Tratamientos médicos en Egipto

Artículo

Joshua J. Mark
por , traducido por Miriam López
Publicado el 20 febrero 2017
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Disponible en otros idiomas: inglés

Los antiguos egipcios experimentaban la misma amplia gama de enfermedades que la gente de hoy en día, pero a diferencia de la mayoría de la gente de la era moderna, atribuían la experiencia a causas sobrenaturales. El resfriado común, por ejemplo, era frecuente, pero los síntomas no se trataban con medicamentos y reposo en cama, o no sólo con éstos, sino con hechizos y conjuros mágicos. El Papiro de Ebers (fechado hacia el año 1550 a.C.), el texto médico más largo y completo que existe, expresa claramente la visión egipcia del tratamiento médico: "La magia es eficaz junto con la medicina. La medicina es eficaz junto con la magia". La magia a la que se refiere adoptaba la forma de hechizos, conjuros y rituales, que invocaban poderes sobrenaturales superiores para curar al paciente o tratar los síntomas.

Egyptian Woman Giving Birth
Mujer egipcia dando a luz
Rémih (CC BY-SA)

Heka era el dios de la magia y de la medicina, pero había una serie de deidades a las que se invocaba para diferentes enfermedades: se invocaba a Serket (Selket) para la picadura del escorpión, a Sekhmet para una variedad de problemas médicos. Se apelaba a Nefertum para administrar una terapia de aromas. Bes y Tawreret protegían a las mujeres embarazadas y a los niños. Sobek intervenía en las cirugías. Sin embargo, se podía pedir ayuda a cualquier dios, y también se invocaba a Isis y Hathor, así como al dios-demonio Pazuzu. Incluso Set, un dios asociado al caos y la discordia, aparecía a veces en los hechizos mágicos por sus cualidades protectoras y su gran fuerza. Sin embargo, todas estas deidades, por muy poderosas que fueran, debían ser invocadas por un practicante experimentado y éste era el médico del antiguo Egipto, en parte mago, sacerdote y médico.

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Lesiones y enfermedades

Las lesiones físicas eran comunes en una cultura que no sólo se dedicaba a proyectos de construcción monumental, sino que tenía que enfrentarse a los ataques de animales salvajes como leones, hipopótamos, chacales y otros. Las lesiones se reconocían fácilmente y se trataban de forma muy parecida a la actual: vendas, férulas y yesos. Sin embargo, como los egipcios no tenían el concepto de las bacterias o la teoría de los gérmenes, la causa de la enfermedad estaba menos clara. Se pensaba que los dioses sólo querían lo mejor para los habitantes de la tierra, por lo que la causa de una enfermedad como el cáncer era tan misteriosa para los antiguos egipcios como lo es el origen del mal y el sufrimiento para las personas de mentalidad religiosa en el presente.

Aunque sus conocimientos de fisiología eran limitados, los médicos egipcios parecen haber tenido bastante éxito en el tratamiento de sus pacientes y eran muy apreciados por otras culturas.

Se pensaba que las razones más comunes de las enfermedades eran el pecado, los espíritus malignos, un fantasma enfadado o la voluntad de los dioses de enseñar a alguien una lección importante. Aunque los embalsamadores que diseccionaban los cadáveres al morir conocían los órganos internos y su relación entre ellos en la cavidad del cuerpo, no compartían esta información con los médicos, y éstos no consultaban a los embalsamadores. Ambas profesiones se consideraban claramente distintas y no tenían nada que aportar la una a la otra.

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Los médicos sabían que el corazón era una bomba y que las venas y arterias suministraban sangre al cuerpo, pero no sabían cómo. Conocían las enfermedades del hígado, pero no su función. El cerebro se consideraba un órgano inútil; se creía que todo el pensamiento, el sentimiento, el carácter de uno, provenía del corazón. Se creía que el útero de una mujer era un órgano que flotaba libremente y que podía afectar a todas las demás partes del cuerpo. Sin embargo, aunque sus conocimientos de fisiología eran limitados, los médicos egipcios parecen haber tenido bastante éxito en el tratamiento de sus pacientes y eran muy apreciados por otras culturas.

