Arsenale

Astillero y arsenal de Venecia
Teresa Fava Thomas
por , traducido por Waldo Reboredo Arroyo
publicado el
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Los navíos construidos en las instalaciones industriales de Arsenale, nombre que significa «arsenal», constituyeron la base del enorme intercambio comercial, la riqueza y el poderío naval de la República de Venecia. Establecido en 1104, sus astilleros se dedicaron a lo largo de 8 siglos consecutivos a la construcción de barcos mercantes y de guerra, y a la fabricación de armaduras, ballestas, catapultas, armamento y piezas de artillería.

Entrance of the Venetian Arsenal
Entrada del arsenal de Venecia Canaletto (Public Domain)

El complejo ocupa una franja de tierra y agua de 24 hectáreas (60 acres) de extensión en el extremo oriental de la ciudad. El área está rodeada por murallas de 15 metros (50 pies) de altura que circundan diques secos, dársenas, fraguas y talleres. Desde su fundación fue una factoría controlada por el gobierno, concebida para producir buques y armamento destinados a la defensa del comercio de la República de Venecia, y a sustentar su dominio en todo el Mediterráneo. La inmensa riqueza de Venecia provenía del intercambio comercial con lugares tan lejanos como Egipto y Siria, y de sus conexiones con la Ruta de la Seda. Los navíos venecianos transportaban mercancías hacia Egipto y peregrinos a la Tierra Santa.

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todo lo necesario para mantener las fuerzas navales estaba estandarizado y se almacenaba en el lugar.

La puerta de entrada de Arsenale, según muestran imágenes históricas de Venecia, exhibe dos singulares torres que conservan su apariencia en la actualidad. Los visitantes que arriban a ella se encuentran con una hilera de imponentes leones de mármol que custodian el lugar, transportados desde Grecia hasta Venecia como botín de guerra.

Tras sus muros de ladrillo se encontraban talleres y muelles donde todo lo necesario para mantener las fuerzas navales estaba estandarizado y almacenado en el lugar. La totalidad de los materiales se producía en el sitio: clavos, alquitrán, estopa para calafatear, cuerdas, aparejos, velas, remos, quillas, cubiertas y mástiles. También se fabricaban distintos tipos de armamento, como armaduras, espadas, lanzas, pólvora, pistolas, morteros y artillería.

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Arsenalotti

De manera parecida a una línea de montaje, los buques se construían mediante un sistema que consistía en colocar las quillas, poner a flote los cascos, y trasladarlos de un cobertizo al siguiente, recorrido en que cada navío progresaba hasta su terminación. Maestros y artesanos introducían constantes mejoras en la tecnología y recibían recompensas por sus innovaciones.

En el barrio de Castello, ubicado en el extremo oriental de Venecia, cada mañana laborable sonaba una campana para convocar a los trabajadores. Estos, conocidos como arsenalotti, realizaban una corta caminata desde sus apartamentos hasta las instalaciones. A los más calificados se les asignaban viviendas especiales. La fuerza laboral estaba integrada por hombres que trabajaban como carpinteros, aparejadores, herreros y cordeleros, y también por mujeres que desarrollaban su actividad en los telares, donde hilaban, tejían telas para las velas, las cosían, y confeccionaban estandartes de seda, entre distintas labores. A algunas mujeres se les permitía trabajar como aprendices de sus padres en oficios que por tradición ejecutaban los hombres.

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Arsenale Workers
Trabajadores de Arsenale Giacomo Franco (Public Domain)

Los arsenalotti disfrutaban de grandes beneficios: recibían buenos salarios, tenían la posibilidad de ascender a capataces o maestros, y su sustento diario se apoyaba con la entrega de vino. Los sábados eran días de pago, que se cobraba en efectivo por los trabajadores en la puerta principal. Aunque muchas fuentes venecianas los retratan como obreros satisfechos, en ocasiones se produjeron protestas. En 1569, por ejemplo, un recorte de horas laborales provocó una revuelta. Los trabajadores se organizaban en gremios según su oficio: carpinteros de ribera, aserradores, calafateadores, herreros, armeros, y otros. Los gremios crearon fondos para apoyar a quienes resultaran lesionados, o incluso, a los que murieran en el trabajo. Sin embargo, el beneficio más preciado consistía en inscribir a sus hijos como aprendices para que se convirtieran en sus sucesores.

