Johannes Hevelius (1611-1687) fue un astrónomo polaco radicado en Dánzig (Gdansk). Trabajó desde su propio observatorio, financiado con fondos privados, donde creó mapas de la superficie lunar, descubrió la primera estrella variable y avistó varios cometas nuevos. Su libro Prodromus Astronomiae, publicado póstumamente e ilustrado con muchos de sus propios grabados, fue el catálogo de estrellas más completo y preciso que se había elaborado hasta entonces.
Primeros años de vida
Johannes Hevel, conocido como Hevelius (Heweliusz o Howelcke), nació el 28 de enero de 1611 en la ciudad de Dánzig (actual Gdansk) en Polonia. Provenía de una familia de comerciantes y fabricantes de cerveza, ya que Dánzig era uno de los cuatro puertos principales de la Liga Hanseática. Johannes pudo estudiar Derecho en la Universidad de Leiden a partir del año 1630, aunque nunca culminó sus estudios. También visitó Francia e Inglaterra en su juventud. En el año 1634 volvió a Dánzig, lugar del que apenas se alejó durante el resto de su vida.
Hevelius se casó, pero su primera esposa falleció joven. Posteriormente volvió a casarse, esta vez con Catherina Elisabeth (1647-1693). Quien era hija de otro próspero comerciante de Dánzig; se casaron cuando ella tenía tan solo 16 años y Hevelius 51. Su joven esposa se convirtió en su asistente en astronomía a partir de 1662.
Stellaeburg
En 1641, Hevelius estableció su observatorio en Dánzig y financió el proyecto por su cuenta, lo que lo convirtió en una rareza: un astrónomo del siglo XVII independiente de gobernantes y Gobiernos. Sin embargo, Hevelius era tan bueno en astronomía que logró atraer fácilmente inversiones de varios reyes polacos e incluso de Luis XIV de Francia (reinó entre 1643 y 1715). El ministro de Finanzas de Luis, Jean-Baptiste Colbert (1619-1683), era un aficionado de la ciencia, por lo que le proporcionó a Hevelius una gran suma de dinero para establecer su observatorio; la condición era que se proporcionaran datos al Estado francés, que estaba ansioso por mejorar sus cartas de navegación utilizadas por la Armada francesa. Luego, tres de los libros de Hevelius fueron dedicados tanto a Luis XIV como a Colbert, pero el astrónomo se mantuvo como un operador independiente. Cuando no miraba las estrellas, participaba en el gobierno local en Dánzig, como concejal y cónsul.
Hevelius nombró a su observatorio Stellaeburg, y se convirtió en un tema de conversación tan popular en la región que, en 1660, recibió la visita del rey Juan II de Polonia (reinó entre 1648 y 1668). Hevelius hizo muchos descubrimientos importantes allí a lo largo de su trayectoria. Tuvo varios asistentes a lo largo de los años; la más notable fue su segunda esposa, pero también destacan nombres importantes como Gottfried Kirsch (1639-1710), quien fue aprendiz de Hevelius y luego se convirtió en el astrónomo más respetado en Alemania.
HEVELIUS NO RECURRIÓ A ARTISTAS NI A GRABADORES PARA PLASMAR LO QUE ÉL MISMO HABÍA OBSERVADO CON SUS INSTRUMENTOS.
Desde su observatorio, Hevelius avistó la primera estrella variable, una estrella cuyo brillo varía con el tiempo, y la llamó Mira. Analizó el fenómeno, aún desconocido por entonces, de las manchas solares. Hevelius fue el primero en divisar cuatro cometas (1652, 1661, 1672 y 1677). Estudió fenómenos poco comunes, como el tránsito de Venus y Mercurio por delante del Sol. Quizá lo más importante es que estudió y cartografió sistemáticamente la superficie lunar durante un período de cuatro años. El detallado mapa de Hevelius supuso una gran mejora con respecto a lo que posiblemente fuera el mejor hasta entonces, diseñado unas décadas antes por Galileo Galilei (1564-1642). También descubrió que la Luna oscila, un fenómeno al que denominó «libración». Estas observaciones se realizaron con un telescopio construido por el propio Hevelius para tal propósito, incluidas las lentes pulidas a medida. El gigantesco telescopio de Hevelius, hecho en 1647, medía 46 metros de altura.
