Enrique III de Inglaterra

Mark Cartwright
por , traducido por Eliana Rua Boiero
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Coronation of Henry III of England (by Unknown Artist, Public Domain)
Coronación de Enrique III de Inglaterra Unknown Artist (Public Domain)

Enrique III de Inglaterra reinó de 1216 a 1272. Era el hijo del poco popular rey Juan de Inglaterra (que reinó entre 1199 y 1216), de modo que de inmediato tuvo que lidiar con la guerra de los Barones en curso, alimentada por el descontento por el gobierno de Juan y su incumplimiento de la carta de libertades conocida como la Carta Magna. Enrique y su regente, sir Guillermo Marshal, derrotaron a los barones rebeldes en la batalla de Lincoln en 1217, pero, desde entonces, su reinado estuvo plagado de problemas. Tradicionalmente, se lo considera un rey débil y a menudo inadecuado, ya que, al igual que su padre, desperdició dinero en campañas militares que no produjeron ningún resultado, y estas requirieron impuestos tan altos que los barones se rebelaron por segunda vez. El líder rebelde Simón de Montfort (que vivió hacia 1208-1265) capturó a Enrique y se convirtió en el hombre más poderoso del reino en 1264. Afortunadamente para Enrique, su hijo Eduardo reunió un ejército y derrotó a Montfort en Evesham en 1265. Enrique regresó al trono, pero pasó la mayor parte de sus últimos años lejos de la política, mejorando los monumentos arquitectónicos del país, como la abadía de Westminster y la catedral de Lincoln. Tras la muerte de Enrique de causas naturales en 1272, el príncipe Eduardo, quien había sido regente de su padre en muchos aspectos, se convirtió en Eduardo I de Inglaterra (que reinó entre 1272 y 1307).

La primera tarea de Enrique fue terminar con la guerra civil que arruinó su reino.

Sucesión

Enrique nació el 1 de octubre de 1207 en el palacio de Winchester, en Hampshire; era hijo del rey Juan de Inglaterra y la reina Isabel de Angulema (hacia 1188-1246). El joven príncipe sería el centro de atención del Estado antes de poder realizar cualquier preparación. El rey Juan murió de fiebre el 18 de octubre de 1216, cuando Enrique tenía apenas nueve años de edad. El rey había muerto en medio de la primera guerra de los Barones (1215-1217), causada porque este no había cumplido las promesas establecidas en la Carta Magna de junio de 1215. La carta de libertades establecía que incluso el soberano estaba sujeto a la ley y que se debía consultar a los barones sobre los asuntos que les afectaban. Algunos de estos aristócratas estaban tan molestos con su rey actual que apoyaron al príncipe Luis (el futuro Luis VIII de Francia, que reinó entre 1223 y 1226) como su reemplazo. Luis había invadido el sur de Inglaterra y capturado muchos de los castillos más importantes, incluida la Torre de Londres. En mayo de 1216, Luis incluso se había autoproclamado rey solo por estar casado con Blanca de Castilla, nieta de Enrique II de Inglaterra (que reinó entre 1154 y 1189).

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En medio de esta confusión, Enrique III sucedió a su padre y fue coronado rey el 28 de octubre de 1216 en la catedral de Gloucester. La ceremonia apresurada se vio afectada aún más por la ausencia del arzobispo de Canterbury (quien estaba en Roma) y la falta de insignias reales, ya que el rey Juan había perdido las joyas de la Corona en arenas movedizas cuando huía de los barones rebeldes. En ausencia de una corona con linaje, en su lugar, se utilizó un torque de oro de la madre de Enrique, la reina Isabel.

Henry III of England, Salisbury Cathedral
Enrique III de Inglaterra, catedral de Salisbury Richard Avery (CC BY-SA)

La primera tarea de Enrique fue terminar con la guerra civil que arruinó su reino. Enrique tenía solo nueve años, pero contaba con la ayuda de figuras como Peter des Roches y Hubert de Burgh (fallecido en 1243), y un aliado de verdad importante: sir Guillermo Marshal, conde de Pembroke (hacia 1146-1219), a menudo considerado el mejor caballero medieval de todos. Marshal ya había servido a tres reyes, y ahora lo habían nombrado protector del reino, de hecho, regente de Inglaterra en lugar del joven Enrique. Este dúo improbable de un niño rey y un caballero de 70 años resultaría ser una combinación ganadora.

