Jacobo II de Inglaterra

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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James II of England (by Peter Lely School, Public Domain)
Jacobo II de Inglaterra Peter Lely School (Public Domain)

Jacobo II de Inglaterra (que reinó de 1685 a 1688) gobernó brevemente como rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda hasta que fue depuesto por la Revolución gloriosa de noviembre de 1688. Jacobo, también conocido como Jacobo VII de Escocia, fue el cuarto monarca Estuardo. Sus políticas procatólicas no fueron populares, y su breve reinado terminó cuando lo obligaron a exiliarse. Lo sucedió el protestante Guillermo de Orange como rey, y gobernó en partes iguales con su reina, María II de Inglaterra (que reinó de 1689 a 1694), la hija del Jacobo exiliado.

Una monarquía llena de problemas

La monarquía británica se había abolido formalmente durante las guerras civiles inglesas (1642-1651), cuando el padre de Jacobo II, Carlos I de Inglaterra (que reinó de 1625 a 1649), fue acusado de traición y de hacerle la guerra a su propio pueblo, declarado culpable y ejecutado el 30 de enero de 1649. Durante este conflicto turbulento, Carlos I había enviado a su familia a la seguridad de Francia. Se había casado con Enriqueta María (1609-1669), la joven hermana de Luis XIII de Francia (1610-1643). La pareja tuvo nueve hijos, de los cuales los dos varones mayores fueron Carlos (nacido en 1630) y Jacobo, nacido el 14 de octubre de 1633 en el palacio de St. James de Londres. Jacobo fue nombrado duque de York en 1643 y regresó a Inglaterra.

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Los parlamentarios, liderados por Oliver Cromwell (1599-1658), terminaron ganando la guerra civil, y este gobernó la nueva república como lord Protector. Jacobo había sido capturado durante el conflicto en Oxford en 1646 mientras apoyaba a su padre. El duque fue confinado en el palacio de St. James, pero logró escapar a los Países Bajos en 1648 disfrazado de niña. Desde allí, visitó a su madre, que residía en París, y en 1650 se unió al ejército francés.

Ya durante el reinado de Carlos II, muchos nobles estaban incómodos por el apoyo de Jacobo del catolicismo.

La monarquía británica se restauró en 1660, poco después de la muerte de Oliver Cromwell. Durante la Gran restauración, el hijo mayor de Carlos I ocupó el trono como Carlos II de Inglaterra (que reinó entre 1660 y 1685). Jacobo acompañó a su hermano de vuelta a Inglaterra y se hizo cargo de la marina como Lord Alto Almirante. Este era un puesto importante debido a la guerra en curso en el mar con los Países Bajos, y Jacobo estuvo al mando durante una famosa victoria en la costa de Lowestoft en 1665. El duque era famoso por su amor por la caza, las carreras de caballos en Newmarket y su segunda corte extravagante en el palacio de St. James. Estaba bien que tuviera otras actividades, ya que en 1673 el Parlamento aprobó la Ley de Prueba, que prohibía que los católicos desempeñaran un cargo público (la «prueba» era tomar la comunión en una iglesia anglicana y renunciar a la importancia del pan y el vino como manifestaciones del cuerpo y la sangre de Cristo, respectivamente). Jacobo, que se había convertido al catolicismo en 1668, se vio obligado a renunciar a la Marina. En 1680, el rey envió a su hermano a hacerse cargo de los asuntos reales en Escocia, pero, en dos años, estaba de vuelta en Londres.

