Aśoka el Grande

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Agustina Cardozo
Publicado el 24 junio 2020
Disponible en otros idiomas: inglés, francés, italiano
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Ashoka (by Dharma, CC BY)
Aśoka
Dharma (CC BY)

Asóka el Grande (quien reinó del 268 al 232 a.C.) fue el tercer rey del Imperio maurya (322-185 a.C.) más conocido por su renuncia a la guerra, el desarrollo del concepto de dhamma (conducta social piadosa) y la promoción del budismo, así como por su eficaz reinado de una entidad política casi panindia.

En su apogeo, bajo Asóka, el Imperio maurya se extendía desde el actual Irán hasta casi la totalidad del subcontinente indio. Asóka pudo gobernar este vasto imperio inicialmente gracias a los preceptos del tratado político conocido como el Arthashastra, atribuido al primer ministro Chanakia (también conocido como Kautilya y Vishnugupta, c. 350-275 a.C.) que sirvió bajo el abuelo de Asóka, Chandragupta, quien gobernó desde alrededor del 321 a.C. al 297 a.C. y fundó el imperio.

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Asóka significa "sin dolor", que probablemente era su nombre de pila. En sus edictos, esculpidos en piedra, se lo conoce como Devanampiya Piyadassi, que, según el erudito John Keay (y según el consenso de los estudiosos), significa "Amado de los dioses" y "de aspecto amable" (89). Se dice que fue especialmente despiadado al principio de su reinado, hasta que lanzó una campaña contra el reino de Kalinga hacia 260 a.C., que resultó en tal carnicería, destrucción y muerte que Asóka renunció a la guerra y, con el tiempo, se convirtió al budismo, y se dedicó a la paz, ejemplificada en su concepto de dhamma. La mayor parte de lo que se sabe de él, aparte de sus edictos, procede de textos budistas que lo tratan como modelo de conversión y comportamiento virtuoso.

Asóka atravesó el campo de batalla de Kalinga, contemplando la muerte y la destrucción, y experimentó un profundo cambio en su corazón.

El imperio que él y su familia construyeron no duró ni 50 años después de su muerte. Aunque fue el más grande de los reyes de uno de los imperios más grandes y poderosos de la antigüedad, su nombre se perdió para la historia hasta que fue identificado por el erudito y orientalista británico James Prinsep (1799-1840) en 1837. Desde entonces, Asóka ha sido reconocido como uno de los monarcas antiguos más fascinantes por su decisión de renunciar a la guerra, su insistencia en la tolerancia religiosa y sus esfuerzos pacíficos por establecer el budismo como una importante religión mundial.

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Juventud y ascenso al poder

Aunque el nombre de Asóka aparece en los Puranas (literatura enciclopédica de la India que trata de reyes, héroes, leyendas y dioses), no se da ninguna información sobre su vida. Los detalles de su juventud, ascenso al poder y renuncia a la violencia tras la campaña de Kalinga proceden de fuentes budistas que se consideran, en muchos aspectos, más legendarias que históricas.

Greek and Aramaic inscriptions by king Ashoka
Inscripciones griega y aramea del rey Asóka
World Imaging (Public Domain)

Se desconoce su fecha de nacimiento y se dice que fue uno de los cien hijos de las esposas de su padre Bindusara (quien gobernó del 297 hasta alrededor del 273 a.C.). El nombre de su madre aparece como Subhadrangi en un texto, pero como Dharma en otro. En algunos textos se la representa como hija de un brahmán (la casta más alta) y esposa principal de Bindusara, mientras que en otros aparece como mujer de estatus inferior y esposa menor. La historia de los cien hijos de Bindusara es descartada por la mayoría de los eruditos, que creen que Asóka era el segundo hijo de cuatro. Su hermano mayor, Susima, era el heredero y príncipe heredero, por lo que las posibilidades de que Asóka llegara a asumir el poder eran escasas, también porque su padre le tenía aversión.

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Según una leyenda, Bindusara proporcionó a su hijo Asóka un ejército pero no armas; las armas le fueron proporcionadas más tarde por medios sobrenaturales.

Fue muy educado en la corte, entrenado en artes marciales y, sin duda, instruido en los preceptos del Artashastra (aunque no se lo considerara candidato al trono) simplemente como uno más de los hijos reales. El Artashastra es un tratado que abarca muchos temas diferentes relacionados con la sociedad, pero, principalmente, es un manual de ciencia política que instruye sobre cómo gobernar con eficacia. Se atribuye a Chanakia, el primer ministro de Chandragupta, quien eligió y entrenó a Chandragupta para convertirse en rey. Cuando Chandragupta abdicó en favor de Bindusara, se dice que este último recibió formación en el Arthashastra y, casi con toda seguridad, también sus hijos.

