Los Excerptos Constantinianos, o Excerpta Constantiniana, es el nombre convencional que se le da a la enciclopedia palaciega bizantina de mediados del siglo X, encargada por el emperador erudito Constantino VII Porfirogéneta (reinado 945-959). Se trataba de una obra organizada en 53 temas y compilada a partir de materiales históricos de 23 historiadores griegos desde el período clásico hasta el siglo IX. Como sugiere el título en latín Excerpta, la enciclopedia no modificó ni reescribió los materiales, sino que empleó el método de la extracción, es decir, sacando un pasaje seleccionado de su contexto narrativo original y colocándolo en un nuevo lugar según el título previsto para cada volumen.
Dado que los volúmenes trataban temas tan diversos como la virtud, el vicio y la sucesión de monarcas, esta enciclopedia se convirtió en un material de consulta clave para las élites gobernantes, útil tanto en la administración de la casa imperial como en el gobierno del imperio. Además, al incluir textos de 23 historiadores griegos, se transformó en el único medio por el cual muchas de estas obras lograron sobrevivir a lo largo de los siglos. Por ello, Excerpta Constantiniana también adquirió gran relevancia para el estudio de la historia antigua, especialmente de la Roma republicana e imperial.
Los Excerpta suelen fecharse en la década de 940, pero en realidad su compilación continuó después de la muerte de Constantino, en 959, y se extendió hasta la década de 980. Si bien el proyecto estaba dedicado a Constantino VII —quien tuvo una presencia dominante en la mayoría de los proyectos literarios de la corte bizantina de mediados del siglo X—, la gran escala y el alcance de los Excerpta (53 temas y obras de 23 historiadores) indican que no se trató de la empresa de una sola persona, sino de un trabajo colaborativo realizado por eruditos cortesanos versados en literatura clásica y escribas especializados en la copia de textos.
Una vez completado el borrador, la corte bizantina procedió a producir una versión de lujo.
Una figura clave en el proyecto fue Basilio Lecapeno, hijo ilegítimo y eunuco del emperador Romano I Lecapeno, quien había sido coemperador junto a Constantino VII hasta su deposición en el año 945. Basilio sirvió lealmente como parakoimomenos (chambelán) durante el reinado de Constantino y, como miembro destacado de su círculo íntimo, desempeñó un papel importante tanto en la política cortesana como en las campañas militares de la época. Tras la muerte de Constantino, Basilio logró mantener su influencia durante los reinados de Nicéforo II y Juan I Tzimisces, gracias a que ambos emperadores dependían en gran medida de sus habilidades administrativas y de su respaldo político para consolidar su poder. De esta forma, su continua y prominente presencia en la corte tras la muerte de Constantino, probablemente le aseguró los recursos necesarios —dinero y mano de obra— para seguir apoyando los proyectos iniciados por el emperador, e incluso pudo haber encargado algunos para su entretenimiento. Sin embargo, cuando Basilio II (que reinó de 976-1025) —nieto de Constantino VII— alcanzó la mayoría de edad y decidió poner fin a la prolongada regencia, el viejo eunuco fue exiliado en el año 985. Entonces, la mayoría de sus proyectos literarios fueron cancelados, incluidos los Excerpta.
No disponemos de una lista completa del personal que trabajaba para Basilio Lecapeno. Dado que la producción de Excerpta comenzó en la década de 940 y finalizó en la de 980, podemos inferir razonablemente que el equipo de Basilio era bastante grande. Por lo tanto, es necesario analizar con más detalle a los destacados historiadores de la corte que estuvieron activos durante y después del reinado de Constantino y que participaron en la redacción de otras obras literarias de Constantino, como De Thematibus, De Administrando Imperio, De Ceremoniis y Theophanes Continuatus, entre otras. En este caso, José Genesio, León el Diácono y Teodoro Dafnopate son nuestra mejor conjetura. Historiadores de la corte como José Genesio y León el Diácono se utilizaron porque sus obras utilizaban algunos proyectos de Constantino o adoptaban una postura promacedonia promovida por el propio Constantino, mientras que Teodoro Dafnopate fue considerado por algunos estudiosos modernos como el autor de la última parte de Teophanes Continuatus, la historiografía oficial en seis volúmenes patrocinada por Constantino VII y Basilio Lecapeno.
Aunque no conocemos a ninguno de los compiladores de Excerpta, salvo Basilio, un tal Teodosio el Joven aparece nombrado en dos manuscritos de Excerpta del siglo XVI. Estos dos manuscritos, uno en Cambridge, Reino Unido, y otro en Bruselas, lo mencionan como la persona que «compiló» el texto. Dado que también sabemos que estos manuscritos fueron copiados por una persona diferente, es probable que el nombre de Teodosio el Joven se conservara en el manuscrito original perdido del siglo X. No obstante, todavía había muchas especulaciones sobre sus roles, si hemos de aceptar, que él fue de hecho parte del equipo de Constantino, entonces sus tareas cambiaron principalmente de leer e identificar pasajes relevantes de los materiales originales y extraerlos para el volumen en el que trabajaba.
