Jacobo III de Escocia

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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Portrait of James III of Scotland (by Unknown Artist, Public Domain)
Retrato de Jacobo III de Escocia Unknown Artist (Public Domain)

Jacobo III de Escocia reinó de 1460 a 1488. Sucedió a su padre Jacobo II de Escocia (que reinó de 1437 a 1460) a los 8 años, lo que llevó a que algunos nobles se aprovecharan de él por ser menor de edad e incluso lo secuestraran. Durante un reinado para nada popular, con impuestos altos y la marginalización sistemática de la nobleza, Jacobo también fue desafiado por sus dos hermanos y, más adelante, por su hijo mayor. Jacobo fue asesinado durante una escaramuza con los rebeldes en junio de 1488. La estirpe real de los Estuardo continuó con el hijo mayor de Jacobo, quien se convirtió en Jacobo IV de Escocia (que reinó de 1488 a 1513).

Sucesión y regencia

Jacobo II había establecido un control monárquico firme sobre el reino mediante la eliminación o marginalización de familias poderosas como los Douglas, los Crichton y los Livingston. Incluso se sintió lo bastante confiado como para atacar el norte de Inglaterra, donde realizó varias campañas importantes durante la década de 1450. El hijo mayor de Jacobo, otro Jacobo más, nació en mayo de 1452; su madre era María de Güeldres (fallecida en 1463), hija del duque de Güeldres y sobrina de Felipe el Bueno, el duque de Borgoña de inmenso poder. La familia real sufrió una tragedia cuando el rey murió en un accidente el 3 de agosto de 1460. Jacobo II había estado atacando el castillo de Roxburgh, en ese entonces guarnecido por los ingleses, y el cañón junto al que estaba parado explotó; tenía 29 años de edad. En consecuencia, el príncipe Jacobo se convirtió en Jacobo III de Escocia cuando tenía solo 8 años. El rey niño fue coronado el 10 de agosto en la abadía de Kelso.

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En julio de 1466, Jacobo III fue secuestrado mientras estaba de caza por los cortesanos Alexander y Robert Boyd de Kilmarnock.

La reina María gobernó como regente de su hijo con éxito, ya que no solo completó el asedio al castillo de Roxburgh, sino que también logró recuperar el control de Berwick, un bien muy disputado entre Escocia e Inglaterra. María había negociado con Enrique VI de Inglaterra (que reinó de 1422 a 1461 y de 1470 a 1471) la entrega de Berwick en marzo de 1461 a cambio de refugio, ya que el rey estaba peleando su propia guerra civil durante el conflicto dinástico ahora conocido como la guerra de las Rosas (1455-1487). María también mejoró enormemente el palacio de Falkland y construyó el castillo de Ravenscraig en Fife, que tenía almenas diseñadas para alojar cañones, una necesidad cada vez más importante en la guerra. La reina era conocida por su devoción; fundó la iglesia de la Santa Trinidad en Edimburgo, cuyo retablo fue suministrado por el artista flamenco Hugo van der Goes con paneles pintados de Jacobo III y su reina.

Mary of Gueldres
María de Güeldres Unknown Artist (Public Domain)

Desgraciadamente, la regencia de la reina María fue breve, ya que murió en diciembre de 1463, y James Kennedy, obispo de St. Andrews, se convirtió en el tutor del rey. En 1464, se aseguró de que el joven Jacobo recorriera su reino dos veces para fomentar el apoyo del pueblo hacia la monarquía. El obispo Kennedy murió en mayo de 1465, lo que presentó una oportunidad largamente esperada para los nobles ambiciosos de mejorar sus propias posiciones a expensas de la Corona.

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La postura proinglesa de Jacobo III, los altos impuestos y la venta inescrupulosa de indultos monárquicos por dinero fueron factores en su falta de popularidad distintiva.

