Jardín del Edén

Definición

Benjamin T. Laie
por , traducido por Recaredo Castillo
Publicado el 12 enero 2018
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Disponible en otros idiomas: inglés, árabe, francés, turco
Garden of Eden (by Breughel & Rubens, Public Domain)
El Jardín del Edén
Breughel & Rubens (Public Domain)

El Jardín del Edén es el bíblico paraíso terrenal creado por Dios para que fuera habitado por su primera creación humana, Adán y Eva. Algunos postulan que la palabra “Edén” deriva del término acadio edinu, que significa “llanura”. En la tradición bíblica, los autores aluden al jardín como un lugar exuberante, y por eso algunas veces se le llama “Jardín de Dios”. Sin embargo, no es la definición bíblica del jardín lo que trataremos aquí. Adán fue el primer hombre creado por Dios a su imagen. Después que Dios vio que la soledad de Adán “no era buena”, lo durmió y creó a Eva (la primera mujer) tomando una de sus costillas (Génesis 2:20-23). Para comprender lo que significa el jardín para el narrador del Génesis, es importante establecer su ubicación, los personajes que intervinieron y qué es lo que sucedió allí. El conjunto contribuye a nuestra comprensión de la definición bíblica del “Jardín del Edén”.

La historia del Edén está en la Biblia, Libro del Génesis 2:4b-3:24, donde se ubica el jardín en el sector oriental del Edén. Comúnmente, las traducciones presentan el “Jardín del Edén” con la preposición “de” (del), pero el texto hebreo dice gan-beeden, y la preposición “be” en beeden debe traducirse como “en”. Por lo tanto, gramaticalmente es incorrecto traducir gan-beeden como “Jardín del Edén”, la forma correcta sería “Jardín en el Edén”. Los estudiosos no se ponen de acuerdo sobre la ubicación geográfica del Edén, pero muchos han concluido que el jardín es un lugar extraterrenal: la residencia de los dioses. El agua que mana del jardín sería la fuente de dos grandes ríos: el Tigris y el Éufrates, que eran muy conocidos en la antigua Mesopotamia porque alimentaban los sistemas de riego de las tierras circundantes. Su ubicación debería estar entonces en algún lugar de la Mesopotamia.

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Ubicación y características

La descripción del jardín en Génesis 2:10-14 establece que del agua del Edén fluyen cuatro ríos que alimentan cuatro importantes áreas: Pisón, que fluye en la tierra de Havila; Gihón, que fluye en la tierra de Cus; Tigris, que alimenta el lado oriental de Asiria; y el cuarto sería el Éufrates. Del jardín se dice también que tiene “todo árbol agradable a la vista y bueno para comer”. Sin embargo, hay dos árboles especiales: el “Árbol de la vida” en medio del jardín y el “Árbol del conocimiento del bien y del mal”. Sin embargo, el relato de Génesis no es del todo coherente, en Génesis 2:8-9; 3:1-3 ambos árboles están en medio del jardín, mientras que en Génesis 3:22-24 se plantea la posibilidad de que ambos árboles estuvieran plantados en el lado oriental del jardín, donde Adán fue puesto originalmente.

Como literatura cosmogónica del antiguo Oriente próximo, la leyenda del Edén está ideada como una conjetura acerca de los orígenes de la humanidad y su primer lugar de residencia.

Pero hay algo más, la descripción del jardín en el relato del Génesis no es idéntica a la de otros textos bíblicos que describen el jardín. Por ejemplo, en Ezequiel 28, los elementos exuberantes que se encuentran en el jardín no se mencionan en Génesis 2:4b-3:24. Por ciertas razones, el concepto de un “jardín” de un dios (o dioses) era una metáfora muy común en el Oriente Próximo como el lugar de residencia de los dioses. Para el narrador del Génesis, el “Jardín en el Edén” fue construido creativamente con un propósito etiológico (origen o causa de las cosas), no como una residencia divina, sino como la del primer hombre y la primera mujer en la tierra: Adán y Eva. La erudición moderna acepta generalmente a Génesis 1-11 como una “Historia primigenia”, que incluye mitologías y leyendas muy comunes, no solo en Israel sino en todo el antiguo Oriente Próximo. Esos mitos y leyendas no son israelitas en su origen, pero fueron adaptados por los escritores bíblicos, con propósitos, ya sea polémicos o retóricos.