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Charles II of England
Carlos II de Inglaterra John Riley (Public Domain)

El 6 de febrero de 1685, Carlos II murió sin dejar herederos legítimos, y el reino se dividió sobre quién debería sucederlo. En última instancia, se eligió al hermano de Carlos, Jacobo, para continuar la monarquía. Esta no fue una elección totalmente popular. Ya durante el reinado de Carlos, muchos nobles estaban incómodos por el apoyo de Jacobo del catolicismo. Algunos políticos, que llegaron a ser conocidos como los «whigs», pidieron que Jacobo fuera excluido de la sucesión, y lograron su objetivo cuando el Parlamento hizo exactamente eso en 1679. Afortunadamente para Jacobo, su hermano lo había restituido, lo que concluyó la Crisis de exclusión. También estaba el problema práctico de quién podía asumir el cargo si Jacobo no era rey. Pocos querían regresar al gobierno austero de Cromwell y los puritanos. Jacobo tenía el apoyo de la otra mitad del Parlamento, los «tories», que no deseaban perturbar el statu quo e interferir una vez más en la línea natural de sucesión. Jacobo II fue coronado en la abadía de Westminster el 23 de abril de 1685. Apenas un monarca joven a los 51 años, Jacobo tendría poco tiempo para disfrutar de su reinado, y las cosas empezaron mal.

La Rebelión de Monmouth

El principal oponente de Jacobo II por la Corona había sido Jacobo Scott, duque de Monmouth (nacido en 1649), el hijo ilegítimo de Carlos II. Monmouth intentó tomar el trono a la fuerza en julio de 1685. Para aumentar sus reclamos de legitimidad, Monmouth, que era protestante, afirmó que su padre se había casado con su madre Lucy Walter, y que la evidencia de esto se encontraba en una misteriosa caja negra. El golpe de Estado de Monmouth, conocido como la Rebelión de Monmouth, fracasó, ya que solo pudo reunir entre 3.000 y 4.000 hombres, una fuerza que fue derrotada el 6 de julio en Sedgemoor, Somerset, por los lealistas liderados por John Churchill, el futuro duque de Marlborough. La ejecución de Monmouth fue una de las decapitaciones más torpes de la historia. Requirió cinco hachazos, eso pese a que Monmouth le dio una propina de seis guineas a su verdugo para que hiciera un trabajo decente. Además, se sentenció a muerte a muchos de los cabecillas de la rebelión, trasladaron como esclavos a 850 rebeldes a las plantaciones del Caribe, donde se les obligó a hacer trabajos forzados (como trabajadores no remunerados), y cualquiera que guardara la más remota relación con la rebelión sufrió castigos menores, como latigazos. Tal fue la gravedad del fallo de la corte que los casos se comenzaron a llamar popularmente Bloody Assizes (juicios sangrientos), los cuales no hicieron nada por mejorar la popularidad del rey.

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La familia y el catolicismo

Jacobo se había casado con Ana Hyde, la hija del conde de Clarendon, el 3 de septiembre de 1660, pero esta murió de una enfermedad en marzo de 1671. Se volvió a casar el 30 de septiembre de 1673, esta vez con María (fallecida en 1718), hija del duque de Módena. Con Ana, Jacobo tuvo ocho hijos, pero solo dos sobrevivieron hasta la edad adulta: María (nacida en 1662) y Ana (nacida en 1665), ambas de las cuales serían reinas un día. El rey tuvo muchos hijos ilegítimos y una gran cantidad de descendientes con su segunda esposa María, pero solo uno vivió más allá de los 19 años: Jacobo Francisco Eduardo, nacido el 10 de junio de 1688.

James Scott, Duke of Monmouth
Jacobo Scott, duque de Monmouth Peter Lely (Public Domain)

En la primera parte de su reinado, el rey le restó importancia a su afinidad católica, ya que había eliminado la sagrada comunión de su coronación y, aun antes de su sucesión, había tenido que ceder ante la insistencia de su hermano Carlos de criar a sus dos hijas como protestantes. María de Módena, su segunda esposa, era una católica acérrima, y las viejas tensiones volvieron a aparecer en el reino entre protestantes y católicos, con abundantes rumores sobre las intenciones del rey para la Iglesia de Inglaterra y afirmaciones descabelladas de que la reina era, en realidad, la hija de un papa.

Los protestantes empezaron a temer que el rey estuviera en camino a hacer del Estado uno católico.