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La guerra de los Barones y Guillermo Marshal

De manera significativa, el rey se aferró a los castillos de Windsor y de Dover para que Enrique pudiera enfrentarse a los barones rebeldes restantes y al príncipe Luis en Lincoln el 20 de mayo de 1217. Marshal en persona lideró el ejército inglés y, justo antes de la batalla, dio un discurso encendido a sus tropas en el frente en el que declaró que el enemigo había posicionado sus fuerzas de tal manera que él saldría victorioso porque podía atacar con todo su ejército en una sola sección; y eso fue lo que pasó. El 24 de agosto, una flota inglesa de 40 barcos bajo el mando de Hubert de Burgh hundió a una flota de refuerzo francesa de 80 barcos en el canal. La flota inglesa fingió un ataque, pero luego maniobró y atacó a los franceses a sotavento. Se dispararon ballestas y se lanzaron ollas de cal viva contra el enemigo y, en la confusión, solo 15 barcos franceses lograron escapar. Después de esta doble derrota, Luis renunció a su derecho al trono inglés en un tratado firmado en septiembre de 1217. La victoria le permitió a Enrique disfrutar de una coronación adecuada, llena de pompa y ceremonia, en la abadía de Westminster el 17 de mayo de 1220. Guillermo Marshal, mientras tanto, y después de servir a cuatro reyes durante su ilustre vida, murió el 14 de mayo de 1219. El nuevo regente fue Hubert de Burgh, que se había desempeñado como justiciar y había derrotado a la Armada francesa, pero solo lo necesitarían unos pocos años más.

Tomb of Sir William Marshal
Tumba de sir Guillermo Marshal Michel Wal (CC BY-SA)

Reinado y críticas

Enrique asumió el gobierno directo en enero de 1227, a los 20 años. El historiador Dan Jones describe al rey de la siguiente manera:

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El hombre que emergió del largo camino de la niñez era un espécimen peculiar. Medía aproximadamente 1,68 m de altura. Se dice que tenía un párpado caído, lo que le habría dado a su rostro una solemnidad tortuosa para acompañar su carácter pesado. Era notablemente devoto, incluso en una época en la que la moda creciente entre los reyes era el ascetismo y la religiosidad ostentosa. (236)

Lo que el rey carecía en buen aspecto ciertamente lo compensó con su longevidad. Sin embargo, rápidamente se ganó la reputación de ser indeciso y fácil de influir. Peor aún, los barones nunca le tomaron cariño, ya que lo percibían tan arrogante con sus derechos e irrespetuoso con los de ellos como lo había sido el rey Juan. Otra crítica era que el rey era demasiado generoso con las concesiones de tierras a los extranjeros. Esto empeoró después de su matrimonio con Leonor de Provenza (1223-1291) el 20 de enero de 1236, y una afluencia de parientes políticos franceses asumieron cargos clave en la corte; algunos incluso se convirtieron en asesores cercanos del rey y alimentaban su idea incendiaria de que el monarca tenía la autoridad absoluta y no necesitaba escuchar a sus barones.

Enrique, que contaba con un ingreso anual que era la mitad del de su contraparte francesa, Luis IX, gastaba más dinero para vivir del que tenía.

Enrique tuvo algunas características buenas, al menos desde el punto de vista de la posteridad. Fue un gran mecenas de las artes y patrocinó muchos proyectos de construcción importantes, como la nueva catedral de St. Albans, la catedral de Lincoln, la catedral de Wells y la catedral de Salisbury. Realizó una actualización importante del palacio de Westminster, lo que hizo que la residencia monárquica tradicional fuera más cómoda, con nuevas ventanas, chimeneas, murales y tuberías. Renovó la abadía de Westminster con un estilo gótico y construyó en ella un magnífico santuario nuevo para el antiguo rey Eduardo el Confesor (que reinó entre 1042 y 1066). También le dio a la abadía un vial de cristal que se pensaba que contenía la sangre de Jesucristo. Otro edificio que recibió la atención del rey fue la Torre de Londres. Enrique probablemente inauguró el zoológico allí, que permanecería abierto hasta 1835. Los primeros animales solían ser regalos diplomáticos, como leopardos, un elefante e incluso un oso polar. Finalmente, el rey estaba muy interesado en la educación y, entre 1249 y 1264, creó o fundó los primeros tres colegios en la Universidad de Oxford (Merton, Balliol y University).