En tiempos de guerra los arsenalotti podían ser reclutados para servir en buques de guerra. Los calafateadores, por poseer habilidades críticas, se asignaban con frecuencia a los buques para efectuar reparaciones de emergencia. Los trabajadores esperaban que se les destinara a los navíos en algún momento de sus carreras, en ocasiones durante años, y consideraban que remar en una galera era una forma de sobrevivir en tiempos difíciles. Si un trabajador resultaba culpable de algún delito podía ser sentenciado a remar en las galeras o a laborar varios años en un astillero por la mitad de su sueldo.

En su Canto XXI, el poeta Dante Alighieri relata haber visto a un grupo de obreros hervir brea para convertirlo en alquitrán negro, utilizado en la impermeabilización de los barcos. Dante asemejó la atmósfera generada por los calderones hirvientes a la del infierno. Una vez obtenido el alquitrán negro, los trabajadores procedían a embutirlo a presión en los cascos de los buques para hacerlos estancos.

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En 1508 una enorme explosión ocurrida en el taller de pólvora mató a muchos trabajadores y destruyó parte de arsenale.

Los proti o maestros, que en número podían llegar a ser un millar, controlaban cada paso del proceso de producción. Gozaban del mayor respeto, ocupaban altos puestos y recibían los mejores salarios. En caso de necesidad, la fuerza de trabajo podía crecer a varios miles, para luego reducirse con rapidez al disminuir la demanda. Los maestros dirigían equipos de artesanos y aprendices calificados que aprendían las técnicas más sofisticadas de cada oficio. Muchos trabajaban toda su vida en la misma área de especialización, y no era inusual que un veterano se mantuviera activo hasta los sesenta o setenta años.

Estos trabajadores habían ocupado durante mucho tiempo un lugar especial en la sociedad veneciana, posición que el historiador Robert C. Davis denominó «rol cívico», en alusión a que su participación en eventos públicos constituía un honor (Davis, 150). Durante la realización de ritos religiosos y otras celebraciones, el dux y su séquito abordaban una barca ceremonial conocida con el nombre de Bucintoro, y salían a la laguna. La galera de remos, pintada de color rojo vivo, exhibía profusas decoraciones de pan de oro. Los equipos de trabajadores de Arsenale la remaban y conducían al dux al centro de la laguna, donde este lanzaba un anillo de oro al mar en señal de agradecimiento por un año más de prosperidad. Al elegirse un nuevo dux los trabajadores lo paseaban en procesión por toda la ciudad y remaban su barca durante la ceremonia conocida como Sensa, o matrimonio con el mar.

Los trabajadores también cumplían responsabilidades regulares en la protección del astillero. Se desempeñaban como guardias de seguridad que patrullaban el astillero durante la noche y realizaban funciones de bomberos en caso de emergencia. En 1508 una arrasadora explosión ocurrida en el taller de pólvora mató un gran número de trabajadores y destruyó parte de Arsenale.

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Astillero y talleres

Las fraguas de Arsenale, donde los herreros construían enormes armas de asedio, causaron una profunda impresión en el historiador veneciano Marin Sanudo, quien escribió: «Hay enormes bombardas y catapultas de inestimable potencia, que ninguna ciudad ni castillo tendrían fuerza suficiente para resistir…» (Sanudo, 18-19).

En las cercanías se encontraba el taller techado de mayor importancia, la Tana, o cordelería, construida en 1579. La Tana contaba con tres largas naves que medían 316 metros (1036 pies) de largo, equivalente a más de tres campos de fútbol. En este lugar los trabajadores devanaban fibras de cáñamo para transformarlas en hebras que luego trenzaban y convertían en cuerdas que se utilizarían en los aparejos de los navíos y como amarras de atraque. Ochenta y cuatro columnas de ladrillo y piedra, cada una de más de un metro de diámetro, sostenían la enorme cubierta. El gobierno de la República designaba supervisores o signori, señores, para controlar el precio y garantizar la calidad de los suministros. En una ocasión en que los especuladores intentaron monopolizar el mercado de cáñamo, que se utilizaba por toneladas, el estado intervino para romper el monopolio. A partir de entonces se implantó un sistema de clasificación que normaba las pruebas de calidad de las cuerdas y su identificación. El historiador Frederic C. Lane señala que el destino de las naves venecianas y sus tripulaciones en altamar dependía por completo de la calidad de las cuerdas utilizadas en los aparejos y amarras. Arsenale garantizaba a sus capitanes las mejores cuerdas.