Jacobo exhibía la actitud inapropiada típica de los reyes Estuardo, por lo que decidió ignorar los signos de advertencia de la Rebelión de Monmouth y los rumores y les concedió a los católicos los puestos más importantes del gobierno, las cortes, la marina y el ejército. Incluso los nombramientos de los cargos universitarios tenían un claro sesgo católico. El rey también ignoró leyes y amplió otras, como por ejemplo, no aplicar las sentencias cuando se trataba de católicos cercanos a él. Esto se conoció como los derechos de suspensión y limitación, medidas formales que pretendían mejorar el estatus de los católicos. El Parlamento protestó estas políticas, y el rey respondió destituyendo la Cámara en noviembre de 1685, que no se revocaría hasta que hubiera un nuevo monarca en el trono.

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Hubo medidas formales para mejorar el estatus de los católicos, entre las cuales destaca la Declaración de indulgencia de abril de 1687 o la Declaración de la libertad de conciencia, la cual mejoró la tolerancia religiosa para todas las confesiones. Sin embargo, los protestantes empezaron a temer que el rey estuviera en camino a hacer del Estado uno católico. Estos miedos quedaron confirmados cuando Jacobo emitió por segunda vez su Declaración de indulgencia en 1688 e insistió que se leyera en todas las iglesias. Cuando el arzobispo de Canterbury protestó, él y otros seis obispos fueron encerrados en la Torre de Londres en espera de un juicio. Los clérigos fueron absueltos, las multitudes se regocijaron y se encendieron hogueras para celebrar. Un grupo de protestantes destacados empezó a explorar la posibilidad de reemplazar al monarca.

Otro suceso drástico fue el nacimiento del príncipe Jacobo en junio de 1688. Un hijo reemplazaría a las dos hijas protestantes del rey en el trono, y seguramente lo criarían como católico. Tan conveniente fue este suceso para el rey que muchos sospecharon que el niño no era de él, sino que lo habían llevado con el único propósito de perpetuar el catolicismo en Inglaterra. El hecho de que el padrino del príncipe Jacobo fuera el papa Inocencio XI fue otra provocación innecesaria. Algunos historiadores modernos han cuestionado si Jacobo realmente tenía la intención de regresar a Inglaterra al catolicismo, y sugieren que sus métodos para obtener la tolerancia religiosa para los católicos eran políticamente ingenuos.

James II of England as Commander of the Army
Jacobo II de Inglaterra como comandante del ejército Benedetto Gennari II (Public Domain)

La Revolución gloriosa

Muchos protestantes destacados sentían que el momento de actuar era ahora o nunca. Los duques de Devonshire y Shrewsbury, el obispo de Londres y otros se reunieron y contactaron al príncipe protestante Guillermo de Orange a través del embajador holandés en Inglaterra y lo invitaron a ser el rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Guillermo tenía conexiones estrechas con Gran Bretaña: era nieto de Carlos I de Inglaterra y se había casado con la hija de Jacobo II, María, en 1677. Guillermo aceptó la invitación; ya había estado planificando una invasión desde la primavera, pero estaba esperando, en sus palabras, que soplara un «viento protestante» favorable. Tal vez la mayor motivación de Guillermo era el peligro de que una Inglaterra cada vez más procatólica uniera fuerzas con los franceses católicos y atacaran la Armada holandesa. Guillermo ya había preparado una flota de 60 barcos para su objetivo, por lo que los ingleses creyeron que era en preparación para defenderse contra una invasión francesa de los Países Bajos.

