Erebuni fue una ciudad y fortaleza urartiana situada entre el distrito de Nor Aresh y el distrito Vardahsen en las afueras de la actual Ereván, Armenia, en la cima de la colina Arin Berd. En armenio, la fortaleza y el yacimiento arqueológico se conocen como Arin-Berd o la fortaleza de sangre y el nombre de esta ciudad fortaleza perdura en la palabra Ereván, que es la capital actual de Armenia. Construida en torno al año 782 a.C. durante el reinado de Arguishti I (que reinó de 786-764 a.C.), unos 20 años antes de la fundación de Roma, los arqueólogos e historiadores suelen describir Erebuni como una de las estructuras urartianas más poderosas e impresionantes que existen.
Erebuni se convirtió en la residencia principal de la familia real urartiana y así surgió como un asentamiento de importancia política y cultural en Oriente Próximo. Tras el colapso de los Estados urartianos a principios del siglo VI a.C., Erebuni mantuvo gran parte de su población y su importancia como capital de la satrapía persa de Armenia del Imperio aqueménida entre finales del siglo VI y principios del V. Su localización estratégica aseguró la supervivencia de la ciudad como un centro político y administrativo bajo reyes armenios independientes en la Antigüedad; el lugar ha estado habitado continuamente desde su fundación y se expandió más a medida que se fue desarrollando para convertirse en la ciudad medieval y moderna de Ereván.
Enfoque histórico
Erebuni fue la primera fortaleza urartiana construida al norte del río Araxes en las tierras altas armenias, y le debe sus inicios a las ambiciones y los apetitos marciales de Arguishti I, el sexto rey de Urartu. Arguishti I, el archirrival y némesis de Salmanasar IV de Asiria (que reinó de 783-773 a.C.), fue responsable de expandir el poder y la influencia urartiana en Asia Menor, el Cáucaso e incluso lo que hoy en día es el norte de Siria. El poder de Urartu alcanzó su apogeo durante el reinado de Arguishti y Erebuni es un testimonio monumental de sus aspiraciones de proyectar el poder urartiano. Como tenía que asegurar y presentar un poder político en todos sus dominios, Arguishti I ordenó la construcción de dos fortalezas importantes en lo que hoy en día es Armenia: Erebuni en 782 a.C. y Argishtijinili en 776 a.C. Rusa II (que reinó en torno a 680-639 a.C.) continuó esta política al construir Teishebaini a mediados del siglo VII a.C. A diferencia de las entidades políticas vecinas de Asia Menor y Oriente Próximo, Urartu tenía tradiciones políticas localizadas que se caracterizaban por redes de fortalezas interconectadas e intercaladas en vez de asentamientos urbanos masivos. Los reyes urartianos, como Arguishti I, esperaban que fortalezas compactas y en posiciones estratégicas como Erebuni fuesen capaces de soportar asedios de grandes ejércitos extranjeros y evitar que penetraran al interior de Urartu.
Durante el periodo urartiano, Erebuni surgió como un centro político y cultural mientras que Argishtijinili, a 5 km (3 millas) al norte del río Araxes y 15 km (9 millas) de la moderna Armavir se desarrolló como un centro económico. Según las inscripciones de cuneiforme encontradas en Erebuni y Van, Arguishti I llevó 6.000 cautivos de Hatti y Supani a Erebuni para ayudar a poblar la ciudad. (Así lo atestiguan las inscripciones en cuneiforme de Van y también las encontradas por excavadores soviéticos mientras Armenia era parte de la URSS). Aunque la fortaleza y la ciudad siguieron siendo prósperas, la destreza militar de Arguishti I nunca fue igualada por sus sucesores.
Enfrentado a enemigos asirios, cimerios, escitas y medos, Urartu entró en declive en los siglos VII y VI a.C. A pesar de los asaltos de las fuerzas cimerias y de la transferencia de gran parte de su población y sus riquezas a la fortaleza de Teishebaini, la fortaleza de Erebuni sobrevivió y fue ocupada por el Imperio medo en torno a 585 a.C. Gracias a su excelente ubicación geográfica, Erebuni se convirtió de nuevo en un centro político floreciente, aunque bajo el control de la dinastía aqueménida persa (550-330 a.C.). Los persas llevaron a cabo reconstrucciones a gran escala de la fortaleza y Erebuni se convirtió en la capital de la satrapía persa de Armenia. A pesar de que el poder persa colapsó en el siglo IV a.C. debido a las conquistas de Alejandro Magno (que reinó de 332-323 a.C.), el asentamiento en Erebuni continuó creciendo y extendiéndose hacia afuera desde las antiguas murallas de la fortaleza. Artaxata sustituiría a Erebuni como capital armenia en torno a 188 a.C.