El rey se convierte en un peón

El 9 de julio de 1466, Jacobo III fue secuestrado mientras estaba de caza por los cortesanos Alexander (guardián del castillo de Edimburgo) y Robert Boyd de Kilmarnock. Los hermanos Boyd obligaron al rey a fingir que no lo estaban reteniendo en contra de su voluntad. Luego, Robert Boyd, el hermano mayor, tomó la iniciativa de nombrar a su propio hijo Thomas conde de Arran, marginando a Alexander. También arregló el matrimonio de Thomas con María, la hermana mayor del rey. Incluso convenció a Jacobo de casarse con Margarita de Dinamarca (que vivió entre alrededor de 1457 y 1486), hija del rey de Noruega, Dinamarca y Suecia. La boda tuvo lugar el 13 de julio de 1469, y la unión le daría a Escocia, en última instancia, el control tan buscado de las Islas Orcadas y Shetland. Robert Boyd, mientras tanto, se autoproclamó Guardián de Escocia y asumió el cargo de chambelán del rey. Cuando Jacobo alcanzó la madurez en 1469, los dos hermanos Boyd recibieron su merecido: fueron juzgados y declarados culpables de traición. Robert y su hijo lograron escapar a Inglaterra, pero Alexander fue ejecutado.

Políticas poco populares

El rey estaba decidido a aumentar el poder monárquico a toda costa, una política simbolizada por su adopción del símbolo de la corona imperial cerrada y su amplia aplicación de lesa majestad, la ofensa traidora de insultar al rey, para incluir cualquier acto que Jacobo considerara un impedimento a su voluntad. Los nobles fueron dejados de lado a favor de los administradores y clérigos. Edimburgo se convirtió en el gran centro burocrático de Gobierno, incluso si la realidad era que Escocia seguía siendo un reino que dependía de sus barones regionales para hacer cumplir las políticas gubernamentales en todo el reino. Sin embargo, el rey no hizo ningún esfuerzo en absoluto para visitar ninguna parte fuera de la capital. En 1474, el rey arregló que su hijo mayor y heredero Jacobo (nacido en 1473) se casara con Cecilia, hija de Eduardo IV de Inglaterra (que reinó de 1461 a 1470 y de 1471 a 1483). La postura proinglesa de Jacobo III, los altos impuestos y la venta inescrupulosa de indultos monárquicos por dinero fueron factores adicionales en su falta de popularidad distintiva, no solo entre los nobles, sino incluso dentro de su propia familia.

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James III of Scotland with St. Andrew
Jacobo III de Escocia con san Andrés Hugo van der Goes (CC BY-NC-SA)

La obsesión del rey con la música, las artes y la alquimia se volvió un poco demasiado para algunos barones. Sin embargo, para cortar cualquier rebelión de raíz, Jacobo mandó encarcelar a sus dos hermanos menores Juan, conde de Mar, y Alejandro, duque de Albany, en 1479. Juan murió en circunstancias misteriosas mientras estaba encerrado, al parecer, desangrado mientras se daba un baño. Por otro lado, Alejandro se escapó a la seguridad de Francia, pero pronto volvería para reclamar el trono. Estos sucesos no hicieron nada para apaciguar a los nobles escoceses, que cada vez estaban más alarmados por la autocracia del rey y su preferencia por la compañía de clase baja. A muchos nobles no les agradaba ver que gente como William Scheves, un exsirviente que una vez cosió las camisas del rey, recibiera el control del arzobispado de St. Andrews. La decisión de Jacobo de devaluar la moneda en 1479-80, lo que personalmente le dio mucha plata pero devastó el comercio, tal vez fue la gota que colmó el vaso. Las monedas habrán tenido un valor cuestionable, pero son históricamente significativas por ser las primeras monedas medievales acuñadas al norte de los Alpes que muestran el retrato de un rey.

Segundo secuestro

En julio de 1482, no es de sorprender que el rey fuera secuestrado por segunda vez, esta vez por un grupo de nobles descontentos liderados por Alejandro Estuardo. Alejandro conspiró con Eduardo IV de Inglaterra para secuestrar a su hermano. Un ejército inglés liderado conjuntamente por Alejandro y el hermano de Eduardo invadió Escocia, el primero en hacerlo desde 1400. Jacobo fue capturado en Lauder, al norte de Melrose, y tuvo suerte de escapar con vida, un destino que dos de su séquito no compartieron. Entonces, el rey fue encarcelado en el castillo de Edimburgo. Puede que la intención de los rebeldes fuera hacer a Alejandro el regente del rey, mientras Eduardo IV vio una oportunidad dorada de recuperar el control de Berwick. Al final, el ejército invasor no tuvo oposición, y la revolución quedó en la nada por falta de enfoque y liderazgo. Además, el apoyo inglés desapareció con la muerte de Eduardo IV en abril de 1483. Más que nada, y no por primera vez, los nobles escoceses se opusieron a la idea de asesinar a su rey. Jacobo fue liberado, y le siguió un cese frágil de las hostilidades.

