Xunzi

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Waldo Reboredo Arroyo
Publicado el 14 julio 2020
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Disponible en otros idiomas: inglés, chino
Portrait of Xunzi (by Unknown Artist, Public Domain)
Retrato de Xunzi
Unknown Artist (Public Domain)

Xunzi fue un reconocido filósofo chino cuya vida se desarrolló en el período aproximado del 310 al 235 a.C. en la época de los Reinos Combatientes de China, comprendida entre el 481 y el 221 a.C. Se lo conoce también como Hun Kuang, Hsun Tzu, Xun Tzu, y Xun Kuang. Su nombre, pronunciado chund-zi, significa «maestro Xun», y sirve de título al libro que le aportó una duradera reputación, el Xunzi.

Xunzi, después de Mencio, fue el reformador más importante de las ideas de Confucio y el último de los cinco grandes sabios del confucianismo.

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  • Confucio (551-479 a.C.)
  • Zengzi (505-435 a.C.)
  • Tzu-Ssu (también conocido como Zisi, en torno a 481-402 a.C.)
  • Mencio (372-289 a.C.)
  • Xunzi (en torno a 310 - en torno a 235 a.C.)

El confucianismo inició su desarrollo en el entorno de los años 772-476 a.C., antes del período de los Reinos Combatientes, como una más de las filosofías de la era de las Cien Escuelas de Pensamiento del período de las Primaveras y Otoños. Confucio concibió su sistema a partir de las obras culturales de la dinastía Zhou (1046-256 a.C.), que en sus tiempos se hallaba en decadencia. Su nieto y alumno Zisi (Tzu-Ssu) lo amplió hasta que Mencio, según se cree, le proporcionó su estructura final.

Sin embargo Xunzi no compartía algunos conceptos importantes propugnados por Mencio y extendió la reforma del sistema. Aunque llegó a considerarse el filósofo más importante de su época, más tarde perdió estatus debido a la asociación con dos de sus estudiantes, Han Feizi (en torno a 280-233 a.C.) y Li Siu, también conocido como Li Si (en torno a 280-233 a.C.). Han Feizi fundó el legalismo, filosofía medular del régimen represivo de la dinastía Qin (221-206 a.C.), que surgida tras la conquista de sus rivales, dio fin al período de los Reinos Combatientes. Más tarde Li Siu ocupó el puesto de primer ministro del primero de los emperadores de dicho régimen, Shi Huangdi (que reinó de 221 a 210 a.C.), cargo que mantuvo bajo el mando de su sucesor. El reinado de los Qin resultó ser tan opresivo, brutal, y en suma, tan destructivo, que todos los que se asociaron con él terminaron por compartir su pésima reputación, situación que Xunzi también confrontó.

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LA VISIÓN PRAGMÁTICA DE XUNZI ACERCA DE LA NATURALEZA DE LA EXISTENCIA HUMANA Y SU RECHAZO de LAS INFLUENCIAS SOBRENATURALES NO SOLO influyeron SOBRE EL CONFUCIANISMO, SINO QUE PREFIGURaron POSTERIORES MOVIMIENTOS FILOSÓFICOS DE OTRAS CULTURAS.

La incipiente dinastía Han (202 a.C.-220 d.C.), sucesora de la Qin y conocedora de las ideas de Xunzi, adoptaría más adelante el confucianismo como filosofía del estado. Sin embargo, su obra homónima se extravió, y su destrucción por los Qin se creyó probable hasta su redescubrimiento por el académico Liu Xian (79-8 a.C.), bibliotecario del palacio imperial, quien más adelante la recopiló, organizó sus capítulos y escribió comentarios acerca de ella. La concepción pragmática de Xunzi acerca de la naturaleza de la existencia humana y su rechazo de las influencias sobrenaturales no solo influyeron sobre el confucianismo, sino que además prefiguraron posteriores movimientos filosóficos de otras culturas. En el presente se distingue por haber perfeccionado el sistema de Confucio, y posee la reputación de encontrarse entre los filósofos más importantes de la historia del mundo.

