos tenían que llevarlos a su campamento para separar el grano de la paja y, durante este proceso, algunas semillas inevitablemente caían al suelo. A su regreso al año siguiente, crecían cereales alrededor del campamento, que volvían a cosechar para que cayeran más semillas. A medida que aumentaba la cantidad de cereales alrededor del lugar, la gente se quedaba más tiempo para cosechar, convirtiéndose finalmente en seminómadas con aldeas estacionales, como la cultura natufiense que floreció alrededor del 12500 al 9500 a.C.

Agriculture in the Fertile Crescent and Mesopotamia - Timeline
La agricultura en el Creciente Fértil y Mesopotamia - Línea de tiempo
Simeon Netchev (CC BY-NC-SA)

Con el tiempo, algunos de estos seminómadas decidieron permanecer en sus aldeas agrícolas durante todo el año para cultivar cereales, mientras que otros continuarían como nómadas. Hacia el año 8500 a.C., Oriente Medio albergaba muchas aldeas permanentes cuyos habitantes eran principalmente agricultores. La revolución agrícola había comenzado. Con el aumento de la producción de alimentos a partir de la agricultura, se pudo abastecer a más personas, la población aumentó y las aldeas se convirtieron en ciudades que dieron lugar a las civilizaciones mesopotámicas. La historiadora Gwendolyn Leick escribe:

En el séptimo milenio a.C., las llanuras aluviales empezaron a cultivarse y, en el cuarto milenio, aparecieron las primeras ciudades en respuesta a la necesidad de una administración agrícola eficaz. Los primeros documentos, que fueron pictogramas escritos en arcilla, versaban sobre la asignación de mano de obra para los campos y la distribución de los productos. (Leick, 6)

Es importante señalar que el Creciente Fértil no es el único punto de origen de la agricultura, sino que hay otros lugares en todo el mundo donde la agricultura y la domesticación de animales surgieron sin ningún contacto con el Creciente Fértil. El erudito Yuval Noah Harari escribe:

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Antaño, los estudiosos creían que la agricultura se extendió desde un único punto de origen en Oriente Próximo hasta los cuatro extremos del mundo. En la actualidad, los entendidos están de acuerdo en que en otras partes del mundo surgió también la agricultura, pero no porque los agricultores de Oriente Próximo exportaran su revolución, sino de manera completamente independiente. Los pueblos de América Central domesticaron el maíz y las habichuelas sin saber nada del cultivo del trigo y los guisantes en Oriente Próximo. Los sudamericanos descubrieron cómo cultivar patatas y crear llamas, ignorantes de lo que ocurría tanto en México como en el Levante. Los primeros revolucionarios en China domesticaron el arroz, el mijo y los cerdos. Los primeros jardineros de Norteamérica fueron los que se cansaron de registrar el sotobosque en busca de calabacines comestibles y decidieron cultivar calabazas. Los habitantes de Nueva Guinea domesticaron la caña de azúcar y los plátanos, mientras que los primeros granjeros de África occidental produjeron el mijo africano, el arroz africano, el sorgo y el trigo conforme a sus necesidades. (Capítulo 5)

Geografía del Creciente Fértil

El Creciente Fértil es una antigua región geográfica compuesta por tres zonas geográficas principales:

  • Mesopotamia, situada principalmente en el actual Irak, definida por la llanura aluvial de los ríos Éufrates y Tigris
  • La Alta Mesopotamia, en las estribaciones de los montes Tauro y Zagros en el norte
  • El Levante, en la actual Siria, Líbano, Israel, Jordania y Palestina, en el litoral mediterráneo, al oeste

Debido a su variada geografía, la agricultura en el Creciente Fértil era muy diversa en términos de fuentes de alimentos, rendimientos regionales de los cultivos y variación anual de las precipitaciones o del riego (la producción agrícola podía ser hasta 100 veces mayor en años especialmente buenos). Había dos tipos de agricultura:

  • La agricultura de secano sin riego, en la que se cultivaban principalmente cereales y se dependía de las precipitaciones, que se practicaba sobre todo en las zonas montañosas de la alta Mesopotamia y el Levante.
  • La agricultura de regadío, que se centraba en las llanuras aluviales de la Baja Mesopotamia.

Map of the Fertile Crescent
Mapa del Creciente Fértil
Simeon Netchev (CC BY-NC-SA)

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Avances agrícolas

Muchas cosechas fueron destruidas por la sequía o las inundaciones. Al principio, la población desarrolló la agricultura en las zonas montañosas más lluviosas, que garantizaban una distribución más uniforme de las precipitaciones a lo largo del año. A medida que la población se trasladó a las llanuras aluviales, se necesitaron nuevas técnicas agrícolas.

