Antigua filosofía china

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Filosofía en la Red
Publicado el 06 julio 2020
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Disponible en otros idiomas: Inglés, Indonesio, Francés
Confucius by Wu Daozi (by Louis Le Grand, CC BY-SA)
Confucio, Wu Daozi
Louis Le Grand (CC BY-SA)

La expresión "antigua filosofía china" se refiere a los sistemas de creencias desarrollados por varios filósofos durante la era conocida como "Las Cien Escuelas de Pensamiento", en el que estos pensadores crearon sus propias escuelas durante el período de Primaveras y Otoños (771-476 a.C.) y el de los Reinos Combatientes (481-221 a.C.), después de que la dinastía Zhou (1046-256 a.C.) comenzara a debilitarse.

La expresión "Cien Escuelas de Pensamiento" no se debe interpretar de manera literal sino figurada, queriendo significar "muchas". Las diez escuelas que se desarrollaron durante este período fueron:

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  • Confucianismo
  • Taoísmo
  • Legalismo
  • Moísmo
  • Escuela de los nombres
  • Escuela del Yin-Yang
  • Escuela de los asuntos menores
  • Escuela de la diplomacia
  • Agrarismo
  • Sincretismo

Además, hubo algunas escuelas menores que atrajeron adeptos pero nunca se establecieron formalmente:

  • Escuela hedonista
  • Relativistas
  • Escuela de las milicias
  • Escuela de la medicina

De entre estas 14, tres ganaron preponderancia e influencia (confucianismo, taoísmo y legalismo) y condenaron absolutamente a las otras o bien las hicieron adoptar sus conceptos principales en su totalidad o en parte. El período de los Reinos Combatientes terminó cuando el reino de Qin venció a los otros seis estados y fundó la dinastía Qin (221-206 a.C.). Alrededor del año 213 a.C., el emperador Qin, Shi Huangdi (cuyo gobierno se sitúa generalmente entre los años 221-210 a.C.), mandó quemar los escritos de las Cien Escuelas de Pensamiento, excepto aquellos relacionados con el legalismo, su filosofía personal, que acabó convirtiéndose en la estatal. Los trabajos de las otras escuelas que sobrevivieron a la época conocida como "quema de libros y la sepultura de intelectuales " solo lo hicieron porque fueron ocultados por personas que asumieron un gran riesgo personal.

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La dinastía Qin fue sucedida por la dinastía Han (202-220 a.C.), que revitalizó el aprendizaje y el interés en varias de las escuelas de pensamiento. Bajo el reinado del emperador Wu Ti (conocido como Wu el Grande, que gobernó entre el 141-87 a.C.), el confucianismo fue adoptado como filosofía de estado y, junto al taoísmo y el legalismo, seguiría siendo parte de la cultura china hasta la actualidad.

Los Reinos Combatientes y las escuelas de pensamiento

La dinastía Zhou comenzó como un gobierno centralizado bajo el rey Wu (cuyo gobierno abarca desde el 1046-1043 a.C.) pero se expandió enormemente con su hermano, el Duque de Wu (1042-1035 a.C.), que le sucedió. Las revueltas que estallaron tras las conquistas del Duque de Wu y el amplio territorio que los Zhou controlaban ahora, conllevaron un cambio de planes y el gobierno chino fue descentralizado y reorganizado como un sistema feudal en los que los señores, leales al rey, gobernaban estados casi autónomos. Esto funcionó correctamente mientras los señores estaban atados por sus juramentos de lealtad, pero, con el tiempo, los estados se hicieron más poderosos que el rey y los juramentos se olvidaron a la para que la autoridad real decaía.

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Como cada escuela de pensamiento difería enormemente de las otras, este período se denominó más tarde como el de las Cien Escuelas de Pensamiento.

El llamado período Zhou Occidental (1046-771 a.C.) derivó al período Zhou Oriental (771-256 a.C.) cuando los bárbaros (probablemente el pueblo Xirong del oeste) invadieron y obligaron al gobierno a desplazarse hacia el este para una mejor defensa. La primera parte del Ppíodo Zhou Oriental se conoce como el período de Primaveras y Otoños por el nombre de las crónicas estatales de la época que registraron estos eventos.