Vida y antecedentes históricos

Xunzi vivió una de las épocas más violentas y caóticas de la historia de China. Durante el período de las Primaveras y Otoños la dinastía Zhou declinaba, y los estados que se encontraban bajo su control buscaban reafirmarse y alcanzar la supremacía. Los Zhou habían implantado una política de descentralización del gobierno, bajo la cual los distintos estados leales al rey gobernaban de manera casi autónoma. A partir de que la casa real perdió el control sobre ellos, los más fuertes absorbieron a los más débiles, hasta que solo quedaron siete reinos: Chu, Han, Qi, Qin, Wei, Yan y Zhao, los cuales durante el período de los Reinos Combatientes se enfrentaban en constantes batallas por conseguir el poder.

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Es muy poco lo que se conoce acerca de la vida de Xunzi y las fechas en torno a su actividad apenas constituyen aproximaciones. La mayoría de los académicos coinciden en que nació alrededor del 310 a.C., pero las informaciones sobre su vida son escasas; en su mayoría provienen de la compilación que Liu Xiang realizó del Xunxi, así como de los Registros del Gran Historiador (en torno a 94 a.C.), escritos por Sima Qian (145/135-86 a.C.), gracias a los cuales se preservó su reputación.

Chinese Warring States, 3rd century BCE
Reinos Combatientes de China, siglo III a.C.
Philg88 (CC BY-SA)

Oriundo del estado de Zhao, Xunzi recibió al nacer el nombre de Hun Kuang. Estudió filosofía en el estado de Qi, donde al cabo del tiempo, al igual que Mencio, se graduó de maestro en la academia Jixa. Abrazó el sistema filosófico de Confucio, el cual desarrolló y explicó a sus estudiantes. Abandonó su puesto para viajar por otros estados e impartir su interpretación del confucianismo a diferentes reyes y príncipes, con la esperanza de que lo adoptaran como filosofía oficial de sus reinos. Confucio y Mencio se empeñaron en lo mismo y obtuvieron idénticos resultados: ninguna de las casas gobernantes se interesaba en una filosofía que se centraba en la práctica de la virtud y la mejora personal; las únicas ideas que necesitaban eran las que las condujeran a la supremacía en el poder.

Más adelante Xunzi arribó al estado de Qin como posible candidato a trabajar en el gobierno, o quizá como mero visitante. Como con todo lo concerniente a su vida, nada se conoce acerca de la razón por la que se encontraba allí, ni a qué se dedicaba. Se piensa que al igual que había hecho en otros estados, trataba de convencer a los Qin de que adoptaran el confucianismo, e incluso que de manera oficial o extraoficial enseñaba en alguna escuela. Por estos tiempos habría podido instruir a Han Feizi, de Qin, posterior fundador del legalismo, y a Li Si, futuro primer ministro de la dinastía Qin, asociaciones que más tarde restarían lustre a su reputación.

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SOLO AL DISPONER DE UN GOBIERNO JUSTO Y VIRTUOSO PODÍA ESPERARSE VER LAS MISMAS CUALIDADES EN LOS CIUDADANOS DE UN ESTADO.

Tras enfrentar ciertos conflictos en Qin viajó al estado de Chu, donde el señor Chunshen le otorgó el puesto de magistrado de Lanling. Tras servir como primer ministro de Chu, Chunshen murió asesinado en el 238 a.C. y el puesto de Xunzi se le concedió a un aspirante de la facción rival. Permaneció en Chu hasta su deceso, que por lo general se fija alrededor del 235 a.C., aunque también se afirma que vivió hasta el ascenso al poder de la dinastía Qin, y que pudo apreciar el papel que desempeñaron Han Feizi y Li Si en el diseño de la política gubernamental. Esta última versión ubica su muerte cerca del 219-218 a.C., fecha que por lo general rechazan los especialistas.