El riego artificial fue una innovación clave, que experimentó importantes mejoras con el paso del tiempo. Al principio, el riego se llevaba a cabo desviando el agua del sistema fluvial Tigris-Éufrates directamente a los campos mediante pequeños canales y shadufs (elevadores de agua similares a grúas que existen en Mesopotamia desde aproximadamente el año 3000 a.C.). A partir de mediados del primer milenio a.C. hay pruebas de la existencia de redes de canales y embalses más grandes, probablemente organizados por el Estado, que exigían cooperación y planificación interregional. Los campos solían ser largos y estrechos, con los bordes estrechos bordeando los canales para maximizar la eficacia del riego.

Los urartianos eran los maestros de la construcción de canales, y muchos de sus sistemas de irrigación siguen existiendo hoy en día. Los canales principales solían ser creados y mantenidos por el Estado y los pequeños por los propios agricultores o las comunidades locales. Las tierras de regadío, como sigue ocurriendo hoy en día, estaban bajo la amenaza constante de la salinización.

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Con el auge de las estructuras de poder centralizadas y la mejora de la tecnología, se introdujeron acueductos para transportar agua a grandes distancias. El acueducto de Jerwan, el más antiguo conocido del mundo, fue construido por el rey Senaquerib I de Asiria entre 703 y 690 a.C.

Jerwan Aqueduct
Acueducto de Jerwan
Sebastian Meyer (Copyright)

El suelo, sobre todo en las llanuras aluviales del clima árido de Babilonia y Asiria, era propenso a secarse, endurecerse y agrietarse. Para mantener el suelo cultivable, era necesario utilizar el arado. Hacia el año 3000 a.C. ya se conocían los arados y su uso estaba muy extendido; muchos reyes asirios se jactaban de haber inventado un nuevo tipo mejorado de arado.

Los campos se trabajaban con la ayuda de bueyes y una cuadrilla de jornaleros, que aumentaba de tamaño cuando se añadía mano de obra contratada para la cosecha en primavera. Las herramientas utilizadas eran sencillas: hoces con hojas de sílex y palas para trillar. Los arados de madera se inventaron probablemente en el IV milenio a.C., y los arados que sembraban semillas en la tierra, en el II milenio a.C.

Gracias a un «almanaque del agricultor» sumerio con fecha del 1700 a.C., sabemos que los mesopotámicos ya entendían la rotación de cultivos y dejaban los campos en barbecho para mantener la fertilidad del suelo. Sin embargo, parece la práctica de utilizar estiércol para fertilizar el suelo aún no se conocía.

Los cultivos mesopotámicos


MESOPOTAMIA ALBERGABA UNO DE LOS SISTEMAS AGRÍCOLAS MÁS ABUNDANTES DEL MUNDO ANTIGUO.

Los principales tipos de grano que se utilizaban para la agricultura eran la cebada, el trigo, el mijo y el farro. El uso agrícola del centeno y la avena aún no se conocían. En Babilonia, Asiria y las tierras hititas, la cebada era el principal grano para uso humano, principalmente porque es razonablemente tolerante a la sal (una consideración importante cuando se riegan los cultivos en el calor del verano). Era una forma de pago muy utilizada y el pan plano se elaboraba con cebada. La unidad de peso más pequeña era el equivalente a un grano (1/22 g). La cerveza y los alimentos de lujo se elaboraban con trigo y farro. El trigo desempeñaba un papel menor, ya que era menos resistente a la sal que la cebada.

Otros productos agrícolas son el sésamo (derivado de la palabra acadia šamaššammu), que se cultivaba mucho y se utilizaba para hacer aceite. El aceite de oliva se producía en las montañas. El lino se utilizaba para fabricar telas de lino. Los guisantes se cultivaban en Mesopotamia, mientras que las lentejas eran las preferidas en Palestina. En todo el Creciente Fértil había higos, granadas, manzanas y pistachos. En las aldeas y ciudades del sur de Mesopotamia eran comunes los huertos de palmeras datileras, a menudo con verduras como cebollas, ajos y pepinos que crecían a la sombra de las palmeras. Los dátiles se comían frescos o secos y proporcionaban azúcares y vitaminas vitales. La madera de palma también se utilizaba en la artesanía, pero no en la construcción.

Cosecha y almacenamiento

La cosecha requería una gran cantidad de mano de obra, ya que había una gran presión de tiempo para completar la cosecha antes de que llegara el invierno. El grano se cortaba con una hoz, se secaba en barracas y se trillaba haciendo pasar animales sobre él para «pisar» el grano. Después de la trilla, el grano se separaba de la paja mediante el aventado, que solo se podía hacer cuando había viento. El grano se almacenaba en los graneros o se transportaba por las vías fluviales (a veces incluso se exportaba a otros países). En los graneros se utilizaban mangostas para proteger el almacén de los ratones (más que los gatos, que se consideraban poco fiables).

Los rendimientos de las economías agrícolas de la antigua Mesopotamia eran aproximadamente comparables a los que conseguían los agricultores tradicionales de Oriente Medio en el siglo XIX y principios del XX de nuestra era, antes de la llegada de las prácticas agrícolas modernas. Mesopotamia albergaba uno de los sistemas agrícolas más abundantes del mundo antiguo.