Cuando Asóka tenía alrededor de 18 años, fue enviado desde la capital, Pataliputra, a Takshashila (Taxila) para aplastar una revuelta. Según una leyenda, Bindusara proporcionó a su hijo un ejército pero no armas; las armas le fueron proporcionadas más tarde por medios sobrenaturales. Esta misma leyenda afirma que Asóka fue misericordioso con el pueblo que depuso las armas a su llegada. No se conserva ningún relato histórico de la campaña de Asóka en Taxila; se acepta como hecho histórico basándose en sugerencias de inscripciones y topónimos, pero se desconocen los detalles.

Gandhara Buddha, Taxila
Buda de Gandhara, Taxila
Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)

Tras triunfar en Taxila, Bindusara envió a su hijo a gobernar el centro comercial de Ujjain, donde también triunfó. No se conocen detalles de cómo Asóka desempeñó sus funciones en Ujjain porque, como señala Keay, "lo que los cronistas budistas consideraron más digno de mención fue su relación amorosa con la hija de un mercader local" (90). El nombre de esta mujer es Devi (también conocida como Vidisha-mahadevi) de la ciudad de Vidisha que, según algunas tradiciones, desempeñó un papel importante en la atracción de Asóka por el budismo. Keay comenta:

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Al parecer, no estaba casada con Asóka ni destinada a acompañarlo a Pataliputra y convertirse en una de sus reinas. Sin embargo, le dio un hijo y una hija. El hijo, Mahinda, encabezaría la misión budista en Sri Lanka; y es posible que su madre ya fuera budista, planteando así la posibilidad de que Asóka se sintiera atraído por las enseñanzas de Buda [en esta época]. (90)

Según algunas leyendas, Devi fue la primera que introdujo a Asóka en el budismo, pero también se ha sugerido que Asóka ya era budista nominal cuando conoció a Devi y pudo haber compartido las enseñanzas con ella. En aquella época, el budismo era una secta filosófico-religiosa menor en la India, una de las muchas escuelas de pensamiento heterodoxas (junto con el ajivika, el jainismo y el charvaka) que competían por ser aceptadas junto al sistema de creencias ortodoxo del sanatan dharma ("orden eterno"), más conocido como hinduismo. El hecho de que las crónicas posteriores se centren en el romance de Asóka con la bella Devi budista, más que en sus logros administrativos, puede explicarse como un esfuerzo por resaltar la temprana asociación del futuro rey con la religión que haría famosa.

Asóka estaba todavía en Ujjain cuando Taxila se rebeló de nuevo y Bindusara envió esta vez a Susima. Susima aún estaba en campaña cuando Bindusara cayó enfermo y ordenó la retirada de su hijo mayor. Los ministros del rey, sin embargo, favorecieron a Asóka como sucesor, por lo que se le mandó llamar y fue coronado (o, según algunas leyendas, se coronó a sí mismo) rey a la muerte de Bindusara. Después, hizo ejecutar a Susima (o lo hicieron sus ministros) arrojándolo a un pozo de carbón donde murió quemado. Las leyendas también afirman que después ejecutó a sus otros 99 hermanos, pero los eruditos sostienen que solo mató a dos y que el más joven, un tal Vitashoka, renunció a toda pretensión de gobernar y se hizo monje budista.

Ashoka's pillar
Pilar de Asóka
Undisclosed (CC BY-SA)

La guerra de Kalinga y la renuncia de Asóka

Una vez que asumió el poder, según todos los indicios, se estableció como un déspota cruel y despiadado que buscaba el placer a costa de sus súbditos y se deleitaba torturando personalmente a los que eran condenados a su prisión conocida como el Infierno de Asóka o Infierno en la Tierra. Keay, sin embargo, señala una discrepancia entre la anterior asociación de Asóka con el budismo a través de Devi y la descripción del nuevo rey como un demonio asesino convertido en santo:

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Las fuentes budistas tienden a representar el estilo de vida prebudista de Asóka como uno de indulgencia impregnado de crueldad. La conversión se hizo entonces tanto más notable cuanto que mediante el "pensamiento correcto" incluso un monstruo de maldad podía transformarse en un modelo de compasión. La fórmula, tal como era, excluía cualquier admisión de la temprana fascinación de Asóka por el budismo y puede explicar la conducta despiadada que se le atribuyó cuando murió Bindusara. (90)

Lo más probable es que esto sea cierto, pero al mismo tiempo puede no serlo. Sus edictos confirman que su política cruel y despiadada era un hecho histórico, en concreto su 13º Edicto de la Roca Mayor, que aborda la Guerra de Kalinga y lamenta los muertos y perdidos. El reino de Kalinga se encontraba al sur de Pataliputra, en la costa, y disfrutaba de una riqueza considerable gracias al comercio. El Imperio maurya rodeaba Kalinga y, evidentemente, la interacción comercial entre ambos pueblos les permitió prosperar. Se desconocen los motivos de la campaña de Kalinga, pero hacia el 260 a.C., Asóka invadió el reino, masacró a 100.000 habitantes, deportó a 150.000 más y dejó morir a miles de personas a causa de las enfermedades y el hambre.