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Algunas de las preguntas esenciales que los lectores pueden hacer para tratar de entender el significado del “Jardín en el Edén” son: ¿Qué propósito tiene la historia del Edén en el libro de Génesis? ¿Qué es lo que el narrador espera conseguir? Es importante, para lograr este objetivo, que los lectores no traten el “Jardín en el Edén” exclusivamente a partir de los personajes que desempeñan papeles en la narración, como Dios, Adán, Eva, la serpiente, el árbol de la vida y el del conocimiento del bien y del mal y, especialmente, el propósito general del narrador. Centrarse exclusivamente en el “jardín”, sin considerar esos protagonistas no haría más que desbaratar la trama de la narración.

The Garden of Eden by Thomas Cole
El Jardín del Edén, por Thomas Cole
Thomas Cole (Public Domain)

Influencia antigua

Emplear símbolos y metáforas era muy común en la literatura antigua; contenían los elementos retóricos necesarios para persuadir a los lectores que debían aceptar lo que se les estaba transmitiendo. En otras palabras, la literatura antigua siempre tiene propósitos definidos. Las obras ofrecen una imagen completa de algún asunto o alguna cosa. Los mitos concernientes a la residencia de un dios (o dioses) en el antiguo Oriente Próximo, por lo general se relacionan con jardines, como se ve en la literatura más antigua descubierta y atribuida a los sumerios. En el libro de Génesis, Dios no vive en Jardín en el Edén, es el lugar en donde pone a Adán y Eva. Esto basta para que los lectores se den cuenta de que el narrador del Génesis hace una readaptación del concepto del jardín, algo que los intérpretes ignoran fácilmente.

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El relato más famoso acerca el jardín lo describe como un lugar exuberante donde residen los dioses y se encuentra en un texto sumerio llamado "Enki y Ninhursag":

La tierra Dilmún es pura, la tierra Dilmún es limpia;
La tierra Dilmún es limpia, la tierra Dilmún es la más brillante...
En Dilmún, el cuervo no grazna...
El león no mata, el lobo no arrebata al cordero,
Desconocido es el perro salvaje devorador de niños...
Su anciana no (dice) “soy una anciana”,
Su anciano no (dice) “soy un anciano”.
(En Pritchard, 38)

Los sumerios son considerados un pueblo muy talentoso, no semítico, de origen desconocido, que se estableció en el valle del Tigris-Éufrates alrededor del IV milenio a.C. La breve descripción de la idílica isla de Dilmún es por lo visto similar al concepto cristiano del paraíso donde la vida es eterna. La isla o tierra se describe como “pura”, “limpia” y “brillante”, en la que no existe la vejez. De acuerdo con la literatura sumeria, esta isla/tierra fue tomada de la tierra por el dios-sol Utu y convertida en un verdadero jardín de los dioses. Aparentemente, el jardín (Dilmún) en el mito sumerio es un lugar creado por un dios (o dioses) para los dioses.

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La versión del Génesis

La noción de un jardín ubicado en un lugar distinto de la tierra en la literatura sumeria es algo que obviamente el narrador del Génesis tomó prestado con propósitos teológicos y etimológicos. Para comprender la versión genesíaca del jardín, uno debe tener en cuenta el lugar y los personajes que forman parte de la narración; Dios, el Jardín en el Edén, Adán, Eva, la serpiente y los dos árboles (el de la vida y el del conocimiento). El narrador del Génesis define claramente la isla de Dilmún para introducir en materia a su audiencia. Sin embargo, en la versión del Génesis, la ocurrencia de la muerte y los problemas entre Dios y la humanidad solo fueron determinados por Dios a consecuencias del acto deliberado, por parte de Adán y Eva, de comer el fruto del prohibido "árbol del conocimiento". Al parecer, el Jardín en el Edén era, como la tierra de Dilmún, un lugar de eterno deleite en el que no existía la muerte. El que Dios haya asegurado el "árbol de la vida" poniendo un querubín con una espada flamígera, para impedir el acceso, fue también el resultado de la desobediencia de Adán y Eva al pretender ser dioses. Otro importante refinamiento del narrador del Génesis respecto de la isla de Dilmún fue que, en lugar de ser el jardín la residencia de Dios, Dios pone a Adán y Eva en él. Aquí la reflexión teológica debe ser que, a diferencia de los dioses extranjeros, el Dios del Génesis no es un dios egoísta, sino uno que busca establecer una relación con la humanidad.

La desobediencia lleva al quiebre de la relación de Dios con la humanidad por causa de Adán y Eva.

