Los caballeros teutónicos medievales eran los miembros de la orden católica militar Deutscher Orden, u Orden Teutónica, fundada oficialmente en marzo de 1198. La primera misión de los caballeros teutónicos consistió en ayudar a retomar Jerusalén de los árabes durante la tercera cruzada (1187-1192) y, durante este intento fallido, fundaron un hospital a las afueras de Acre durante el asedio de esa ciudad. El hospital recibió el estatus de orden militar independiente del papa y los caballeros siguieron adelante. Oriente Medio resultó ser demasiado difícil de conservar, pero lo que esta ambiciosa orden hizo fue cambiar de táctica y dedicarse a convertir cristianos y apoderarse de tierras en el centro y el este de Europa. Con su famosa cruz negra sobre una túnica blanca, los austeros caballeros teutónicos se convirtieron en maestros comerciantes y diplomáticos, se labraron inmensos territorios desde su base en Prusia y construyeron castillos por toda Europa desde Sicilia hasta Lituania.
Fundación: la tercera cruzada
La tercera cruzada fue convocada por el papa Gregorio VIII después de que Saladino, el sultán de Egipto y Siria (que reinó de 1174-1193) conquistase Jerusalén en 1187. Aunque estaba liderado por lo mejor de la nobleza europea, el proyecto estuvo plagado de problemas, de los cuales el más importante fue la muerte accidental, de camino a Jerusalén, de Federico I Barbarroja (rey de Alemania y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que reinó de 1152-1190). El inesperado ahogamiento de Barbarroja hizo que la mayor parte de su ejército se diera la vuelta, sumido en la pena, pero algunos caballeros alemanes siguieron adelante y ayudaron a asediar Acre, asedio que terminó en julio de 1191. A pesar de los demás logros, los cruzados solo consiguieron llegar a divisar Jerusalén, pero no hicieron intento alguno de atacar la ciudad santa. En vez de eso, negociaron el control de una pequeña franja de tierra en torno a Acre además del paso seguro de futuros peregrinos cristianos a la Tierra Santa.
En torno a 1190 una unidad de caballeros alemanes fundó un hospital de campo en Acre, igual que sus compatriotas habían hecho en Jerusalén en el siglo XII, dedicado a santa María. En marzo de 1198, el papa Inocencio III (pontífice de 1198-1216) les concedió a sus miembros el estatus de orden militar independiente bajo el nombre de Fratres Domus hospitalis sanctae Mariae Teutonicorum (Hermanos del Hospital Alemán de Santa María). Y así nació la organización que más tarde se haría mucho más conocida como la Orden Teutónica, cuyos miembros eran los caballeros teutónicos. Igual que otras órdenes militares del periodo medieval (como los caballeros templarios o los hospitalarios, por ejemplo), era una combinación de dos estilos de vida: la caballería y el monasterio.
La orden adquirió tierras en partes de Oriente Medio bajo el control de los cruzados y fundó varios castillos, en especial en torno a Acre. Básicamente, el propósito de la orden era defender las adquisiciones cruzadas. Además, la orden tenía tierras en Cilicia gracias a su estrecha relación con los armenios, que los veían como un contrapunto a los templarios. La sede de la orden se estableció en la fortaleza Montfort (Qal'at Qurain) en las colinas de Galilea, al noreste de Acre, a la que le cambiaron el nombre por castillo Starkenberg. La orden tenía dos fortalezas importantes en Cilicia oriental y seguiría adquiriendo más y más tierras, incluidos territorios en Grecia, Italia y Europa central.
Organización y reclutamiento
La orden estaba dirigida por un Gran Maestre (Hochmeister) elegido por un colegio electoral y se esperaba que consultase con sus funcionarios más antiguos y sus comandantes. En el siglo XV se creó un segundo maestre en Livonia y que se fue haciendo cada vez más independiente de la orden basada en la sede de Prusia. En ocasiones ocurría que los oficiales expulsaban al maestre y de hecho hubo un caso de asesinato de un maestre especialmente impopular. La orden controlaba muchas tierras por toda Europa y Oriente Medio; estos territorios estaban divididos en provincias administrativas, o balleien, cada una gobernada por un landmeister.