El proyecto Excerpta examinó una amplia gama de fuentes para su compilación, desde el período clásico griego hasta mediados del siglo IX. Entre los historiadores y obras más importantes citados se encuentran Heródoto, Tucídides, Jenofonte (Anábasis y Ciropedia), Polibio, Flavio Josefo, Arriano de Nicomedia, Apiano de Alejandría, Procopio (Guerray Construcción), Agatias de Mirina, Menandro el Protector y Jorge el Monje.
Las obras de estos historiadores se dividían en los siguientes temas. Solo se conservan íntegramente cinco volúmenes:
Sobre las virtudes y los vicios (Excerpta de Virtutibus et Vitiis),
Sobre las declaraciones gnómicas (Excerpta de Sententiis),
Sobre las embajadas de los romanos (Excerpta de Legationibus),
Sobre las embajadas de los extranjeros (Excerpta de Legationibus),
Sobre las emboscadas contra los monarcas (Excerpta de Insidiis).
Mientras que el resto de los títulos fueron encontrados en las notas marginales de los cinco volúmenes supervivientes —o bien son producto de la especulación de eruditos modernos—, sabemos que abordan asuntos militares (Sobre la dirección del ejército, Sobre la victoria, Sobre la derrota), política estatal (Sobre asuntos políticos, Sobre asuntos eclesiásticos,Sobre los magistrados), discursos (Sobre los discursos públicos), mitos (Sobre los mitos paganos, Sobre los oráculos) e incluso festividades (Sobre las hazañas de valor).
Manuscrito y transmisión
Un investigador moderno planteó la hipótesis de que se encargaron al menos dos conjuntos de manuscritos durante el proceso de compilación del proyecto Excerpta. Se trataba de una versión preliminar del texto, en la que compiladores e investigadores copiaron los materiales y los reorganizaron según diferentes temas. Durante este proceso, se permitieron errores de copista y de contenido, que posteriormente fueron resaltados por un editor y corregidos con bolígrafo rojo. Una vez finalizado el borrador, la corte procedió a producir una versión de lujo, con letras mayúsculas iluminadas y, a menudo, doradas para el título. Así como un mejor espaciado y referencias cruzadas para el texto principal en formato de letras miniatura, y contenido preciso bajo cada entrada.
Ahora se pueden encontrar Copias de la enciclopedia en Milán, Bruselas, Cambridge, Madrid, Múnich, Nápoles, el Vaticano y París.
Lamentablemente, no todos los manuscritos se han conservado, ya sea por incendios ocasionales o por grandes catástrofes —entre las más devastadoras, la cuarta cruzada en 1204 y la caída de Constantinopla en 1453—, que destruyeron buena parte de los textos almacenados en la biblioteca imperial romana de Oriente. Como resultado, solo cinco de los 53 volúmenes sobrevivieron en su totalidad. De los manuscritos sobrevivientes, dos eran de la producción palaciega original del siglo X, mientras que el resto fueron copias realizadas en el siglo XVI a partir del manuscrito perdido del siglo X. Los dos manuscritos del siglo X fueron Excerpta de Virtutibus et Vitiis, que se almacena en Tours, Francia como Turonensis 980, y Excerpta de Sententiis, conservado en el Vaticano como Vaticanus gr. 73. También tenemos la Excerpta de Insidiis, conservada en dos manuscritos del siglo XVI (Scorialenis Ω.I.11, ff. 74 r–196 v y Parisinus. gr. 1666, ff. 97 r–146 r), copiada del original en Venecia por Iohannes Mauromates de Corfú para Don Diego Hurtado de Mendoza. El original fue presuntamente extraído de la biblioteca imperial por los venecianos en 1204. Por último, tenemos el manuscrito original de lujo de la Excerpta de Legationibus, que se conservó en Madrid hasta su incendio en 1671. Afortunadamente, Andreas Darmarios realizó varias copias del texto entre 1574 y 1575 para Antonio Augustín, arzobispo de Tarragona (1517-1586). Las copias de Darmarios se encuentran actualmente en Milán, Bruselas, Cambridge, Madrid, Múnich, Nápoles, el Vaticano y París. Además de Darmarios, un tal Sofiano Meliseno también participó en la producción del manuscrito, al menos como escriba para la copia de Cambridge.
A continuación se presentan algunos extractos de los Excerpta. Este prefacio era idéntico (traducido por Andráa Németh) para cada volumen y mostraba cómo y por qué se concibió el proyecto, aunque también era importante leer entre líneas y distinguir entre la retórica embellecedora y la realidad. El prefacio comenzaba glorificando a quienes escribieron la historia antes:
¿Cuántas personas, emperadores y laicos de la Antigüedad, no se dejaban abrumar ni debilitar por el placer, sino que mantenían la nobleza de un alma inmaculada mediante las virtudes, perseveraban con sus acciones y se dedicaban a la literatura? De estos, quienes se embarcaron en la literatura por su pasión por adquirir conocimiento, cada uno a su manera, escribieron algo notable, tanto para dejar a la posteridad una brillante prueba de su vasto saber como para cosechar el fruto de una fama imperecedera entre quienes leerían su obra.
