El azúcar y el auge del sistema de plantaciones

Artículo

James Hancock
por , traducido por Agustina Cardozo
Publicado el 18 junio 2021
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Disponible en otros idiomas: inglés, árabe, catalán

Desde un humilde comienzo como un dulce que se cultivaba en los jardines, el cultivo de la caña de azúcar se convirtió en una potencia económica, y la creciente demanda de azúcar estimuló la colonización del Nuevo Mundo por parte de las potencias europeas, llevó la esclavitud al primer plano y fomentó brutales revoluciones y guerras.

Colonial Sugar Cane Manufacturing
Producción de azúcar de caña en tiempos de la colonia
Unknown Artist (Public Domain)

El centro geográfico del cultivo de la caña de azúcar se desplazó gradualmente por todo el mundo durante 3000 años, de la India a Persia, por el Mediterráneo a las islas cercanas a la costa de África y luego a las Américas, antes de volver a desplazarse por todo el mundo hasta Indonesia. Para la producción de azúcar se inventó un tipo de agricultura totalmente nuevo: el llamado sistema de plantaciones. En él, los colonos plantaban grandes extensiones de cultivos únicos que se podían enviar a largas distancias y venderse con beneficios en Europa. Para maximizar la productividad y la rentabilidad de estas plantaciones, se importaron esclavos o sirvientes contratados para mantener y cosechar los cultivos que requerían mucha mano de obra. La caña de azúcar fue la primera en cultivarse con este sistema, pero le siguieron muchos otros, como el café, el algodón, el cacao, el tabaco, el té, el caucho y, más recientemente, el aceite de palma.

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Los inicios del cultivo del azúcar

No existe un registro arqueológico de cuándo y dónde los humanos empezaron a cultivar la caña de azúcar, pero lo más probable es que ocurriera hace unos 10.000 años en lo que hoy es Nueva Guinea. La especie domesticada era Saccharum robustum, que se encontraba en densos rodales a lo largo de los ríos. Los habitantes de Nueva Guinea se cuentan entre los agricultores más inventivos que el mundo ha conocido. Domesticaron una amplia gama de especies vegetales locales, que incluyen no solo la caña de azúcar, sino también el taro, los plátanos, el ñame y el fruto del pan.

Durante mucho tiempo, el pueblo indio mantuvo todo el proceso de fabricación de azúcar en secreto, lo que les generó mucha ganancia en el comercio en todo el subcontinente.

El cultivo de la caña de azúcar se desplazó constantemente hacia el este del Pacífico, se extendió a las adyacentes Islas Salomón, las Nuevas Hébridas, Nueva Caledonia y, finalmente, a la Polinesia. El cultivo de la caña de azúcar también se desplazó hacia el oeste, a Asia continental, Indonesia, Filipinas y, posteriormente, al norte de la India. Durante este avance, S. officinarum ("cañas nobles") se hibridó con una especie silvestre local llamada S. spontaneum para producir un híbrido, S. sinense ("cañas finas"), menos dulces y no tan robustos como la S. offic inarum pura, pero más resistentes: se podían cultivar con mucho más éxito en las zonas subtropicales del continente.

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Durante mucho tiempo, la caña de azúcar solo se masticaba como una golosina, y no fue hasta hace unos 3000 años que los habitantes de la India empezaron a exprimir las cañas y a producir azúcar (Gopal, 1964). Durante mucho tiempo, el pueblo indio mantuvo todo el proceso de elaboración del azúcar como un secreto muy bien guardado, lo que les generó grandes ganancias en el comercio en todo el subcontinente. Todo cambió cuando Darío I (que reinó del 522 al 486 a.C.), gobernante del imperio persa aqueménida, invadió la India en el año 510 a.C. Los vencedores se llevaron la tecnología a Persia y comenzaron a producir su propio azúcar. En el siglo XI, el azúcar constituía una parte importante del comercio entre Oriente y Europa. La fabricación de azúcar continuó en Persia durante casi mil años, bajo una serie de gobernantes cambiantes, hasta que las invasiones mongolas del siglo XIII destruyeron la industria.

