Plotino (en torno a 204-270 d.C.) fue un filósofo platónico nacido en Licópolis, Egipto. Aunque su discípulo Porfirio escribió la historia de su vida, esta incluye pocos detalles biográficos, ya que Plotino rechazaba el mundo físico de las apariencias en favor del ámbito de la mente y consideraba que trivialidades como la fecha de nacimiento, la familia y la ascendencia no eran dignas de mención.
A los 28 años, comenzó un curso de estudios con el platónico Amonio Sacas que tuvo un profundo impacto en su vida. Siendo ya estudiante de filosofía, Plotino se dedicó por completo a la disciplina, empapándose de los Diálogos de Platón y de los comentarios de su maestro sobre ellos. El concepto de Plotino de la Mente Divina y el propósito de la existencia mortal ejercieron una enorme influencia en las tres grandes religiones monoteístas del mundo y, por esta razón, muchos lo consideran el filósofo más relevante del mundo antiguo.
Es el fundador de la escuela de pensamiento conocida como neoplatonismo; un número significativo de famosos escritores, teólogos, políticos, generales y filósofos de la Antigüedad se reconocen hoy en día como neoplatónicos, aunque ellos mismos no se habrían autodenominado así. La filosofía de Plotino quedó plasmada en las Enéadas por Porfirio; él mismo no escribió nada. Murió en Roma a la edad de 66 años.
Infancia y viajes
El lugar de nacimiento de Plotino, en la colonia griega de Licópolis en Egipto, sugiere que probablemente era griego, aunque no se sabe a ciencia cierta. Todo lo que se sabe de su vida es lo que le dejó escribir a su alumno Porfirio. A finales de la veintena e impulsado por su interés en la filosofía, Plotino se trasladó a Alejandría, que por entonces era un centro intelectual que rivalizaba con Atenas. Se sintió decepcionado con las filosofías populares que se enseñaban como «verdades profundas» y se iba frustrando y desilusionando cada vez más, hasta que un amigo le sugirió que asistiera a una conferencia del filósofo platónico Amonio Sacas, quien también era maestro del teólogo cristiano Orígenes.
Plotino asistió a la conferencia y declaró inmediatamente que Sacas era el maestro que había estado buscando toda su vida. Tras diez años de estudio con Sacas, Plotino se unió a la campaña militar del emperador Gordiano III a Persia con el fin de aprender filosofía persa e india. Cuando Gordiano fue asesinado por sus propias tropas y la campaña se desmoronó, Plotino viajó a Antioquía y de allí a Roma, donde permaneció el resto de su vida.
La filosofía de Plotino quedó plasmada en las Enéadas por Porfirio; él mismo no escribió nada.
Plotino y el neoplatonismo
Neoplatonismo es un término moderno que define el resurgimiento del pensamiento platónico, mezclado con elementos de misticismo y cristianismo, que floreció en el siglo III con la obra de Plotino, y terminó con el cierre de la Academia de Platón por el emperador Justiniano en 529. Cabe destacar que el término «neoplatonismo» es una designación moderna y que ni Plotino ni quienes le sucedieron se habrían autodenominado neoplatónicos, sino que simplemente se habrían considerado estudiantes y maestros del pensamiento de Platón.
A diferencia de las categorizaciones académicas modernas, no consideraban que el estudio de las obras de Aristóteles fuera fundamentalmente diferente del estudio de los conceptos de Platón. Para los antiguos neoplatónicos, Aristóteles era un platónico, uno importante ya que había estudiado directamente con el maestro. Por tanto, se enseñaba a Aristóteles no como una filosofía independiente, sino como preparación previa a la lectura de Platón. Plotino afirmaba que, solo porque Aristóteles discrepara de su maestro en ciertos puntos, esto no significaba que el discípulo se hubiera apartado de las enseñanzas de su maestro, y no se encontró nada en la obra de Aristóteles que contradijera fundamentalmente la visión de Platón, ni siquiera en su desacuerdo sobre la Teoría de las Formas de Platón.
Porfirio recopiló y editó las enseñanzas de Plotino en seis grupos de nueve, llamados las Enéadas (que simplemente significa «nueve» en griego), y también hizo todo lo posible por escribir la biografía de su maestro, aunque sin mucho éxito. La insistencia de Plotino en la vida de la mente significaba que los pequeños detalles de la vida cotidiana pasaban desapercibidos. Sin embargo, se sabe que mantuvo correspondencia con varios otros filósofos, entre ellos Casio Longino, amigo y consejero de la reina Zenobia de Palmira, quien fue ejecutada cuando fue derrotada por Aureliano en el año 273.
La filosofía de las Enéadas
Las Enéadas desarrollan la cosmología de Platón y su insistencia en una verdad última que se encuentra más allá del mundo de los sentidos. Plotino llama a esta verdad el «Uno» o el «Bien», pero, como esta verdad no tiene límites, nunca se creó y nunca se puede destruir, en realidad está más allá del poder de las palabras para describirla, aunque la etiqueta de Plotino de nous, «Mente Divina», es la que más se acerca.