El trabajo de Hevelius era particularmente útil e impresionante para el gran público porque, a diferencia de muchos otros científicos, no recurrió a artistas ni a grabadores para plasmar lo que él mismo había observado con sus instrumentos. Hevelius era un artista dotado y meticuloso, capaz de grabar sus propias planchas de cobre a partir de las cuales realizaba sus ilustraciones grabadas. Esto era una ventaja fundamental, tal y como lo explica el historiador A. van Helden:
De este modo, Hevelius creó un camino fluido por el que la información pasaba de su aguda visión a su mente, dotada de una excelente imaginación y memoria, a su hábil mano y de ahí llegaba directamente al ojo del lector, sin la intervención de nadie más cuya interpretación o error pudiera poner en duda la fiabilidad de la imagen. Era como si el lector… estuviera observando los cielos a través de la mirada de Hevelius… El método de presentar las observaciones al público era lo mejor que se podía esperar antes de la llegada de la fotografía. (18)
En 1664, Hevelius tuvo la distinción de convertirse en uno de los primeros miembros extranjeros de la Royal Society de Londres. Hevelius también contribuía regularmente a la revista no oficial de la sociedad, Philosophical Transactions (Transacciones filosóficas). Hevelius fue, por lo tanto, un miembro importante de la red internacional de los principales astrónomos de toda Europa, que mantenían una correspondencia regular entre ellos, intercambiaban datos y publicaban sus trabajos más allá de las fronteras internacionales. Por ejemplo, cuando se producía un acontecimiento clave, aunque poco frecuente, como el movimiento del planeta Tierra por delante del Sol, astrónomos como Hevelius comparaban sus observaciones del mismo fenómeno con otros astrónomos situados en diferentes lugares del mundo, con el fin de maximizar la precisión de los datos astronómicos registrados.
Curiosamente, el astrónomo, aunque no tenía inconveniente en usar telescopios para la cartografía y la observación en general, no los empleaba para medir con precisión el movimiento de las estrellas y los planetas a lo largo del tiempo. Hevelius también se rehusaba a incorporar los nuevos avances tecnológicos a sus telescopios, sobre todo a las miras telescópicas que utilizaban un micrómetro ocular, los cuales permitían medir cambios muy pequeños en la posición de los cuerpos celestes. Aunque estos telescopios y visores contaban con defensores destacados como Robert Hooke (1635-1703) en Inglaterra, Hevelius seguía confiando en sus instrumentos habituales para este tipo de observaciones: su vista, un sextante y un cuadrante gigantes, y dos relojes de péndulo. Había diseñado y elaborado todos estos instrumentos él mismo. Afirmaba que podía distinguir un cuerpo en movimiento con una precisión de hasta cinco segundos de arco, algo que a un astrónomo como Hooke le parecía increíble. De hecho, se desató una desagradable disputa entre Hooke y Hevelius sobre la utilización de las miras telescópicas.
UN INCENDIO DESTRUYÓ STELLAEBURG, INCLUIDA LA CASA DE HEVELIUS Y TODOS SUS INSTRUMENTOS.
En 1679, el astrónomo inglés Edmond Halley (1656-1742) visitó Stellaeburg e intercambió anotaciones con Hevelius. La Royal Society había enviado a Halley de manera extraoficial para averiguar cuán acertadas eran las observaciones de Hevelius realizadas sin telescopios. Halley, al igual que Hooke, sin duda tenía bajas expectativas. La sociedad también lo había enviado a Dánzig con el propósito de tratar de persuadir a Hevelius para que comenzara a utilizar los instrumentos más modernos. Halley debió de llevarse una grata sorpresa al descubrir que, al comparar las lecturas de su propio telescopio tomadas en Stellaeburg, se dio cuenta de que las lecturas de Hevelius, realizadas con su sextante, cuadrante y relojes, eran todas extraordinariamente precisas. Resulta interesante, en ese sentido, que «la obra astronómica de Hevelius fuera una especie de referencia con la que otros astrónomos europeos evaluaban su propia precisión» (Jardine, 30). Además, «muchos consideraban que los instrumentos de Hevelius eran los mejores de Europa, y elogiaban su buen ojo, su destreza y paciencia como observador» (van Helden, 18). No por nada se lo conocía a Hevelius como el «Lince Prusiano» (Vertesi, 213).