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El príncipe de Orange desembarcó con un ejército de entre 15.000 y 21.000 hombres en Torbay y luego en Brixham, Devon, en noviembre de 1688. Esta gran fuerza marchó lentamente hacia el este, a Londres, a través de un clima desfavorable. Mientras tanto, Jacobo quedó aislado, abandonado por expartidarios como John Churchill e incluso su propia hija Ana. La reina abandonó Inglaterra por la seguridad de Francia en diciembre, y el rey, tras sufrir deserciones a gran escala y una extraña serie de hemorragias nasales, abandonó el campo de batalla para seguir a su esposa. La reina María logró cruzar el Canal, pero el rey no, a pesar de estar disfrazado de mujer. Unos pescadores lo vieron y lo llevaron prisionero a Kent. Para este momento, Guillermo ya estaba en Londres y decidió que lo mejor que podía hacer con su rival y suegro era permitirle irse a Francia como lo había deseado. Una vez más, un rey Estuardo había ignorado la opinión popular y lo habían expulsado de su trono. La versión oficial era que Jacobo había abdicado, y así lo registró el Parlamento el 23 de diciembre de 1688, el día que Jacobo había partido hacia Inglaterra. Un cortesano en Francia capturó acertadamente la actitud arrogante y falta de empatía del rey exiliado con cualquier otra perspectiva que no fuera la propia al decir lo siguiente sobre él: «Cuando uno lo escucha, entiende por qué está aquí». (Cannon, 301).

Desarrollos científicos

El reinado de Jacobo había sido breve, pero incluyó acontecimientos monumentales en términos de la historia. Nunca más un monarca británico disfrutaría de los poderes que tuvo Jacobo. Hubo un segundo acontecimiento durante su reinado, con efectos a largo plazo igual de drásticos, esta vez en el campo de la ciencia y la física, en particular. Sir Isaac Newton (1642-1727) se recuperó lo suficiente del golpe de una manzana en la cabeza para presentar sus teorías sobre la gravedad en sus Principios matemáticos de 1687. El año anterior, se produjo otro acontecimiento destacado para la ciencia cuando Edmond Halley (1656-1742) creó el primer mapa meteorológico de sistemas climáticos.

Battle of the Boyne
Batalla del Boyne Jan van Huchtenburg (Public Domain)

Sucesores e Irlanda

Guillermo de Orange se convirtió en Guillermo III de Inglaterra (también Guillermo II de Escocia, que reinó de 1689 a 1702) mediante un decreto del Parlamento el 13 de febrero de 1689. Esta era la primera vez en la historia inglesa que el Parlamento supervisaba un cambio de monarca sin derramamiento de sangre o por simple convención hereditaria. Este hecho y sus consecuencias se conocen como la Revolución gloriosa, incluso si este nombre es engañoso, ya que no hubo una revuelta popular para apoyar a Jacobo o a Guillermo. Si los sucesos de 1688 se informaran en la actualidad, los medios probablemente usarían el término «cambio de régimen».

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Guillermo, coronado el 11 de abril en la abadía de Westminster, reinó en partes iguales con su reina, María II de Inglaterra (que reinó entre 1689 y 1694). Su reinado conjunto suele llamarse simplemente «el reinado de Guillermo y María». Algunos tories querían que María gobernara sola para preservar la pureza de una monarquía hereditaria, pero los whigs consiguieron lo que querían, mayormente gracias a que Guillermo insistió en que no aceptaría una posición inferior a la de su esposa. Sin embargo, esta corona tuvo un precio. El Parlamento ahora estaba decidido a involucrarse más que nunca en el gobierno de los reinos de las islas británicas. Lo que se terminó conociendo como una monarquía constitucional, en la que el Parlamento y el monarca gobernaban al unísono, se estableció mediante la Carta de Derechos el 16 de diciembre de 1689. El Parlamento había obtenido la máxima autoridad en las áreas clave de aprobación de leyes y recaudación de impuestos. A partir de entonces, ningún monarca podía mantener su propio ejército permanente. Solo el Parlamento podía declarar la guerra y cualquier nuevo monarca debía jurar en su coronación que defendería a la Iglesia protestante. Por último, ningún católico o individuo casado con una católica podía volver a ser rey o reina.

