Epona era una diosa celta. Su nombre contiene una alusión al caballo: en celta, «epos» significa «caballo» y el sufijo «-ona» significa simplemente «sobre». Epona es la diosa protectora de las yeguas y los potros. La información más antigua sobre la diosa gala de los caballos se encuentra en Juvenal (Sátiras, VIII, 155 ss.), que escribe: «... iurat / solam Eponam and facies olida ad praesepia pictas» («Jura solo por Epona y por los rostros pintados en los establos»). También podemos encontrar otro texto que menciona a Epona en Minucio Félix (Octaviano, XXVII, 7): «Nisi quod vos et totos asinos in stabulis cum vestro vel [sua] Epona consecratis» («Excepto que te consagras a ti mismo y a todo el establo de burros con tu Epona»).
Las inscripciones conocidas sobre Epona se han excavado en todo el territorio correspondiente a la antigua Galia y Germania, pero también en las provincias danubianas e incluso en Roma. Estas numerosas inscripciones suelen estar firmadas por soldados y se encuentran cerca de asentamientos, lo que parece sugerir no un culto indígena sino militar, especialmente en Oriente.
Epona ocupaba un lugar importante en la religión gala, ya que el caballo era fundamental en la vida de los galos. Recordemos cómo la caballería gala había desestabilizado a las legiones romanas durante la conquista. Lógicamente, la veneración de la diosa persistió en el ejército. Sin embargo, todo apunta a que el pueblo llano la adoraba en las zonas rurales. Lamentablemente, casi no queda rastro de un culto oficial a Epona en las grandes ciudades.
La representación de Epona en el arte varía en función del origen de cada representación. Salvo contadas excepciones, Epona siempre aparece vestida y en presencia de caballos. Aparte de estos animales, suele mostrarse sola y, en ocasiones, se la representa como célibe. Si bien estas características se encuentran en todas las representaciones, las posturas y actitudes de Epona y sus caballos varían según el lugar donde se hayan hallado.
Salvo contadas excepciones, Epona siempre aparece vestida y en presencia de caballos.
El primer tipo de representación, hallado en el noreste de la Galia y en la región del Rin, muestra a la diosa sentada sobre una yegua, a veces acompañada de un potro. Transportada por un caballo, puede actuar como símbolo funerario: en algunas estelas queda claro que evoca el viaje del alma al inframundo; la representación de una mujer para simbolizar el alma del difunto es coherente con el folclore de las religiones antiguas.
En el segundo tipo de representación, la diosa está rodeada de caballos, a los que da de comer en ocasiones. Estas representaciones se encuentran principalmente en la Galia central. Existe otra forma más de representar a Epona: puede aparecer tumbada sobre un caballo y semidesnuda, como se ha encontrado por ejemplo en Allerey, Borgoña. Sus atributos suelen ser la cornucopia o la clavija. A veces va acompañada de un perro y en otras ocasiones de dioses, diosas o espíritus; a menudo se encuentran representaciones locales de Marte, Hércules o Silvano.
Cuando tenemos que estudiar una deidad celta, a menudo resulta útil compararla con lo que se conoce de la tradición celta que ha dejado escritos mitológicos en Irlanda. Aunque el registro de la Irlanda (y Gales) celta mitológica comenzó a principios de la Edad Media, y se aplica principalmente a las islas británicas, a veces resulta útil intentar establecer vínculos con las antiguas tradiciones celtas de las que proceden estas historias.
Epona suele estar más cerca de la diosa Rhiannon Cymric (cuyo nombre deriva de la palabra celta «Rigantona», que significa «gran reina») que aparece en el Mabinogi de Pwyll. En este tipo de romance artúrico, se dice que era imposible alcanzarla cuando cabalgaba, ya que se desplazaba con gran rapidez; entretenía a los invitados en Harddlech, cantando durante las comidas. Rhiannon estuvo casada con Pwyll y Manawyddan. Es posible que también tuviera la función de acompañar a los muertos en este lugar.
Sin duda, existen similitudes entre Epona y Rhiannon, como su apego a los caballos o su papel como acompañantes de los muertos, pero también hay diferencias en cuanto su ámbito: la diosa Epona era soltera, mientras que Rhiannon, considerada una reina, estaba casada. Además, Epona era especialmente venerada por los soldados, mientras que Rhiannon aparecía en la literatura celta (especialmente en Gran Bretaña). Por lo tanto, aunque existen similitudes innegables entre ambos personajes, sería más prudente no equipararlas por completo.
Traductora de inglés y francés a español. Muy interesada en la historia, especialmente en la antigua Grecia y Egipto. Actualmente trabaja escribiendo subtítulos para clases en línea y traduciendo textos de historia y filosofía, entre otras cosas.
Escrito por bisdent, publicado el 18 enero 2012. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.