The Mauryan Empire, c. 321 - 185 BCE
El Imperio maurya, c. 321 - 185 a.C.
Simeon Netchev (CC BY-NC-SA)

Después, se dice que Asóka cruzó el campo de batalla, contemplando la muerte y la destrucción, y experimentó un profundo cambio de opinión que más tarde recogió en su 13º Edicto:

Al conquistar Kalinga, el Amado de los Dioses [Ashoka] sintió remordimientos porque, cuando se conquista un país independiente, la matanza, muerte y deportación del pueblo es extremadamente penosa para el Amado de los Dioses y pesa mucho en su mente... Incluso aquellos que tienen la suerte de haber escapado, y cuyo amor no ha disminuido, sufren por las desgracias de sus amigos, conocidos, colegas y parientes... Hoy en día, si una centésima o una milésima parte de aquellas personas que fueron asesinadas o murieron o fueron deportadas cuando Kalinga fue anexionada sufrieran de forma similar, pesaría mucho en la mente del Amado de los Dioses. (Keay, 91)

Asóka renunció entonces a la guerra y abrazó el budismo, pero no se trató de una conversión repentina, como suele decirse, sino de una aceptación gradual de las enseñanzas de Buda, que puede que ya conociera, o puede que no. Es perfectamente posible que Asóka conociera el mensaje de Buda antes de Kalinga y que simplemente no lo tomara en serio, que no permitiera que alterara en modo alguno su comportamiento. Este mismo paradigma se ha visto en multitud de personas (reyes y generales famosos o aquellos cuyos nombres nunca serán recordados) que afirman pertenecer a una determinada fe mientras suelen ignorar su visión más fundamental.

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Pillar of Ashoka Fragment
Fragmento del pilar de Asóka
Unspecified (GNU FDL)

También es posible que el conocimiento que Asóka tenía del budismo fuera rudimentario y que solo después de Kalinga y de un viaje espiritual a través del cual buscó la paz y el perdón a sí mismo, eligiera el budismo entre las demás opciones disponibles. En cualquier caso, Asóka abrazaría las enseñanzas de Buda en la medida en que pudiera como monarca y establecería el budismo como una escuela religiosa de pensamiento prominente.

El camino de la paz y la crítica

Según el relato aceptado, una vez que Asóka abrazó el budismo, emprendió un camino de paz y gobernó con justicia y misericordia. Mientras que antes se dedicaba a la caza, ahora peregrinaba y, mientras que antes la cocina real sacrificaba cientos de animales para los festines, ahora había instituido el vegetarianismo. Se puso a disposición de sus súbditos en todo momento, abordó lo que consideraban agravios y defendió las leyes que beneficiaban a todos, no solo a la clase alta y a los ricos.

Los textos budistas (especialmente los de Sri Lanka) y sus edictos dan esta idea del reinado de Asóka después de Kalinga. Sin embargo, los eruditos modernos han cuestionado la exactitud de esta descripción, señalando que Asóka no devolvió el reino a los supervivientes de la campaña de Kalinga ni hay pruebas de que llamara de vuelta a los 150.000 que habían sido deportados. No hizo ningún esfuerzo por disolver el ejército y hay pruebas de que se siguió utilizando el poder militar para sofocar rebeliones y mantener la paz.

Todas estas observaciones son interpretaciones acertadas de las pruebas, pero ignoran el mensaje central del Artashastra, que habría sido esencialmente el manual de formación de Asóka, al igual que lo había sido de su padre y de su abuelo. El Artashastra deja claro que un Estado fuerte solo puede ser mantenido por un rey fuerte. Un rey débil se complacerá a sí mismo y a sus propios deseos; un rey sabio considerará lo que es mejor para el mayor número de personas. Siguiendo este principio, Asóka no habría podido implantar plenamente el budismo como nueva política gubernamental porque, en primer lugar, necesitaba seguir presentando una imagen pública de fortaleza y, en segundo lugar, la mayoría de sus súbditos no eran budistas y habrían resentido esa política.