Mientras tanto, Jacobo II vivía cómodamente exiliado en Francia, en St. Germain-en-Laye, cerca de París. Sin embargo, el asunto no quedó ahí. Luis XIV de Francia (que reinó de 1643 a 1715) alentó a Jacobo a esforzarse por recuperar su trono. La mejor manera parecía ser a través de Irlanda, donde el rey depuesto contaba con un fuerte apoyo católico. El 12 de marzo de 1689, Jacobo desembarcó en el condado de Cork con un ejército francés. Aquellos en Ulster, la mayoría de los cuales eran protestantes, se opusieron a su regreso. Los «hombres de Orange» protestantes, como eran conocidos por su apoyo al rey Guillermo, se enfrentaron a los partidarios de Jacobo en el campo de batalla. Los protestantes sobrevivieron el largo asedio de Londonderry (Derry) en 1689, y en julio de 1690, en la batalla del Boyne, recibieron el refuerzo de un ejército liderado por el propio Guillermo y obtuvieron una victoria famosa. Jacobo se vio obligado a huir a Francia por tercera vez en su vida. En Escocia, donde había un fuerte apoyo de la Casa de los Estuardo, el rey exiliado perdió el apoyo del clan MacDonald en febrero de 1692 cuando 38 miembros destacados fueron masacrados por los Campbell en Glencoe. Ya no había forma de que regresara a ninguno de los tres reinos. Jacobo II murió en St. Germain-en-Laye en septiembre de 1701. Lo enterraron en la iglesia benedictina de St. Edmund, en París.

Después de que Guillermo III muriera sin heredero, Ana, la segunda hija de Jacobo II, se convirtió en reina en 1702 y luego reinó sobre un reino unido como reina de Gran Bretaña e Irlanda desde 1707 hasta 1714. Ana fue la última de los monarcas Estuardo y le sucedió Jorge I de Inglaterra (que reinó de 1714 a 1727), el pariente más cercano de Ana de fe protestante y el primer monarca de la Casa de Hannover. Jacobo, el hermano menor de Ana, terminó siendo conocido como el Viejo Pretendiente porque era católico, reclamó el trono para sí, y lo apoyaban Francia y los jacobitas (los partidarios de los Estuardo). Sin embargo, la rebelión jacobita en 1715 fracasó. Otra rebelión jacobita en 1745, esta vez liderada por el hijo del Viejo Pretendiente, Carlos Eduardo Estuardo (conocido como el Joven Pretendiente o «Bonnie» Prince Charlie, 1720-88) también fracasó, y así la monarquía británica siguió siendo protestante.

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Preguntas y respuestas

¿Qué ocurrió con Jacobo II de Inglaterra?

Jacobo II de Inglaterra fue poco popular debido a sus políticas procatólicas, y se vio obligado a vivir exiliado en Francia luego de una invasión de Inglaterra liderada por el príncipe protestante Guillermo de Orange.

¿Por qué era conocido Jacobo II?

Jacobo II de Inglaterra es conocido por ser un rey Estuardo poco popular, ya que la gente creía que quería regresar Inglaterra al catolicismo. Luego de que lo obligaran a abdicar, su intento posterior de invadir Irlanda fracasó.

¿Qué hizo Jacobo II con el Parlamento?

Jacobo II prorrogó (suspendió) al Parlamento porque no estaba de acuerdo con sus políticas procatólicas.

¿Por qué se invitó a Guillermo de Orange a reemplazar a Jacobo II de Inglaterra?

Se invitó a Guillermo de Orange a convertirse en el rey de Inglaterra porque era protestante y estaba casado con María, la hija de Jacobo II. Guillermo y María gobernaron de forma conjunta.

Sobre el traductor

Eliana Rua Boiero
Soy traductora pública, literaria y científico-técnica de inglés al español y me apasiona todo lo relacionado con la arqueología, la historia y la religión.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2026, marzo 25). Jacobo II de Inglaterra. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19350/jacobo-ii-de-inglaterra/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Jacobo II de Inglaterra." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, marzo 25, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19350/jacobo-ii-de-inglaterra/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Jacobo II de Inglaterra." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 25 mar 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19350/jacobo-ii-de-inglaterra/.

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