Tlaltecuhtli

Definición

Mark Cartwright
por , traducido por Ritchie R. R. Chaidez
Publicado el 23 marzo 2017
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Disponible en otros idiomas: inglés
Tlaltecuhtli (by Citlaltec, CC BY-SA)
Tlaltecuhtli
Citlaltec (CC BY-SA)

Tlaltecuhtli o «Señor/Dama de la Tierra», era una diosa de la tierra mesoamericana asociada a la fertilidad. Se la imaginaba como un terrible monstruo sapo cuyo cuerpo desmembrado dio origen al mundo en el mito azteca de la creación del quinto y último cosmos. Como fuente de vida, se consideraba necesario apaciguarla constantemente con sacrificios de sangre, especialmente de corazones humanos.

Nombre y atributos

Se la imaginaba como una diosa, quizás con doble género, al igual que algunas otras principales deidades mesoamericanas. Con su sufijo masculino, se puede traducir literalmente como «Señor de la Tierra» o, más frecuentemente, «Señora de la Tierra». La diosa era imaginada como un monstruo gordo parecido a un sapo con una gran boca, colmillos y patas con garras. Se la consideraba la fuente de todos los seres vivos y había que velar por su benevolencia mediante sacrificios de sangre que aseguraran la continuidad del orden del mundo.

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El mito de la creación

La idea de un mito de la creación en el que interviene un monstruo acuático salvaje con rasgos de cocodrilo se remonta a los mayas del Clásico y al siglo V a.C., una figura que quizá se basó en un monstruo similar con aspecto de tiburón de la mitología olmeca aún más antigua. En la mitología de la creación de los aztecas y otras culturas mesoamericanas del Posclásico Tardío (siglos XIII-XVI d. C.), los dioses Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, en forma de gigantescas serpientes, descendieron de los cielos y encontraron a Tlaltecuhtli sentada a horcajadas en el océano. En algunas versiones, esta criatura es conocida como Cipactli o «el espinoso». El horrible monstruo, con grandes colmillos, piel de cocodrilo y bocas que crujían en sus codos y rodillas, pedía carne de manera amenazante para darse un festín. Los dos dioses se dieron cuenta de que el quinto y último cosmos no podía prosperar con una criatura tan diabólica vagando por el mundo, así que se encargaron de destruirla. Se produjo una poderosa lucha en la que Tezcatlipoca perdió su pie izquierdo. Finalmente, uno de los dioses tomó la mano derecha y el pie izquierdo, mientras que el otro tomó la mano izquierda y el pie derecho, y con un poderoso tirón, lograron partir a Tlaltecuhtli en dos. De la mitad superior salió el cielo y la mitad inferior se convirtió en la tierra.

LOS DIOSES DECRETARON QUE LAS DISTINTAS PARTES DEL CUERPO DESMEMBRADO DE TLALTECUHTLI DARÍAN LUGAR A LAS CARACTERÍSTICAS DEL NUEVO MUNDO.

A los otros dioses no les gustó mucho el trato que recibió Tlatecuhtli y por eso decretaron que las distintas partes de su cuerpo desmembrado dieran lugar a las características del nuevo mundo. Así, su piel se convirtió en gramíneas y pequeñas flores; su pelo se convirtió en árboles, flores y hierbas; sus ojos se convirtieron en manantiales y pozos; su nariz se convirtió en montañas y valles pequeños; sus hombros en montañas más grandes y su boca, en cuevas y ríos.

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A pesar de que se la despedazó y se la transformó en accidentes geográficos, los mesoamericanos seguían pensando en Tlaltecuhtli como una diosa de la tierra y atribuían cualquier sonido extraño procedente de dichos accidentes a los gritos de agonía de Tlaltecuhtli o a sus pedidos de sangre humana para alimentarse. De hecho, la diosa se ganó la reputación de tener un apetito insaciable por los corazones de las víctimas del sacrificio. Se debía satisfacer este apetito porque de lo contrario, la diosa dejaría de alimentar la tierra y las cosechas se perderían.