Detrás de la cordelería se desplegaban hectáreas de astilleros donde se colocaban las quillas de los barcos. Para los remos se seleccionaba madera de haya, y se cortaban pinos que luego se carbonizaban para obtener brea. Los funcionarios venecianos marcaban los mejores árboles de los bosques estatales para emplearlos como mástiles, e incluso combaban mediante ataduras árboles jóvenes, que luego cortaban para obtener vigas curvas destinadas a baos y quillas. Expertos aserradores talaban los árboles y los hacían flotar río abajo hasta el delta veneciano. Los carpinteros calificados de los astilleros tallaban enormes cuadernas de madera, las encajaban en la quilla, y a continuación colocaban las cubiertas y montaban los mástiles. Después de concluido cada paso, el buque en construcción se remolcaba por el agua hasta otro taller techado, donde un nuevo equipo de artesanos asumía sus labores. El proceso funcionaba como una línea de montaje, e incluía el prefabricado de componentes de la nave, los cuales se almacenaban una vez terminados. Ante una amenaza de guerra el comandante de Arsenale ordenaba a los trabajadores que prefabricaran estas piezas, que guardaban en los almacenes. Así, cuando se requirieran, podían ensamblarse con rapidez y completar nuevos buques de guerra.

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Venetian Galleass
Galeaza veneciana Vincenzo Maria Coronelli (Public Domain)

En 1574 el rey Enrique III de Francia visitó la República de Venecia, donde el dux le dedicó un día completo a recorrer juntos las instalaciones. Condujo al rey de un área a la siguiente con el propósito de que observara cada etapa de la construcción de un navío de guerra. El propósito de los venecianos era dejarle clara la rapidez con que podían reemplazar cualquier barco que perdieran en batalla mediante el uso del sistema de piezas prefabricadas.

Estos métodos, aplicados en gran escala con un enfoque innovador, se adelantaron en siglos a las organizaciones industriales modernas. El historiador económico Frederic C. Lane calificó a la Arsenale del siglo XVI como «… la mayor planta industrial de su tiempo» (Lane, 1992, 146). El académico Robert C. Davis citó a Zuane Bernardo, quien en 1676 se refirió al lugar como una «fábrica de maravillas» (Davis, 3).

Experiencia

Cuando la armada confrontó problemas con el funcionamiento de los remos en una nueva galera, se invitó a Galileo Galilei, profesor de la Universidad de Padua, a que ofreciera sugerencias. Entre 1592 y 1593 Galileo y el jefe del arsenal, Giacomo Contarini, intercambiaron varias visitas y después, cartas. Más adelante en su vida, Galileo mencionaría en su obra Discorsi la influencia que ejerció en su pensamiento haber podido observar los métodos de construcción naval empleados en Arsenale. Leonardo da Vinci también fue invitado en calidad de consultor, aunque no dejó registro de sus discusiones. No obstante, Arsenale había manufacturado catapultas para la guerra de asedio, armas que más tarde Da Vinci recogió en sus diseños, y también hizo dibujos de trabajadores de Arsenale.

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Venecia consideraba a Arsenale un elemento clave en la defensa contra ataques enemigos, y en la protección de su imperio comercial. Los otomanos, a quienes llamaban «el turco», eran los rivales más temidos. En 1570 Venecia se unió a la Santa Liga de Francia, España y el Vaticano para desafiar al Imperio otomano en la batalla de Lepanto. Más de la mitad de la flota de la Santa Liga provenía de los astilleros de Arsenale, que comprendía innovadores navíos de guerra con múltiples cañones de bronce montados en torretas. El revolucionario diseño, que permitía a los buques disparar en distintas direcciones, proporcionó a la Santa Liga una clara ventaja en las batallas navales.