El legado musulmán: la industria azucarera mediterránea

Cuando el profeta Mahoma comenzó su Guerra Santa para convertir el mundo al Islam en el año 632 d.C., sus seguidores iniciaron simultáneamente una revolución agrícola. Comenzó en sus primeras invasiones persas, cuando descubrieron no solo la caña de azúcar, sino también una larga lista de cultivos en gran parte desconocidos para el resto del mundo, como las alcachofas, los plátanos, los cocoteros, el algodón, las berenjenas, los limones, las limas, los mangos, el arroz, las espinacas, el sorgo, las naranjas agrias, las sandías, el trigo y el ñame. En lo que se ha llamado la Revolución agrícola árabe, a medida que los ejércitos musulmanes conquistaban nuevas regiones, introducían este conjunto de cultivos y, al hacerlo, alteraban drásticamente la agricultura de toda la región mediterránea.

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La caña de azúcar o "el junco persa" fue introducida por los musulmanes en Egipto en el año 710, donde se convirtió en la fuente de azúcar más solicitada del mundo. Alcanzó su máxima producción entre el año 1000 y el 1350 aproximadamente. Desde Egipto, los árabes extendieron la caña de azúcar hacia el oeste a través del norte de África, y llegaron a Marruecos y a España a mediados del siglo VII. La producción de azúcar en Marruecos comenzó a finales del siglo XIX y alcanzó su máximo nivel entre los años 1000 y 1200. La producción de azúcar en la Península Ibérica comenzó hacia el año 900, y su auge se inició en el 1300 y duró hasta el 1500. Estas zonas permanecieron bajo control musulmán durante todo este período.

Sugar Cane
Caña de azúcar
Adam Cohn (CC BY-NC-ND)

Los árabes también introdujeron el azúcar en Chipre, Creta y Sicilia a principios del siglo XIX, pero la producción significativa de azúcar no comenzó en estas islas hasta mucho después de que los árabes hubieran perdido el control de la mayoría de ellas. El pico de producción en Chipre se produjo entre 1300 y 1500, cuando la isla estaba dominada por los comerciantes genoveses. Los años de auge en Creta fueron de 1400 a 1500 bajo el dominio veneciano. En Sicilia, los años dorados de la producción fueron del 800 al 1050, cuando la isla aún estaba bajo control musulmán, y luego de 1380 a 1520, cuando estaba esencialmente bajo dominio español.

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La expansión de la producción de azúcar por los portugueses y los españoles

El primer azúcar se refinó en Madeira en 1432, y en 1460 la isla era el mayor productor de azúcar del mundo.

Los portugueses terminaron tomando el control de la producción mundial de azúcar en el siglo XV como subproducto económico de su exploración y colonización de las islas atlánticas a lo largo de la costa africana. Las primeras plantaciones se establecieron tras la colonización portuguesa de Madeira, cuando el príncipe Enrique decidió que la producción de azúcar era la clave del éxito de sus adquisiciones atlánticas, y envió a Sicilia plantas de caña y técnicos azucareros experimentados. Con estos conocimientos se establecieron las primeras plantaciones de azúcar: se taló la tierra para establecer grandes explotaciones y se construyeron fábricas para procesar el azúcar. El primer azúcar se refinó en Madeira en 1432, y en 1460 la isla era el mayor productor de azúcar del mundo. El azúcar fue el principal producto de la isla hasta mediados del siglo XVI, cuando fue sustituido gradualmente por el vino.

En el siglo XV, los portugueses también descubrieron y desarrollaron las despobladas Azores, Cabo Verde y Santo Tomé, mientras los españoles conquistaban las ya habitadas Canarias. El azúcar nunca llegó a ser importante en las Azores y Cabo Verde, pero las Canarias españolas y Santo Tomé portugués se convirtieron en importantes productores de azúcar a finales del siglo XIV. Desde el principio de la producción de azúcar en el Atlántico, la mano de obra esclava fue la principal fuente de trabajo. Los españoles empezaron obligando a los nativos, los guanches, a trabajar en los campos de caña. Cuando quedaron pocos guanches vivos por las enfermedades y el exceso de trabajo para cuidar sus campos, importaron esclavos africanos.

Brasil

En el siglo XVI, el centro de la producción de azúcar comenzó a trasladarse al Caribe controlado por los españoles, primero en Santo Domingo y luego, en menor medida, en Cuba y Puerto Rico. Cristóbal Colón (1451-1506) había introducido la caña de azúcar en la región en su segundo viaje de 1493. Los españoles seguían mucho más interesados en la búsqueda de oro y plata, pero encontraron el beneficio del azúcar demasiado tentador para dejarlo pasar. En 1515 importaron maestros azucareros cualificados de Canarias y enviaron su primer cargamento de azúcar a Europa poco después.