La visita de Halley dio lugar a un curioso incidente. Aunque se le había dado dinero para comprar unos libros que Hevelius había encargado, Halley lo gastó en un espléndido vestido de seda para la esposa de Hevelius. El vestido costaba más de lo que Halley había recibido de su colega astrónomo, por lo que le escribió a Catherina Elisabeth para pedirle la cantidad pendiente. Dejando al descubierto la motivación un tanto dudosa detrás de todo esto, Halley le dijo a Catherina Elisabeth que, si ella le enviaba un ejemplar del libro de su marido sobre la Luna y otro de su último trabajo sobre los cometas, daría por saldada la «deuda».
Por desgracia, apenas dos meses después de la visita de Halley, el 26 de septiembre de 1679, un incendio destruyó Stellaeburg, incluida la casa de Hevelius y todos sus instrumentos científicos. El incendio fue provocado, tal vez, por un empleado descontento. Hevelius describió la tragedia en su obra titulada Annus climactericus (1685), pero reconstruyó lo que pudo y reanudó sus investigaciones astronómicas tan pronto como fabricó un equipo nuevo.
Hevelius recopiló sus hallazgos astronómicos en folios con bellas ilustraciones, que incluían no solo imágenes que él mismo había dibujado del cielo, sino también descripciones detalladas y representaciones de muchos de sus instrumentos astronómicos. Las obras más famosas de Hevelius son Selenographia (1647), que incluía su célebre mapa de la Luna, y Cometographia (1668). Otros trabajos incluyen Prodromus cometicus (1665), Machina coelestis (dos partes: 1673 y 1679), que describe en detalle los instrumentos del astrónomo, y Firmamentum Sobiescianum (1690), que examina siete constelaciones nuevas. Su gran obra, cuya compilación le llevó más de 25 años y que nunca llegó a terminar del todo, fue Prodromus Astronomiae, un exhaustivo catálogo y atlas celeste de más de 1564 estrellas. Este catálogo fue publicado finalmente en 1690 por su esposa, tres años después de su muerte. Contiene, una vez más, numerosas ilustraciones dibujadas por Hevelius, la mayoría de ellas creadas a partir de planchas de cobre que él mismo había grabado.
Johannes Hevelius falleció el 28 de enero de 1687, el día de su cumpleaños, en Dánzig. En realidad, su excelente reputación había decaído en los últimos años, a medida que los telescopios más grandes, mejores y precisos demostraban que los instrumentos más tradicionales por los que él había apostado habían dejado de ser útiles. Sin embargo, Hevelius fue un pionero en su época, y sigue siendo una de las figuras claves de la astronomía durante la Revolución Científica. Algunos de los nombres que Hevelius les asignó a las formaciones de la Luna siguen utilizándose en la actualidad, como «los Alpes» para referirse a una determinada cadena montañosa. Asimismo, un cráter lunar lleva el nombre del astrónomo, al igual que un satélite astronómico polaco puesto en órbita en 2014.
Johannes Hevelius era conocido por ser uno de los astrónomos más destacados del siglo XVII. Elaboró mapas de la Luna, descubrió nuevos cometas y observó la primera estrella variable.
¿Qué descubrió Johannes Hevelius?
Johannes Hevelius descubrió cuatro cometas, la oscilación de la Luna y la primera estrella variable, a la cual nombró Mira.
¿Johannes Hevelius utilizaba un telescopio?
Johannes Hevelius sí utilizó telescopios, pero era famoso por no emplearlos para seguir los movimientos de los cuerpos celestes, ya que prefería utilizar instrumentos más tradicionales sin miras telescópicas.
Bibliografía
Albert van Helden. "Telescopes and Authority from Galileo to Cassini." Osiris, Volume 9, 1994, pp. 8-29.
Janet Vertesi. "Instrumental images: the visual rhetoric of self-presentation in Hevelius's Machina Coelestis." The British Journal for the History of Science, Vol. 43, No. 2, June 2010, pp. 209-43.
Selena Gutierrez es traductora literaria y técnica-científica en inglés recibida del Instituto Superior Lenguas Vivas (Argentina). Como lo indica su título, se especializa en la traducción literaria y técnica-científica.
Mark es el director de publicaciones de World History Encyclopedia y tiene una maestría en Filosofía Política (Universidad de York). Es investigador, escritor, historiador y editor a tiempo completo. Entre sus intereses se encuentra particularmente el arte, la arquitectura y el descubrimiento de las ideas que todas las civilizaciones comparten.
Escrito por Mark Cartwright, publicado el 06 octubre 2023. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.