La mayoría de los reclutas de los castillos-convento repartidos por el territorio teutónico eran germánicos y provenían de Franconia, Turingia, el Rin y otros territorios alemanes. Los caballeros (ritter) o hermanos, que normalmente eran aristócratas, aunque de los niveles más bajos, estaban divididos en muchas comandancias que contaban entre 10 y 80 miembros. Al igual que otras órdenes militares, los reclutas hacían votos monásticos de pobreza, castidad y obediencia. Entre las motivaciones para unirse a la orden estaban la recompensa prometida en la otra vida para los que hacían una cruzada en nombre de Dios, la posibilidad de aventuras y promociones, o puede que incluso el hecho de tener comidas regulares y un lugar para dormir.
Los colonos alemanes podían entrar en la orden, pero normalmente solo como sacerdotes o medio-hermanos (halb-brüder). Cada castillo-convento también contaba con un contingente de arqueros locales y personal no combatiente, tales como sirvientes y artesanos. Por último, también había caballeros extranjeros, ya que oficialmente la orden era internacional, aunque la mayoría de los reclutas era de origen alemán. La cantidad total de miembros de la hermandad fluctuaba dependiendo de las batallas y los territorios ganados o perdidos. Por ejemplo, en Prusia hubo 700 miembros en 1379, 400 en 1450, 160 en 1513 y 55 en 1525. Es probable que el número total de caballeros en toda la orden nunca sobrepasara los 1.300.
La orden conseguía sus ingresos de los botines que sacaba en la guerra y de los territorios capturados, pero también había un ingreso importante y constante del comercio y el alquiler de las tierras, así como de donaciones que podían presentarse en forma de dinero, bienes o tierras. Se esperaba que algunos caballeros-hermanos pagasen una cuota de ingreso y en el siglo XV se introdujeron impuestos a las poblaciones locales en territorios teutónicos. Esto es algo que se hizo necesario cuando la orden necesitaba más caballeros de los que podía reclutar y se veía obligada a pagar a mercenarios para lograr sus objetivos. Las comandancias ofrecían entrenamiento, residencias y un lugar de jubilación para los miembros de la orden, así como ayuda a las comunidades locales mediante hospicios, hospitales, escuelas y cementerios. La orden también construía iglesias y las mantenía, con lo que también mantenía a los artistas que las decoraban.
Uniforme y reglas
La orden era famosa, sobre todo, por sus caballeros bien entrenados y armados, así como por sus sólidas fortalezas de piedra. Los caballeros teutónicos llevaban cruces negras sobre un fondo blanco o con un reborde blanco. Estas cruces podían estar presentes en los escudos, en los sobrevestes blancos (a partir de 1244), en los cascos y en las banderas. Los que no eran hermanos de pleno derecho (medio hermanos) llevaban gris en vez de blanco, que estaba reservado para los caballeros.
Los caballeros teutónicos tenían que seguir muchas reglas estrictas, más que cualquier otra orden militar. Tenían permitido llevar barba, pero no el pelo largo, y la ropa o el equipo ostentoso se veían con malos ojos. Los caballeros no tenían permitido tener dinero ni propiedades personales, y ni siquiera podían guardar sus pocas prendas de ropa en un baúl cerrado. A diferencia de las demás órdenes, antes del siglo XV los caballeros teutónicos no utilizaban sellos personales ni tampoco recibían monumentos funerarios. Los escudos de armas personales estaban prohibidos. Otro ejemplo de algo que estaba muy mal visto era el entretenimiento excesivo, aunque se podría decir que cualquier tipo de entretenimiento, excesivo o no. Los caballeros no podían participar en las justas de los torneos medievales, ni mezclarse en situaciones sociales con otros caballeros; tampoco podían participar en la mayoría de las modalidades de caza. Para pasar el rato y evitar el aburrimiento, tenían una única afición permitida: tallar madera.
Cruzadas europeas: Prusia y Livonia
La orden sufrió un desastre en 1244 cuando el reino de Jerusalén cayó frente al sultán ayubí de Egipto. En la batalla de La Forbie, cerca de Gaza, murieron la friolera de 437 de los 440 caballeros teutónicos. En 1271, los mamelucos de Egipto y Siria capturaron la fortaleza de Montfort, con lo que en la práctica eliminaron la influencia teutónica en Oriente Medio, aunque se aferraron a su nueva sede de Acre hasta que en 1291 esta ciudad también cayó frente a los mamelucos. Con un nuevo Gran Maestre, Conrado von Feuchtwangen, la orden se reubicó en Venecia. Luego, en 1309, bajo otro Gran Maestre, Siegfried von Feuchtwangen, se volvió a trasladar la sede, esta vez al convento fortificado de Mariemburgo en Prusia. Esta era una localización más práctica para que la orden abandonara sus intereses en Oriente Medio y se centrara en el norte y el centro de Europa, donde ya habían hecho campaña (en Hungría en la primera década del siglo XIII y en Prusia a partir de 1228).