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Los portugueses descubrieron Brasil en 1500 y no tardaron en empezar a plantar caña de azúcar. La primera plantación de azúcar se estableció en 1518, y a finales del siglo XVI, Brasil se había convertido en el principal proveedor de azúcar para los mercados europeos. La producción brasileña de azúcar alcanzó su punto álgido en la década de 1620 en las regiones de Pernambuco y Bahía, con unas 15.000-20.000 toneladas al año.

Cuando los portugueses llegaron a Brasil a principios del siglo XVI, no tardaron en someter a los tupis locales para que trabajaran en sus minas y cosecharan la caña de azúcar. Sin embargo, los tupis no se adaptaron bien al estilo de vida rutinario y sedentario de la agricultura y fueron esclavos especialmente poco cooperativos. Además, estaban muy expuestos a las enfermedades occidentales y les resultaba relativamente fácil huir y esconderse en la densa selva. La solución portuguesa a este problema de mano de obra fue recurrir a la trata de esclavos africanos, un sistema que ya habían empleado en sus plantaciones azucareras del Atlántico en la costa de África. A mediados del siglo XVI, la esclavitud africana predominaba en las plantaciones de azúcar de Brasil, aunque la esclavización de los indígenas continuó hasta bien entrado el siglo XVII.

Transatlantic Triangular Trade Map
Mapa del comercio triangular transatlántico
Olivier Lalonde (CC BY-NC-SA)

La floreciente industria azucarera de los portugueses fue financiada en gran parte por comerciantes holandeses, pero estos terminaron estableciendo su propia colonia en el noreste de Brasil. Allí fueron activos productores de azúcar desde 1630 hasta 1654, hasta que los portugueses los expulsaron. Los holandeses se llevaron su dinero, su experiencia y sus barcos al Caribe, que ahora estaba siendo colonizado activamente por los británicos y los franceses. En 30 años, el Caribe se hizo con el dominio de la producción mundial de azúcar, lo que disminuyó el precio del azúcar brasileño en dos tercios y redujo gravemente sus exportaciones.

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La industria azucarera caribeña

La industria azucarera brasileña encontró su competencia, primero en la pequeña isla de Barbados, y finalmente en una mezcla de islas controladas por británicos, franceses y holandeses. Fundada en 1627, Barbados se convirtió en una enorme fábrica de azúcar en la década de 1640, dominada por un puñado de grandes propietarios de plantaciones. La vida y el trabajo en las plantaciones eran duros y rápidos, y las vidas se acortaban por las enfermedades y el alcohol, pero los más resistentes (y afortunados) amasaban grandes sumas de dinero y llevaban un estilo de vida opulento, similar al de la realeza británica.

A finales del siglo XVII, la producción de azúcar era importante en varias islas del Caribe, como Antigua y Nieves, controladas por los británicos, Martinica, Guadalupe y Santo Domingo (actual Haití), y secciones de San Cristóbal controladas por franceses y británicos. Los mercaderes holandeses habían acumulado una gran riqueza transportando mercancías hacia y desde las islas. Finalmente, la Jamaica británica se convirtió en la joya de la corona de la producción azucarera del Caribe, tras un largo y difícil período de asentamiento.

Grinding Sugar Cane in a Windmill
Moliendo caña de azúcar en un molino de viento
William Clark (Public Domain)

Política azucarera

Los años más productivos de la producción de azúcar en el Caribe coincidieron con un período tumultuoso de la política europea, en el que Francia, Inglaterra, España y los Países Bajos estaban continuamente en guerra en diversas combinaciones. Todos los conflictos europeos se extendieron al Caribe, y la importancia de las plantaciones azucareras caribeñas para la economía europea tuvo efectos de gran alcance en Norteamérica. En la década de 1700, el azúcar era la mercancía más importante del comercio internacional y era responsable de un tercio de toda la economía europea. Las islas inglesas también producían cantidades considerables de ron que los británicos consumían en todo el mundo, mientras que los franceses enviaban grandes cantidades de melaza a las colonias británicas de América, donde se convertía en ron y se vendía en todo el continente.

Cuando las colonias británicas del norte declararon su independencia en 1776, la guerra subsiguiente fue librada por los británicos en dos frentes, América del Norte y el Caribe. La industria azucarera del Caribe era demasiado valiosa para ser ignorada y era un componente mucho más importante de la economía británica que las colonias del norte. Gran Bretaña no tuvo más remedio que mantener una fuerte fuerza en el Caribe durante la Guerra de la Independencia. Es probable que esta atención ayudara mucho a los colonos del norte a ganar su independencia.