El período de Primaveras y Otoños es la era de los mayores avances en filosofía, literatura china, artes, música y cultura en general, a pesar de que fue un momento de inestabilidad, porque los eruditos y pensadores que alguna vez estuvieron asociados con una organización estatal fueron expulsados, comenzaron sus propias escuelas (o predicaron su propia visión sin una escuela formal) y atrajeron seguidores. Como cada escuela de pensamiento difería enormemente de las otras, este período se denominó más tarde como el de las Cien Escuelas de Pensamiento. El término, como señala el erudito Forrest E. Baird, sugiere «una intensa rivalidad filosófica desde el principio», ya que cada uno contendió con los demás por los seguidores (281). Baird comenta:

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[De las escuelas principales] solo dos de ellas, la confuciana y la moísta, eran escuelas en el sentido habitual de comunidades continuas de maestros-estudiantes identificadas con puntos de vista específicos. Las otras «escuelas» [principales] fueron la fabricación de un historiador de la dinastía Han; en retrospectiva, agrupó a individuos no afiliados de un período anterior que tenían ideas similares. Varias escuelas propusieron soluciones conflictivas a los apremiantes problemas morales, sociales y políticos de la caótica dinastía Zhou posterior. (282)

El período de Primaveras y Otoños dio paso al período de los Reinos Combatientes cuando los siete estados intensificaron su conflicto entre sí y sumergieron al país en una guerra casi constante. Al mismo tiempo, las escuelas filosóficas, para la mayoría, siguieron su ejemplo y se criticaron mutuamente para elevar su propia visión a expensas de las demás. El ejemplo más famoso de esto es el erudito confuciano Mencio (372-289 a.C.) y su crítica de Mo Ti (470-391 a.C.) y Yang Zhu (440-360 a.C.) y sus escuelas de moísmo y hedonismo.

Principales filósofos y escuelas

La historia de las escuelas, y el término Cien Escuelas de Pensamiento, proviene de los registros del gran historiador Sima Qian (145/135-86 a.C.), el historiador preeminente de la dinastía Han, que estableció el estándar para todos los demás textos históricos chinos. Las escuelas y los filósofos no tocados por Sima Qian fueron tratados por los historiadores Han posteriores Ban Biao (3-54 a.C.) y su hijo Ban Gu (32-92 a.C.) en su obra Hanshu (el Libro de Han) y su apéndice, el Yiwenzhi (bibliografía). Para cuando Sima Qian estaba escribiendo, el confucianismo se había convertido en la filosofía del estado y ya estaba ejerciendo una influencia considerable. Es natural, entonces, que Sima Qian tendiera a favorecer el pensamiento confuciano sobre los demás, pero aún así se esforzó por presentar los pensamientos de las diferentes escuelas con relativa objetividad.

Sima Qian
Sima Qian
ZazaPress (CC BY-NC-SA)

Debe recordarse que cada una de las siguientes escuelas se desarrolló durante una época de guerra y agitación social, excepto el taoísmo, cuyas creencias centrales se remontan a la clase campesina de la dinastía Shang (1600-1046 a.C.), pero se dice que fue fundada (o al menos codificada) por el filósofo Lao Tzu (sobre el 500 a.C.), al mismo tiempo que algunas otras de las Cien Escuelas. Cada escuela buscó proporcionar una guía para la mejor manera de vivir una existencia armoniosa durante un tiempo de caos e incertidumbre, y cada una, de una manera u otra, tomó sus creencias centrales de la experiencia y las tradiciones populares establecidas desde hace mucho tiempo al presentar una visión de la vida que le permitiría a uno vivir en paz con uno mismo y con los demás.