Textos médicos

Los textos médicos del antiguo Egipto se consideraban tan eficaces y fiables en su época como cualquier otro equivalente actual. Fueron escritos por médicos para médicos y presentaban curas y tratamientos prácticos y mágicos. Se escribían en rollos de papiro que se guardaban en la parte del templo conocida como Per-Ankh ("Casa de la Vida"), pero se cree que cada médico llevaba copias en sus frecuentes visitas a domicilio.

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En la actualidad, estos textos se conocen por los nombres de las personas que los descubrieron, los compraron o donaron a los museos donde se encuentran. Los textos principales son:

El papiro ginecológico de Kahun (hacia 1800 a.C.), que trata sobre la concepción y el embarazo, así como sobre la anticoncepción.

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El Papiro Médico de Londres (hacia 1782-1570 a.C.) ofrece recetas para cuestiones relacionadas con los ojos, la piel, las quemaduras y el embarazo.

The London Medical Papyrus
El Papiro Médico de Londres
The Trustees of the British Museum (Copyright)

El Papiro Edwin Smith (hacia 1600 a.C.) es la obra más antigua sobre técnicas quirúrgicas.

El Papiro de Ebers (hacia 1550 a.C.) trata el cáncer, las enfermedades cardíacas, la diabetes, el control de la natalidad y la depresión.

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El Papiro Médico de Berlín (también conocido como el Papiro Brugsch, fechado en el Reino Nuevo, hacia 1570-1069 a.C.) trata de la anticoncepción, la fertilidad e incluye las primeras pruebas de embarazo conocidas.

El Papiro Médico Hearst (fechado en el Reino Nuevo) trata las infecciones del tracto urinario y los problemas digestivos.

El Papiro Médico Chester Beatty, fechado hacia el año 1200 a.C., prescribe un tratamiento para las enfermedades anorrectales (problemas relacionados con el ano y el recto) y receta cannabis para los enfermos de cáncer (antes de la mención del cannabis en Heródoto, que durante mucho tiempo se consideró la primera mención de la droga).

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El Papiro Mágico Demótico de Londres y Leiden (hacia siglo III d.C.) está dedicado por completo a los hechizos mágicos y a la adivinación.

Cada médico tenía su propia área de especialización y consultaba el texto correspondiente a su campo.

Tratamiento médico

Los médicos comenzaban su diagnóstico y tratamiento de un paciente examinando a la persona y llegando a una de las tres conclusiones:

1. Puedo tratar esta enfermedad.

2. Puedo luchar contra esta afección.

3. No puedo hacer nada por esta condición.

El cáncer, por ejemplo, no tenía más cura entonces que en la actualidad. Las enfermedades del corazón podían combatirse con hechizos, medicinas y un cambio en la dieta. Los problemas de la piel y de los ojos podían tratarse con bálsamos, hechizos y conjuros. Una vez que el médico decidía que se podía hacer algo, el siguiente paso era comprender la naturaleza del problema. Se daba por hecho que la causa principal era alguna entidad sobrenatural, pero el médico tenía que entender cómo atacaba esa entidad al cuerpo y por qué. Se le hacía al paciente una serie de preguntas para determinar lo que estaba experimentando, así como lo que podría haber hecho para merecer dicha dolencia.

Un ejemplo de este procedimiento, procedente del Papiro de Ebers, aborda el problema de un paciente que se presenta con lo que parece ser una "enfermedad mortal". El médico tiene instrucciones de examinar al paciente cuidadosamente, y si el cuerpo parece estar libre de enfermedad, excepto "la superficie de las costillas", deberá recitar un hechizo contra la enfermedad y prescribir una mezcla de piedra de sangre, grano rojo y algarroba, cocida en aceite y tomada durante las cuatro mañanas siguientes con miel. En este caso no se especifica el conjuro a recitar, pero en muchos otros se da.