Se piensa que enseñaba la misma corriente de confucianismo que aparece en su libro, Xunzi. Algunos opinan que era una interpretación pragmática y mucho más pesimista del confucianismo, distinta a la que hasta ese momento el propio Confucio y los primeros sabios habían promulgado.

El confucianismo anterior a Xunzi

En sus inicios el sistema de Confucio se desarrolló, junto con muchos otros, durante el período de las Primaveras y Otoños de la era conocida como las Cien Escuelas de Pensamiento. Después del colapso de la dinastía Zhou, quedaron desempleados los maestros y académicos que habían ocupado puestos en el gobierno. Buscaron trabajo en otros lugares o establecieron escuelas propias donde enseñaban sus sistemas particulares, los cuales en mayor o menor grado constituían una reacción a la incesante guerra y a la inestabilidad de los tiempos.

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Confucius
Confucio
Rob Web (CC BY-NC-SA)

Casi todas las filosofías de las Cien Escuelas de Pensamiento proponían diferentes formas de vivir en armonía personal y con los demás, y las principales escuelas hacían énfasis en la importancia de que la armonía comenzara por el gobierno. Se infería que solo mediante la existencia de un gobierno virtuoso y justo podía abrigarse la esperanza de ver las mismas cualidades en los ciudadanos de un estado.

Durante esta época muchas escuelas luchaban contra las demás por lograr aceptación, de entre las cuales 14 son dignas de mencionarse:

  • Confucianismo
  • Taoísmo
  • Legalismo
  • Moísmo
  • Escuela de los Nombres
  • Escuela del Yin-Yang
  • Escuela de las Conversaciones Menores
  • Escuela de la Diplomacia
  • Agriculturalismo
  • Sincretismo
  • Escuela del Yangismo (escuela hedonista)
  • Relativismo
  • Escuela de la Milicia
  • Escuela de Medicina

Con el transcurso del tiempo cada una de ellas tomó préstamos más o menos importantes de las demás, pero el confucianismo, el taoísmo y el legalismo pasarían a ser las tres más influyentes. El confucianismo sostenía que las personas eran de esencia bondadosa pero necesitaban instrucción, apoyo, y modelos a seguir para que pudieran expresar su buena fe. El taoísmo aseveraba que la conducta del pueblo era impropia debido a que no estaba en contacto con la naturaleza, y que solo se requería su alineamiento con las fuerzas cósmicas del Sendero, el Tao, para vivir y conducirse con corrección. El legalismo refutaba ambas visiones y argumentaba que el único móvil de las gentes era el interés personal y el egoísmo, por lo que se necesitaban leyes estrictas para controlar sus impulsos y mantener el orden en la sociedad.

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El confucianismo y el taoísmo compartían el concepto de la existencia de un poder divino o superior que ejercía influencia en la vida de las gentes; en el caso del confucianismo era Tian (el Cielo), y para el taoísmo era el Tao (el Sendero). Al parecer el confucianismo siempre comprendió fuertes elementos de legalismo, los cuales le resultaban consustanciales, pero hacía énfasis en que la virtud personal se encontraba por encima de las leyes en tanto que fuerza motivadora de una conducta benevolente. Los textos en que Confucio se inspiró fueron:

  • El I-Ching
  • Los clásicos de la poesía
  • Los clásicos de los ritos
  • Los clásicos de historia
  • Los anales de primavera y otoño

Tras absorber las lecciones y modelos de estos textos, el individuo adoptaba una filosofía de integridad personal y responsabilidad social con la guía de un código de ética que se definía como las Cinco Constantes y las Cuatro Virtudes:

  • Ren: benevolencia
  • Yi: probidad
  • Li: ritual
  • Zhi: conocimiento
  • Xin: integridad
  • Xiao: devoción filial
  • Zhong: lealtad
  • Jie: contingencia
  • Yi: justicia y rectitud

Tal fue el sistema concebido por Confucio y por sus primeros dos sucesores. Mencio afinó la visión de Confucio, y si bien reconocía las Cinco Constantes y las Cuatro Virtudes, las redujo a cuatro pares básicos:

  • Ren: benevolencia y humanidad
  • Yi: rectitud y bondad
  • Zhi: conocimiento y sabiduría
  • Li: decoro y rituales apropiados

Ren, Yi, Zhi y Li se conocen como las Cuatro Semillas, así denominadas debido a que Mencio creía que eran virtudes inherentes a todas las personas y que solo necesitaban de un estímulo adecuado para que germinaran y florecieran, lo que permitía a cada quien alcanzar su potencial óptimo como ser humano superior, al cual se refería con el término junxi, cuyo significado es “caballero”.