Otro aspecto de la diosa era que se creía que Tlaltecuhtli se tragaba el sol cada noche y lo regurgitaba a la mañana siguiente al amanecer. Esta conexión solar hacía que formara parte de las oraciones ofrecidas a Tezcatlipoca antes de una campaña militar azteca. Además, las parteras recurrían a su ayuda durante los partos difíciles, y aparece en el calendario azteca como el segundo de los 13 Señores del Día, siendo su glifo el 1 Conejo.

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Representación en el arte

Tlaltecuhtli, en varias formas, es una antigua deidad mesoamericana, pero las primeras representaciones en escultura se encuentran en la ciudad maya de Mayapán, en Yucatán. Dichas representaciones se remontan al periodo posclásico tardío. Más común en el arte azteca, la diosa se representa a menudo como una figura con las piernas abiertas, representando la postura en cuclillas que se adopta al dar a luz. Su boca suele estar abierta, con colmillos o dientes de hojas de pedernal y con la piel de cocodrilo que representa la superficie de la tierra.

Tlaltecuhtli, El Tajin
Tlaltecuhtli, El Tajín
Philo Nordlund (CC BY)

La representación más famosa de Tlaltecuhtli se encuentra en la colosal losa de piedra hallada cerca de la base del Templo Mayor de la capital azteca, Tenochtitlán (actualmente el centro de Ciudad de México). La piedra de andesita rosa se rompió en cuatro pedazos por el peso de un edificio colonial que estaba encima. Una vez recompuesta, mide 4 por 3,5 metros y pesa unas 12 toneladas. La conocida figura de Tlaltecuhtli en cuclillas está tallada en la piedra en altorrelieve, con un vestido de calavera y huesos y un río de sangre que fluye por su boca abierta. Es posible que la piedra sirviera para marcar un entierro real, tal vez el de Ahuitzotl, como indica un glifo del año (10 Conejo o 1502 d. C.) y la naturaleza de los bienes enterrados bajo ella, que los arqueólogos continúan estudiando.

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Otra representación de la diosa se encuentra en las cuatro caras de la Piedra de la Coronación del gobernante azteca Moctezuma II (también conocido como Montezuma II y Motecuhzoma II) de 1503, y con ella, los glifos del agua y el fuego, símbolos tradicionales de la guerra. El historiador M. E. Miller opina que el rostro que aparece en el centro de la célebre Piedra del Sol azteca (también conocida como Piedra del Calendario) es, de hecho, Tlaltecuhtli y simboliza la desaparición del quinto y último sol del cosmos azteca.

La diosa muy a menudo solía ser tallada en la parte inferior de las esculturas, donde la base tocaba la tierra y en la parte inferior de las cajas de piedra especiales conocidas como cuauhxicalli («caja de águila»), que se utilizaban para guardar los corazones sacrificados que tanto le gustaban. Por último, Tlaltecuhtli aparece como un monstruo sapo con colmillos en la forma de una piedra angular de una plataforma piramidal en El Tajín. Esto vincula la función arquitectónica de la piedra como soporte de la pirámide con su función mitológica de soporte de la tierra.

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Sobre el traductor

Ritchie R. R. Chaidez
Ritchie es un estudiante universitario que creció en México, actualmente estudia en California para obtener un título de Biología. Sus intereses son la ciencia y literatura. Actualmente tiene como pasatiempo traducir artículos de diversos temas.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es un escritor de historia radicado en Italia. Sus intereses principales incluyen la cerámica, la arquitectura, la mitología mundial y descubrir las ideas que todas las civilizaciones tienen en común. Tiene una maestría en filosofía política y es director de publicaciones en World History Encyclopedia.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2017, marzo 23). Tlaltecuhtli [Tlaltecuhtli]. (R. R. R. Chaidez, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15831/tlaltecuhtli/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Tlaltecuhtli." Traducido por Ritchie R. R. Chaidez. World History Encyclopedia. Última modificación marzo 23, 2017. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15831/tlaltecuhtli/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Tlaltecuhtli." Traducido por Ritchie R. R. Chaidez. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 23 mar 2017. Web. 15 ago 2022.

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