El Imperio romano en África Occidental

Artículo

Arienne King
por , traducido por Recaredo Castillo
Publicado el 07 marzo 2018
Disponible en otros idiomas: inglés, francés, turco
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Durante su máxima expansión el Imperio romano llegaba, por el sur hasta el moderno Asuán en Egipto y por el norte hasta Gran Bretaña, pero la influencia del Imperio romano se extendía más allá de las fronteras de sus provincias gracias al comercio y a los movimientos poblacionales. Contradiciendo la creencia popular que sostiene que el desierto del Sáhara era un obstáculo imposible para el comercio antes de la Edad Media, los romanos tenían una fuerte y dinámica red de conexiones con el África sudanesa y subsahariana. Desde los desarrollados asentamientos urbanos del río Níger viajaban esclavos, oro, productos alimenticios y especias hasta algunas ciudades oasis en el Sáhara, para seguir después hacia los activos puertos del norte de África. En la dirección contraria, llegaban a las ciudades ubicadas en las fértiles riberas del Níger Medio piedras preciosas, telas y monedas.

Roman Mosaic of an Aethiopian Fisherman
Mosaico romano de un pescador etíope
Nevit Dilmen (CC BY-SA)

Los escritores griegos y romanos clásicos se refieren a toda el África sudanesa y subsahariana como "Etiopía", mientras que el término "África" se refería originalmente solo a la región del Magreb en la costa noroccidental del continente. La mayoría de los etíopes del Imperio romano llegaban probablemente del África Oriental a través de Egipto y Nubia, pero nuevas evidencias han revelado el rol del comercio y las actividades militares entre el África Occidental y el Imperio romano.

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Exploración romana en África Occidental

Las expediciones romanas en el Sáhara estaban bien documentadas a comienzos del período imperial temprano, aunque disminuyeron en la Antigüedad tardía como resultado de la desertificación acelerada de África del Norte. En el año 19 a.C., el procónsul romano Cornelio Balbo condujo un ejército de 10.000 legionarios a Libia para castigar a los garamantes, un pueblo bereber que habitaba la región de Fezán en el Desierto Libio en el Sáhara nororiental, debido a sus actividades rebeldes. Balbo conquistó la ciudad de Gadamés antes de marchar sobre Garma (Germa) y conquistarla. Después, penetró aún más en el continente hasta alcanzar, según se cree, el río Níger.

El general romano Suetonio Paulino sofocó una rebelión en Mauritania en el 40 d.C., antes de embarcarse en una famosa expedición a través de las Montañas Atlas y en la región de Fezán en el Sáhara (en torno a 41 d.C.). En el año 50 d.C. un general llamado Septimio Flaco condujo una expedición militar contra los bandidos nómadas que estaban causando problemas a Leptis Magna en la moderna Libia. Su expedición fue exitosa, pero lo más impresionante fue que su viaje lo llevó más al sur del Desierto del Sáhara. De hecho, Flaco llegó muy lejos, hasta lo que era un enorme lago rodeado de elefantes y rinocerontes, el lago Chad, antes de regresar.

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Roman Terracotta Oil Lamp with a Rhinoceros Image
Lámpara de aceite de terracota romana con la imagen de un rinoceronte
Unknown (Copyright)

Según Ptolomeo, el historiador alejandrino del siglo II d.C., un mercader romano llamado Julio Materno condujo una expedición que siguió los pasos de Flaco y abrió nuevas rutas comerciales en África Occidental. Se cree que este viaje se realizó en algún momento alrededor del año 83 d.C. y que siguió una ruta a través de la actual Libia hasta la ciudad de Garama. El rey de los garamantes permitió que Materno lo acompañara en una expedición al sur y envió cartas de presentación a los reyes africanos del sur intercediendo por los romanos.

Finalmente, Materno viajó al lago Chad antes de regresar a Roma con un rinoceronte de dos cuernos que se presentó en el Coliseo. Este animal debe haber sido un rinoceronte blanco o negro del África Central y causó sensación en Roma con su actuación en la arena. El emperador romano Domiciano (81-96 d.C.) quedó tan impresionado con el animal y su recibimiento en Roma, que hizo acuñar monedas con su imagen entre los años 83 y 85 d.C..

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Fuentes de comercio en el río Níger

Las ciudades y entidades políticas del África Occidental que se desarrollaron a lo largo del Níger Medio participaron en relaciones comerciales transaharianas esporádicas durante la Antigüedad. Esos asentamientos se desarrollaron de forma independiente en África Occidental y se basaron en modelos económicos, sociales y arquitectónicos radicalmente diferentes de los centros de Mesopotamia, África del Norte y el Mediterráneo. Esas ciudades y asentamientos comerciaron, mediante contactos saharianos, con mercaderías tales como cultivos locales a cambio de importaciones extranjeras de interés.