Portrait of Mencius
Retrato de Mencio
Portraits of the Sage (Public Domain)

Mencio compartía con Confucio el criterio que las personas eran de sustancia bondadosa, en justificación de lo cual remarcaba la inclinación que sentían por auxiliar a aquellos que se encontraban en dificultades. Ilustraba el punto con el famoso ejemplo del muchacho y el pozo: si alguien tropezaba con un muchacho que había caído en un pozo, la primera reacción de la persona sería ayudarlo, incluso si no existía relación alguna con él ni con sus padres, lo cual implicaría la imposibilidad de pensar en una recompensa; además, si la persona no era capaz de proporcionar ayuda inmediata al chico, hallaría a alguien que pudiera.

Mencio aseveraba que este ejemplo permitía reconocer que la bondad era una cualidad inherente a los seres humanos. La única razón por la que las gentes se comportaban con malevolencia era debido a una exagerada ambición por la obtención de provecho personal, que motivaba una conducta egoísta y orgullosa. Todo lo que había que hacer para conducir una mejor existencia, más plena e interactiva desde el punto de vista social, era adoptar los ideales de Confucio y alimentar las Cuatro Semillas que cada quién llevaba en su interior.

Mencio añadió las obras atribuidas a Confucio al currículum del confucianismo: El libro de los ritos, La doctrina de la media y Las analectas de Confucio; al que se sumaron, tras su muerte, sus propios escritos. Estos cuatro ensayos y los cinco anteriores que constituyeron las fuentes de Confucio, llegaron a conocerse como Los Cuatro Libros y Los Cinco Clásicos, y se convertirían en lectura obligada para los chinos de mayor nivel cultural.

Las reformas de Xunzi

Así quedaba el confucianismo tras las reformas de Mencio, aunque Xunzi profundizaría en ellas. El académico Forrest E. Baird, comenta al respecto:

La primera grieta en la escuela de Confucio se abrió entre la escuela de Mencio, idealista y de derechas, y la realista, izquierdista, de Xunzi. Como cofrades confucianos, tenían mucho en común, lo que incluía el ideal del caballero, el énfasis en la benevolencia y la rectitud, la confianza en la educación como principal poder transformador en la vida de las personas, la estima por los antiguos ritos, el principio de la rectificación de los nombres y la creencia en un gobierno humano. (294)

Xunzi se alejó de las concepciones del fundador del confucianismo y de su reformador en dos aspectos fundamentales. Sostuvo que:

  • No existe un poder superior que influye en el pensamiento humano, ni en su carácter, ni en su conducta.
  • La naturaleza humana no es, de necesidad, buena; la maldad, el egoísmo y los bajos instintos son innatos en las gentes.

Xunzi desechó el concepto de Tian como fuerza influyente. Señaló que con independencia de que se rezara o no para que lloviera, la lluvia caería o no caería, supeditada a los patrones del tiempo y de la estación de que se tratara. Si se pedía lluvia y la lluvia caía, se agradecía a las fuerzas divinas; si se oraba para que lloviera y la lluvia no caía, sobrevendría la frustración y el desengaño. Cualquiera de las dos respuestas resultaba ilógica, puesto que lo celestial nada tenía que ver con la lluvia. Xunzi reforzó el concepto de constancia: la naturaleza siempre se conducía conforme a patrones establecidos y observables. Si en determinado día existía probabilidad de que lloviera, era razonable esperar que la lluvia callera; en otros, no lo era.