Fertile Crescent Map
Mapa del Creciente Fértil
Patrick Goodman (CC BY-NC-SA)

Sociedades agrícolas

Las sociedades de Mesopotamia dependían en gran medida de la agricultura y del acceso al agua. Al principio, la mayor parte de la tierra era propiedad del palacio y los templos, pero en el siglo XVIII a.C. se privatizaron grandes extensiones de tierra. La unidad de tierra más pequeña era el ilkum, que el templo o el palacio arrendaba a una familia de pequeños propietarios. Aunque legalmente no era heredable, en los hechos, el mismo acuerdo de tenencia pasaba de generación en generación.

Un excedente agrícola fue esencial para la creación de las primeras ciudades y sociedades urbanas. Solo cuando el rendimiento de las cosechas de los agricultores superaba sus necesidades de subsistencia se podía pasar a abastecer las necesidades de las ciudades. En la sociedad mesopotámica, los gobernantes se preocupaban mucho por el rendimiento de las cosechas, ya que la estabilidad y el suministro de alimentos eran fundamentales para legitimar su gobierno. El Estado planificaba y gestionaba grandes redes de canales y acueductos para garantizar el suministro de agua a sus súbditos. La continuidad política era primordial para el bienestar económico de la región, ya que cualquier ruptura del orden dinástico podía provocar una grave interrupción de las actividades agrícolas, así como del comercio, a veces con consecuencias terribles para los pobres.

Estudios recientes sugieren que el surgimiento de estados centralizados en Mesopotamia (y en otras partes del mundo) dependía específicamente de la abundancia de granos de cereales que se podían gravar en términos de impuestos y que luego el gobierno podía transportar, almacenar y redistribuir. En las regiones del mundo en las que el cultivo primario consistía en raíces o tubérculos más perecederos, el gobierno centralizado surgió mucho más tarde que en las regiones en las que el cultivo primario consistía en granos con una larga vida útil.

Gracias a la agricultura y a la abundancia de cereales pudieron surgir las grandes ciudades-estado e imperios de Mesopotamia. El mantenimiento de una población urbana a gran escala y la división del trabajo en oficios especializados solo fue posible por la transición de una agricultura de subsistencia a un sistema agrícola organizado que proporcionaba suficientes excedentes para alimentar a una gran población no agrícola. En este sentido, la agricultura sentó las bases de la civilización.

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Preguntas y respuestas

¿Por qué es importante el Creciente Fértil para la agricultura?

El Creciente Fértil es la región donde surgió la primera agricultura de la historia de la humanidad. Esto permitió alimentar a una gran población no agrícola, lo que dio lugar al surgimiento de las primeras ciudades e imperios.

¿Por qué se inició la agricultura en el Creciente Fértil?

En el Creciente Fértil había una abundancia natural de granos y frutos aptos para el consumo humano. Esto, combinado con los suelos fértiles en torno a los dos ríos Éufrates y Tigris, así como una zona montañosa lluviosa circundante, lo convirtieron en el lugar ideal para iniciar la agricultura.

¿Cuándo se desarrolló la agricultura en el Creciente Fértil?

Alrededor del 11300 a.C. los humanos empezaron a cultivar higueras, trigo y cabras alrededor del 9000 a.C., guisantes y lentejas alrededor del 8000 a.C., aceitunas alrededor del 5000 a.C. y uvas alrededor del 3500 a.C. Hasta hoy, cerca del 90 % de nuestras calorías provienen de esta primera ola de la revolución agrícola.

Bibliografía

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Sobre el traductor

Agustina Cardozo
Agustina es traductora pública (inglés/español), uruguaya, con estudios avanzados de Lingüística. Sus áreas de experiencia como traductora son la traducción biosanitaria y la traducción jurídica. Le interesan la Historia y las humanidades en general.

Sobre el autor

Jan van der Crabben
Jan es el fundador y director ejecutivo de World History Encyclopedia, liderando la compañía sin fines de lucro para cumplir mejor su misión de involucrar a la gente con la herencia cultural y mejorar la enseñanza de la historia mundialmente. Posee una maestría en estudios de la guerra del King's College.

Cita este trabajo

Estilo APA

Crabben, J. v. d. (2023, marzo 22). La agricultura en el Creciente Fértil y Mesopotamia [Agriculture in the Fertile Crescent & Mesopotamia]. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/2-9/la-agricultura-en-el-creciente-fertil-y-mesopotami/

Estilo Chicago

Crabben, Jan van der. "La agricultura en el Creciente Fértil y Mesopotamia." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. Última modificación marzo 22, 2023. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-9/la-agricultura-en-el-creciente-fertil-y-mesopotami/.

Estilo MLA

Crabben, Jan van der. "La agricultura en el Creciente Fértil y Mesopotamia." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 22 mar 2023. Web. 01 mar 2024.

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