Terracotta Head from Mali's Inland Niger Delta Region
Cabeza de terracota del Delta Interior del Níger en Malí
James Blake Wiener (CC BY-NC-SA)

Djenne-Djenno, construida cerca de la moderna Djenne en Mali, por la cultura Nok de la Edad del Hierro alrededor del siglo III a.C., presenta una de las más antiguas evidencias del comercio con el Mediterráneo Clásico en África Occidental. Los comerciantes de Djenne-Djenno importaban cuentas de vidrio de origen romano o helénico en fecha tan temprana como el siglo III a.C. Se han encontrado evidencias del comercio transahariano en Kissi (Burkina Faso) y Dia Shoma (Mali), lo que significa que este comercio no estaba limitado a las ciudades del Níger Medio, sino que se extendía hasta la Curva del Níger.

Intermediarios saharianos

La extensión del contacto transahariano entre los pueblos que habitaban el desierto del Sáhara ha sido tema de debate a pesar de la existencia de frecuentes alusiones en relatos griegos y romanos, incluyendo ­­fuentes tales como las Historias de Heródoto, el autor griego del siglo V a.C., y la Historia Natural de Plinio el Viejo, del siglo I d.C..

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­­­­­­­­­­Entre los siglos I y IV d.C., Roma comerciaba frecuentemente con el Reino Garamante, que se había convertido en un estado cliente de Roma. Los estereotipos grecorromanos a cerca de los garamantes los subestimaban como nómadas rebeldes:

En sus fronteras [de Libia] habitan los garamantes, una tribu ágil y de ligera vestimenta, habitantes de tiendas, que subsisten principalmente de la caza. (Luciano de Samosata, Dipsas la serpiente sedienta, Cap. 2, traducido al inglés por Fowler, p. 27)

Los arqueólogos han logrado presentar una visión diferente al demostrar que tenían asentamientos permanentes mantenidos mediante técnicas avanzadas de irrigación. Las excavaciones realizadas en Garama han revelado la existencia de un dinámico centro de comercio con una población estimada de 10.000 personas.

Ánforas mediterráneas de aceite de oliva y vino, además de cerámica importada, dan testimonio de un comercio frecuente con el Imperio romano. Una evidencia adicional de la influencia romana la proporcionan el mármol de estilo romano, el concreto y las prensas de vino. Más revelador es, sin embargo, la presencia de un gran mausoleo con clara inspiración arquitectónica en sus equivalentes romanos.

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Aerial View of the Ruins at Germa (Garama)
Vista aérea de las ruinas de Germa (Garama)
Toby Savage (CC BY)

Rubíes, oro y grano antiguo

Uno de los artículos más importantes que los garamantes tenían para ofrecer tanto a los comerciantes romanos como a los de África Occidental eran las piedras semipreciosas como la cornalina y la amazonita. Estas pequeñas piedras, a menudo llamadas carbunclos, eran muy valoradas por los romanos y son la principal referencia en los relatos literarios que dan cuenta de ese intercambio. Los rubíes y otras piedras semipreciosas son los objetos mejor representados en el comercio transahariano en África Occidental. Esos rubíes probablemente eran una mercancía de intercambio regional y un símbolo de estatus en el delta interior del Níger debido a su rareza y la dificultad con que se obtenían.

Los garamantes suministraban a los romanos alimentos, esclavos subsaharianos exóticos y posiblemente telas, sal, oro y marfil a cambio de vino romano, aceite de oliva y cerámica.

Además los garamantes suministraban a los romanos productos alimenticios, esclavos subsaharianos exóticos y posiblemente telas, sal, oro y marfil a cambio de vino, aceite de oliva y cerámica romana. Aunque una gran cantidad de mercaderías subsaharianas llegaban al Mediterráneo, las mercancías mediterráneas no llegaban a la región subsahariana en la misma cantidad. La razón de esto es que los garamantes y otros intermediarios tendían a quedarse con los productos romanos de más valor en lugar de intercambiarlos con sus contactos del Sur. En lugar de eso, proveían a sus vecinos del África Occidental con sal, alimentos y textiles. Tan solo en ocasiones intercabiaban las cuentas de vidrio y los artículos de cobre provenientes del Mediterráneo romano.

Los garamantes importaban una amplia gama de productos agrícolas como arroz, sorgo, algodón y mijo perla, y algunos de esos productos se cultivaban en Garama. El cuero y el marfil de animales como el hipopótamo también se importaban del África subsahariana. Los animales domesticados del norte de África, como camellos, pollos y asnos, se llevaron por primera vez a través del Sáhara Occidental en el siglo IV d.C. como resultado del comercio transahariano.

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Se cree que estuvo abierta durante un breve tiempo una ruta comercial de oro hacia el Imperio romano durante la Antigüedad Tardía. El oro se extraía en la Curva del Níger para luego ser transportado río arriba alcanzando finalmente las ciudades romanas del Norte de África. La existencia de este comercio preislámico del oro ha sido confirmada por el hecho de que la acuñación de monedas de oro en Cartago y Alejandría comenzó solo en el 295 d.C. y se prolongó hasta el 429 d.C. cuando la invasión de África del Norte por los vándalos interrumpió el comercio. Este comercio del oro explica la aparición de vidrio, cornalina y telas en Kissi, cerca de los minas de oro de Sirba de la Curva del Níger a finales del siglo III d.C. Este comercio fue el precursor del comercio medieval del oro que los mercaderes islámicos llevaron a cabo África Occidental a comienzos del siglo VII d.C.