MENCIO Y XUNZI CONCORDABAN EN QUE LAS GENTES PODIAN LLEGAR A SER BONDADOSAS SI SE ADHERÍAN A LOS RITUALES Y ADOPTABAN UNA DISCIPLINA DE MEJORAMIENTO PERSONAL

También rechazó la afirmación de que la bondad era innata en el ser humano debido a que resultaba obvio que había que enseñar a las personas a ser nobles, pero a nadie había que instruir en la práctica del egoísmo o en la de actuar por interés personal. Si las personas eran de esencia bondadosa, no se habría requerido desarrollar las Cien Escuelas de Pensamiento para mostrarles cómo vivir en común armonía. Por el contrario, decía Xunzi, las gentes requerían de los rituales y programas educacionales que el confucianismo promovía, justo porque se encontraban lejos de sentir una inclinación natural hacia la benevolencia.

Xunzi refutaba el ejemplo de Mencio acerca del niño y el pozo; precisaba que podían existir numerosas razones por las que alguien podría intentar salvar al niño. Quizá los gritos del chico molestaban, o no deseaba que el cadáver del muchacho emponzoñara el pozo, o esperaba una recompensa por salvarlo, o incluso era posible que confundiera al niño con un familiar. No existía razón para suponer que alguien actuaba de manera desinteresada o impulsada por la bondad; de hecho resultaba mucho más probable que su acción estuviera motivada por el interés personal.

No obstante, Mencio y Xunzi coincidían en que las personas podían llegar a ser bondadosas si se adherían a los rituales y adoptaban una disciplina de mejoramiento personal. Aunque Xunzi rechazaba el planteamiento central de Mencio respecto a la naturaleza humana, aprobaba el concepto de las Cuatro Semillas porque entendía que mediante la observación de los rituales que alentaban esas virtudes el individuo podía lograr ser mejor ser humano.

Aunque se rechazaba el concepto de la influencia de Tian en la conducta humana, Xunzi reconocía la existencia del Sendero (el Tao):

El Sendero no es el Sendero de los Cielos, ni el Camino de la Tierra; es lo que las personas consideran como Sendero, aquello que guía al hombre noble. (Xunzi, 8.3)

Los primeros sabios que establecieron los conceptos de virtud no los «recibieron» de una fuente divina, sino que los aprehendieron por tanteo, mediante prueba y error. Xunzi emplea el ejemplo de las personas que al cruzar un río o un arroyo por primera vez siembran señales para indicar los lugares que hay que evitar por su mayor profundidad, así como para marcar dónde se encuentra el paso más seguro. Afirma que existe un sendero natural, pero está asociado a la naturaleza, no al destino humano; son los humanos quienes dirigen su propio destino.

Si se desea que las cosechas crezcan, se debe cumplir con determinados procedimientos para el cuidado de las siembras, de modo que se rieguen en el momento apropiado; no es que se deba orar por la obtención de una buena cosecha y ahí queden las cosas. Xunzi afirmaba que era seguro ignorar las señales y los portentos de los cielos, porque no había forma de que estuvieran relacionados con la vida de cada quien.

Sin embargo, Xunzi concordaba con Mencio y con Confucio en lo relativo a la importancia de emplear un lenguaje preciso para reflejar la realidad. En cuanto a este tema, es probable que el confucianismo recibiera la influencia de la Escuela de los Nombres, que según se mencionó, era una de las Cien Escuelas. Los expertos en lógica Hui Shih (en torno a 380-en torno a 305 a.C.) y Kung-sung Lung (nacido alrededor del 380 a.C.) fundaron la Escuela de los Nombres, cuya atención principal estaba dirigida a analizar la exactitud de la correspondencia entre las palabras y los conceptos que expresaban. Por ejemplo, ¿qué tan bien reflejaba la palabra «taza» el objeto conocido como «taza»? El lenguaje debía utilizarse de manera juiciosa y precisa, declaraba Xunzi, para evitar que la realidad objetiva se representara de forma incorrecta. El propósito del lenguaje era comunicar, por lo que el empleo de un vocabulario preciso resultaba de gran importancia.