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Confucianismo

El confucianismo fue fundado por Confucio (551-479 a.C.), quien creía que los seres humanos eran esencialmente buenos y solo se desviaban debido a la falta de un estándar moral fuerte. Si las personas fueran instruidas a fondo sobre cómo desarrollar su propio estándar moral individual y las formas en que se adhieren a ese estándar, entonces se comportarían bien de manera consistente. El confucianismo, por lo tanto, enfatizó la importancia del ritual. Uno podía llegar a ser «bueno» observando rituales que lo hacían «bueno». La adhesión de uno a estos rituales, ya sea que uno se preocupara por ellos o no, construyó un pilar fuerte y moral que contribuiría a una comunidad fuerte y moral y esto conllevaría un estado sólido, moral y estable que generaría el más alto nivel de prosperidad y felicidad para todos.

Confucius
Confucio
Rob Web (CC BY-NC-SA)

Taoísmo

El taoísmo, por el contrario, afirmaba que cuantas más leyes, reglas y rituales se hacían para controlar a los demás, más criminales se creaban simplemente porque cuantas más reglas había que observar, mayores eran las posibilidades de que se rompieran esas reglas. No había necesidad de observar todas las ceremonias y ritos confucianos, afirmaba el taoísmo, porque todo lo que había que hacer era reconocer la existencia del Tao, la fuerza universal que originó todas las cosas, ató todas las cosas y liberó todas las cosas, que fluye naturalmente. a través del mundo observable. Todos los seres humanos formaban parte del Tao y, por tanto, formaban parte unos de otros. Reconocer que otras personas tienen las mismas preocupaciones, sentimientos y derechos básicos que uno mismo, fomentaría la empatía y la compasión y, en consecuencia, uno se convertiría en una “buena persona”. Si más personas se conectaran con el Tao, según el razonamiento, más personas se conectarían en un nivel fundamental y el estado reflejaría esta reacción para alentar una comunidad nacional de unidad, igualdad y prosperidad.

Legalismo

El legalismo sostiene que los humanos actúan únicamente por interés propio y requieren leyes estrictas para controlar sus impulsos naturales hacia el mal comportamiento.

El legalismo, fundado por Han Feizi (280-233 a.C.) pero basado en principios anteriores atribuidos a Yang Mang (nacido sobre el año 338 a.C.) del estado de Qin, rechaza los principios tanto del confucianismo como del taoísmo al sostener que los humanos actúan solo por interés propio y requieren leyes estrictas para controlar sus impulsos naturales hacia el mal comportamiento. Si uno se queda únicamente, sostiene el legalismo, uno hará lo que quiera, independientemente de las circunstancias potenciales o de cualquier otra persona que pueda resultar perjudicada. La única defensa contra el caos de personas que persiguen sus propios intereses es la ley que prometía severas penas para quienes no la observaran al pie de la letra. Fue adoptado por la dinastía Qin porque sus políticas represivas e impopulares alentaron el descontento generalizado que habría llevado a la rebelión, si no fuera por la red de policías secretos e informantes de Shi Huangdi que apoyaban el legalismo y arrestaban a los disidentes.

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Moísmo

El mohismo fue fundado por Mo Ti (también conocido como Mot Tzu, Mozi y Micius) enfatizó el amor universal como el medio para mejorar uno mismo y la comunidad, así como el concepto de consecuencialismo (las acciones de uno definen el carácter de uno) como el estándar de determinar quién es «bueno» y quién es «malo». Mo Ti intentó neutralizar a los diversos estados en guerra brindándoles las mismas defensas y estrategias para que ninguno obtuviera una ventaja, reconociera la inutilidad de la guerra y aceptara vivir en paz. Esperaba que los gobernantes de cada estado eligieran el amor universal, en el que todos fueran tratados como miembros de la propia familia, por encima de la búsqueda del poder, pero sus esfuerzos no tuvieron éxito y las guerras continuaron. Su filosofía se olvidó en gran medida una vez que la dinastía Han adoptó el confucianismo como religión estatal, pero vivió un reflorecimiento en el siglo XX bajo el Partido Comunista de China.