Sin embargo, no pudo ganarse a sus súbditos mediante sus logros arquitectónicos y educativos, y, en cualquier caso, la mayoría de estos los realizó durante su última década de gobierno. Ciertamente no hicieron nada para contener la reacción negativa ante las fuertes políticas fiscales del rey, una serie de derrotas militares en Gales (en 1228, 1231 y 1232) que llevaron a Enrique a conferirle a Llywelyn ap Gruffudd (hacia 1223-1282) el título de príncipe de Gales y un intento fallido de conspirar con el papa Inocencio IV (pontífice de 1243 a 1254) para poner a su segundo hijo, el príncipe Edmundo, en el trono de Sicilia. Luego realizó campañas infructuosas al otro lado del canal en 1228, en 1230 (lideradas por el rey en persona) y en 1242, durante las cuales perdió territorios en Francia que tuvo que ceder mediante el tratado de París en 1259, que no le dejaba nada a la Corona inglesa, excepto Gascuña. Por último, el arreglo del rey del matrimonio de su hermana Isabel con el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico II (que reinó de 1220 a 1250), un acto respaldado por el consejo gobernante, requirió una enorme dote de efectivo que estiró el sistema fiscal hasta el límite. En resumen, Enrique, que contaba con un ingreso anual que era la mitad del de su contraparte francesa, Luis IX de Francia (que reinó de 1226 a 1270), gastaba más dinero para vivir del que tenía.

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Simón de Montfort y la guerra civil

Todas estas decepciones exasperaron a los barones hasta tal punto que algunos apoyaron al cuñado del rey, Simón de Montfort, conde de Leicester, y lo convirtieron, de hecho, en cogobernante de Enrique. En las Disposiciones de Oxford (junio de 1258), se establecía que los impuestos debían ir al tesoro y no estar a disposición de los caprichos del rey, y que un consejo gobernante de 15 barones debía asesorar al rey. El consejo también debía controlar los castillos reales, supervisar los nombramientos ministeriales (algo en lo que Enrique era notoriamente laxo) y controlar la administración local. Se formó otro organismo, que algunos historiadores dicen que de Montfort llamó parlement (parlamento), o sea un organismo para debatir sobre las políticas, al que se invitó a participar a los caballeros de los condados y a los ciudadanos de ciertos distritos, los inicios del Parlamento inglés. El parlement también se creó para asegurar que el consejo cumpliera con su deber.

Tomb of Henry III of England
Tumba de Enrique III de Inglaterra Val_McG (CC BY-SA)

En 1261, Enrique le pidió al papa que restaurara su control total del reino y, en 1262, repudió las Disposiciones de Oxford, una decisión respaldada por Luis IX de Francia. En consecuencia, estalló una guerra civil. El 14 de mayo de 1264, de Montfort capturó a Enrique y a su hijo, el príncipe Eduardo, en la batalla de Lewes. Durante el próximo año, Enrique sufrió la humillación de viajar como parte del séquito de de Montfort. Aunque este, de hecho, se autoproclamó rey (se refería a sí mismo como el «administrador») y obligó a Enrique a firmar leyes y decretos a su favor, Eduardo logró escapar de sus captores en mayo de 1265. Entonces, el príncipe reunió un ejército formado por seguidores leales a su padre y aquellos barones que estaban descontentos con el egoísta de de Montfort. El 4 de agosto de 1265, Eduardo salió victorioso en la batalla de Evesham, en Worcestershire, gracias a que tenía un ejército más grande que su oponente; de Montfort fue asesinado y su cuerpo, terriblemente mutilado. Eduardo reinstauró a su padre en el trono, pero asumió algunos aspectos del funcionamiento diario del reino. Parecía que Enrique estaba destinado a compartir el poder en ambos extremos de su reinado.

Muerte y sucesor

Enrique murió, probablemente de un derrame cerebral, el 16 de noviembre de 1272 a los 65 años, tras haber reinado 56 años, un récord impresionante que recién superaría Jorge III de Inglaterra (que reinó entre 1760 y 1820). Fue enterrado en la abadía de Westminster y lo sucedió su hijo, quien ya había estado gobernando en su nombre y ahora se convirtió en Eduardo I de Inglaterra, Eduardo fue coronado el 19 de agosto de 1274 en la abadía de Westminster y reinaría hasta 1307. El nuevo rey sometería Gales, intentaría conquistar Escocia, se embarcaría en lo que a veces se conoce como la novena cruzada (1271-72) y construiría muchos castillos que sobreviven hasta hoy, particularmente en el norte de Gales.

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Cartwright, M. (2026, mayo 02). Enrique III de Inglaterra. (E. R. Boiero, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18576/enrique-iii-de-inglaterra/

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Cartwright, Mark. "Enrique III de Inglaterra." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, mayo 02, 2026. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18576/enrique-iii-de-inglaterra/.

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Cartwright, Mark. "Enrique III de Inglaterra." Traducido por Eliana Rua Boiero. World History Encyclopedia, 02 may 2026, https://www.worldhistory.org/trans/es/1-18576/enrique-iii-de-inglaterra/.

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