Xunzi también compartía el objetivo de la autorrealización para alcanzar la condición de junxi, de «caballero», y que los gobiernos debían atender las necesidades de progreso de todos los ciudadanos, no solo las del lujo y la comodidad de las clases superiores. Respecto a este y a otros muchos aspectos, la visión de Xunzi era bastante cercana a la de Mencio. Incluso al tomar en consideración los conceptos fundamentales sobre los que divergían, ambos tenían la misma finalidad: la mejora del carácter individual a través de la educación y de la disciplina personal.

Conclusión

Xunzi mantuvo las ideas de Los Cuatro Libros y Los Cinco Clásicos, así como las del ritual y el comportamiento como expresiones básicas del ideal de Confucio. La importancia de sus reformas radicó en la introducción de una aproximación pragmática a conceptos que con anterioridad eran en gran medida idealistas. Después del ascenso de los Qin al poder, los académicos del confucianismo criticaron al régimen, con independencia de si habían o no adoptado la versión filosófica de Xunzi. La respuesta del gobierno fue condenar y quemar todas las obras de las Cien Escuelas de Pensamiento entre los años 213 y 210 a.C., excepto las del legalismo. La obra de Xunzi hubiera podido sufrir el mismo destino, pero los que ofrecían resistencia al gobierno escondieron y preservaron sus escritos junto a otras obras.

Tras la caída de los Qin, Li Si y Han Feizi, alumnos reconocidos de Xunzi que habían estado bajo su influencia, pasaron, por decirlo con amabilidad, a ser tratados con desprecio, y la reputación de Xunzi se vio afectada. Al parecer, lo único que compartían con el maestro era su concepción acerca de la naturaleza humana, y el resto lo desechaban. El legalismo de Han Feizi surge del concepto fundacional de que el egoísmo es inherente al ser humano; sin embargo su filosofía no ofrece medios para mejorar tal condición, sino que se centra en restringirlo y castigarlo; Li Si puso en práctica la visión de Han Feizi.

La dinastía Han adoptó el confucianismo como filosofía de estado durante el reinado de Wu el Grande (que reinó de 141 a 87 a.C.), gobierno bajo el cual vivió y escribió Sima Qian. Su obra Registros del Gran Historiador moldeó la opinión del pueblo acerca de Xunzi, hasta que Liu Xiang, antes de morir en el año 8 a.C., publicó el libro Xunzi. La reputación de Xunzi mejoró tras la divulgación de sus escritos, aunque más tarde su filosofía se marginó y se favoreció la visión de Mencio.

Sin embargo, la defensa realizada por Xunzi en favor de una aproximación más realista y pragmática a las realidades de la vida, continuó influenciando el pensamiento y la práctica del confucianismo, y además anticipó otros movimientos filosóficos posteriores, como el empirismo y el existencialismo. Sin duda sus contribuciones al confucianismo no solo equilibraron los cambios que introdujo Mencio, sino que en muchas formas distintas aportaron mayor valor que los de su colega, en particular respecto a dotar al pueblo de una comprensión práctica acerca de la manera en que marcha el mundo y de cómo llevar una mejor vida en él.

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Bibliografía

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Sobre el traductor

Waldo Reboredo Arroyo
Interesado en el estudio de las migraciones, costumbres, las artes y religiones de distintas culturas; descubrimientos geográficos y científicos. Vive en La Habana. En la actualidad traduce y edita libros y artículos para la web.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es un escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York. Vivió en Grecia y Alemania y ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2020, julio 14). Xunzi [Xunzi]. (W. R. Arroyo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19040/xunzi/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Xunzi." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia. Última modificación julio 14, 2020. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19040/xunzi/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Xunzi." Traducido por Waldo Reboredo Arroyo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 14 jul 2020. Web. 13 abr 2024.

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