Rebelión de los esclavos en Santo Domingo

En el siglo XVIII, el centro de la producción de azúcar se había trasladado a Santo Domingo, la mitad francesa de La Española. Miles de plantaciones de azúcar salpicaban ahora su paisaje y se había convertido en la isla azucarera más rica. Este dominio literalmente ardería a finales de siglo, cuando los esclavos se rebelaron con éxito y establecieron una nación libre. Esta libertad se consiguió derrotando a los ejércitos de las principales potencias europeas, primero Francia y luego Gran Bretaña. Un hombre llamado Toussaint se convirtió en el gobernante de facto de Santo Domingo, y se hizo llamar "L'Ouverture" ("la apertura"). El 1 de enero de 1804, Santo Domingo se declaró independiente y se convirtió en Haití, la segunda nación de América (después de Estados Unidos) en liberarse del control europeo. Haití era el nombre original de los arawak para La Española.

Los Padres fundadores de los Estados Unidos se pelearon mucho por el concepto de Haití. Había un temor generalizado a que se produjera una rebelión similar en el sur de Estados Unidos entre los cientos de miles de esclavos cautivos. El reconocimiento de Haití permaneció en el limbo en Estados Unidos durante más de 60 años, hasta que el presidente Abraham Lincoln lo reconociera en 1862 durante la Guerra Civil, justo antes de su histórica Proclamación de Emancipación.

Tras la revolución haitiana, muchos plantadores de azúcar huyeron a Cuba y Luisiana. Cuba pronto se convirtió en el centro mundial de la producción de azúcar, mientras que Luisiana se convirtió en la entraña azucarera de Estados Unidos. Todo el sistema de plantaciones del Caribe se trasladó esencialmente a Cuba y Luisiana, donde todavía existía la esclavitud.

Laurel Valley Plantation
Plantación en Laurel Valley
Michael McCarthy (CC BY-ND)

Cuando comenzó la Guerra de Secesión y se cortó el suministro de azúcar de Luisiana al Norte, Hawái se convirtió en el nuevo centro de producción de azúcar de EE. UU. La caña de azúcar había llegado a Hawái en tiempos prehistóricos y los indígenas la cultivaban mucho antes de que Cook descubriera las islas, pero las plantaciones modernas no se establecieron hasta mediados del siglo XIX.

A mediados y finales del siglo XIX surgieron numerosos centros azucareros en todo el mundo, como la Guayana Británica y Holandesa (Guyana), África Oriental, Mauricio, Natal (Sudáfrica) y Queensland (Australia). Para entonces, la esclavitud se había abolido en la mayor parte del mundo, y todas estas plantaciones de azúcar pasaron a depender de trabajadores contratados, en su mayoría de la India. Entre 1835 y 1917, más de un millón de trabajadores indios fueron a las plantaciones de azúcar, 450.000 a Mauricio, 150.000 a África Oriental y Natal, y 450.000 a Sudamérica y el Caribe.

La producción holandesa de azúcar en Java

A mediados del siglo XIX, los holandeses construyeron una enorme industria azucarera en Java explotando a los nativos. Los javaneses debían cultivar caña para ellos, entregarla a las fábricas y trabajar en ellas. En el centro de lo que se denominó "sistema de cultivo" se encontraban 94 fábricas de azúcar holandesas impulsadas por agua, que procesaban la caña cruda para convertirla en azúcar refinada. En la década de 1850, los holandeses recopilaron información detallada sobre más de 10.000 pueblos y elaboraron un plan en el que se identificaban zonas de captación con un radio de aproximadamente 4-7 kilómetros alrededor de cada fábrica. Todas las aldeas situadas en estas zonas de captación se reorganizaron para cultivar caña.

El sistema de cultivo llegó a ser tan masivo que, a mediados del siglo XIX, la producción de azúcar en Java representaba un tercio de los ingresos del gobierno holandés.

Mientras funcionó el sistema, millones de javaneses trabajaron en el procesamiento y el transporte del azúcar, tanto mediante trabajos forzados como gratuitos. Se estima que una cuarta parte de la población estaba involucrada en la industria. El sistema llegó a ser tan masivo que, a mediados del siglo XIX, la producción de azúcar en Java representaba un tercio de los ingresos del gobierno holandés y el 4% del PIB holandés. Java llegó a ser una de las colonias más lucrativas del mundo desde el punto de vista financiero.