Gold & Carnelian Ring, Herakleia
Anillo de oro y cornalina, Heraclea
Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)

El hallazgo arqueológico de monedas romanas en el África subsahariana es muy raro, pero lo mismo se aplica a las monedas árabes a pesar de que el comercio islámico medieval transahariano era enorme. Esto se debe en gran medida al hecho de que las sociedades del África Occidental no usaban la moneda acuñada como medio de cambio y por lo tanto las monedas importadas recirculaban hacia el norte o eran fundidas para aprovechar el metal.

Tráfico de esclavos

Sin embargo, había otras mercancías, aparte del arroz y las piedras preciosas, que discurrían hacia el norte del Sáhara, y el movimiento poblacional dejó más huellas arqueológicas que el oro. Los esclavos subsaharianos tuvieron un papel importante como obreros en Garama, donde se necesitaba mucha mano de obra para mantener el extenso sistema de canales. Las expediciones de los garamantes contra sus vecinos subsaharianos bien pueden haber sido una fuente importante de esclavos subsaharianos en la antigüedad, en mayor medida que el movimiento debido a un intercambio voluntario. Se registra que los garamantes cazaban de manera rutinaria a sus vecinos del sur usando sus carros tirados por caballos:

Los garamantes, de quienes hablo, cazan a los etíopes “cavernícolas” [trogloditas] con sus cuadrigas (Heródoto, Historia, Libro IV, cap. 183, traducido por al inglés Bodley p. 387)

Las pinturas rupestres del Sáhara que representan carros garamantes se consideran una prueba de las expediciones periódicas. Los garamantes también exportaban esclavos para sus socios romanos. Ciertos “etíopes” presentes en el Imperio romano se asocian con los garamantes, lo que implica que los romanos estaban familiarizados con los africanos subsaharianos de la sociedad garamante. Esos esclavos eran transportados por las caravanas comerciales que partían desde ciudades como Garama y viajaban a través del Sáhara hasta la costa del África del Norte.

Hellenistic Bronze Statuette of an Aethiopian Youth
Estatuilla helenística de bronce de un joven etíope
Unknown (Copyright)

El comercio romano de esclavos subsaharianos se nutría principalmente de niños, y se realizaba a través de ciudades portuarias como Alejandría y la Cartago romana para llegar hasta Europa y el Cercano Oriente. En el período imperial, parece que este comercio estaba dirigido hacia la industria sexual romana puesto que había fuentes más baratas de esclavos para la agricultura y el trabajo manual, tales como Italia, Galia y el Oriente Próximo.

Aunque la mayoría de los africanos occidentales en el imperio romano habían llegado al Mediterráneo a consecuencias de la esclavitud, no hay duda de que otros vivían dentro de las fronteras del Imperio como personas libres. Se sabe de “etíopes” que servían en el ejército romano, que residían en territorios capturados y que viajaban por el imperio por propia iniciativa como comerciantes o enviados. Además, los extranjeros esclavos en su origen podían convertirse en libertos. Basándose en el arte, la literatura, inscripciones y restos arqueológicos del mundo romano, se desprende que eruditos, soldados, atletas y artistas etíopes contribuyeron a la sociedad romana.

Una perspectiva nueva de dos mundos antiguos

En la imaginación popular, el contacto de Europa y el Oriente Medio con el África subsahariana es de un desarrollo reciente, pero claramente esto no es así; tal como se describe en el texto precedente, la relación intermitente entre el Mediterráneo romano y el África Subsahariana muestra como culturas muy diferentes intentaron llegar más allá del horizonte de su mundo conocido, en épocas más tempranas de lo que muchos suponen. Mediante las redes comerciales, las civilizaciones antiguas fueron capaces de superar el desierto del Sáhara, una de las mayores barreras naturales del mundo, un logro que fue recompensado por la riqueza material y cultural que pudieron compartir.

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Bibliografía

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Sobre el traductor

Recaredo Castillo
Una persona sin preparación académica especial, pero que gusta de la Historia y quiere aportar con la traducción de artículos de la Enciclopedia.

Sobre el autor

Arienne King
Arienne King es una estudiante y escritora independiente apasionada por la historia, la arqueología y los medios digitales. Dirige el blog Muses & Mayhem y es la editora de los medios de comunicación de Ancient History Encyclopedia.

Cita este trabajo

Estilo APA

King, A. (2018, marzo 07). El Imperio romano en África Occidental [The Roman Empire in West Africa]. (R. Castillo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1199/el-imperio-romano-en-africa-occidental/

Estilo Chicago

King, Arienne. "El Imperio romano en África Occidental." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. Última modificación marzo 07, 2018. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-1199/el-imperio-romano-en-africa-occidental/.

Estilo MLA

King, Arienne. "El Imperio romano en África Occidental." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 07 mar 2018. Web. 28 may 2024.

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