Egyptian Medical Instruments
Instrumentos médicos egipcios
Jeff Dahl (CC BY-SA)

Los medicamentos solían mezclarse con cerveza, vino o miel, y cada uno tenía sus propias propiedades medicinales. La cerveza era la bebida más popular en el antiguo Egipto, se utilizaba muchas veces como salario, y se consideraba un regalo de los dioses para la salud y el disfrute del pueblo. Tenenet era la diosa de la cerveza, pero la bebida se asociaba con más frecuencia a Hathor (uno de cuyos epítetos era "la dama de la embriaguez"). Los hechizos que invocan a Hathor aparecen en los textos médicos, pero uno especialmente interesante invoca a Set.

Aunque Set parece haber sido originalmente un dios protector, a lo largo de la mayor parte de la historia de Egipto fue el villano que asesinó a su hermano Osiris y sumió a la tierra en el caos. Sin embargo, aparece en ciertas épocas como protector y defensor, e incluso algunos reyes (Seti I, por ejemplo) tomaron su nombre y lo honraron especialmente. En un conjuro, recitado para curar una enfermedad sin nombre, se invoca a Set para que preste su poder a la medicina recetada: la cerveza. La egiptóloga Alison Roberts señala que "la influencia de Set en la cerveza que bebe el enfermo es tan grande que los demonios atormentadores se confunden y se alejan, dejando a la persona restablecida" (98). El hechizo dice, en parte:

No hay forma de contener a Set. Deja que lleve a cabo su deseo de capturar un corazón en ese nombre 'cerveza' suyo, para confundir un corazón, y para capturar el corazón de un enemigo. (Roberts, 98)

Se pensaba que la cerveza "alegraba el corazón" en general, pero cuando uno estaba enfermo, las medicinas mezcladas con cerveza y combinadas con hechizos, se consideraban particularmente eficaces. La cerveza y el vino también se prescribían para los niños y las madres lactantes. Una receta del Papiro de Ebers para la incontinencia infantil aconseja a la madre beber una taza de cerveza mezclada con semillas de hierba y ciprés durante cuatro días mientras amamanta al niño.

El Papiro Ginecológico de Kahun se centra principalmente en el útero como fuente de las dolencias de la mujer y prescribe con frecuencia la "fumigación del útero" como cura. Esto se logra dirigiendo el humo del incienso o introduciendo incienso en la vagina de la mujer. Las recetas mencionan con frecuencia las "descargas del útero" como la causa principal de los problemas, como en este pasaje:

Examen de una mujer dolorida en su trasero, su frente, y las pantorrillas de sus muslos. Deberías decir de ella 'son descargas del vientre'. Debes tratarla con una medida de fruta de algarrobo, una medida de bolitas, 1 hin de leche de vaca, hervir, enfriar, mezclar, beber en 4 mañanas. (Columna I.8-12)

Una prueba de fertilidad sugiere colocar una cebolla en la vagina de la mujer; si el aroma de la cebolla estaba en su aliento a la mañana siguiente, se consideraba que era fértil. También se hacían pruebas de embarazo en las que se echaba vegetación (en concreto, espelta y cebada) en la orina de una mujer: si las plantas crecían, estaba embarazada. También se pensaba que con esta técnica se podía determinar el sexo del bebé: si las semillas de espelta brotaban primero, sería niña, y niño si lo hacían las de cebada. En el texto también se describen métodos anticonceptivos, como la inserción de un tapón de estiércol de cocodrilo en la vagina. También se dan hechizos que acompañan a estos procedimientos para hacerlos más efectivos.