Escuela de los nombres

La escuela de los nombres (también conocida como Los Lógicos) fue fundada por los lógicos Hui Shih (380-305 a.C.) y Kung-sun Lung (380 a.C.), quienes estaban interesados ​​en cómo las palabras se correlacionaban con los objetos a los que se referían. Como dice el erudito John M. Koller, “el interés principal de esta escuela estaba en la relación entre el lenguaje y la realidad” (206). La escuela era completamente teórica e intelectual, ya que los adherentes buscaban determinar cuánto la palabra «silla» (como ejemplo) coincidía con la realidad de una silla física. Aunque la escuela fue objeto de burlas rutinarias, sus preceptos eventualmente contribuirían tanto al pensamiento taoísta como, especialmente, al pensamiento confuciano en la importancia del uso preciso del lenguaje. A través del confucianismo, esta escuela de pensamiento influiría en la composición de las Memorias históricas de Sima Qian.

Escuela del Yin-Yang

La escuela Yin-Yang (también conocida como escuela de los naturalistas) fue fundada por el erudito Zou Yan (305-240 a.C.), quien fue erudito en la Academia Jixia. La Escuela Yin-Yang enseñó que todas las cosas estaban en un estado de flujo constante entre el ser/acción (principio yang) y el no-ser/inacción (principio yin) y el reconocimiento de este patrón explicaba el mundo natural, así como el lugar que uno ocupa en él. Según ello, todo en la vida era una transferencia constante de las energías del yin y el yang y esto mantenía el equilibrio. Una vez que uno comprendiera cómo funcionaba el mundo, entendería que funciona para todas las personas de la misma manera, no solo para uno mismo, y esto uniría a las personas en la comprensión. La filosofía de Zou Yan finalmente fue absorbida principalmente por el taoísmo que, en la actualidad, se asocia con el símbolo del Yin-Yang.

Yin and Yang
Yin y Yang
Dan Carter (CC BY-NC-SA)

Escuela de asuntos menores

La escuela de asuntos menores (también conocida como los ficcionistas) se desarrolló a partir de la práctica de la política de enviar funcionarios gubernamentales a las calles para escuchar e informar sobre lo que decía la gente. Esto eventualmente formó la base de la filosofía de, esencialmente, los pensamientos de la gente común. Esta filosofía nunca ganó muchos seguidores y se sabe poco sobre quién la fundó o cómo se observó. A sus adherentes se los denominaba “ficcionistas”, presumiblemente, porque no había manera de determinar si lo que informaron que habían escuchado era lo que realmente habían escuchado.

Escuela de la diplomacia

La escuela de la diplomacia, como sugiere su nombre, se centró en la formación en política diplomática como un medio para mejorar el carácter de uno y mejorar el estado. A través del entrenamiento en diplomacia, uno aprendía a tratar a los demás con cortesía mientras los convencía de su propia posición o política superior. Esta escuela finalmente fue absorbida por el confucianismo.

Agrarismo

El agrarismo, cuyo principal defensor fue el filósofo Xu Xing (372-c. 289 a.C.), era una filosofía igualitaria que sostenía que las clases sociales conducían naturalmente a la opresión y que todos, desde el campesino hasta el rey, debían trabajar la tierra por igual y beneficiarse de sus derechos. Al hacerlo, todos reconocerían su conexión entre sí y se ayudarían unos a otros como ellos mismos desearían ser ayudados. La filosofía de Xu Xing contradecía los principios básicos del confucianismo que enfatizaba la importancia de la estructura social y Mencius la desacreditó.

Sincretismo

El sincretismo intentó combinar los conceptos de confucianismo, taoísmo, legalismo y moísmo en un sistema filosófico cohesivo. El mayor defensor de esta escuela fue el erudito confuciano Dong Zhongshu (179-104 a.C), quien esencialmente tomó lo que convenía a la visión confuciana de los otros tres sistemas. El confucianismo de Dong Zhongshu eventualmente formaría la base del neoconfucianismo, que todavía se observa en China y en todo el mundo, en la era moderna.