En 1870 se aprobó en Holanda una Ley Agraria que abolía el trabajo forzado y permitía a las empresas privadas arrendar tierras en zonas poco pobladas. Esto condujo a una inversión generalizada en plantaciones más grandes y a una gran expansión hacia el oeste de Java y Sumatra. Al azúcar se sumaron el café, el té y el tabaco. Las primeras plantaciones fueron iniciadas por inversores privados, pero con el tiempo fueron sustituidas por empresas internacionales. La mano de obra pasó de las unidades familiares forzadas a los sirvientes contratados, en su mayoría campesinos analfabetos de Java y Singapur.

La aparición de la remolacha y la industria azucarera actual

Durante las guerras napoleónicas (1803-1815), el azúcar de caña dejó de estar disponible en la Europa controlada por los franceses debido al bloqueo naval de los británicos. Para satisfacer a los golosos franceses, la humilde remolacha, que ya era una fuente de alimento y forraje en Europa, se empezó a cultivar y procesar por su azúcar. La cantidad de azúcar de la remolacha era entonces mucho menor que la de la caña de azúcar, y el proceso de extracción era más costoso, pero era prácticamente la única fuente de azúcar disponible. Napoleón ordenó la plantación de miles de acres de remolacha azucarera, y en 1814 más de 300 fábricas elaboraban azúcar a partir de la remolacha. Cuando el imperio de Napoleón se derrumbó tras Waterloo, se levantó el boicot y el azúcar de caña caribeño, más barato, recuperó su dominio en Europa.

Early Modern Sugar Processing Equipment
Equipo de procesamiento de azúcar moderno temprano
Dan Lundberg (CC BY-SA)

La producción de azúcar a partir de la remolacha permaneció en la penumbra durante varias décadas, hasta que los británicos prohibieron la esclavitud en el Caribe, lo que hizo que los precios del azúcar de caña aumentaran considerablemente. Para entonces, se habían seleccionado remolachas con niveles de azúcar comparables a los de la caña de azúcar y el costo de extracción había bajado drásticamente. Ahora los dos tipos de azúcar estaban casi en igualdad de condiciones. En 1854, el 11% del azúcar mundial procedía de la remolacha y en 1899 se extraía un 65% más de azúcar de la remolacha que de la caña.

En la actualidad, Brasil vuelve a ser el primer productor de azúcar del mundo, seguido de India, la UE, China, Tailandia y, por último, Estados Unidos. Brasil, India y Tailandia cultivan casi exclusivamente caña de azúcar, mientras que en la UE predomina la remolacha azucarera, en EE. UU. alrededor del 50% y en China el 20%. La mayor parte de la mano de obra en los campos de caña actuales sigue proviniendo desde fuera de las regiones de producción. Estos trabajadores siguen sirviendo como mano de obra barata, casi como esclavos, cuando el dinero para la comida, la vivienda y otras necesidades se deduce de su salario y los deja endeudados.

Para saber más sobre la vida cotidiana en las plantaciones de azúcar, consulte nuestro artículo La vida en una plantación de azúcar colonial.

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Bibliografía

Sobre el traductor

Agustina Cardozo
Agustina es traductora pública y vive en Uruguay. Tiene estudios avanzados de lingüística, le encantan la historia y las humanidades en general. Es la editora de español de la World History Encyclopedia.

Sobre el autor

James Hancock
James F. Hancock es un escritor independiente y profesor emérito en la Universidad del Estado de Michigan. Sus temas principales de interés son la evolución de los cultivos y la historia del comercio. Sus libros incluyen «Spices, Scents and Silk» (CABI) y «Plantation Crops» (Routledge).

Cita este trabajo

Estilo APA

Hancock, J. (2021, junio 18). El azúcar y el auge del sistema de plantaciones [Sugar & the Rise of the Plantation System]. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1784/el-azucar-y-el-auge-del-sistema-de-plantaciones/

Estilo Chicago

Hancock, James. "El azúcar y el auge del sistema de plantaciones." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. Última modificación junio 18, 2021. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1784/el-azucar-y-el-auge-del-sistema-de-plantaciones/.

Estilo MLA

Hancock, James. "El azúcar y el auge del sistema de plantaciones." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 18 jun 2021. Web. 05 dic 2022.

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