(Némath, p. 61)
Luego se discute el método compilatorio del libro:
Constantino, el nacido de púrpura […] consideró que lo mejor, lo más propicio para el bien común y útil para gobernar la conducta era, en primer lugar, recopilar mediante una investigación diligente toda clase de libros de todo el mundo conocido, libros repletos de todo tipo y variedad de conocimiento. A continuación, consideró necesario dividir y distribuir su gran cantidad y extensión, que pesan mucho para el entendimiento y a muchos les parecen tediosos y pesados, en pequeñas secciones. De este modo, el provecho de este fértil material podría ponerse a disposición generosamente para el uso común, de modo que, gracias a la selección, encontrarían con más cuidado y perseverancia el alimento de los textos, mientras que la belleza de los textos podría quedar impresa en ellos de manera más duradera. Además, de distribuir [el material] de manera ingeniosa y cuidadosa en temas principales, cincuenta y tres en total, en y a través de los cuales pudieran agruparse todos los grandes logros de la historia. Nada de lo contenido en los textos escaparía a esta distribución por temas; mediante la división del contenido, este procedimiento no omite nada de la narración continua, sino que la conserva en un corpus y establece la correspondencia con cada tema; no es un resumen sino, para decirlo con más propiedad, una apropiación […] (ibidem)
Además, al inicio se adjunta un poema laudatorio a Constantino en un esfuerzo de promover y admirar su sabiduría:
Coronémoslo con palabras, pues a él le encantan. En su brillantez, destaca incomparablemente entre los gobernantes, un Gigante luminoso que brilla como el sol con la bondad de su poder sobre enemigos y súbditos leales por igual. Que todas las voces clamen al unísono a Dios: «Haz de él otro Titono en años, para que pueda darnos lo mejor de la vida» (ibidem, pág. 63)
Al consultar el texto principal, los lectores incluían notas que los orientaban en caso de que quisieran buscar los materiales originales u otra entrada con información relevante. Por ejemplo, cada subsección del volumen comenzaba con «Los historiadores (nombre) dijeron» para asegurar que los lectores supieran de dónde provenía la información, y también había notas marginales «Buscar en el volumen (nombre)» que dirigían a los lectores a otro volumen si deseaban saber más sobre un tema específico.
Conclusión: un producto político contemporáneo y un repositorio de textos posteriores
El proyecto Excerpta fue un poderoso testimonio de la herencia clásica del Imperio Romano de Oriente. Su valor esta en dos caras. Desde una perspectiva contemporánea, fue un poderoso mensaje político que celebraba la sabiduría de Constantino VII y lo consolidaba como un gobernante sabio y estudioso en la historia romana. De esta manera, también se reforzó considerablemente la legitimidad de Constantino VII y su dinastía. La sistematización imperial del pasado no solo ofrecía al lector una forma sencilla de navegar por la compleja investigación de acontecimientos pasados escrita por otros autores, sino que también demostraba (lo que ellos consideraban) la superioridad del sistema político romano y el favor divino del que él únicamente gozaba. Mediante esta demostración pública de competencia intelectual, Constantino se distanció y se distinguió del régimen anterior de Romano I, que no logró preservar el conocimiento adecuado y, por lo tanto, disminuyó la autoridad imperial, y demostró a su corte que su nuevo gobierno estaba representado por la exhibición pública de un ethos de erudición intelectual, confirmando así la omnipotencia del emperador romano.
Por otro lado, aunque fragmentarios y descontextualizados, en ocasiones los historiadores y las obras históricas citadas en los Excerpta se convirtieron en la única vía para la supervivencia de estos textos. Muchos se habrían perdido de no haber sido citados por el proyecto. Este fue especialmente el caso de autores romanos como Polibio, Dionisio de Halicarnaso y Dion Casio, cuya obra, o la mayor parte de ella, sobrevivió gracias al proyecto Excerpta. Además, historiadores de la Antigüedad tardía como Prisco de Panio, Menandro el Protector y Pedro el Patricio habrían visto sus obras sufrir la misma suerte de olvido de no haber existido el proyecto Excerpta. La importancia del proyecto Excerpta para el estudio de la historia clásica, de la Antigüedad tardía y de la Alta Edad Media es innegable, debido a su función como «medio textual» a través del cual estas obras clásicas, de la Antigüedad tardía y principios de la Edad Media, que conforman nuestra comprensión fundamental del mundo antiguo y medieval, se transmiten a los lectores modernos.
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Mi interés por el pasado me llevó a colaborar como asistente en la restauración de arte sacro en el Templo de la Quinta Aparición Guadalupana y a ofrecerme como voluntario para la transcripción de documentos históricos para The Smithsonian Institutition.
Ruisen Zheng es un estudiante de cuarto año de doctorado en Historia en el King's College de Londres, financiado por el Consejo de Investigación de Artes y Humanidades. Trabaja en el estudio comparativo entre la dinastía Song de China y el Bizancio macedonio, así como en la Edad Media global en general.
Escrito por Ruisen Zheng, publicado el 12 septiembre 2025. El titular de los derechos de autor publicó este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Por favor, ten en cuenta que el contenido vinculado con esta página puede tener términos de licencia diferentes.