A lo largo de los siglos XIII y XIV los caballeros teutónicos católicos hicieron cruzada en Prusia y la zona báltica, principalmente contra los lituanos paganos y los rusos ortodoxos, pero, como la orden estaba decidida a expandirse por principio, lucharon contra muchas otras nacionalidades más. El territorio siempre disputado entre Prusia y Livonia fue un terreno especialmente activo, y los caballeros teutónicos acabarían gobernando toda Prusia. Hubo varias revueltas bajo el gobierno teutónico entre los prusianos, de las que destaca la de 1260, y las guerras continuas eran cruentas. También hubo serios reveses militares, especialmente frente a los rusos en el lago Peipus en el año 1242. La orden tampoco estuvo exenta de controversia y recibió varias acusaciones de emplear políticas que no eran precisamente cristianas con otros creyentes. Los acusaron de asesinar cristianos en Livonia, de destruir iglesias seculares, de impedir conversiones y de comerciar con paganos. De hecho, se ha dicho que muchos paganos en Europa central se resistieron a la cristianización solo porque no querían vivir bajo la temible porra de los caballeros teutónicos. En 1310 el papa inició una investigación, pero no llegó a nada y la orden sobrevivió a su reputación dañada. También se reconoció hasta cierto punto que los rivales y enemigos de la orden estaban extendiendo rumores.
La orden teutónica logró adquirir nuevos territorios, especialmente en Danzig y Pomerania oriental en 1308 y el norte de Estonia en 1346. Consiguieron una victoria importante contra los lituanos y el prestigio de las campañas de la orden en Prusia y Livonia atrajo a nobles de toda Europa, incluido el futuro Enrique IV de Inglaterra (que reinó de 1399-1413). Sin embargo, cuando los lituanos se convirtieron formalmente al cristianismo en 1389, la idea de las cruzadas perdió su propósito. A partir de entonces, quedó claro que los caballeros teutónicos estaban interesados principalmente en la política y los botines, más que en la conversión, a medida que continuaban las guerras. cuando los lituanos y los polacos unieron fuerzas con rusos y mongoles, junto con varios otros Estados aliados más pequeños, la orden teutónica vio la amenaza de la extinción. En la batalla de Tannenburg (o batalla de Grunwald) el 15 de julio de 1410, murió un ejército entero de caballeros teutónicos, y en 1457 la sede de la orden, que para entonces era mucho menor y en gran medida secular, se tuvo que reubicar a Konigsberg. La orden teutónica siguió adelante en su rama de Livonia hasta el siglo XVI, que se centró principalmente en luchar sin demasiado éxito con los rusos cismáticos y los turcos otomanos. La orden secularizada (desde 1525 en Prusia y 1562 en Livonia) siguió existiendo como una unidad militar menor y luchó en los ejércitos alemán y austriaco de los Habsburgo hasta el siglo XVIII, y hoy en día todavía existe como una organización no militar que da apoyo a las comunidades con proyectos sanitarios, de bienestar y de patrocinio de artistas. Los archivos de la orden, que hoy en día se encuentran en Viena, son una fuente histórica inestimable sobre el periodo medieval y el funcionamiento de las órdenes militares en general.
Logros
La Orden Teutónica disfrutó de muchos logros a lo largo de los siglos, así como también sufrió fracasos militares, en especial en la defensa de la Tierra Santa y contra los rusos, pero logró las dos cosas que siempre estuvo destinada a hacer: difundir el cristianismo y ayudar a los pobres y los necesitados. La orden convirtió a un gran número de paganos dondequiera que conquistó territorios y después asentó a inmigrantes alemanes en esos lugares como parte de una colonización sistemática. También difundió tecnología, como por ejemplo la construcción de un enorme molino de agua en Danzig a principios del siglo XIV. Sus habilidades comerciales eran reconocidas en toda Europa, al igual que sus habilidades diplomáticas que dieron lugar a un viejo proverbio alemán: «Si eres tan listo, ve y engaña a los señores de Prusia». En cierto sentido, la orden fue víctima de su propio éxito, ya que sus aptitudes administrativas y comerciales a menudo la pusieron en conflicto con otras potencias. Por último, cuando los opositores tradicionales se convirtieron al cristianismo, el propósito principal de la orden teutónica dejó de existir.