Kahun Gynaecological Papyrus
El Papiro Ginecológico de Kahun
Francis Llewellyn Griffith (Public Domain)

El Papiro Mágico Demótico está completamente dedicado a hechizos, rituales y conjuros para invocar a los dioses y espíritus en busca de ayuda, y se cree que algunos de ellos instruyen al médico-mago sobre cómo resucitar a los muertos. Si bien esto puede ser así, parece que el propósito de esos hechizos era principalmente obtener información sobre la causa de la muerte convocando al espíritu del difunto. Se dan hechizos para convocar a un ahogado o a un asesinado, por ejemplo. Para convocar al espíritu del ahogado, el médico colocaba una piedra de algarrobo marino (un objeto aún no identificado) sobre el brasero y pronunciaba su nombre, mientras que para el hombre asesinado, se colocaba el estiércol de un asno y un amuleto de Neftis sobre el brasero. Para dispersar a los espíritus, se colocaba en el fuego el estiércol de un mono.

Sin embargo, no todos los textos médicos incluían hechizos mágicos en los tratamientos. El Papiro Edwin Smith, en su mayor parte, ofrece procedimientos sencillos para tratar las heridas. Empezando por la cabeza, el texto desciende por el cuerpo indicando el tipo de lesión sufrida y sugiriendo la mejor manera de tratar el problema. Aunque en el reverso del papiro aparecen ocho conjuros mágicos, la mayor parte de la obra se refiere a procedimientos médicos que tratan directamente las lesiones sin apelar a la intervención sobrenatural.

Conclusión

Los antiguos egipcios ya conocían el concepto de que las enfermedades podían producirse de forma natural a principios del Reino Antiguo (hacia 2613-2181 a.C.). El arquitecto Imhotep (hacia 2667-2600 a.C.), más conocido por su trabajo en la pirámide escalonada del rey Djoser en Saqqara, había escrito tratados médicos en los que destacaba esta posibilidad y afirmaba que la enfermedad no era necesariamente un castigo de los dioses o la obra de espíritus malignos. Sus ideas tampoco fueron ignoradas, ya que fue muy respetado por su trabajo y posteriormente fue deificado como dios de la medicina y la curación.

Aun así, a falta de otra causa probable de enfermedad, los egipcios siguieron creyendo en elementos sobrenaturales que influían en la salud. Aunque en las inscripciones relativas a los médicos aparecen los títulos de swnw (médico general) y sau (médico mágico), la magia era importante para ambos. Esto no es sorprendente, ya que los seres humanos siempre buscan una razón para cualquier experiencia. Cuando se enfrenta a un fenómeno aparentemente inexplicable, encuentra una causa en lo que parece más razonable para su sistema de creencias.

Los primeros mitos se contaban para explicar la salida del sol, el cambio de las estaciones, la razón del sufrimiento, y todos ellos tenían un elemento sobrenatural. Los dioses estaban presentes en todos los aspectos de la vida de los antiguos egipcios. Por lo tanto, cuando se trataba de determinar la causa de la enfermedad, se dirigían a esa misma fuente y aplicaban hechizos y rituales para invocar a sus dioses en busca de salud y bienestar con la misma confianza con la que la gente de hoy en día se somete a cualquier tratamiento prescrito por la profesión médica moderna.

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Sobre el traductor

Miriam López
I'm a translator and interpreter in an ever-changing world. I love languages and getting to know other cultures. Travelling has become the nearest way to learn from each other these days.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York, Joshua J. Mark ha vivido en Grecia y Alemania; también ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2017, febrero 20). Tratamientos médicos en Egipto [Egyptian Medical Treatments]. (M. López, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/2-51/tratamientos-medicos-en-egipto/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Tratamientos médicos en Egipto." Traducido por Miriam López. World History Encyclopedia. Última modificación febrero 20, 2017. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-51/tratamientos-medicos-en-egipto/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Tratamientos médicos en Egipto." Traducido por Miriam López. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 20 feb 2017. Web. 03 dic 2022.

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