Arquitectura
Situada en la colina de Arin Berd, cubría un espacio de casi 40 hectáreas (99 acres); Erebuni ofrecía unas vistas impresionantes del monte Ararat y de la fértil llanura de Ararat. La ciudadela de Erebuni ocupa casi 3 hectáreas (7 acres). Rodeada de murallas defensivas, en partes de hasta 15 metros (49 pies) de altura y 3-4 metros (10-13 pies) de ancho, Erebuni era accesible desde la entrada oriental, que ofrecía vistas estratégicas de las tres murallas defensivas además de la llanura de Ararat. El camino principal que llevaba a la ciudadela subía por la ladera suroriental de la colina hasta una altura de 2 metros (6,5 pies) y terminaba en la entrada de la fortaleza. Los muros de entrada contenían dos inscripciones en cuneiforme:
Por la grandeza del Chaldis de Oro, Argistis hijo de Menuas construyó esta poderosa fortaleza y la proclamó Erebuni. La tierra estaba desierta. Por la gloria del país de Biainili y para asombrar a los países de los enemigos, por la grandeza del dios Chaldis, Argistis hijo de Menuas, poderoso rey, rey del país o Biainili, gobernante de la ciudad de Tushpah.
Es probable que la puerta monumental de la ciudadela fuera sólida y de madera y que se abriera a una gran plaza central que a su vez estaba orientada del sureste al noroeste. La fortaleza de Erebuni tenía secciones especiales que servían para diferentes fines administrativos, residenciales y religiosos: al sureste de la plaza principal estaba la sección religiosa del fuerte, incluido el templo del dios urartiano Jaldi; el noroeste de la plaza estaba ocupado por el palacio real, las oficinas administrativas y un templo dedicado al dios urartiano Ivarsa; y al noreste de la plaza había casas residenciales y edificios comerciales. Los restos arqueológicos indican que también pudo existir un zigurat en aquel lugar.
El palacio real de Erebuni era especialmente espléndido si se tienen en cuenta los restos arqueológicos que se han descubierto desde entonces. Los arqueólogos han establecido que los persas hicieron alteraciones y reconstruyeron partes del complejo administrativo en el siglo VI a.C. Originalmente, contenía un gran salón decorado con frescos de figuras humanas y escenas naturales con pinturas de animales salvajes en tonos vivos. Después del reinado de Sardury II (que reinó de 764-735 a.C.), los arqueólogos sospechan que la gran sala del palacio real se convirtió en una bodega, llena de enormes jarras de agua y vino que podían contener hasta 40.000 litros (10.567 galones) de líquido. Los arqueólogos también han descubierto cinco pilares de basalto en la sección suroriental de la fortaleza que contienen inscripciones que datan del reinado de Arguishti I. Se cree que hubo un fuerte terremoto durante el reinado de Rusa II que destruyó partes de la ciudad y el palacio.
El palacio de Jaldi también estaba decorado con hermosos frescos, pero más tarde los persas modificaron la planta básica del templo para convertirla en un rectángulo en el siglo VI a.C. También convirtieron una parte del templo en una sala de columnas (apadana). Había un templo de fuego en Erebuni y, contrariamente a lo que los aqueménidas habrían considerado apropiado, los armenios lo usaban para sacrificarle caballos al dios sol, según lo que cuenta el historiador griego Jenofonte (en torno a 430-354 a.C.).
Excavaciones e impacto en la cultura armenia
Las primeras excavaciones importantes de Erebuni empezaron en 1950, de la mano del arqueólogo K. Hovhannisyan. Una serie de excavaciones arqueológicas soviéticas lideradas por Konstantin Oganesyan en 1961 y 1969 d.C. descubrirían más tarde la mayor parte de los artefactos que se pueden ver hoy en día en la Reserva Cultural e Histórica de Erebuni. Estas excavaciones revelaron una amplia y rica variedad de cereales y materiales botánicos preservados después de miles de años. (Los arqueólogos descubrieron semillas de uva, aceite de sésamo, lentejas, guisantes y cebada malteada para hacer cerveza.) Por desgracia, el enorme proyecto de restauración de la fortaleza de Erebuni de la década de 1970, que coincidía con el 2.750º aniversario de su fundación, causó daños irrevocables al lugar y su integridad.
Tras el colapso de la URSS en 1991 y el principio de las hostilidades entre Armenia y Azerbaiyán, hubo menos investigaciones en el lugar en las décadas de 1990 y principios de los 2000. Las excavaciones recientes se han centrado en las ocupaciones posteriores de Erebuni por los medos, los persas y los griegos. La huella de Erebuni en la cultura y la imaginación popular en la moderna Armenia es tan innegable como omnipresente. Los nombres, símbolos y artefactos asociados con la herencia de Urartu y su arte se han convertido en algo común, tal y como demuestran algunos elementos decorativos y la publicidad de algunas empresas.
This article was made possible with generous support from the National Association for Armenian Studies and Research and the Knights of Vartan Fund for Armenian Studies.