James III of Scotland & Margaret of Denmark
Jacobo III de Escocia y Margarita de Dinamarca Unknown Artist (Public Domain)

La pausa en la política turbulenta de Escocia fue breve. En julio de 1484, una pequeña fuerza inglesa-escocesa liderada por el conde de Angus, un miembro destacado de los poderosos Douglas rojos, intentó poner una vez más a Alejandro en el trono. Los monárquicos derrotaron a esta fuerza en Lochmaben el 22 de julio, y el conde de Angus fue capturado. Una vez más, Alejandro huyó al sur. Regresó de forma imprudente al año siguiente y fue capturado y encerrado en el castillo de Edimburgo, de donde, de alguna manera, logró escapar y volvió a Francia. El que iba a ser rey murió en un accidente extraño durante un torneo medieval en París, cuando lo atravesó un fragmento volador de una lanza mientras miraba los actos desde el estrado.

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Mientras tanto, el rey Jacobo parecía incapaz de comprender la conexión entre sus duras políticas y la nobleza descontenta. Continuó haciendo lo que siempre había hecho: despedía a funcionarios capaces, designaba a personas poco populares y perseguía a cualquiera que creyera que era remotamente desleal. En febrero de 1488, el rey sufrió otro ataque más, esta vez iniciado por su hijo Jacobo, quien se autoproclamó el «príncipe de Escocia». Al principio, los barones del norte fueron leales a la Corona, pero Jacobo hijo tenía el apoyo del conde de Argyll. Ambos bandos se enfrentaron en batalla en Stirling, aunque fue más bien una escaramuza. Aunque pequeña en escala, el destino de Escocia dependía de su resultado.

Queen Margaret of Scotland
Reina Margarita de Escocia Hugo van der Goes (Public Domain)

Muerte y sucesor

El 11 de junio de 1488, los rebeldes derrotaron a la pequeña fuerza liderada por el rey en Sauchieburn, cerca del campo de Bannockburn. Jacobo III portaba la gran espada del héroe de Escocia, Robert de Bruce (que reinó de 1306 a 1329), pero no le sirvió de nada. Mientras intentaba escapar de la ira de los vencedores, mataron al rey quizás involuntariamente o, en otras versiones, fue un enemigo disfrazado de sacerdote. Su hijo Jacobo se convirtió en Jacobo IV de Escocia. Presa del remordimiento por instigar el problema que se cobró la vida de su padre, se decía que el nuevo rey llevaba una cadena de hierro alrededor de la cintura cada Cuaresma como penitencia por su papel en el regicidio. Jacobo III fue enterrado en la abadía de Cambuskenneth junto a la reina Margarita, quien había muerto dos años antes.

Jacobo IV tenía solo 15 años cuando asumió el trono, pero se convirtió en un rey popular gracias a su interés en aplicar la justicia en cada rincón de su reino, la creación de la primera armada de Escocia y la difusión de innovaciones como la imprenta. Las relaciones con Inglaterra empezaron muy bien tras casarse con Margarita Tudor (1489-1541), hija de Enrique VII de Inglaterra (que reinó de 1485 a 1509), pero luego degeneraron en una guerra durante el reinado de Enrique VIII de Inglaterra (que reinó de 1509 a 1547). Jacobo IV gobernó Escocia hasta 1513, cuando murió en una batalla contra los ingleses y lo sucedió su hijo Jacobo V de Escocia (que reinó de 1513 a 1542).

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Sobre el traductor

Eliana Rua Boiero
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

Cita este trabajo

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Cartwright, M. (2026, marzo 02). Jacobo III de Escocia. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19363/jacobo-iii-de-escocia/

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Cartwright, Mark. "Jacobo III de Escocia." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, marzo 02, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19363/jacobo-iii-de-escocia/.

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Cartwright, Mark. "Jacobo III de Escocia." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 02 mar 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19363/jacobo-iii-de-escocia/.

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