Para Plotino, el propósito de estudiar filosofía es despertar el alma a la presencia de esta Mente Divina, este nous, y permitir que uno dedique adecuadamente su vida a su búsqueda —un concepto que tendría un efecto inmenso en san Agustín de Hipona y su concepción del Dios cristiano y del deber del cristiano en la vida. Plotino escribió: «Dios no es externo a nadie, sino que está presente en todas las cosas», lo cual se refleja en la visión de Dios de Agustín en su obra La ciudad de Dios.
Baird y Kaufmann explican la filosofía de Plotino de forma concisa:
Desarrollando la comprensión dualista de la realidad de Platón, Plotino enseñó que la verdadera realidad se encuentra «más allá» del mundo físico. Esta «realidad más allá de la realidad» no tiene límites y, por lo tanto, no puede describirse con palabras, ya que las palabras invariablemente tiene límites. Volviendo a tomar prestado un concepto de Platón, Plotino llama a esta ultrarrealidad el «Bien» o el «Uno». El Uno/Bien no tiene límites y es tan supremamente correcto que se desborda o «emana» para producir el «Principio Intelectual» o «Mente Divina»: el nous. A su vez, este Principio Intelectual se desborda y de él emana el «Alma Divina». Este proceso continúa a medida que el Alma Divina genera el mundo material. El nivel más bajo de emanación, en el extremo más alejado del Uno/Bien, es la absoluta ausencia de forma y la irrealidad de la materia. El objetivo de la filosofía es despertar a los individuos a la realidad más allá del mundo material. Pero la filosofía por sí sola no puede llevar a una persona a la realidad más elevada del Uno. Tan solo la experiencia mística puede unir a un individuo con el Uno. (540)
Para Plotino, lo que llamamos «mal» está causado por nuestro apego a las cosas de este mundo que nos impiden la devoción completa a la Mente Divina. Los objetos de nuestros deseos y afectos no son «malos» en sí mismos, sino que solo lo son en la medida en que nos alejan del propósito de nuestras vidas: alcanzar la Mente Divina.
De este modo, el llamado «problema del mal» (con el que los apologistas cristianos y otros han luchado durante siglos: si Dios es todo bondad, ¿por qué existe el mal?) se resuelve en el sentido de que, sí, el «mal» proviene de la Mente Divina, pero no a propósito. Los seres humanos causan el «mal» al elegir apegarse a los placeres terrenales y a los objetos de esos placeres en lugar de a la Mente Divina. Por lo tanto, los seres humanos son la causa del «mal», aunque la Mente Divina proporciona los objetos sensoriales que nos seducen.
En esto, las creencias de Plotino son similares a las del Buda, quien dijo: «Del deseo viene el dolor, del deseo viene el miedo. Quien está libre de deseo no conoce ni el dolor ni el miedo», y afirmó que el apego a los objetos sensoriales de este mundo era la causa principal del sufrimiento humano. De manera similar, Plotino postuló que la «meta» de la vida era una unión mística con la Mente Divina (al igual que el Nirvana de Buda) y afirmó que él mismo había alcanzado esta unión cuatro veces en su vida.
Conclusión
El énfasis neoplatónico en el rechazo de lo físico en favor de lo espiritual, en el reconocimiento de una verdad última y en la aceptación de ciertas leyes espirituales fijas, todo ello procedía de la obra de Platón, pero, bajo la mente aguda de Plotino, se sintetizó y desarrolló en una especie de misticismo filosófico-religioso.
Es a través de la obra de Plotino que el pensamiento platónico influiría en las estructuras de creencias de las tres grandes religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. El pensamiento monoteísta no se originó con Platón, pero los grandes pensadores que desarrollaron la estructura de las religiones monoteístas posteriores se basaron en las ideas de Platón tal y como las expresó Plotino y las desarrollaron posteriormente sus discípulos Porfirio y Jámblico. El misticismo religioso de Plotino sigue atrayendo a la gente en la actualidad y lo aceptan seguidores de todas las confesiones.
¿Te gusta la historia?
¡Suscríbete a nuestro boletín electrónico semanal gratuito!
Plotino fue un filósofo griego que desarrolló el pensamiento de Platón y fundó lo que hoy en día se conoce como neoplatonismo.
¿Qué es el neoplatonismo?
El neoplatonismo es el desarrollo de la afirmación de Platón de que hay una Verdad universal, una Verdad objetiva, que existe independientemente de las creencias de cada uno. El propósito de la vida es reconocer y perseguir esa Verdad.
¿En qué sistemas de creencias influyó Plotino?
Plotino está reconocido como una influencia en la teología del judaísmo, el cristianismo y el islam.
¿Se parecen las enseñanzas de Plotino a las de Buda?
Sí. Hay muchas similitudes entre las enseñanzas de Plotino y las de Buda. Muchos budistas en la actualidad leen las obras de Plotino por el enfoque que ofrecen.
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.
Joshua J. Mark no solo es cofundador de World History Encyclopedia, sino también es el director de Contenidos. Anteriormente fue profesor en el Colegio Marista de Nueva York, donde enseñó historia, filosofía, literatura y escritura. Ha viajado extensamente y vivió en Grecia y en Alemania.
Escrito por Joshua J. Mark, publicado el 23 agosto 2015. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.