Asóka podría haberse arrepentido personalmente de la campaña de Kalinga, haber tenido un auténtico cambio de opinión y, aun así, no haber podido devolver Kalinga a su pueblo ni revertir su anterior política de deportación, porque le habría hecho parecer débil y habría animado a otras regiones o potencias extranjeras a cometer actos de agresión. Lo que se hizo, se hizo, y el rey siguió adelante habiendo aprendido de su error y decidido a convertirse en un hombre y un monarca mejor.

Conclusión

La respuesta de Asóka a la guerra y a la tragedia de Kalinga fue la inspiración para la formulación del concepto de dhamma. El dhamma deriva del concepto de dharma (deber), establecido originalmente por el hinduismo, que es la responsabilidad o el propósito de uno en la vida, pero, más directamente, del uso que Buda hace del dharma como ley cósmica y aquello que debe ser obedecido. El dhamma de Asóka incluye este concepto, pero lo amplía a la buena voluntad general y la beneficencia hacia todos como "comportamiento correcto" que promueve la paz y el entendimiento. Keay señala que el concepto se equipara con "misericordia, caridad, veracidad y pureza" (95). También se entiende como "buena conducta" o "comportamiento decente".

Tras abrazar el budismo, Asóka se embarcó en peregrinaciones a lugares sagrados para Buda y comenzó a difundir sus ideas sobre el dhamma. Ordenó que se grabaran en piedra edictos por todo su imperio, muchos de los cuales hacían referencia al dhamma o explicaban el concepto en su totalidad, y envió misioneros budistas a otras regiones y naciones, como las actuales Sri Lanka, China, Tailandia y Grecia. Estos misioneros difundieron la visión de Buda de forma pacífica ya que, como había decretado Asóka, nadie debía elevar su propia religión por encima de la de los demás; hacerlo devaluaba la propia fe al suponerla mejor que la de otro y perdía así la humildad necesaria para acercarse a los temas sagrados.

Sanchi Stupa
Estupa en Sānchi
Elleen Delhi (CC BY-NC-SA)

Los restos de Buda, antes del reinado de Asóka, habían sido colocados en ocho estupas (túmulos que contenían reliquias) por todo el país. Asóka hizo retirar las reliquias y se dice que decretó la construcción de 84.000 estupas por todo el país, cada una de las cuales debía contener alguna parte de los restos de Buda. De este modo, pensó, se fomentaría aún más el mensaje budista de paz y existencia armoniosa entre las personas y el mundo natural. La cantidad de estas estupas se considera una exageración, pero no cabe duda de que Asóka ordenó la construcción de varias de ellas, como la famosa obra de Sanchi.

Asóka murió tras casi 40 años de reinado. Su reinado había ampliado y fortalecido el Imperio maurya y, sin embargo, no perduraría ni siquiera 50 años después de su muerte. Su nombre cayó en el olvido, sus estupas se cubrieron de maleza y sus edictos, tallados en majestuosos pilares, fueron derribados y sepultados por la arena. Cuando los eruditos europeos empezaron a explorar la historia de la India en el siglo XIX, el erudito y orientalista británico James Prinsep se topó con una inscripción en la estupa de Sanchi en una escritura desconocida que, con el tiempo, llegó a entender que hacía referencia a un rey llamado Devanampiya Piyadassi que, por lo que Prinsep sabía, no aparecía mencionado en ningún otro lugar.

Con el tiempo, y gracias a los esfuerzos de Prinsep por descifrar la escritura brahmi, así como los de otros eruditos, se comprendió que el Asóka nombrado como rey maurya en los Puranas era el mismo que este Devanampiya Piyadassi. Prinsep publicó su obra sobre Asóka en 1837, poco antes de morir, y desde entonces el gran rey maurya ha suscitado un creciente interés en todo el mundo, sobre todo por ser el único constructor de imperios del mundo antiguo que, en la cima de su poder, renunció a la guerra y la conquista para perseguir el entendimiento mutuo y la existencia armoniosa como política interior y exterior.

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Sobre el traductor

Agustina Cardozo
Agustina es traductora pública (inglés/español), uruguaya, con estudios avanzados de Lingüística. Sus áreas de experiencia como traductora son la traducción biosanitaria y la traducción jurídica. Le interesan la Historia y las humanidades en general.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es el cofundador de World History Encyclopedia y es su director de contenido. Vivió en Grecia y Alemania y ha viajado por muchos lugares. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía en el Marist College de Nueva York

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2020, junio 24). Aśoka el Grande [Ashoka the Great]. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-988/asoka-el-grande/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Aśoka el Grande." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. Última modificación junio 24, 2020. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-988/asoka-el-grande/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Aśoka el Grande." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 24 jun 2020. Web. 22 may 2024.

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