Confucius, Buddha and Lao-Tzu
Confucio, Buda y Lao Tzu
Lucas (CC BY)

Conclusión

Entre las escuelas menores, la escuela de la medicina es la menos famosa pero una de las más significativas. Supuestamente fue fundada por el legendario médico Qibo, que sirvió al Emperador Amarillo (entre los míticos Cinco Emperadores que se dice que gobernaron entre 2852-2070 a.C.). Se pensaba que las obras de Qibo habían sido desarrolladas por el médico Bian Que (310 a.C.), quien pudo haber fundado la escuela. Enfatizó la importancia de la salud a través de la dieta y el cuidado personal y Bian Que, o uno de sus discípulos, compuso el Huangdi Neijing (Canon Interior del Emperador Amarillo), uno de los tratados médicos más antiguos del mundo.

La escuela de las milicias se dedicó al estudio de la obra de Sun Tzu (500 a.C.) y su supuesto descendiente Sun Bin (316 a.C.) y sus respectivos tratados sobre la guerra, ambos conocidos como "El arte de la guerra". A través de la preparación militar, se pensaba, uno mantenía el orden y el orden fomentaba naturalmente el buen comportamiento. Las obras de Sun Tzu y Sun Bin no fomentaban la guerra, sino que enfatizaban la importancia de terminar cualquier conflicto lo más rápido posible, de ganar, para restaurar la paz y fomentar la prosperidad. El trabajo de Sun Tzu se convertiría en una “lectura obligatoria” en el mundo de los negocios de la década de 1980 y todavía se consulta en la actualidad para las estrategias comerciales.

Aparte de estas dos, estaban el yangismo, la escuela hedonista fundada por Yang Zhu que fomentaba la expresión individual sin tener en cuenta las costumbres sociales, y la escuela relativista del sofista Teng Shih (en el siglo VI a.C.) quien, como el sofista griego posterior Protágoras (485-415 a.C.), enseñó el precepto de que todo lo que uno creía que era verdad, era verdad o, según la famosa frase de Protágoras: «De todas las cosas, la medida es el Hombre»; lo que viene a significar que todo es relativo porque la realidad objetiva está necesariamente sujeta a individual interpretación.

Estas diversas escuelas de pensamiento fueron reprimidas enérgicamente por la dinastía Qin, excepto, como se señaló, el legalismo, pero sus conceptos y fragmentos del trabajo de los fundadores fueron preservados por escritores posteriores. Cuando la dinastía Han restauró la libertad de expresión y eliminó las demás políticas represivas de los Qin, estas escuelas volvieron a salir a la luz y lo que quedó de sus obras se incorporó a las principales escuelas del confucianismo, el taoísmo y el legalismo, las tres que han continuado formando parte de la cultura china durante más de 2000 años y también ha dado forma a las filosofías, las prácticas comerciales y la vida personal de personas de todo el mundo.

* * *

Traducido por Esther M. Martín Sánchez (Filosofía en la Red):
Grado en Estudios de Asia Oriental por la Universidad de Sevilla. Especialista en Fenomenología de las Religiones de Japón y China, y gran amante de todo lo relacionado con cuestiones lingüísticas y culturales.

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Sobre el traductor

Filosofía en la Red
Filosofía en la red es una plataforma de difusión filosófica que busca crear un espacio plural de diálogo. La motivación principal es y ha sido el reunir en un ambiente plural con rigor y respeto, textos que fomenten y promuevan la filosofía en la red.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York, Joshua J. Mark ha vivido en Grecia y Alemania y ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2020, julio 06). Antigua filosofía china [Ancient Chinese Philosophy]. (F. e. l. Red, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-11673/antigua-filosofia-china/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Antigua filosofía china." Traducido por Filosofía en la Red. World History Encyclopedia. Última modificación julio 06, 2020. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-11673/antigua-filosofia-china/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Antigua filosofía china." Traducido por Filosofía en la Red. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 06 jul 2020. Web. 28 jun 2022.

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