En resumen, el propósito de la historia del Edén en el libro de Génesis debe interpretarse de dos maneras. Primero, puesto que la historia del Edén viene después de la creación en Génesis 1:1-2:4a, que termina con esta declaración: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera. Cayó la tarde, y llegó la mañana. Ése fue el día sexto”. La historia del Edén presenta una imagen contrastante de la creación terminada como “bueno en gran manera” con la disrupción (la desobediencia de Adán y Eva en Génesis 2:4b-3:24). Lo que los lectores pueden olvidar fácilmente es que Dios había colocado dos árboles especiales en medio del jardín: El “árbol de la vida” y el “árbol del conocimiento”. Se ha prestado más atención al “árbol del conocimiento” que al ”árbol de la vida” . Pero la mención del “árbol de la vida” tiene un papel importante en la narración. Dios solo prohíbe a Adán y a Eva comer el fruto del “árbol del conocimiento”. La pregunta clave es, ¿por qué Dios no prohibió a Adán y Eva comer del fruto del “árbol de la vida”? Dios les dijo que podían comer de cualquier árbol excepto de uno: el “árbol del conocimiento” (Génesis 2:16-17).

Adam & Eve
Adán y Eva
Peter Paul Rubens (Public Domain)

El narrador de la historia del Edén debió tener algún motivo para contar que el “árbol de la vida” estaba disponible para que Adán y Eva comieran de él, sin embargo, Adán y Eva decidieron desobedecer el mandato de Dios. Para el narrador, es a causa de la arrogancia de Adán y Eva pretendiendo ser dioses, que el mal entró en el mundo que había sido creado “bueno en gran manera”. La audiencia a la que el narrador se dirige debe elegir entre la vida (obediencia) y la muerte (desobediencia). Esta desobediencia es la que provocó el quiebre en la relación de Dios con la humanidad, y fue responsabilidad de Adán y Eva. La muerte o el mal (en su concepto) entró al mundo que fue creado “bueno en gran manera” por culpa de Adán y Eva, no por culpa de Dios. El mal es un producto humano.

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Segundo, la historia del Edén también funciona como una leyenda etiológica que busca responder a la pregunta acerca del origen del ser humano. La historia de la creación en Génesis 1:1-2:4a ya ha respondido la pregunta acerca de la cosmogonía, el ser humano es obra de Dios. Como lo indica la historia del Edén, Adán y Eva fueron los primeros humanos y por lo tanto los primeros padres, de los que nació la humanidad. Como literatura cosmogónica del antiguo Oriente Próximo, la leyenda del Edén fue ideada pensando en los orígenes de la humanidad y en qué lugar apareció por primera vez. Aparentemente, lo que uno encuentra en la sección Historia primigenia del Génesis son leyendas acerca de los comienzos de la ciencia humana, lo que por supuesto entra en contradicción con los descubrimientos científicos del siglo XXI.

Conclusión

El Jardín en el Edén fue la primera residencia de la humanidad y fue entregada por Dios mismo. A diferencia de las mitologías sumerias, el Jardín en el Edén fue creado por Dios, no para sí mismo sino para Adán y Eva. La imagen que el narrador quiere dar de Dios es la de un dios que no es egoísta, sino que un Dios amante. El Génesis eleva también el estatus divino de Dios como uno que no necesita un lugar físico de residencia, puesto que de no ser así negaría su carácter omnipresente. Del análisis previo se desprende que el Jardín en el Edén no es el jardín “del” Edén, sino el jardín “en” el Edén. Esto presupone que este jardín en particular tal vez no fue el único jardín en el Edén, basándose en la traducción de gan-beeden descrita en un principio.

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Bibliografía

Sobre el traductor

Recaredo Castillo
Una persona sin preparación académica especial, pero que gusta de la Historia y quiere aportar con la traducción de artículos de la Enciclopedia.

Sobre el autor

Benjamin T. Laie
Doctorado en la Escuela de Teología Claremont en Biblia Hebrea. Profesor de Estudios Bíblicos en la Universidad de Rochester; Universidad de los Estados de la Sierra; Profesor de Biblia Hebrea en la Universidad de Ezra. También es profesor visitante en el Seminario Teológico Kanana Fou.

Cita este trabajo

Estilo APA

Laie, B. T. (2018, enero 12). Jardín del Edén [Garden of Eden]. (R. Castillo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16670/jardin-del-eden/

Estilo Chicago

Laie, Benjamin T.. "Jardín del Edén." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. Última modificación enero 12, 2018. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16670/jardin-del-eden/.

Estilo MLA

Laie, Benjamin T.. "Jardín del Edén." Traducido por Recaredo Castillo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 12 ene 2018. Web. 02 feb 2023.

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