Map of Venetian Arsenal
Mapa de Arsenale, Venecia George Braun and Franz Hogenberg (Public Domain)

Venecia no era un estado feudal debido a que no poseía tierras de cultivo. Sin tierras que dedicar a la agricultura, la riqueza debía obtenerse por medio del comercio, y los alimentos tenían que importarse del continente. En el siglo XV, cuando su población alcanzó la cifra de un cuarto de millón de personas, la República de Venecia consolidó su control sobre el noreste de Italia. En tiempos de paz, Venecia dominó el comercio de la costa adriática y desarrolló el intercambio con el Mediterráneo oriental, en particular el de Egipto. Venecia obtuvo fabulosos beneficios mediante el empleo de naves capaces de transportar 250 toneladas de especias y otros valiosos productos. Introdujo un método innovador para financiar sus empresas comerciales, consistente en el establecimiento de un contrato entre el capitán de la nave y los inversionistas, denominado colleganza. Este esquema le otorgaba al capitán la capacidad financiera para construir un buque, contratar su tripulación, y adquirir mercancías que generaran grandes ganancias tanto para él como para los inversionistas. El cristal de Murano producido en Venecia se empleaba a menudo como moneda de cambio internacional para impulsar el comercio de especias exóticas y algodón egipcio. El poder comercial convirtió a la ciudad-Estado veneciana en centro de riqueza.

Historia posterior

La ciudad de Venecia fue saqueada en 1797 tras ser invadida por las tropas de Napoleón Bonaparte. Los ocupantes desprendieron la estatua de cuatro caballos que se encontraba en el tejado de la Basílica de San Marcos, se apoderaron de pinturas y otros objetos valiosos, y los enviaron a París. Despojaron al Bucintoro del pan de oro y prendieron fuego a la barca. Venecia nunca contó con murallas defensivas que rodearan la ciudad, pero no así Arsenale, que estaba protegido por altos y anchos muros de ladrillo.

Después de que la Francia napoleónica cediera Venecia a los austríacos, estos ocuparon la ciudad y mantuvieron el control de los astilleros desde 1814 hasta 1848. Al concluir la dominación austriaca, el astillero quedó inactivo. Sus trabajadores habían sido despedidos y la llegada de los buques de guerra de casco de acero acabó con la importancia del astillero. Mas tarde Venecia pasó a formar parte del Reino de Italia, y en 1883 la armada italiana rehabilitó el establecimiento. Las obras comenzaron con la instalación de una enorme grúa hidráulica Armstrong-Mitchell que se utilizaría para construir modernos buques de acero. En 1895 se abrieron los Jardines Públicos ubicados en las cercanías del astillero, para albergar la exposición internacional de arte de la Bienal.

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Greek Lion at the Arsenale
Leon griego en Arsenale Unknown Artist (Public Domain)

En abril de 1915 Italia se unió a los Aliados y luchó en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Solo había transcurrido un mes cuando las fuerzas austriacas invadieron la laguna por mar y por aire y atacaron Arsenale con bombas y armas incendiarias. Durante las noches del 24 y 25 de mayo ardieron los techos de madera de los cobertizos y la grúa resultó dañada.

A partir de 1964, uno de los edificios de Arsenale albergó el Museo Storico Navale, el Museo Histórico Naval de Venecia. En él se exhibe una réplica a escala natural del Bucintoro, que todavía se usa en ceremonias. La armada italiana posee un centro de mando de la flota del Adriático en las oficinas de Arsenale. Venecia ha hecho planes para adaptar Arsenale como espacio de exposiciones. En la primavera de 2025 el recinto alojó a la Bienal de Arquitectura en el área de la cordelería, y abrió al público la zona de los astilleros.

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Bibliografía

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Sobre el traductor

Waldo Reboredo Arroyo
Interesado en el estudio de las migraciones, costumbres, las artes y religiones de distintas culturas; descubrimientos geográficos y científicos. Vive en La Habana. En la actualidad traduce y edita libros y artículos para la web.

Sobre el autor

Teresa Fava Thomas
Profesora de historia que imparte cursos de Historia italiana; ha publicado: "The Reluctant Migrants: Migration from the Italian Veneto" y "The Allied Bombing of Central Italy: The Restoration of the Nile Mosaic and Sanctuary of Fortuna at Palestrina".

Cita este trabajo

Estilo APA

Thomas, T. F. (2025, octubre 09). Arsenale: Astillero y arsenal de Venecia. (W. R. Arroyo, Traductor). World History Encyclopedia. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2776/arsenale/

Estilo Chicago

Thomas, Teresa Fava. "Arsenale: Astillero y arsenal de Venecia." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, octubre 09, 2025. https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2776/arsenale/.

Estilo MLA

Thomas, Teresa Fava. "Arsenale: Astillero y arsenal de Venecia." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia, 09 oct 2025, https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2776/arsenale/.

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